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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2011

El discurso de Barack Obama y la situacin poltica en Libia (Parte 3)

Alejandro Torres Rivera
Rebelin


En el pasado hemos sealado que la poltica exterior de Estados Unidos no est fundada en principios sino en intereses. El discurso pronunciado por el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama el pasado 28 de marzo de 2011, viene a confirmar nuestras afirmaciones. En su mensaje al pas desde una institucin educativa militar, aquel a quien hace apenas poco ms de un ao el Comit Nobel le obsequi con un premio de rango internacional como persona destacada por sus acciones en pro de la paz mundial, premio este que a juicio de muchos observadores internacionales no era uno devengado a base de sus ejecutorias sino meramente otorgado por otro tipo de motivaciones, dej clara la posicin de su pas su Administracin.

En su oratoria Obama seal, como si la historia no se hubiera encargado de desmentirle una y mil veces, que Estados Unidos, tomando en consideracin los riesgos y coste de las acciones militares de las cuales participa, no suele estar predispuesto al uso de tal fuerza militar para resolver los muchos desafos del mundo. Acto seguido, sin embargo y con el mayor cinismo, expres que cuando los intereses y valores de su pas estn en juego, Estados Unidos tiene la llamada responsabilidad de actuar.

Se trata de la misma retrica con la cual, en su discurso de aceptacin de Premio Nobel, cuando todava Estados Unidos estaba involucrado en dos guerras simultneas, reclam el derecho de actuar unilateralmente si es necesario para defender mi pas.

La realidad es que no puede afirmarse tal defensa de su pas o amenaza militar contra su integridad territorial, cuando con falsos argumentos como la existencia de armas de destruccin masiva, su antecesor pretendi justificar por parte de Estados Unidos la guerra contra Iraq. Lo mismo podemos indicar en lo relacionado con la guerra de Estados Unidos contra el gobierno de los talibanes en Afganistn, cuando la realidad es que el supuesto inmediato de la guerra era y es la lucha contra una organizacin terrorista como Al Qaeda, esparcida por al menos 80 pases en el mundo. Lo mismo ocurre ahora cuando los tambores de la guerra en voz de Obama, repican en torno al drama libio.

Cuando Obama se dirigi al pblico presente durante la aceptacin del Premio Nobel de la Paz comentamos lo siguiente:

El discurso de Barack Obama es la nueva ideologa que aflora en la visin geopoltica de la dominacin estadounidense para el siglo 21. Por eso se reserva el derecho a actuar unilateralmente; por eso indica que se siente orgulloso de ser heredero del legado que han hecho generaciones pasadas en su historia; por eso echa a un lado los llamados errores que Estados Unidos ha cometido en el pasado, para proclamar triunfalmente que la fuerza puede ser necesaria a la hora de asegurar la llamada seguridad con la cual Estados Unidos est comprometido. De hecho, bajo esa misma doctrina de la seguridad, a partir de la Administracin Reagan se intensific el uso por parte de Estados Unidos de los llamados conflictos de baja intensidad donde Estados Unidos, bajo la doctrina de la seguridad preventiva aviv la desestabilizacin de los procesos triunfantes como la Revolucin Sandinista en Nicaragua, intervino abiertamente en el conflicto civil en El Salvador y penetr las fuerzas armadas y partidos polticos de derecha en otras repblicas latinoamericanas con el fin de asegurar sus intereses geopolticos en la regin.

