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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2011

La agresin de la OTAN
La crisis poltica en Libia

Alejandro Torres Rivera
Rebelin


Hace poco menos de un mes, al referirnos al drama poltico que se viva en la Jamahiriya rabe Libia, mejor conocida en Occidente sencillamente como Libia, describamos el torbellino poltico en el cual elementos desafectos del gobierno comenzaban a levantarse contra las instituciones polticas existentes llevando al pas a una eventual guerra civil. A escala internacional, el ex vice Embajador en la Organizacin de las Naciones Unidas de Libia, Ibrahim Dabbashi, solicitaba la intervencin de la comunidad internacional en los asuntos internos de su pas, mientras Casa Blanca y el Consejo de Seguridad de Estados Unidos reclamaban poner fin a un llamado bao de sangre surgido como respuesta del Gobierno a las protestas promovidas por grupos opositores en la regin de Cirenaica y algunas ciudades occidentales del pas. Ha transcurrido poco ms de un mes desde aquel momento. Lo anticipado entonces por Fidel Castro en una de sus Reflexiones a los efectos de que a Estados Unidos no le preocupa en absoluto la paz en Libia, y no vacilar en dar a la OTAN la orden de invadir ese rico pas, tal vez en cuestin de horas o muy breves das, es cada vez un resultado inminente.

En efecto, Fidel tuvo una vez ms razn en sus anlisis. La guerra civil se ha desatado mientras las potencias occidentales, particularmente aquellas con larga tradicin imperialista como lo son Estados Unidos, Francia, Inglaterra y Espaa, dan pasos cada vez ms comprometedores en una aventura militar cuyas consecuencias son impredecibles. A pesar de que entre los pases de la OTAN apenas recientemente se ha tomado una decisin final sobre el alcance de su intervencin en el conflicto blico interno de Libia, previo a tal decisin han sido ya son cientos o quizs miles los misiles lanzados contra objetivos militares, gubernamentales y civiles en Libia. En claro menosprecio de la soberana de este pas, incluso sin el apoyo de algunos de los pases que conforman esta alianza militar como son Alemania e Italia, bajo la conduccin del guila imperial estadounidense se dirigen hoy las operaciones militares contra el gobierno legtimo de Libia y su pueblo.

Las operaciones militares se han dado en clara y abierta violacin de las normas de derecho internacional vigentes. La Resolucin 1973, adoptada el 17 de marzo de 2011, (luego de otra adoptada el 26 de febrero) por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, contrario a lo que se ha pretendido establecer, no avala las operaciones militares desatadas.

El Consejo de la Liga de Estados rabes adopt la decisin el 12 de marzo de pedir el establecimiento de una zona de prohibicin de vuelos de la aviacin militar en Libia en su propio espacio areo y establecer zonas de proteccin para la poblacin libia y extranjera. El 16 de marzo el Secretario General de la ONU hizo un llamamiento a favor de un cese de fuego mientras la Liga de Estados rabes, la Unin Africana y el Secretario General de la Organizacin de la Conferencia Islmica, emitieron comunicados denunciando violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario en Libia.

Este tipo de situacin no es nuevo en el debate internacional. Han sido muchas las ocasiones en que voces de denuncia provenientes de la comunidad internacional se han pronunciado, por ejemplo, sealando la conducta del estado de Israel en los territorios de Gaza y Cisjordania y las mltiples violaciones de derechos al pueblo palestino. Sin embargo, la respuesta de estos mismos pases occidentales hacia Israel no ha sido el desarrollo de la respuesta militar como la lanzada contra Libia, sino el respaldo de sus acciones, incluso con ejerciendo el poder de veto ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

A pesar de que el texto de la Resolucin 1973 especficamente reafirma el compromiso del Consejo de Seguridad con la soberana, la independencia, la integridad territorial y la unidad nacional de Libia, las acciones militares desarrolladas contra este pas han sido violatorias de su soberana nacional e independencia, mientras funcionarios como el Primer Ministro de Inglaterra, proponen la divisin del pas en dos pases, afectando as su integridad y unidad nacional. De hecho, es importante destacar que la parte de la Resolucin del Consejo de Seguridad que menciona a prohibicin de todos los vuelos en el espacio areo libio, salvo aquellos que lleven ayuda humanitaria, material mdico, alimentos, trabajadores humanitarios o en ayuda por la evacuacin de ciudadanos, no contempla el desarrollo de bombardeos sistemticos contra la infraestructura del pas, incluyendo objetivos civiles. Aqu sencillamente, Francia, Estados Unidos, Inglaterra y Espaa han diseado una estrategia dirigida al derrocamiento del gobierno libio y a su eventual sustitucin por un gobierno ms afn a sus intereses, incluyendo la eventualidad de dividir el pas en dos partes, tal como ocurri, aunque por otros mtodos, en Sudn. El objetivo que persiguen es establecer un control efectivo sobre los recursos naturales de petrleo y gas de este pas norafricano.

En el proceso de aprobacin de la referida Resolucin 1973, pases como Rusia y China, ambos con poder de veto dentro del Consejo de Seguridad se abstuvieron, al igual que hicieron India Brasil y Alemania. La operacin militar de los pases imperialistas occidentales contra Libia bajo el nombre Odisea del Amanecer, de la cual participan buques de guerra, aviacin, fuerzas especiales enviadas a tierra y submarinos atmicos, no es sino el preludio de una intervencin mucho ms complicada que nos recuerda en 1993 lo ocurrido en la regin del Golfo bajo las operaciones militares que llevaron a la Guerra contra Iraq, a saber Escudo del Desierto y Tormenta del Desierto.

