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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2011

El comercio del hambre
Transnacionales y agronegocios: Peligro de una nueva catstrofe alimentaria mundial

Manuel Freytas
IAR Noticias

Controlados por las corporaciones trasnacionales, y despojados de su condicin de "bien social", los alimentos se convierten en mercanca capitalista con un valor fijado por la especulacin financiera, convirtindose en la causa principal de las hambrunas y conflictos sociales que ya empiezan a desarrollarse por todo el planeta.


El fantasma de la escalada global en los precios de los alimentos vuelve a asomar y con ello los temores de que se repitan los estallidos y protestas sociales masivas en contra de los aumentos, como sucedi en 2008.

En un primer captulo, en el 2008, y a causa del aumento de los precios del petrleo, hubo una escalada mundial del precio de los alimentos que increment el proceso de hambruna que padecen habitualmente las poblaciones ms desprotegidas de Asia, frica y Amrica Latina.

En un segundo captulo, con el desarrollo de la crisis recesiva global, ese proceso se agudiz arrojando a ms poblacin desposeda a la marginalidad y a la carencia de alimentos para subsistir aunque slo sea a escala precaria.

Un tercer captulo comienza a desarrollarse de la mano del aumento del precio del petrleo, a raz de los acontecimientos en Africa y Medio Oriente, como consecuencia de los procesos de movilizacin callejera y de represin militar que se estn desarrollado.(las llamadas "revueltas rabes")

Adems, y segn el Foro Humanitario Global con sede en Ginebra, el cambio climtico afecta seriamente a 325 millones de personas al ao, y el sistema de la alimentacin est en el centro.

Un reciente estudio del organismo de Naciones Unidas y la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE) prev un incremento de entre 15% y 40% en el valor de los granos.

Por otra parte, los valores reales de los productos lcteos subirn entre 16 y 45% y el de lo aceites vegetales en 40%, segn la investigacin.

Los valores de los alimentos alcanzaron su nivel ms alto en dos aos, segn la Organizacin de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin (FAO, por sus siglas en ingls).

Slo en agosto, la ONU dijo que el incremento de los precios lleg al 5%, debido principalmente al alza del trigo tras la prohibicin de la exportacin del grano por parte de Rusia.

Si estas proyecciones resultan ciertas, la escalada de los precios de los alimentos, producida por la especulacin financiera y por la alta concentracin de la produccin y comercializacin en manos de un puado de trasnacionales de la alimentacin, continuar en ascenso.

La plaga del hambre

La plaga del hambre, de la exclusin social y del desempleo que ya se extienden como una epidemia por las reas empobrecidas del planeta estn generando las condiciones para un "Apocalipsis social".

Segn la FAO, cada seis segundos muere un nio de hambre en el mundo y cada da 17.000 nios pierden la vida por no tener nada que comer.

En la ltima Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria, el director de la FAO, Jacques Diouf, cont seis segundos en un spot publicitario y agreg: "Un nio ha muerto de hambre en el mundo". En el da de la asamblea mundial contra el flagelo, 17 mil personas murieron de hambre, aadi.

Segn la ONU, en el mundo ya hay ms de 1.000 millones de personas que padecen hambre, la cifra ms alta de la historia, y en todo el planeta hay 3.000 millones de desnutridos, lo que representa casi la mitad de la poblacin mundial, de 6.500 millones.

No hace falta mucha imaginacin (el fenmeno ya se verifica en la realidad) para mensurar el factor apocalptico masivo que representara para el sistema el avance de ejrcitos de hambrientos buscando comida para supervivir en las grandes urbes, enfrentando con la violencia a la represin militar o policial.

Segn la ONU, con "menos del 1%" de los fondos econmicos que han utilizado los gobiernos capitalistas centrales para salvar al sistema financiero global (bancos y empresas que han desatado la crisis econmica), se podra resolver la calamidad y el sufrimiento de miles de millones de personas (casi la mitad de la poblacin mundial) que son vctimas de la hambruna a escala mundial.

