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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2011

Los rboles tiemblan en la selva de Texaco

Gonzalo Ortiz
Tierramrica

uando con cada paso que uno da se mueven los troncos de los rboles, uno sabe que est en un pantano ttrico. As sucede al caminar sobre la superficie aparentemente firme y cubierta de vegetacin de lo que fue una piscina de lodos de perforacin petrolera en la Amazonia ecuatoriana.


 La extensin y el impacto de la contaminacin en la vida natural y en las comunidades humanas del nororiente ecuatoriano son mucho peores de lo que pueda imaginarse, pudo comprobar Tierramrica en un extenso recorrido por la zona. 

Este reportero recorri 400 kilmetros de carreteras y caminos de las nororientales provincias de Sucumbos y Orellana, visit seis comunidades afectadas y 12 sitios contaminados por la empresa estadounidense Texaco durante sus actividades de exploracin y explotacin, entre 1964 y 1990. 

El pantano cuyos rboles se mueven es la "piscina" de desechos petroleros del pozo Yuca 9, una de las 162 que Texaco dice haber limpiado, o "remediado", entre 1995 y 1998. 

Cronologa de Texaco en Ecuador

1964: Texaco forma un consorcio con Gulf Oil Corporation y consigue una concesin para explorar y explotar crudo por 28 aos en el nororiente ecuatoriano. El xito lleva a ampliar el rea concedida a miles de kilmetros cuadrados.

El primer pozo exitoso es bautizado Lago Agrio 1, en recuerdo del hallazgo de petrleo de 1901 en Sour Lake, en el sureo estado estadounidense de Texas, que dio lugar a la formacin de Texaco.

En torno a Lago Agrio surge un poblado que, ms tarde y con el nombre de Nueva Loja, se convierte en capital de Sucumbos.

1977: La Corporacin Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE), antecesora de Petroecuador, adquiere 62,5 por ciento del consorcio, que sigue administrado y operado por Texaco.

1990: El Estado ecuatoriano pasa a administrar y operar el consorcio, encargando la tarea a Petroecuador, sustituta de CEPE. Texaco se mantiene como socia y recibiendo dividendos.

1992: Texaco se retira de Ecuador al terminar el contrato.

1993: Una demanda de accin colectiva se presenta contra Texaco en la justicia de Estados Unidos.

1995-1998: Texaco efecta trabajos de remediacin pendientes. El Estado ecuatoriano se declara satisfecho, pero deja abierta la posibilidad de reclamos de terceros.



Esas piscinas o fosas, algunas del tamao de una cancha de ftbol, servan para depositar los lodos de perforacin y todo tipo de desechos, incluso heces y basura, pues las instalaciones petroleras carecan de rellenos sanitarios y de tratamiento de aguas servidas. 

La corporacin estadounidense Chevron, actual propietaria de Texaco, fue condenada el 14 de febrero por un juez de Nueva Loja, capital de Sucumbos, a pagar 9.510 millones de dlares como indemnizacin por daos de su subsidiaria al ambiente y a la salud humana. 

Los demandantes, indgenas y campesinos organizados en la Asamblea de Afectados por Texaco (AAT), apelaron por considerar insuficiente el monto para reparar el desastre, que incluye impactos en la salud. Tambin lo hizo Chevron, alegando que el proceso es fraudulento. El juicio pas as al pleno de la Corte Provincial de Sucumbos. 

En un contrato firmado en 1995 con el Estado ecuatoriano, Texaco asumi la responsabilidad de hacerse cargo de un tercio de los pasivos ambientales que dej en la selva. El resto corresponda al gobierno. En el juicio, Chevron aleg que esas tareas se llevaron a cabo a satisfaccin hasta 1998. 

Pero la remediacin de las piscinas, pudo comprobar Tierramrica, consisti en echar sobre ellas palos, llantas, tanques y maleza y tapar todo con tierra. 

En 15 aos, la naturaleza amaznica hizo crecer sobre ellas vegetacin e incluso rboles, stos que se mueven con cada paso que se da cerca de ellos. Pero es cuestin de perforar apenas un metro y medio o dos para encontrarse con el lodo. 