De acuerdo con Michel Chossudovsky, en un artculo escrito para Global Research bajo el ttulo Insurreccin e intervencin militar en Libia, las fuerzas especiales y los asesores de la OTAN estaban ya estaban sobre el terreno antes de ordenarse las acciones militares. La operacin se plane para hacerla coincidir con el movimiento de protesta en los pases rabes vecinos, hacindosele creer a la opinin pblica que el movimiento de protesta se haba extendido de forma espontnea a Libia desde Tnez y Egipto. A paso seguido, el autor coincide con otras opiniones sobre el tema a los efectos de que la Administracin Obama lo que persigue es dar un golpe de estado en Libia.

De acuerdo con Chossudovsky, la presencia de fuerzas especiales qued al descubierto tras la denuncia del peridico Sunday Times, indicando que un grupo de seis comandos de las fuerzas especiales britnicas fueron capturados en la regin de Benghazi mientras intentaban poner en contacto a diplomticos britnicos con los principales opositores al Coronel Gadafi en Libia.

El 25 de marzo fue convocada la Unin Africana a una reunin en la capital de Etiopa, junto con la Liga rabe, la Conferencia Islmica, la Unin Europea y las Naciones Unidas para discutir los recientes acontecimientos. De hecho, a poco del inicio de los bombardeos contra Libia, el Secretario General de la Liga rabe, quien respald en un inicio la creacin de una zona de exclusin area sobre territorio nacional libio, manifest sus crticas a la alianza internacional por sus acciones contra el gobierno libio por entender que los ataques militares perpetrados no han recibido la autorizacin de la comunidad internacional y exceden la zona de proteccin area para los civiles insurgentes.

Mientras el peridico Wall Street Journal, denuncia que Egipto, con la anuencia de Estados Unidos, ha estado enviando armas a la oposicin libia, pases rabes como Siria, Argelia, Yemen y Sudn cuestionaron la decisin de la Liga rabe de en un principio, apoyar las medidas adoptadas por la Alianza Internacional creyendo que no llegaran al extremo de bombardear Libia. Todo parece indicar que las palabras del General estadounidense James Mattis, oficial militar a cargo de Comando Central de Estados Unidos (USCENTCOM) son cada vez ms una realidad en el norte de frica. El 5 de marzo de 2011, al describir el alcance de la campaa para establecer una zona de exclusin area, indic lo siguiente: Sera una operacin militar, no bastara con decirle a la gente que no volasen aviones. Habra que anular toda la capacidad de defensa area para establecer esa zona de exclusin area, pensar otra cosa es hacerse falsas ilusiones.

Recientemente el peridico El Nuevo Da, en su edicin dominical de 27 de marzo de 2011, publica una columna escrita por Thomas L. Friedman bajo el ttulo Tribus sin banderas en la cual cita a David Kirkpatrick, Director de The Times, en relacin con la discusin de qu acontece realmente en Libia. All nos indica: La interrogante ha estado flotando en el aire acerca de la rebelin libia desde el momento en que el primer jefe de la unidad de tanques desert para unirse a sus compatriotas que protestaban en las calles de Benghazi: Es la batalla por Libia el choque de un dictador brutal contra una oposicin democrtica, o es fundamentalmente una guerra civil tribal? Ms adelante el autor de la columna nos indica que en el contexto de los estados rabes, se puede distinguir entre aquellos que l llama pases verdaderos, que son aquellos con un largo historial en su territorio y sobre el cual se formo una identidad nacional; y aquellos que denomina tribus con banderas, que no son sino estados artificiales, cuyas fronteras fueron determinadas por las potencias coloniales y que han atrapado dentro de sus fronteras tribus que en ningn momento determinaron, a travs de un largo proceso histrico convivir juntas como ciudadanos de un mismo estado, pas o nacin. A esta ltima categora, segn autor, pertenece Libia, pas cuyas fronteras modernas son el resultado de una decisin del imperio britnico una vez concluye su mandato sobre el territorio ocupado en el curso de la Segunda Guerra Mundial.

La poltica exterior de Estados Unidos y las dems potencias imperialistas que les acompaan en esta aventura guerrerista no se orienta por principios sino por meros intereses econmicos y polticos. De nada valen sus argumentos sobre la alegada realidad en que se encuentra la poblacin libia o su preocupacin por vctimas civiles. De hecho, los nuevos avances que se adjudican a las fuerzas rebeldes en los pasados das, recuperando lugares de donde haban sido expulsados por fuerzas leales al gobierno, ha sido el resultado del apoyo areo y naval de las fuerzas de la OTAN sobre las ciudades donde se encuentran civiles, muchos de los cuales han cado como resultado de los bombardeos de la llamada alianza internacional. Maana los pases de la OTAN dividirn el pas, se quedarn con los recursos naturales en la regin de Cirenaica, impondrn un nuevo gobierno y, eventualmente, veremos cmo los nuevos regentes del nuevo estado poltico que de all surja, mantendrn la opresin contra sus habitantes y el saqueo de los recursos naturales del pas. As es el imperialismo. Por eso cada da es importante, sobre todo para aquellos y aquellas que nos oponemos a las guerras e intervenciones extranjeras violatorias de la soberana nacional de los pueblos, recordar al Ch cuando nos deca que en el imperialismo no se poda confiar ni un tantito as.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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