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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2011

China en Latinoamrica

John Vandaele y Marc Vandepitte
Rebelin


1. Qu est en juego?

La bibliografa sobre la presencia de China en Latinoamrica es muy reciente y ms bien limitada en comparacin con la que existe sobre China en frica. Es temprano para detectar lneas generales, sin embargo ya se notan algunos temas recurrentes:

Las importaciones chinas estn destrozando ciertos sectores econmicos en Latinoamrica o se trata de un comercio complementario?

Los chinos estn desesperadamente buscando petrleo y las inversiones en la infraestructura se tienen que considerar como parte de esa bsqueda?

La llegada de China caus un aumento en los precios de las materias primas los ltimos aos, lo cual es favorable para muchos pases latinoamericanos, pero de esa forma no se acenta todava ms la caracterstica de ser solamente exportadores de materias primas?

A China no le preocupa ms el tema de Taiwn, sobre todo en relacin con Amrica Central?

Las relaciones con China no llevarn a un modelo de desarrollo autoritario?

Son todas preguntas y cuestiones legtimas que se merecen una respuesta, pero nosotros creemos que lo principal est en otro lado. Latinoamrica se encuentra en el mismo hemisferio que la superpotencia que dirige el mundo y una mirada a la historia del continente nos ensea que la cuestin fundamental de los ltimos 200 aos consiste en la hegemona aplastante de los EE.UU. en esta regin. Esa hegemona determin todo el resto y lo seguir haciendo seguramente un tiempo ms. Por lo tanto no se puede hablar de la presencia china en Latinoamrica sin hablar de la presencia de EE.UU. Inevitablemente se trata de una relacin triangular, pero una relacin que est cambiando. Porque los ltimos 10 aos observamos una nueva dinmica en las relaciones de poder tradicionales. En muchos pases llegaron gobiernos progresistas al poder que demuestran una asertividad creciente frente a Washington y han renovado la bsqueda de una integracin regional y una fortificacin mutua. De ese hecho nacen preguntas fundamentales como: la llegada de China es propicia para la soberana y la integracin latinoamericana o no? Estamos ante un nuevo modelo de relaciones internacionales? Y sobre todo: dejarn los EE.UU. que ocurra todo eso?

2. El dominio histrico de los EE.UU. en Latinoamrica

Desde su nacimiento como estado independiente, EE.UU. considera todo lo que se encuentra al sur como su jardn trasero y territorio conquistado. En 1786 ya, apenas tres aos despus de la declaracin de independencia, dijo el padre espiritual de EE.UU., Thomas Jefferson, que haba que postergar la independencia de los pases hispanoamericanos hasta que la poblacin de los EE.UU. hubiera crecido lo suficiente como para sacrselos uno por uno de las manos espaolas. [1] Unos 40 aos despus se declar la doctrina Monroe. Fue la seal al resto del mundo de que el continente americano era propiedad exclusiva de los norteamericanos y que se supona que los europeos no se metan all. En la primera parte del siglo XIX, el 45% del territorio de Mxico fue conquistado o robado por los yanquis y los EE.UU. empezaron a parecerse a un estado continente.

No se colonizaron los pases al sur del Ro Grande, pero tampoco se poda decir que tenan una soberana propia. Las economas de estos pases fueron ordenadas y construidas en funcin de la economa de EE.UU. La mayora de los jefes de estado no eran ms que tteres. Los jefes de estado que se oponan en general recibieron una intervencin militar o directamente un golpe de estado. En los ltimos 120 aos, Washington organiz ms de sesenta intervenciones militares para restablecer el orden. En general no se trataba exactamente de operaciones quirrgicas. En las guerras sucias, en las que EE.UU. jug un papel central, murieron como mnimo 850.000 personas entre 1945 y 1992. [2] Colin Powell, la llamada paloma de Bush I, hizo una sntesis reveladora de los objetivos norteamericanos: Nuestro objetivo consiste en garantizar el control de las empresas norteamericanas en un territorio que va desde el Ocano rtico hasta la Antrtida y en garantizar el libre acceso sin obstculo alguno- de nuestros productos, servicios, tecnologas y capitales en este hemisferio. [3]