El escenario no ha cambiado. Sencillamente se ha movido; se ha desplazado de regiones. Ayer fue en Iraq y Afganistn, donde an se libran dos guerras por parte de Estados Unidos con la participacin de la OTAN; hoy se integran en el juego internacional de la competencia imperialista, el norte de frica y regiones del Medio Oriente, para as mover las fichas de la voracidad imperial hacia una nueva redistribucin del mundo en zonas de influencia. Es el petrleo y el agua subterrnea, junto con el posicionamiento militar para el control de la regin la que mueve a Estados Unidos. Poco importa si mueren civiles como resultado de los bombardeos entre facciones rivales en el drama libio; o si las muertes vienen de parte de los misiles con revestidos con uranio reducido que se lanzan contra blancos en Libia. Para Obama, las muertes producto del intercambio de los bombardeos entre las facciones libias es un genocidio de una de las partes; sin embargo, aquellos causados por la aviacin de la OTAN, si se les toma en consideracin, son concebidos como daos colaterales de una misin humanitaria de la alianza imperialista internacional. se es el valor real de la vida humana para los dirigentes de estos pases!

Ya ha comenzado la discusin en torno a si el discurso de Obama y las acciones de Estados Unidos con referencia a Libia anticipan el surgimiento de una nueva doctrina militar en Estados Unidos. El propio presidente Obama, sin embargo, se ha encargado de desmentir al sealar que no existe como tal una Doctrina Obama que establezca precedente. Sencillamente, ha indicado, no se trata de aplicar en adelante un molde, ya que cada pas en esta regin es diferente. Sin embargo, esa expresin tiene que ser examinada a la luz de otras expresiones que acompaan su discurso sobre acciones futuras. En sus declaraciones expresa lo siguiente:

He dejado claro que no dudar en usar nuestro ejrcito en forma rpida, decidida y unilateral cuando sea necesario para defender nuestro pueblo, nuestro territorio, nuestros aliados, y nuestros valores.

De qu entonces hablamos? Sencillamente que Estados Unidos contina abrogndose la determinacin de cundo y dnde intervenir. De hecho, las referencias que hace a movilizar a la comunidad internacional no son sino cantos de sirena. A cul comunidad internacional se recurri en este caso, cuando se amparan en una Resolucin como la 1973 del Consejo de Seguridad, donde en ningn momento se autoriza las acciones armadas contra la poblacin libia, ni contra objetivos civiles, ni contra la infraestructura del pas? A cul comunidad internacional nos referimos cuando la intervencin ha venido de parte de pases que conforman una alianza militar como la OTAN, sin la participacin o consentimiento de pases como Rusia, China, India y Brasil? La verdad oculta est detrs de sus propias expresiones cuando indica que esa movilizacin de la comunidad internacional en una accin colectiva se sostendr en su mayor podero logstico y militar, es decir, aquella a la cual Estados Unidos pueda llevar a otros pases interesados.

El discurso de Obama no hace sino afirmar las concepciones de sus antecesores sobre la guerra preventiva. Se trata de aquel mismo discurso de Donald Rumsfeld cuando como Secretario de la Defensa bajo la Administracin Bush urga por la transformacin militar de Estados Unidos, donde el eje de la nueva doctrina se afianzaba en que Estados Unidos estuviera en condiciones de mantener abiertos diferentes frentes de guerra a la vez en diferentes regiones del mundo. Se trata de ensayos donde hoy las piezas en el tablero son pequeos pases ricos en petrleo y recursos naturales, que en forma alguna compiten con las capacidades en tecnologa y armamentos que tiene Estados Unidos. Maana estos mismos ensayos llevarn a Estados Unidos a otras aventuras, esta vez ms peligrosas, aquellas por las cuales la humanidad ha pagado un precio incalculable en las guerras por la redistribucin del mundo en zonas de influencia y control por parte de potencias imperialistas como fueron las dos grandes guerras del siglo 20.

El desenlace de la crisis en Libia tiene el potencial de sentar la tnica de lo que ser el curso de accin de las potencias occidentales con relacin a la redistribucin de los espacios y los recursos naturales en el continente africano. Aparentemente, ya las fronteras trazadas por esas mismas potencias durante el pasado siglo son insuficientes para sus necesidades actuales. Est por verse hacia dnde llevarn a la humanidad el nuevo imperialismo del siglo 21.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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