Y porqu no se hace? Por una razn de fondo: Los pobres, los desamparados, la "poblacin sobrante", no son un "producto rentable" para el sistema capitalista.

El comercio del hambre


En la realidad, la produccin de alimentos est fuera de la rbita del control estatal de los gobiernos.

Los recursos esenciales para la supervivencia estn supeditados a la lgica de rentabilidad capitalista de un puado de corporaciones trasnacionales (con capacidad informtica, financiera y tecnolgica) que los controlan a nivel global, y con proteccin militar-nuclear de EEUU y las superpotencias.

En ese escenario, la produccin y comercializacin de alimentos no est supeditada a la lgica del "bien social", sino a la ms cruda lgica de la rentabilidad capitalista.

Segn la propia FAO, diez corporaciones trasnacionales controlan actualmente el 80% del comercio mundial de los alimentos bsicos, y similar nmero de mega empresas controlan el mercado internacional del petrleo, de cuyo impulso especulativo se nutre el proceso de suba de los alimentos, causal de la hambruna, que ya se extiende por todo el planeta.

Al iniciarse en Guadalajara, Mxico, una conferencia tcnica sobre la biotecnologa agrcola, Pat Mooney, director ejecutivo del Grupo ETC de Canad, dijo al diario La Jornada que lo nico que le interesa a las multinacionales del sector es obtener ganancias.

El experto seal que las transnacionales nunca se interesaron en la alimentacin de los pobres, debido a que no representan un mercado.

Pat Mooney dijo que en este tipo de reuniones de la FAO siempre estn presentes firmas como la Dupont y Monsanto, con patentes monoplicas de produccin y expres que por encima de los representantes de los gobiernos, son ellas las que dicen la ltima palabra.

Entre los primeros pulpos trasnacionales de la alimentacin, se encuentran la empresa suiza Nestl SA., la francesa Groupe Danone SA. y la Monsanto Co., que lideran mundialmente la comercializacin de alimentos y que, adems de controlar la comercializacin y las fuentes de produccin, poseen todos los derechos a escala global sobre semillas e insumos agrcolas.

Despojados de su condicin de "bien social" de supervivencia, esos recursos se convierten en mercanca capitalista con un valor fijado por la especulacin en el mercado, y los precios no se fijan slo por la demanda del consumo masivo, sino bsicamente por la demanda especulativa en los mercados financieros y agro-energticos.

Por lo tanto, no hay "crisis alimentaria" (como sostienen la FAO, la ONU, el Banco Mundial, y las organizaciones del capitalismo como el G-8) sino un incremento de la hambruna mundial por la especulacin financiera y la bsqueda de rentabilidad capitalista con el precio del petrleo y los alimentos.

El control de las fuentes, de la produccin, de la comercializacin internacional y de la masa de recursos financieros emergentes por las corporaciones trasnacionales, tornan impotentes a los gobiernos dependientes (sin poder de gerenciacin sobre esos recursos) para resolver los problemas de la hambruna que aqueja a sus pueblos.

Y por ms apelaciones que hagan las instituciones "asistencialistas" del sistema capitalista como la ONU y la FAO (que suceden a la caridad religiosa) las corporaciones transnacionales establecen su dinmica productiva a partir de la relacin costo-beneficio.

Esto es, y atendiendo a la lgica esencial que gua el desarrollo histrico del capitalismo, slo producen atendiendo a la ley de la rentabilidad, a la ley del beneficio privado, y no atendiendo a la lgica del beneficio social.

Por otra parte, los fondos que destinan la ONU, el Banco Mundial y dems organizaciones del capitalismo trasnacional, son mendrugos comparados con la ganancias multimillonarias de los pulpos petroleros y de la alimentacin y el crecimiento de las fortunas personales de sus directivos y accionistas.

