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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2011

Memoria: entrevista a Mike Davies sobre la revuelta de Los Angeles de 1992
Una generacin ha descubierto que puede contraatacar

Lance Selfa
Socialistworker.org

Traducido para Rebelin por Ricardo Garca Prez


La revuelta de Los ngeles del mes de abril de 1992 estall cuando cuatro policas blancos fueron absueltos de la atroz paliza grabada en vdeo que propinaron al motorista afroamericano Rodney King y que estuvo a punto de acabar con su vida. Los seis das de revueltas se convirtieron en la expresin de dcadas de ira y frustracin acumuladas ante el racismo y la desigualdad social.

Una semana despus de la rebelin, Mike Davis, el periodista de Los ngeles y autor de Ciudad de cuarzo: arqueologa del futuro en Los ngeles, habl con Lance Selfa sobre el significado de la revuelta. Esta entrevista se public originalmente en el nmero de mayo de 1992 de Socialist Worker.

Cmo describira el levantamiento?

Hasta Los Angeles Times ha reconocido en su editorial la relacin existente entre la globalizacin de la economa de Los ngeles, que ha destruido las estructuras de empleo del sur de Los ngeles, y el estallido de los primeros disturbios multitnicos modernos del pas. Pero creo que, en cierto modo, en el complejo tejido de estos disturbios ha habido tres tipos de procesos sociales rebeldes independientes entrelazados.

En primer lugar, Rodney King ha sido el pararrayos de los agravios acumulados en las calles de Los ngeles por los jvenes, que no han conocido de la polica local ms que un rgimen ininterrumpido de brutalidad. En la conciencia de millones de personas, Rodney King es el vnculo que aparece entre las condiciones de vida de Los ngeles y el tipo de crisis que los afroamericanos sienten en todos los lugares de Estados Unidos, e incluso de Canad.

Sin embargo, en segundo lugar, aunque el estallido empez dirigindose contra los blancos y contra la polica, el grueso de la destruccin, al menos los daos en inmuebles y tambin parte de las muertes ocasionadas por los disturbios, se dirigan hacia la comunidad coreana.

La comunidad coreana es la intermediaria entre la gente del gueto, los negros y los mexicanos, y la gran ciudad. Las quejas monumentales que se han fusionado con las imgenes de las tiendas de bebidas y los bazares coreanos.

Concretamente, el nombre que con ms frecuencia se oa en boca de la gente durante la revuelta era Latisha Harlins, la nia negra de quince aos a la que el pasado mes de marzo mat el propietario de una tienda coreana por una botella de zumo de naranja de 1,79 dlares.

El tendero fue condenado, pero sali en libertad con una fianza de 500 dlares y una pena de prestacin de servicios a la comunidad; una condena mucho ms suave que la que se impone a las personas sin techo detenidas por quebrantar el toque de queda, que han pasado diez das en la crcel. O que alguien que robara semillas de girasol, que podra pasar dos aos en prisin.

De manera que Latisha Harlins ha sido una especie de grito de guerra, pero los comerciantes coreanos han venido a representar todo lo que la economa internacional del Pacfico ha ocasionado en el centro y el sur de Los ngeles. La desaparicin de puestos de trabajo a causa de la competencia extranjera, los comentarios racistas de los ministros japoneses... todo eso ha venido a contribuir de algn modo a cimentar la sensacin de que los clientes negros suelen recibir un trato duro o descorts por parte de los comerciantes coreanos. A diferencia de los comerciantes judos a quienes reemplazaron, no contratan a jvenes negros.

As pues, el resultado ha sido una especie de desmoronamiento catastrfico de toda clase de relacin entre las comunidades negra y coreana. Unos 2.000 comercios coreanos han sido saqueados o destrozados.

El tercer aspecto, evidente para cualquiera que contemple las imgenes, pero que los analistas no han conseguido apreciar nunca hasta el ltimo momento es que, desde el principio de los saqueos, la situacin se ha convertido en una especie de equivalente postmoderno de los tradicionales disturbios por el pan: un levantamiento de los pobres.

En muchos lugares se ejecutaba con absoluto buen humor, casi como si fuera un carnaval. A veces la gente ha saqueado para obtener artculos de lujo pero, en general, solo buscaban artculos de primera necesidad.

Y para comprender por qu se ha producido a esta escala y ha implicado tanto a los inmigrantes mexicanos y salvadoreos pobres como a los afroamericanos es preciso entender el impacto de dos aos de recesin en Los ngeles, que han afectado con mayor gravedad a los inmigrantes recin llegados.

El desempleo se ha multiplicado por tres. La gente carece de vivienda o vive hacinada, varias familias en una sola casa. Es una autntica crisis vital, probablemente la peor emergencia social del Condado de Los ngeles desde la Gran Depresin. Lo que se ha visto era esta miseria de nueva creacin traducida en saqueos.

Qu puede decir de la tregua que ha nacido entre las dos bandas negras principales, los Crips y los Bloods?

El suceso ha sido realmente complejo. Adems, llevaba implcito algo ms que, a mi juicio, es tremendamente importante y positivo: la interrupcin de la guerra entre bandas. Ha sucedido algo que mucha gente hubiera considerado imposible, y va en aumento y define treguas permanentes a escala local en Inglewood y en Watts, que ahora se propagan por toda la ciudad. La transmisin y el impacto cultural de este aspecto, sobre todo a travs de la escena del rap y el hip-hop, ser enorme.

Lo que se est consiguiendo con ello es eliminar gran parte del lustre que tena el matn callejero rudo y sustituirlo por una imagen de unidad de los negros, de poder negro. Por provisional que pueda ser la tregua, se ven detalles impresionantes de reafirmacin de una identidad de que luchan por la libertad de los negros, o de que son un movimiento de liberacin negro.

Por supuesto, sus horizontes ideolgicos son Louis Farrakhan y la Nacin del Islam, pues Farrakhan es la nica figura poltica nacional a la que hacen alguna alusin los chicos de las bandas con los que he hablado o a los que he odo hablar.

En Inglewood, bajo los auspicios de una mezquita local, todas las bandas locales, las rivales Crips y Bloods, han hablado ante los medios de comunicacin local. En cierto sentido, no hablaban para los medios, sino que estaban utilizando los medios de los blancos para hablar a la comunidad negra y transmitir parte de su dolor y su ira ante el hecho de que ninguno de los lderes de ms edad, con la posible excepcin de Maxine Waters (republicano estadounidense) hubiera reconocido en los disturbios la rebelin que en realidad era.

Decan: mira, estamos tratando de ser hombres negros y hacer las cosas que nos acusas de no hacer; luchar para defender la comunidad y cuidar de las mujeres y los nios y ser luchadores por la libertad. Esta es una rebelin de esclavos como otras rebeliones de esclavos de la historia de los negros. Estamos orgullosos de lo que hemos hecho.

La otra noche hubo una reunin de entre 600 y 700 crips y bloods para hacer las paces en Watts. Lleg la polica con grupos de operaciones especiales y todo el montaje y detuvo a cincuenta o sesenta, lo que en condiciones normales habra sido una provocacin de disturbios. Pero la gente estaba extremadamente tranquila y, en esencia, dijo: ya trataremos con los cerdos despus, pero ahora lo fundamental es firmar la paz entre nosotros, dejar la guerra en suspenso.

Aun cuando se rompiera la tregua por algn motivo y las bandas volvieran a pelear, el residuo sera un imponente montn de chicos que no creo que volvieran al escenario de la violencia, sino que ahora se consideraran, en cierto modo, rebeldes o luchadores por la libertad.

Puede explicar un poco ms de qu modo ha forjado la rebelin la unidad entre los negros y los latinos?

En California, los negros estn en proceso de dejar de ser la minora ms numerosa para convertirse en la tercera mayor de la nueva composicin multitnica del Condado de Los ngeles pero, en ltima instancia, de la totalidad de California. Los latinos sern el grupo ms numeroso, aunque no la mayora.

En cifras proporcionales, la comunidad latina (los latinos constituyen aproximadamente la mitad de la poblacin del centro y sur de Los ngeles) va muy por detrs de todos los dems en lo que se refiere a representacin poltica y empleo. De manera que ha habido muchas fricciones entre negros y latinos.

Concretamente, ha habido muchas peleas y disturbios entre negros y latinos en las crceles. En los primeros momentos del levantamiento algunos latinos fueron atacados y apaleados con brutalidad.

Pero el aspecto ms importante de todo esto, sobre todo en la vertiente oriental del gueto (que est absolutamente mezclada, es negra y latina, donde todo nio latino tiene un amigo negro o viceversa), los saqueos han sido absolutamente birraciales. Y hay una interaccin muy amplia entre la cultura juvenil negra y la cultura juvenil latina.

En consecuencia, la reaccin de la comunidad del rap, que para los jvenes del centro de la ciudad es el grupo ms importante en lo tocante a la definicin de referencias y tendencias, ha sido interesante. Kid Frost, que es el principal rapero chicano, se ha identificado por completo con la rebelin. Un clebre grupo local de raperos samoanos ha dicho que la rebelin era fantstica, pero que debera haber estado dirigida desde los comercios coreanos contra la gente rica de Beverly Hills.

Es muy importante, porque con estas nuevas imgenes del poder negro y la unidad militante de los chicos del centro de la ciudad se transmitir a la juventud del centro de todas las ciudades del pas. La fama de las bandas ha desaparecido y la fama de la rebelin est de moda.

Cmo han reaccionado las autoridades?

Hay unas 17.000 personas en la crcel. El presidente Bush ha nacionalizado la limpieza de Los ngeles: las autoridades federales, el FBI, etctera. Los fiscales federales se han fijado como blanco especfico las bandas juveniles porque estn muy preocupados por todo esto y por la politizacin potencial de esas bandas en el levantamiento.

Lo extraordinario es que las detenciones masivas no empezaron realmente en el momento ms frentico de los saqueos, sino al da siguiente, el viernes [1 de mayo]. La gente a la que se empez a arrestar eran, por ejemplo, las personas que escarbaban en las ruinas quemadas, o quienes quebrantaban el toque de queda, los vagabundos callejeros y sin techo o los inmigrantes latinos que no hablan ingls y no se haban enterado del toque de queda. Cada vez ms, se han dedicado a detener a gente en sus casas por poseer botines del saqueo o recibir artculos robados.

Hemos sufrido esta ocupacin militar intensa, no solo por parte de la Guardia Nacional o la polica de toda California, sino por la infantera de accin rpida de Fort Ord y por los marines que desembarcaron en Compton. La ciudad ha sido objeto de una rutina de redadas peridicas y masivas en los barrios negros y latinos.

En la zona en la que vivo, al borde de MacArthur Park (la comunidad centroamericana ms numerosa del pas) vinieron Patrullas de Fronteras desde lugares tan remotos como Texas. Se ha deportado a unas 450 personas, tal vez 500, inmediatamente deportadas a Mxico.

Son personas que no estaban acusadas de nada, pero que fueron escogidas durante los disturbios y simplemente deportadas. As, la gente del barrio habla de desaparecidos, igual que all en El Salvador.

Tenemos 17.000 personas detenidas y los estn castigando con dureza, solicitando las mximas penas. No estn negociando ni tratando de llegar a un acuerdo. Esto es radicalmente distinto de lo que hicieron en 1965 [durante la rebelin de Watts], pues estn convirtiendo en delito lo que en condiciones normales seran pequeas faltas. Han hecho saltar casi por los aires su propio sistema de justicia penal, simplemente por el nmero de personas a las que han metido dentro.

Ahora est claro, y no creo que el hecho se est interpretando correctamente en todo el pas, que en realidad se est nacionalizando la persecucin de todos estos delitos. El gobierno de Bush ha intervenido directamente en ello. La idea es dar ejemplo con toda la gente de aqu.

Para la gente pobre o sin empleo, la mera carga econmica que supone pasar una temporada en la crcel, perder ingresos y quedar fichado como delincuente va a ser enorme. En este momento, lo nico importante es luchar contra esta represin. La gente que no obedeci el toque de queda sencillamente tendra que ser puesta en libertad de inmediato.