Exprimieron bastante a Amrica Latina. De las 500 empresas ms grandes de EE.UU. no existe casi ninguna que no tenga presencia en Latinoamrica. Es obvio que las trasnacionales estadounidenses estn ms que nadie presentes en la regin. Casi la quinta parte de todos los beneficios de las empresas norteamericanas en el extranjero vienen de las sucursales latinoamericanas. Esos beneficios anuales son superiores a la riqueza que producen juntos Nicaragua, El Salvador, Honduras, Bolivia y Hait con una poblacin de 40 millones de habitantes. Si solamente se consideran los pases del sur, esos beneficios llegan a ser dos tercios del total. Las exportaciones de los EE.UU. hacia Latinoamrica tambin constituyen ms o menos una quinta parte del total y llega a ser ms de la mitad si solo se consideran los pases del sur. Otro hecho importante son las importaciones de petrleo. La cuarta parte de las importaciones de los EE.UU. vienen de Amrica Latina. [4] Todava podra aumentar esta cifra, porque se encontraron yacimientos de petrleo importantes en Brasil, Venezuela y Cuba, y quizs tambin en Hait.
Todos los esfuerzos por parte de los EE.UU. de formar el llamado ALCA (rea de Libre Comercio de las Amricas), una zona de libre comercio continental, se tienen que ver en el contexto de asegurarse el acceso a los mercados latinoamericanos. En esta zona el impacto de las trasnacionales norteamericanas habra sido mucho mayor, adems hubiera sido un instrumento importante para dificultar la entrada de China al continente.

Latinoamrica es muy importante para los EE.UU., pero EE.UU. tambin es importante para Amrica Latina, porque el continente depende econmicamente mucho de los norteamericanos. El 25% de todas las inversiones extranjeras provienen de EE.UU. y casi la mitad del total de las exportaciones van direccin EE.UU. [5] Adems, los pases latinoamericanos dependen completamente del FMI y del Banco Mundial para refinanciar sus deudas. Ambas son organizaciones bajo una fuerte influencia de Washington. Como consecuencia de la crisis de la deuda, casi todos los pases fueron vctimas de los famosos programas de ajuste estructural. Todas las economas fueron ajustadas para convertirse en regmenes ultraliberales, adaptados a lo que se llama el consenso de Washington. Los pueblos de la regin pagaron un precio muy alto por esa dependencia y sumisin econmica. Si no tomamos en cuenta los antiguos pases del este, los pases latinoamericanos en el ltimo decenio tuvieron el crecimiento ms bajo de todas las regiones del hemisferio sur. Hay que tomar en cuenta que los aos ochenta ya se consideraban como el decenio perdido. Llegado el cambio de milenio, los pases latinoamericanos tenan la deuda por habitante ms elevada del mundo. El precio social que pagaron fue igual de alto. Mientras en Asia, sobre todo gracias a China, casi 500 millones de personas salieron de la extrema pobreza, la pobreza extrema en Latinoamrica se duplic. [6]



3. La llegada de China

No le debe sorprender a nadie que los pueblos latinoamericanos se estn cansando un poco del consenso de Washington y hasta de Washington. Varios lderes progresistas fueron candidatos a la presidencia y pudieron convencer a grandes partes de la poblacin. Empez con Lula y Chvez y rpidamente siguieron unos cuantos ms. Casi simultneamente, China empez a dar un salto econmico hacia el exterior. Al poco tiempo estas dos dinmicas se encontraran.

China est creciendo econmicamente como nunca lo ha hecho. Est claro que est buscando materias primas estratgicas para poder garantizar sus necesidades energticas. Est obligada de hacerlo a causa de las relaciones desfavorables entre la demografa y la geografa. El 20% de la poblacin mundial vive en un pas que solamente posee del 2% de las reservas petroleras, 0,8% de las reservas de gas, 3% de los bosques, 5% del cobre y 7% de la tierra frtil. [7] Al igual que frica, Latinoamrica tambin es muy rica en materias primas y reservas energticas, por lo tanto es una candidata apta para satisfacer esas necesidades. China sigue el camino que recorri Gran Bretaa. Desde el siglo XVI hasta el comienzo del siglo XX, los britnicos invirtieron mucho en Sudamrica con tal de adquirir los productos agrcolas y las materias primas necesarios para poder realizar su revolucin industrial. Al lado de eso, los chinos tambin estn buscando nuevos mercados en el mundo entero para todo lo que producen masivamente con mucha mano de obra. Se trata sobre todo de aparatos electrnicos, juguetes, textil y zapatos. El perfil de poder adquisitivo de la poblacin latinoamericana se conjuga muy bien con la oferta china.

Y viceversa, tambin existe en Latinoamrica un hambre enorme de nuevas inversiones, crditos ventajosos (es decir crditos que no implican condiciones polticas ni econmicas), aportes tecnolgicos y grandes obras de infraestructura. Por supuesto, es muy bienvenido cualquier nuevo socio comercial prometedor. Las importaciones chinas baratas aumentan el poder adquisitivo de grandes capas de la poblacin y las exportaciones crecientes de materia prima significan para algunos pases una verdadera bonanza.

Econmicamente hablando parece una situacin ventajosa para ambos socios comerciales. Pero eso no es todo. Tanto a China como a Latinoamrica le interesa deshacerse de la unipolaridad que naci despus de la cada de la Unin Sovitica. Los dos son claros exponentes de la creciente asertividad de los pases en vas de desarrollo. Esta asertividad solamente es posible gracias a una colaboracin sur-sur cada vez ms estrecha. El frente que formaron los pases del sur qued muy claro durante las negociaciones de la OMC (Organizacin Mundial del Comercio) y en la reciente cumbre sobre el clima en Cancn. En ambos casos tanto China como Amrica Latina desempearon un papel protagnico. Las relaciones econmicas ms estrechas entre ambos, forman un aspecto importante en la construccin de un mundo multipolar. En el caso de Latinoamrica son importantes para poder romper con la hegemona de EE.UU.

La presencia china se expresa de maneras muy variadas: comercio mutuo, inversiones en infraestructuras y en mltiples sectores econmicos, colaboraciones tecnolgicas y cientficas y, finalmente, algo tambin importante: los crditos. Vamos a desarrollar los aspectos ms importantes.

En 2001 China entr a formar parte de la Organizacin Mundial del Comercio. Desde ese momento el comercio extranjero no ha dejado de crecer exponencialmente. El comercio con Latinoamrica se multiplic por diez en menos de diez aos. China trae sobre todo productos manufacturados industrialmente, mientras que Amrica Latina mayoritariamente vende materias primas, productos agrcolas y energa. De Brasil salen entre otras cosas madera, papel, hierro, carne y petrleo. De Argentina s oja y trigo, de Venezuela abono, minerales de hierro y petrleo, de Chile cobre y papel, de Cuba nquel y cobalto, de Colombia fruta y cuero, de Ecuador verduras, de El Salvador pescado, de Paraguay y Nicaragua lana, de Uruguay lana y trigo, de Per pienso y cobre. Para algunos de estos pases el mercado chino es sumamente importante. China es el mercado principal para Per. Para Chile y Argentina est en tercer lugar y para Brasil en cuarto lugar. Chile incluso firm un tratado de libre comercio con China .

En este momento las exportaciones de petrleo hacia China todava son muy modestas, pero eso podra cambiar rpidamente a corto plazo. Venezuela prometi un aumento sustancial de las exportaciones, en Brasil se encontraron nuevos yacimientos petrolferos y en Ecuador y Per, China invirti en la explotacin de los campos petrolferos. [8]

En 2007 la quinta parte de todas las inversiones extranjeras de China se situaron en Latinoamrica. Los chinos inyectaron capitales en sectores muy variados. En Brasil invirtieron en aeronutica, acero, industria nuclear, biotecnologa, industria farmacutica, informtica, explotacin petrolfera, agricultura y banca. En Venezuela invirtieron en la construccin de autobuses y camiones y en el sector de las telecomunicaciones. En Cuba tambin construyen autobuses y se ocupan de la extraccin de petrleo y nquel. En Bolivia invierten en la extraccin de petrleo y hierro. En Per en la extraccin de gas y petrleo y en Colombia tambin en petrleo.

Las inversiones en infraestructura son igualmente muy importantes. China est ayudando a Argentina con la expansin de la red de metro. En Brasil y Panam estn construyendo un gaseoducto y en Venezuela estn instalando la infraestructura necesaria para la telefona mvil, as como varias redes de fibra ptica. En Bolivia, Ecuador y Brasil hacen centrales de energa y en Ecuador construyen escuelas y hospitales. Pero sobre todo resaltan las inversiones en carreteras y transporte que durante las ltimas dcadas fueron casi totalmente abandonadas en la regin. Adems, el comercio en este continente tradicionalmente est orientado hacia los mercados norteamericanos y europeos, no hacia los asiticos. Ahora que los poderes econmicos estn cambiando hacia el oriente, tambin hay que adaptar la infraestructura en esa direccin. Eso significa carreteras transversales para conectar el este con el oeste del continente y la instalacin de puertos del lado oeste del continente. Hasta ahora, los Andes siempre impidieron las conexiones este-oeste, pero si se ejecutan los planes de los chinos, esto cambiar por siempre. Desde cinco lugares en Brasil y dos lugares en Argentina se estn planificando carreteras hacia la costa oeste. En Panam, Ecuador y Chile se planifican grandes inversiones para ampliar significativamente la capacidad de los puertos. Por fin, en Colombia China planea conectar los ocanos Pacifico y Atlntico por tren .

Para realizar estos proyectos, para financiar el comercio o simplemente para proveer a los pases con fondos nuevos, China est dando crditos muy ventajosos. En Venezuela alrededor de 12.000 millones de dlares, en Brasil y Argentina, 10.000 millones, en Ecuador y Mxico, 1.000 millones de dlares. Tambin Cuba, Jamaica y Bolivia recibieron inyecciones importantes de capital .