Segn analistas especializados de Wall Street, un 60% del precio del petrleo crudo y de las materias primas alimentarias tiene como causal a la especulacin en futuros no regulada, de fondos precisamente autodenominados "especulativos", bancos y grupos financieros que utilizan las bolsas de futuros ICE de Londres y NYMEX de Nueva York y el comercio inter-bancos.

En este tercer frente del negocio agro-energtico financiero (productor directo de la hambruna y la inflacin mundial) se encuentran en primera lnea Goldman Sach y Morgan Stanley, sper-gigantes de la especulacin financiera en alta escala del capitalismo trasnacional sionista con asiento en Wall Street.

En este escenario, los precios no se fijan slo por la demanda del consumo, sino bsicamente por las necesidades comerciales y la demanda especulativa en los mercados financieros agro-energticos.

De este accionar monoplico y de la accin especulativa en los principales mercados de materias primas, entre cuyas herramientas financieras se encuentra el ICE [Intercontinental Exchange] de Londres y las bolsas mercantiles de Nueva York y Chicago, provienen principalmente las ganancias siderales del mega-consorcio financiero Goldman Sach.

En el 2008, los grandes pulpos concentrados huyeron de la crisis financiera y comenzaron la especulacin en alta escala con los alimentos y materias primas convertidos en estrellas de la rentabilidad financiera.

El mercado del hambre



Los acuerdos internacionales a travs de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC), los Acuerdos de Libre Comercio (FTA) y los Acuerdos de Asociacin Econmica (EPA), impulsados por programas del Banco Mundial y del FMI, permiten que el apoyo incondicional a los agro negocios sea una prioridad en las polticas alimentarias y agrcolas de los gobiernos en el mundo subdesarrollado.

Los subsidios gubernamentales destinados a las transnacionales agroalimentarias estn orientados a la agricultura industrial, eliminando granjas en el Norte y en el Sur por medio de precios bajos de dumping.

Mediante la "revolucin verde", las transnacionales de agro negocios excluyen los conocimientos locales en la agricultura e imponen nuevas tecnologas e insumos agrcolas artificiales que los campesinos tienen que comprar, dependiendo de ellos de forma permanente.

En su bsqueda de rentabilidad a cualquier costo, las transnacionales buscan controlar el mercado mundial de los alimentos y convertir la produccin campesina en produccin industrial, controlando la fijacin de precios a escala global.

En su rapacidad las transnacionales de la agroalimentacin se apoderan de tierras para convertirlas en monocultivos de agro combustibles.

O sea, cultivan alimentos para los automviles mientras la mitad de la poblacin mundial vive en estado de pobreza y de desnutricin.

Y los gobiernos, al no tener poder de gerenciacin sobre sus recursos agroenergticos se convierten en tteres de las corporaciones que los controlan y que se apoderan de la renta del producido por el trabajo social de esos pases.

Y como el capitalismo trasnacional (las corporaciones que controlan el petrleo y los alimentos) slo produce para quien est en capacidad de comprar esos productos, la falta de poder adquisitivo de las mayoras empobrecidas del planeta, lleva su vez a que las corporaciones reduzcan la produccin para achicar costos y preservar la rentabilidad vendiendo menos pero ms caro.

El mundo atraviesa por una sobredemanda de alimentos y de petrleo que, a su vez, multiplica la rentabilidad de los grupos que hegemonizan el poder sobre la produccin y comercializacin, y sobre los mercados de la especulacin financiera de las materias primas.

De esta manera, a los pulpos petroleros y alimentarios no les interesa producir ms, sino ganar ms produciendo lo mismo con baja de costos de personal e infraestructura.

En consecuencia, controlados por las corporaciones trasnacionales, y despojados de su condicin de "bien social", los alimentos se convierten en mercanca capitalista con un valor fijado por la especulacin financiera, convirtindose en la causa principal de las hambrunas y conflictos sociales que azotan a muchos regiones del planeta.



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