Dos miembros del Frente de Defensa de la Amazona, la organizacin de indgenas y campesinos que respalda la demanda de la AAT, practicaron esas perforaciones en varios de los sitios visitados por Tierramrica, incluso en la antigua piscina del pozo Sacha 53, de la que Chevron se ufana de tener informes favorables. 

Texaco dice haber construido en total 326 piscinas como stas mientras oper aqu, pero las inspecciones judiciales y peritajes establecieron la existencia de al menos 956. 

Antes del ao 1995, Texaco ya haba tapado otras fosas que el Frente de Defensa de la Amazona llama "piscinas ocultas". 

Cuando estos depsitos se cavaron no se los revisti con ningn material protector. As, los residuos petroleros se filtraron por el suelo hacia los cursos de agua. 

La mayora de las piscinas contaban con unos desages, llamados "cuellos de ganso", instalados bajo el nivel del lodo petrolero, con el supuesto fin de permitir la salida de agua limpia hacia las corrientes cercanas cuando la lluvia elevaba el nivel del lquido depositado. La tesis que sustentaba esta prctica era que el petrleo flota sobre el agua. 

Pero los cuellos de ganso se convirtieron de inmediato en conductos para esparcir aun ms los vertidos venenosos, que siguen fluyendo por ellos hasta ahora. 

Una de las paradojas de esta selva hmeda tropical donde el agua abunda, es que muchas aldeas y comunidades carecen del lquido para beber, cocinar y baarse, porque estn arruinados los arroyos y ros en cuyas riberas asentaron sus casas. 

"Esta es la casa de Mara Aguinda, una de las firmantes de la demanda original contra Texaco, en 1993. Lo hizo porque este ro al pie de su casa se contamin de petrleo y tena que ir a buscar agua en otro ro, a dos horas de camino", indica a Tierramrica la indgena quichua Rosa Tanguila, de la comunidad Rumipamba, en Orellana. 

Aqu la polucin procede del pozo Auca 1, supuestamente remediado por Texaco, pero cuyas filtraciones envenenaron el ro muy temprano. 

Ante las protestas y paros de los habitantes, la empresa estatal Petroecuador est realizando trabajos de limpieza puntuales, y claramente insuficientes, en una cuenca en la que caben varios estadios de ftbol. 

Tanguila es parte del equipo conformado por indgenas de la comunidad y contratado por Petroecuador para limpiar el lugar. 

El trabajo consiste en lanzar fuertes chorros de agua hacia el fondo del ro para remover una viscosa masa negra que se conduce luego hacia una trampa, donde Tanguila la retira con una raqueta triangular para depositarla en un tanque de metal. 

"Estamos limpiando lo que Texaco dice que dej bien", ironiza Tanguila. 

Los trabajadores tienen overoles de caucho para sumergirse en el lodo gris y negro, pero carecen de guantes y de gafas, por lo que estn expuestos a la contaminacin. Varios nios pequeos juegan a orillas del mismo del ro y se salpican con la misma agua. 

Para otro habitante de la zona, Donald Moncayo, de la empresa Selva Viva, "primerito, cuando recibi Petroecuador (el control del rea) lo que deban haber hecho es un levantamiento de los pasivos ambientales o de los daos ambientales que dejaba la Texaco ac en la Amazona, cosa que no hicieron". 

Por qu no? "Tal vez porque muchos funcionarios de Texaco pasaron a ser parte de Petroecuador y tenan ya calculado lo que iban a hacer: que el Estado ecuatoriano cargue con el muerto y libere a Texaco", aadi Moncayo. 

Selva Viva, creada por el Frente de Defensa de la Amazona, intenta proteger un rea selvtica, rescatar especies en peligro de extincin y promover el ecoturismo, una tarea herclea en medio de tanto crudo. 

* Publicado originalmente el 26 de marzo por la red latinoamericana de diarios de Tierramrica.(FIN/2011)




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