En el sector ciencias y tecnologas, se multiplicaron las colaboraciones. En la aeronutica (satlites) hay proyectos conjuntos en Brasil, Argentina y Venezuela. En lo nuclear se trabaja con Argentina y en la biotecnologa e investigaciones farmacuticas, con Cuba y Argentina. Asimismo, tambin hay proyectos de cooperacin en agricultura, silvicultura, pesca, biologa, geologa etc. con diversos pases. [9]

Finalmente tambin se trabaja en el frente diplomtico. Las relaciones econmicas ms estrechas llevan a un acercamiento poltico. En 2004 China empez a ser miembro observador en la OEA (Organizacin de Estados Americanos) y tambin con el Grupo Ro y con el Mercosur existen contactos frecuentes a nivel ministerial. Con Brasil y Venezuela hay regularmente negociaciones bilaterales del ms alto nivel. Para terminar, China tambin obtuvo el estatus de observador en la CEPAL (Comisin Econmica Para Amrica Latina y el Caribe), El BID (Banco Interamericano de Desarrollo), la ALADI (Asociacin Latinoamericana De Integracin) y en PARLATINO (el parlamento latinoamericano). [10]

4. Caractersticas de la presencia china

No son nuevos la presencia y los negocios chinos en Amrica Latina, pero en la ltima dcada conocieron un enorme auge. Todo hace pensar que esta presencia incrementar todava ms en los prximos aos. Es muy temprano para sacar conclusiones o juicios definitivos, sin embargo hay una serie de factores que saltan a la vista.

La primera caracterstica es el pragmatismo. La presencia china en el extranjero es calculada y puro negocio. No tiene motivos ideolgicos, ni es un intento de cambiar el orden mundial, como lo fue en los primeros aos de la Repblica Popular China. Tampoco se trata de altruismo, como en el caso de las misiones mdicas cubanas en ms de 80 pases. Se trata de inters propio, en particular de la necesidad urgente de proveerse de materia prima, energa y mercados. Latinoamrica es un candidato apto, ni ms ni menos. Si al margen los chinos consiguen que estos pases dejen de reconocer a Taiwn, bien por ellos, pero sin duda alguna, eso no es el objetivo principal. [11]

Una segunda caracterstica es el trato de igual a igual. Tanto China como los pases de Amrica Latina tienen una experiencia en comn de pobreza, opresin extranjera y lucha de independencia. Por eso China no se comporta como los otros pases de occidente. Las inversiones chinas se orientan mucho ms a la expansin de la infraestructura necesaria y al desarrollo social. China est, mucho ms que Occidente, dispuesta a compartir sus conocimientos y su tecnologa con los pases latinoamericanos.

Otro aspecto de ese pasado comn es la importancia que se le da a la soberana. La soberana es un principio sagrado para los chinos y eso significa que nunca se inmiscuyen en los asuntos de otro pas. Cuando se trata de dar crditos, suprimir deudas, hacer grandes inversiones o concluir grandes acuerdos comerciales, no se imponen condiciones como lo hacan siempre los pases occidentales. Adems, China no se puede permitir eso. Los EE.UU. y Europa pudieron gracias a su larga presencia y dominio en el pasado- arraigarse slidamente en la economa latinoamericana. Con tal de tener alguna posibilidad en el mercado como fuerza nueva, China est obligada a ofrecer condiciones ms interesantes que las de sus competidores occidentales.

Es poco probable que nazca un nuevo dominio militar y poltico de la regin, como lo tuvieron los EE.UU. en los ltimos dos siglos. Washington solamente consigui establecer su hegemona al fines del siglo XIX y principios del siglo XX, porque poda operar en un vaco de poder. Ese vaco ya se llen y adems la asertividad de los pueblos latinoamericanos aument considerablemente.

Una tercera caracterstica es la prudencia, o como lo dicen los chinos, cruzar el ro pasando por encima de las piedras . Beijing se cuida de nunca contrariar a los pases socios. Las grandes lneas de la presencia econmica china siempre se negocian de manera bilateral al nivel ms alto y se plasman en acuerdos de cooperacin que generalmente benefician a las dos partes.

Los chinos tambin actan paulatinamente. No hay enormes planes Marshall o grandes cambios bruscos. Tal como lo hacen en su propio pas, tambin en el extranjero los chinos primero hacen un test a pequea escala para ver si algn proyecto econmico funciona y lo evalan posteriormente. Corrigen si es necesario o lo hacen desaparecer completamente si no funciona. En el caso de un xito, lo expanden.

La ltima caracterstica es la planificacin. Las empresas chinas funcionan en una lgica totalmente diferente de la de sus pares occidentales, tanto en casa como en el exterior. Una empresa occidental hace negocios con tal de aprovecharse ella solamente, intenta eliminar la competencia y generalmente acta sola. En otras palabras: cada uno lo suyo. Sin embargo, l a presencia china en el extranjero forma parte de una estrategia total del pas y est siendo guiada en la mayor parte por las autoridades chinas. En funcin de las prioridades nacionales se establece una visin a largo plazo y se hacen acuerdos bilaterales a nivel del gobierno. Las empresas chinas individuales muchas veces estatales- operan siempre dentro de este marco cuando hacen negocios con Amrica Latina. Esto no significa que no haya competencia posible entre las empresas chinas, pero esa competencia siempre est marcada dentro de las prioridades establecidas anteriormente.

Esta lgica tiene dos ventajas. En primer lugar la ventaja de la escala. Proyectos a gran escala que requieren mucho capital y tecnologa especializada no estn al alcance de muchas empresas occidentales. Es el caso de los grandes proyectos de infraestructura. Mediante la aproximacin colectiva y guiada de China, ese obstculo puede ser superado ms fcilmente. En segundo lugar las empresas chinas no tienen la necesidad de obtener beneficios a corto plazo. Las autoridades chinas tienen mucho ms paciencia que los accionistas occidentales. Esto les da una ventaja enorme a los chinos para los proyectos prometedores que solamente a largo plazo sern rentables.

5. El impacto de la presencia china

La situacin econmica en Amrica Latina no es para nada homognea. La influencia de las inversiones y el comercio con los chinos difiere segn el perfil econmico de cada pas. Los pases ms complementarios, como Per y Chile, hacen negocios brillantes. Otros pases que ofrecen ms una produccin industrial de baja calificacin, principalmente en el sector txtil, como Mxico y Costa Rica, reciben golpes. Para pases como Brasil y Argentina hay ventajas e inconvenientes: enormes beneficios para las exportaciones, pero prdidas en algunos sectores industriales. Globalmente hablando, las exportaciones chinas son bastante diferentes de las exportaciones latinoamericanas, por lo tanto no son competidores. En lo referente al mercado de EE.UU., frente a los pases asiticos los pases latinoamericanos tienen la ventaja adicional del transporte, ya que la distancia es mucho ms corta. Amrica Latina pierde terreno en el mercado mundial, pero eso se debe ms a la organizacin local y la oferta que a una demanda ms baja debida a la competencia. [12] La razn por la cual Mxico y Amrica Central son tan sensibles a la competencia china es que son extremadamente dependientes de los EE.UU. [13]

La creciente demanda de materias primas del perodo pasado, sobre todo desde Asia, hizo aumentar tanto los precios como el volumen exportado. Y viceversa, pudieron aprovecharse de las importaciones ms baratas desde esa regin. Para la mayora de los pases latinoamericanos ha sido muy ventajosa esta situacin, porque les proporcion el tan deseado excedente en la balanza comercial, sobre todo frente a China. Segn muchos observadores, la prosperidad de la regin ltimamente se debe al comercio creciente con China. Segn la Cepal, un rgano de la ONU que se dedica a las economas latinoamericanas, estos pases saldrn de la crisis econmica y financiera gracias al comercio con China. [14]

Por lo tanto el comercio es una ventaja importante, por eso las enormes obras de infraestructura previstas podrn tener un gran impacto a largo plazo. Si todo sale segn el plan, las nuevas carreteras y puertos cambiarn significativamente la orientacin de la produccin y el comercio en la regin. Los ejes transcontinentales impulsarn fuertemente la integracin econmica del continente entero. En cierta forma, son los condicionantes para un integracin econmica duradera. En segundo lugar estas obras de infraestructura son importantsimas para mejorar la posicin en el mercado mundial. Muchas ciudades en la costa este podrn convertirse en importantes centros comerciales para el comercio con el Lejano Oriente y puntos de conexin para las empresas asiticas que quieren comerciar con Latino Amrica o incluso con EE.UU.

Sea como sea, la apertura hacia Asia har desaparecer la completa dependencia comercial de los EE.UU. y puede ser un catalizador importante para la expansin econmica de la regin. Ponemos nfasis en puede. Porque para realmente poder aprovecharse tambin de la dinmica econmica asitica, tendrn que hacer ms que eso. Para mejorar su posicin en el mercado mundial, se necesita una poltica industrial seria, si no, Latinoamrica se quedar como frica- en el puro papel de exportador de materias primas. Eso supone que para el abastecimiento de productos y servicios de alta tecnologa ya no dependan de empresas extranjeras, sino de su propias industrias nacionales. En este aspecto queda mucho trabajo por delante todava, aunque hay que decir que con la llegada al poder de ms gobiernos de izquierda, ms nacionalistas, y una cooperacin regional creciente, se cumplen mucho ms ahora que antes los requisitos polticos para poder realizarlo.

La presencia china es sobre todo econmica, pero tambin tiene un impacto geopoltico e ideolgico. La creciente cooperacin econmica va de la mano con un acercamiento diplomtico. En pases como Brasil, Venezuela y Cuba podramos incluso hablar de una futura alianza. La presencia de China en algunas organizaciones regionales aunque sea meramente como observador tiene un fuerte significado simblico. Gracias a este acercamiento, los pases latinoamericanos se pueden permitir una actitud mucho ms asertiva hacia los EE.UU. y tambin adquieren ms influencia en las negociaciones internacionales.

La influencia ideolgica es igualmente importante. Una parte esencial de la hegemona de los EE.UU. consista en la conviccin de que el modelo capitalista occidental era superior. Tras la cada del muro de Berln, se proclam incluso el fin de la historia. Para la izquierda latinoamericana fue un golpe tremendo. Pero una dcada despus, con la llegada de China y el auge de su economa, parece que la historia recin comienza y el modelo capitalista sufre un serio golpe. La crisis financiera solamente reforz ese sentimiento. Mark Leonard, sinlogo, lo expresa de la forma siguiente: China es un modelo para el resto del mundo. Las cifras de crecimiento impresionantes, sin democracia burguesa, crean el desafo ideolgico ms grande para el occidente desde finales de la Guerra Fra. [15] Los lderes progresistas latinoamericanos sin duda supieron aprovechar esta coyuntura ideolgica favorable. Los puntos atractivos del modelo chino para Amrica Latina son 1) La economa es dirigida en gran parte por las autoridades polticas: los sectores claves estn en manos del estado. El gobierno controla y dirige el banco central y la poltica monetaria, las principales orientaciones de la economa cuanto se invertir y en qu sectores- se plasman en planes a largo plazo, . 2) Se dedican recursos relativamente importantes a la educacin y a la infraestructura. 3) Hay lazos estrechos con otros pases del Sur con el objetivo de aumentar el desarrollo mutuo.

6. Y los EE.UU.?

En 2010 los EE.UU. todava reinaban en casi todos los sectores en la regin entera. Ahora las cosas estn cambiando rpidamente. En estos momentos el comercio entre los EE.UU. y la regin es cinco veces superior al de los chinos. En cuanto a inversiones extranjeras, es hasta veinte veces ms grande. Pero los norteamericanos van perdiendo cada da ms terreno. El motor econmico crepita y desde 2008 hay una escasez de crdito. Tampoco lograron realizar su sueo de una gran zona de libre comercio en las Amricas, el proyecto del ALCA fue enterrado en 2005.

China por lo contrario tiene el viento econmico a favor y sobran los crditos. En consecuencia, los chinos estn adquiriendo una parte cada vez ms grande del mercado latinoamericano. Al ritmo de crecimiento actual, China ser en 2025 el inversor ms importante en el continente. En cuanto al comercio exterior, podra llegar a ser el nmero uno ya algunos aos antes. [16]

Llama la atencin que la presencia econmica reducida por parte de EE.UU. se traduce en un aumento de actividad militar en la regin. En general se piensa que tras el 11-S la Casa Blanca se olvid de su patio trasero, pero los hechos prueban lo contrario. Hubo un aumento de militares latinoamericanos entrenados en EE.UU. y de visitas de militares estadounidenses de alto rango a pases de Amrica Latina. Despus del 11-S, la regin del Caribe (que integra las islas caribeas, Mxico, Panam y Amrica Central) entr a formar parte del rea de Defensa Nacional. [17] Entre 2000 y 2006 Colombia recibi unos cinco mil millones de dlares en ayuda militar, lo cual ubic al pas en el quinto puesto despus de Irak, Afganistn, Israel y Egipto. Tambin se expandieron varias bases militares y tras sesenta aos de inactividad, se reactiv la Cuarta Flota en 2008. La CIA tambin estuvo implicada directa o indirectamente con los golpes de estado en Venezuela (2002) y Honduras (2009). Parece que la Casa Blanca quiere compensar la influencia perdida en el terreno econmico y poltico con ms poder militar.

Dan Burton, importante miembro del congreso y uno de los autores de la ley del embargo contra Cuba, no esconde nada: Es sumamente importante que no dejemos crecer a un enemigo potencial de los EE.UU. hasta que alcance a ser una fuerza dominante en esta parte del mundo [Amrica Latina, n.d.a.]. () Creo que hay que tener mucho cuidado. Tenemos que limitar y compensar la subida del poder de China. Quizs incluso tenemos que considerar las acciones de China en Amrica Latina como la llegada de una fuerza dominante en nuestro hemisferio. Opino que la creciente influencia econmica, poltica y militar china en el hemisferio oeste es un desafo importante para los EE.UU. en los prximos aos. [18]

Lo ms preocupante de esta historia es el abastecimiento de energa. Se nota en las cifras siguientes: en China vive 20% de la poblacin mundial y se consume 10% del petrleo. En EE.UU. es al revs: viven 4,6% de los habitantes y consumen 22% o sea 10 veces ms por habitante. Si un chino o un indio consumiera la quinta parte de lo que consume un norteamericano , habra que extraer un 25% ms de petrleo. Si llegan a consumir la tercera parte lo cual es un pronstico realista a cierto plazo- habr que extraer un 50% ms. En este momento no existe ninguna seguridad de que la capacidad pueda llegar a aumentarse en un 50%. A corto plazo hay pocas posibilidades de poder aumentar la produccin mundial, ni hablemos de posibles subidas de los precios. Por lo tanto no es sorprendente que Washington reaccione con mucho nerviosismo a los planes del presidente Venezolano Chvez de disminuir sus exportaciones a los EE.UU. a favor de China. [19] Tambin los intentos por parte de Chvez de formar una alianza petrolera del Caribe son considerados peligrosos. Cualquier indicacin de que China llegue a un acuerdo con un futuro crtel petrolero latinoamericano, sera considerada por Washington como una amenaza directa. [20]

Es difcil predecir cmo terminar esta historia del petrleo, pero seguramente hay suficiente potencial de tensiones serias que podran llevar a verdaderos conflictos.

7. Algunas conclusiones

Empezamos este artculo con tres preguntas. A partir de lo que expusimos arriba, intentaremos formular algunas respuestas ahora. La primera pregunta era si la llegada de China es favorable o no a la soberana y el proceso de integracin de Amrica Latina. La respuesta es afirmativa. La progresiva presencia econmica de China ofrece muchas posibilidades y oportunidades interesantes: cooperacin en el sector tecnolgico, diversificacin del comercio, nuevas lneas de crdito. Gracias a esos factores disminuir la dependencia de EE.UU. y el FMI. Las grandes obras de infraestructura planeadas pueden formar la base de una integracin econmica duradera. El comercio ha crecido y las inversiones chinas globalmente hablando han trado ms prosperidad, tras veinte aos de intentos y fracasos. Indirectamente tambin son un apoyo a los gobernantes progresistas que quieren independizarse un poco ms de Washington. Tambin han puesto a los lderes latinoamericanos en una posicin ms fuerte para rechazar el ALCA. La presencia econmica china tambin es una oportunidad para ms desarrollo econmico, con una condicin: que Amrica Latina la acompae con una poltica industrial adecuada. De no ser as, el continente se ve amenazado con cambiar la dependencia de EE.UU. por la dependencia de China. Finalmente tambin est el modesto apoyo ideolgico. El consenso de Washington es reemplazado por nuevos proyectos de sociedad y el modelo chino podra servir de fuente de inspiracin.

La segunda pregunta era si estbamos ante un nuevo modelo de relaciones internacionales. Aqu tambin la respuesta es afirmativa y no es sorprendente porque la regin tuvo que sobrevivir a unos cuantos golpes. Segn algunas personas, Amrica Latina todava se encuentra demasiado en el papel de proveedor de materia prima en sus relaciones econmicas con China . Es verdad que eso es un inconveniente, pero en todo caso las antiguas relaciones dominantes son reemplazadas por relaciones basadas en la igualdad y el respeto, y eso es un gran alivio. Ya no se imponen condiciones econmicas ni polticas, ni siquiera cuando se trata de suprimir deudas. Para terminar, hay un intercambio mucho ms fluido de tecnologa.

La tercera pregunta era si los EE.UU. dejarn que todo esto ocurra. Esa es ms difcil de responder. Los EE.UU. son una potencia mundial en cada. Es poco probable que no se opongan a esa cada y que la acepten as noms. Sobre todo su adiccin al petrleo podra llegar a agudizar las cosas. Vimos que Washington aument su presencia militar en la ultima dcada en la regin y esa no es una buena seal. Fidel Castro dijo alguna vez que cada clase dominante se cree invencible hasta que la historia demuestra lo contrario . [21] Esperemos que se equivoque.

Notas



[1] Surez Salazar L., Madre Amrica. Un siglo de violencia y dolor (1898-1998), La Habana 2003, p. 11.

[2] Ibid., p. 19.

[3] Cockroft J., Amrica Latina y Estados Unidos. Historia y poltica pas por pas, La Habana 2004, p. 6.

[4] http://www.bea.gov/international/datatables/usdctry/usdctry.htm ; http://dataweb.usitc.gov/scripts/Regions.asp ; http://www.gravmag.com/imports.shtml ; http://www.fas.org/sgp/crs/row/98-840.pdf .

