Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2011

Pensar para avanzar; el momento histrico hondureo

Ricardo Salgado
Rebelin


Es difcil suponer que un pueblo puede avanzar sin dar una lucha frontal ante su opresor; ms improbable aun es que este verdugo permanente decida por su propia cuenta reconocer los derechos de aquellos a quienes por definicin explotan y reprimen. La lucha como fenmeno social trae consigo caractersticas que de otro modo son mucho ms complejas de alcanzar; una de ellas, la ms importante, la unidad de las fuerzas populares contra la reaccin y sus rganos de agresin.

Debemos, sin embargo, reflexionar alrededor de algunos asuntos que son de suma importancia para impulsar cambios importantes en la sociedad hondurea. El problema del magisterio, como muchos errneamente llamamos, posee un trasfondo eminentemente poltico, no porque los maestros lo quieran, como afirmo Porfirio Lobo Sosa en declaraciones recientes, sino porque el objetivo de la clase dominante es desintegrar a la mejor organizacin con que cuenta el pas; ningn partido poltico u organismo de otra ndole cuenta con los niveles de disciplina y trabajo que el magisterio, excepto, claro est, las Fuerzas Armadas y, en menor grado, la polica nacional.

Los planes oligrquicos e imperiales implican la esquematizacin de un sistema novedoso de implementacin de principios de libre comercio, que eliminen la intermediacin del Estado, que quedar a cargo solamente de la poblacin pobre que seguir dependiendo de la caridad internacional, solo que desde un Estado Nacional nominal, inexistente en la prctica. Como resulta claro, una campaa de tal envergadura toma aos, y el primer paso es desintegrar toda forma posible de organizacin entre las vctimas potenciales; la mayora de gente, sin acceso a la educacin e incapaz de prestar servicios calificados a partir de la tesis de premio al knowledge (postulado crtico para las nuevas ciudades chrter). Evidentemente hay que deseducar a la gente, y darle lo que el sistema considera justo para ellos; aqu no caben maestros y maestras organizadas.

Lobo Sosa, ms responsable de lo que se le adjudica en los medios con respecto a la crisis actual, refiere que el solo discutir asuntos gremiales con el sector magisterio, y que quienes quieren hablar de poltica deben esperar a las elecciones internas del 2012 y las generales de 2013 (declaraciones vertidas a medios de comunicacin). Su maniobra publicitaria es burda, pues de antemano ha estigmatizado la lucha magisterial, que en una definicin correcta, es la lucha del pueblo por la educacin pblica. Ahora bien, el problema no radica en que Lobo Sosa le asigne un estereotipo a este proceso, sino, ms bien, en el temor de la dirigencia a aceptar que esta defensa de la educacin de todos tiene una naturaleza eminentemente poltica y moral.

La intensa represin de las manifestaciones de maestros y estudiantes identifica una primera fase de la estrategia que implica la bsqueda de aniquilacin por asfixia de quienes representan la lucha popular. Notemos aqu que las hiptesis manejadas por la inteligencia gringa y local, gira alrededor de que el magisterio es la columna vertebral del Frente Nacional de Resistencia Popular; as que destruido y humillado este gremio, se acaba el problema del FNRP, y se aviva la expectativa de retornar a la normalidad bipartidista. Es importante ver como se relega la opcin de discusin poltica al plano puramente electoral, quiz porque es el nico que comprenden los partidos oficiales.

La integracin de otros sectores al proceso en desarrollo, especialmente el de los estudiantes, fortalece la capacidad de transformar la movilizacin popular en un hecho mediticamente interesante; adems permite la multiplicacin de la consciencia revolucionaria del pueblo, que se organiza en todos los niveles organizacionales de la sociedad, y hace menos obvia la relativa incapacidad de las centrales obreras, que siguen sin poder invocar sus estructuras para darle un vuelco definitivo a la lucha. De hecho, todava es impredecible si los obreros organizados podrn o intentaran aprovechar la coyuntura para presionar al estado; adems estos gremios carecen la politizacin adecuada, y se orientan ms a la simple reivindicacin, que se ha inclinado ms y ms hacia la lucha por el salario mnimo, en la que normalmente se arreglan con el estado.

Es importante que entendamos que el papel de los obreros no es un problema de las centrales, sino un hecho estructural, que debido a la forma del sistema, mantiene a estas organizaciones en niveles bajsimos de membresa, especialmente el desempleo y la tercerizacin del trabajo: Vemos entonces que la lucha por la educacin es de carcter poltico, nacional porque nos involucra a todos y a todas, incluyendo a aquellos compaeros desempleados o dedicados a la economa informal. No cabe duda que muchos hondureos y hondureas seguir incorporndose a una lucha que apenas comienza, por lo que es vital adoptar posiciones polticamente claras ante el rgimen, que ahora se niega a dialogar por razones estratgicas; sigue tratando de destruir la resistencia del pueblo.