Cmo han interaccionado la raza y la clase? Qu se puede decir de los blancos que se han implicado en las protestas contra el veredicto del caso King y en los saqueos?

Pens que la historia de la dcada de 1960 se repeta y se concentraba en unos pocos das. Estos acontecimientos han dado lugar a manifestaciones de solidaridad inmensas por todo el pas. En la zona de la baha han detenido a varios miles de personas.

Pero aqu sac a los chicos de los institutos. Sac a una multitud increblemente heterognea a tomar el Parker Center [el cuartel general de la polica]. Hemos visto a centenares de manifestantes detenidos de forma absolutamente ilegal. Han tenido que retirar incluso las acusaciones que haba contra ellos.

De manera que otra de las cosas positivas ha sido la cristalizacin de un movimiento antirracista, progresista e izquierdista multitnico mucho ms amplio. Ha habido manifestaciones en el West Side [en su mayora, barrios de blancos de clase media prximos a la Universidad de California en Los ngeles]. De hecho ha obligado a la gente a tomar postura. Y la gente que ha tomado postura ha fortalecido de verdad la poltica de izquierda y de oposicin en esta ciudad.

Qu dice la rebelin de Los ngeles acerca del futuro?

En 1965, Los ngeles anticip las 100 rebeliones de 1967 y 1968. Muchos de nosotros pensamos que para lo que era la dcada de 1970, la paramilitarizacin de la polica fue tan formidable que no se podran producir disturbios, que a la gente simplemente la dispararan.

Bueno, una cosa que los disturbios han demostrado, aun con la inmensa represin que se ha desatado, es que la gente puede levantarse y rebelarse, como hicieron en un grado extraordinario hasta obtener el control del centro de la ciudad.

Ahora resultara raro ver a gente que conden el veredicto del caso Rodney King actuar como si la polica debiera haber disparado a los saqueadores. Pero una vez que empez, se propag con una rapidez fabulosa.

Hasta ese momento, haba tanta gente que participaba de la protesta y se daba en un terreno tan diverso, en tantos lugares distintos de la ciudad, desde los gays de Hollywood hasta los latinos del parque MacArthur, etctera, que no se poda controlar sin militarizacin, o sin que la polica disparara contra la multitud.

Por otra parte, ahora ver que la leccin aprendida con todo esto tal vez sea ese tipo de nacionalizacin inmediata, que no puede esperar ni tres ni cuatro das, sino que debe tener el equivalente de las fuerzas de intervencin rpida de Estados Unidos. Quiz acabemos teniendo fuerzas antidisturbios y antiinsurgentes federales capaces de desplazarse casi de inmediato al interior de nuestras ciudades. Lo de Los ngeles ha sido un ensayo.

Cul va a ser el impacto de la rebelin de Los ngeles en todo el pas?

Creo que alienta la revuelta. Anima a la gente a rebelarse. Agudiza el sentido de la injusticia. Devuelve a la gente la imagen de negros, morenos y otros grupos unidos con ira racial y de clase mezcladas.

En la propia Los ngeles, la mayor contradiccin de la revuelta ha sido el ataque contra la comunidad coreana. Tal vez se pudieran justificar los ataques contra determinados comerciantes racistas, etctera, pero hay cierta lgica subyacente, una especie de lgica ms propia de Farrakhan, que creo que resultara de todo punto inaceptable para un socialista o un progresista.

Todas las rebeliones no organizadas suelen tener sus elementos negativos o contradictorios. Pero el empuje abrumador de esta, que ha sido enormemente positiva, ha sido que una generacin ha descubierto que puede contraatacar. El esfuerzo global de tratar de convertir a las grandes ciudades estadounidenses en pases tercermundistas criminalizados; la gente se resiste a eso.

Creo que eso es muy emocionante. Pero, como dijo en una ocasin Regis Debray [un escritor francs popular entre la izquierda de la dcada de 1960], la gente tiene que comprender que la revolucin revoluciona la contrarrevolucin. Y creo, sobre todo en el plano nacional, que van a aprender cmo ser ms eficaces e inmediatos para responder a este tipo de sucesos.

Fuente: http://socialistworker.org/2011/04/01/a-generation-found-it-can-fight



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