[5] http://stats.unctad.org/FDI/TableViewer/tableView.aspx?ReportId=3084 ;

[6] Banco Mundial, Word Development Report 2005, Washington 2005, p. 257, 261 en 263; Chen S. & Ravallion M., How Have the World's Poorest Fared Since the Early 1980s?, World Bank Policy Research Working Paper No. 3341 , Washington 2004, p. 29; UNDP, Discussions Paper Series nr. 2, 1996, p. 32. Para Amrica Latina se trata del periodo 1980-1995; para Asia del periodo 1981-2001.

[7] Shixue J., The Chinese Foreign Policy Perspective, en Roett R. & Paz G. (ed.), Chinas Expansion into the Western Hemisphere, Washington 2008, 27-43, p. 34.

[8] En 2006 Amrica Latina export el 5% de su petroleo a China. Por el contrario, Amrica Latina represent el 7% de las importaciones de petrleo de China. Si Venezuela llega a producir lo que prometi y sigue la produccin en Brasil, Ecuador y Per, estos porcentajes podran fcilmente llegar a estar por encima del 20%. Palacios L., Latin America as Chinas Energy Supplier, in Roett R. & Paz G. (ed.), op. cit., 170-189.

[9] Evan Ellis R., China in Latin America. The Whats & Werefores, Londres 2009, p. 49-249; Center for Hemispheric Policy, China Undermines U.S. in Latin America, http://www.latinbusinesschronicle.com/app/article.aspx?id=1297 .

[10] El Grupo de Ro se puede considerar como la OEA sin EE.UU. El Mercosur es la unin aduanera entre Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela. La CEPAL es una comisin de la ONU. El BID se puede considerar como el Banco Mundial para Amrica Latina. El ALADI es una unin que tiene como objetivo la formacin de un mercado comn. Casi todos los pases de Amrica Latina son miembros. El Parlatino se puede comparar con el Parlamento Europeo, pero sin la fuerte unin.

[11] La mitad de los 24 pases que todava reconocen a Taiwn son latinoamericanos. Eso deja claro la influencia de los EE.UU. en la regin. Son pases con un PIB reducido y pocas materias primas estratgicas. Una parte de estos pases tiene un tratado de libre comercio con EE.UU. y son justamente los pases que ms sufren del aumento de las exportaciones chinas a los EE.UU. Es poco probable que reconozcan diplomticamente a corto plazo la Repblica Popular China.

[12] Devlin R., Chinas Economic Rise, en Roett R. & Paz G. (ed.), op. cit., 111-147, p. 121 y 140-3.

[13] Los golpes sobre todo en el sector textil. Los pases de Amrica Central dependen en ms del 90% de los EE.UU. para sus exportaciones. Antes de la existencia del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte en 1994, el textil chino tena una posicin dominante en E.E.UU. Gracias al tratado, Mxico y otros pases de la regin se hicieron ms fuertes que los chinos. Tras la entrada de China a la Organizacin Mundial del Comercio en 2001 y tras la abolicin de las cuotas bajo el acuerdo multifibra en 2005, China volvi a tener ms acceso al mercado norteamericano, con consecuencias negativas para Mxico y Amrica Central. Gonzlez F., Latin America in the Economic Equation Winners and losers: What Can losers Do? en Roett R. & Paz G. (ed.), op. cit., 148-169, p. 159.

[14] http://www.eclac.cl/cgi-bin/getProd.asp?xml=/prensa/noticias/comunicados/1/36931/P36931.xml&xsl=/prensa/tpl/p6f.xsl&base=/argentina/tpl/top-bottom.xslt . Tambin en Latijns-Amerikaanse uitweg loopt via China, IPS 6 oktober 2009.

[15] Mark Leonard en Financial Times 9-10/07/2005, p. w1-2.

[16] Hornbeck J., U.S.-Latin America Trade: Recent Trends and Policy Issues, CRS Report for Congress, 3 septiembre 2009, p. 8 en 9; Cepal, La Repblica Popular China y Amrica Latina y el Caribe: hacia una relacin estratgica, Santiago de Chile 2010, p. 13; Evan Ellis R., op. cit., p. 27; http://www.mcclatchydc.com/homepage/story/71510.html .

[17] Tokatlian J., A View from Latin America, en Roett R. & Paz G. (ed.), op. cit., 59-89, p. 64 y 68.

[18] BBC 1 de abril 2006, http://news.bbc.co.uk/2/hi/programmes/from_our_own_correspondent/4865122.stm ; http://commdocs.house.gov/committees/intlrel/hfa20404.000/hfa20404_0f.htm .

[19] Venezuela export en 2008 el 63% de su petroleo a EE.UU,lo cual significaba el 9% del total de las importaciones de petroleo de EE.UU. http://www.eia.doe.gov/cabs/Venezuela/Oil.html

[20] Lanxin X., An Alternative Chinese View, en Roett R. & Paz G. (ed.), op. cit., 44-58, p. 56.

[21] http://www.mail-archive.com/[email protected]/msg00115.html.



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