Superado el problema gremialista de la lucha popular por la educacin pblica, entramos en un campo ms complejo, pues es impensable llegar a una mesa de negociacin si se tienen compaeros y compaeras encarceladas, si se tienen heridos, desaparecidos y muertos. La reparacin del dao causado por el gobierno a raz de la lucha popular trasciende los problemas que se ventilaron al comienzo de esta reivindicacin. Es cierto que el Instituto de Jubilaciones del Magisterio est al borde del colapso causado por la ausencia de voluntad de pago del Estado; o que tenemos ms de 6,000 maestros que no han recibido salarios por ms de un ao; sin embargo, la cantidad de agravios contra el pueblo, hace moralmente incorrecta, cualquier iniciativa de dialogo. Si el gobierno desea solucionar todo, debe comenzar por encarcelar a los culpables de todas las violaciones a los derechos humanos, liberar a los presos polticos y derogar todos los decretos aprobados en contra de la educacin pblica del pas.

No hace falta decir que a esta altura el gobierno est en la obligacin de cumplir con todas las demandas que llevaron al magisterio, y al pueblo a luchar con la determinacin que lo hace, y, sobre todo, debe quitar de la discusin poltica nacional la ley que privatiza la educacin pblica. Aunque los llamados continuos al dialogo sincero provienen de las mismas vctimas, el rgimen debe tener clara la disposicin inclaudicable de la poblacin en contra de todas la arbitrariedades que se cometen en un estado donde no tenemos acceso a la justicia, donde se brutaliza a quienes protestas, y las autoridades caen en el cinismo ilimitado, y hasta aplauden a los fascistas cuando hablan de la grandiosa polica que tenemos.

Hay que ser consecuentes con realidades inherentes a nuestra condicin de pas pobre; la disposicin a negociar es la va practica ms coherente para resolver la calamidad en que nos hemos visto sumidos desde el golpe de Estado de 2009; sin embargo, no debemos dar la idea de que estamos dispuestos a pagar cualquier precio por una paz en la que agachamos la cabeza y doblamos las rodillas. Lobo Sosa y sus adlteres argumentan que hay extranjeros infiltrados para desestabilizar al rgimen; que son financiados por Venezuela, y que el propsito es evitar que reingresemos a la OEA; esto es como si la Bestia del cuento no tuviera espejo, pero no basta con que todos sepamos que Lobo es mentiroso, debemos desenmascarar todo este ardid poltico, que sigue estando supeditado al Pla estratgico imperial contra la integracin de los pases latinoamericanos.

Un asunto de vital importancia es la produccin intelectual, en todas sus formas, pero, sobre todo, el anlisis dialectico permanente de los acontecimientos. Hasta ahora el trabajo, al menos el que se publica, en este sentido ha sido limitado, peor an, todava se trata de mezclar esta coyuntura con la disputa refundacional electoral, que nos ha alejado tanto tiempo de la estructuracin poltica. Sin embargo, el ejercicio permanente de pensar ha sido un factor importantsimo en el mantenimiento de la lucha; aunque se distinguen tendencias al interior de la resistencia, la preocupacin fundamental est centrada en la lucha y no en la absurda disputa.

El desarrollo de la coyuntura debera tambin servir como leccin a los sectores que an no pueden captar su verdadero rol en este momento histrico; hoy las contradicciones mismas que genera el sistema llevan al pueblo a superar constantemente las expectativas de los dirigentes, muchos de los que an no encuentran explicacin a los que sucede. Hay que apuntar que la lucha electoral, aunque estratgicamente viable, no es una necesidad ni obligacin en este momento. Antes habra que lograr un cuerpo coherente de ideas que respalde la lucha poltica, elemento que si est presente en la lucha popular en defensa de la educacin pblica. De hecho, todava se padece de una significativa anemia conceptual, lo que impide mejores construcciones tericas. Este debe ser un punto de discusin serio en lo sucesivo, especialmente por el hecho de que el concepto de poltica entre los dirigentes es bastante dismil.

Este es, quiz, el momento histrico ms complejo y prximo a una victoria popular en Honduras; sin tratar de restar importancia a otras gestas heroicas de nuestro pueblo, ahora se disputa contra el rgimen por un asunto estructural fundamental; la educacin. Por otro lado, la opcin de acceder a la administracin del Estado es real, concreta. En la medida de que seamos capaces de cohesionar la lucha popular en un propsito poltico central, podramos estimar que una revolucin es posible en Honduras, sin importar que va utilicemos. Por esta razn, aquellos que producen pensamiento deberan enfocar sus anlisis a la dialctica de la lucha y la generacin de la teora revolucionaria que de sustento a la lucha del pueblo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter