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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2011

Somalia
Todos opinan desde afuera

Afyare Abdi Elmi
IPS


La ciudadana somal no tiene voz ni voto en el "sistema de neotutela", trmino empleado por James Fearon y David Laitin, de la estadounidense Universidad de Stanford, en el que varios pases, en desacuerdo entre s, deciden por los somales.

Somalia carece de gobierno central desde que estall la guerra civil en 1991. Las autoridades de transicin, reconocidas por la comunidad internacional desde 2004, controlan una pequea porcin del pas.

Pero en las negociaciones internacionales falta la voz del pueblo somal.

La ciudadana no eligi a los legisladores. Etiopa y los seores de la guerra que responden a ese pas designaron a la mitad del cuerpo legislativo en 2004. El resto fue elegido por el mandatario Sharif Sheij Ahmed y el presidente del parlamento, Sharif Hassan Sheij Adan, en 2009, cuando se ampli la integracin del cuerpo legislativo, reunido en Yibuti, a 550 miembros.

Sharif Sheij Ahmed fue elegido por el parlamento en 2009.

En los seis aos que tiene de funcionamiento, la asamblea legisaltiva no ha cumplido ni una sola de sus funciones bsicas, ni siquiera aprob una ley. Muchos de sus miembros no visitan, cuanto menos defienden, los intereses de los distritos que se supone que representan.

La idea que sustenta las acciones paternalistas de la comunidad internacional, a veces iniciativas contraproducentes, es que Somalia no est lista para volver a ser una nacin independiente.

Algunos actores internacionales creen que los somales estn demasiado divididos y son muy cerrados para dirigir su propio estado. Otros incluso emplean argumentos econmicos para cuestionar la viabilidad del Estado.

Las decisiones ms importantes, como qu tipo de Constitucin debe adoptarse o quines representan al pueblo, se toman con una participacin mnima de la ciudadana.

La Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD, por sus siglas en ingls), controlada por Etiopa, llam el 30 de enero a aumentar la cantidad de parlamentarios.

La IGAD es una organizacin regional con sede en Yibuti e integrada por siete estados de frica oriental, Etiopa, Kenia, Somalia, Sudn, Uganda, el propio Yibuti.

El parlamento de transicin somal comprendi el mensaje enviado por Adis Abeba y en tres das extendi de forma unilateral su mandato por tres aos ms, lo que fue rechazado por Estados Unidos y la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU).

El subsecretario de Estado (canciller) de Estados Unidos, James Steinberg, arguy que la medida fortalecer a la organizacin islamista Al-Shabaab, que controla el sur y centro del pas. El representante especial del foro mundial en este pas, Augustine Philip Mahiga, se uni al coro de crticas.

El desacuerdo de la comunidad internacional respecto de Somalia coloc de un lado a Etiopa e IGAD y, por otro, a Estados Unidos y la ONU.

El hecho de que distintas agencias de Estados Unidos hayan tenido diferentes posturas respecto de Somalia aade otro elemento de complejidad al asunto.

El Departamento (ministerio) de Defensa considera a este pas en el marco de la "guerra contra el terrorismo", lanzada por George W. Bush (2001-2009), y, en ese sentido, coincide con Etiopa.

En cambio, el Departamento de Estado (cancillera) tiene una postura ms afn con el resto de la comunidad internacional.

El gobierno del presidente Barack Obama sigue pidiendo que se revierta la extensin de la legislatura de Somalia. En una demostracin de flexibilidad, Washington propuso ampliar su mandato un ao y realizar dos elecciones presidenciales consecutivas, en agosto de este ao y en 2012.

Pero el gobierno de Obama no conden ni a IGAD ni a Etiopa. Lo lgico es que si Washington se toma en serio el asunto debera dirigir sus cuestionamientos hacia la fuente del enredo poltico, Etiopa.

Por raro que parezca, el primer ministro de Etiopa, Meles Zenawi, puede lograr revertir el asunto de la ampliacin del mandato del parlamento mucho ms rpido que el propio cuerpo legislativo.

Gran Bretaa, por su parte, se prepara para encabezar el periodo de transicin despus de agosto de este ao, un papel que trat de promover en una conferencia que organiz en febrero, pero que no lleg a ninguna conclusin sustancial salvo unas recomendaciones generales.

El representante de la ONU particip en el encuentro, pero result intrascendente.

El gobierno de Yibuti y el gobierno federal de transicin de Somalia se opusieron porque no ayudara a alcanzar la paz. La posicin de Mahiga alimenta la percepcin de que se ocupa de las pequeas cosas de pas como si fuera el gobernador.

En busca de apoyo

Somalia no es el primer pas bajo tutela internacional, antes estuvieron Timor Oriental, Sierra Leona y Liberia. Pero en esos casos, el Consejo de Seguridad de la ONU estudi las opciones posibles y design a un estado responsable del proceso de transicin.

Australia fue responsable de la de Timor Oriental, Gran Bretaa, de Sierra Leona, y Estados Unidos, de Liberia.

Hace 20 aos que la comunidad internacional, dividida al respecto, opta por crear o facilitar gobiernos de transicin o administraciones regionales. Pero de una forma u otra, fueron socavadas por alguno de los actores internacionales.

En 2000 se cre un gobierno de transicin en Yibut. Pero Etiopa e IGAD lo diezmaron organizando una conferencia a la que invitaron a leales seores de la guerra e iniciaron un proceso paralelo.

En 2004 se design otro gobierno de transicin, pese a que el presidente Abdullahi Yusuf Ahmed estaba dispuesto a colaborar con la comunidad internacional. Pero entonces Washington opt por apoyar a los seores de la guerra de Mogadiscio e ignorar al gobierno que reconoca como legtimo.

Del mismo modo, cuando los islamistas derrotaron a los seores de la guerra, el gobierno de Bush ignor al de Somalia y apoy y promovi la invasin de Etiopa en 2006.

En la actualidad, el gobierno encabezado por Sheij Sharif Ahmed se esfuerza por conseguir un apoyo genuino.

La comunidad internacional respalda, delega y financia, con cientos de millones de dlares, a la Misin de la Unin Africana en Somalia (Amisom, por sus siglas en ingls), pero no hace lo mismo con el gobierno de transicin.

Participacin de Etiopa

Etiopa cre milicias que sostiene econmica y militarmente. Adems encabeza la lucha contra Al-Shabaab en el centro y sur de Somalia y, pese al rechazo que genera la organizacin islamista, la participacin etiope no cuenta con apoyo de la poblacin.

La participacin de Etiopa es problemtica para el gobierno de transicin porque todo avance en el terreno de los grupos armados por ese pas no se considerarn un triunfo de las autoridades somales. Adems, stas perdern credibilidad al poner en peligro su mayor logro, sacar a las fuerzas etopes de Somalia.

El gobierno de transicin y la comunidad internacional repite errores del pasado al delegar el conflicto en Somalia a Etiopa e impulsar a Al-Shabaab a expensas de otras organizaciones.

La experiencia pasada indica que la mejor forma de derrotar al extremismo violento o la piratera en Somalia es contribuir a crear un gobierno central fuerte, no a travs de un sistema de tutela deficiente.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/print.asp?idnews=97925




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