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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2011

Carta de despedida de Ramn

Ramn Fernndez Durn
Rebelin


[Nota de Rebelin] Ramn Fernndez Durn nos ha escrito una carta. En ella, y como ha hecho siempre, Ramn nos ensea de nuevo que el presente, el pasado y el futuro no son momentos separables sino partes de un trayecto a la vez individual y colectivo. Est escrita desde la emocin y la inteligencia de quien sabe que el punto y final no deja de ser la sntesis de toda una vida. A quienes tenemos la suerte de conocerle, de haber podido disfrutar de su vitalidad, de compartir y beneficiarnos de sus conocimientos y quehaceres, no nos sorprende la tranquilidad ni la falta de aspavientos con que nos comunica que ha preferido ser l mismo quien prepare su equipaje de partida y que ha decidido escribir con mano propia su final antes de que la enfermedad traicione su consciencia. No es una carta de despedida. Es la voz de un amigo y de un militante que hace balance de las tareas hechas y de las que quedan por hacer. Que lamenta no poder seguir acompandonos pero nos emplaza, desde el afecto, la experiencia y los valores compartidos, a continuar porque si toda muerte es propia la dignidad y el sentido de la vida estn en lo comn y a ello, a lo comn, nos convoca.

Para siempre, con las palabras de Roque Dalton, queda en nosotros y nosotras, Ramn, tu "jbilo matutino y palpable,

tu bandera sin derecho a cansarse,

la concreta verdad que repartes desde el fuego,

el puo que haces unnime

con el clamor de piedra que exige la esperanza".

 

Morir no es slo un instante, el cese de las funciones vitales sobre el que no podemos actuar, sino un proceso de afrontamiento de la finitud y de la fragilidad de la vida, de adaptacin a la vulnerabilidad, de desapego de este mundo, al fin y al cabo el nico que conocemos. Para morir en paz es necesario transitar este duro camino con tranquilidad. Es difcil, pero es posible. No se trata de pelearse contra el destino, ni de resignarse sin ms a lo que tenga que ser, sino de trascender, vivir conscientes el tiempo de vida que queda

Fernando Marn, mdico de la Asociacin por el Derecho a una Muerte Digna (DMD)

 

[email protected] [email protected]: os haba prometido una carta de despedida, sobre todo despus de la gran cantidad de correos tan bonitos y cariosos que he recibido de vuestra parte, que no os he podido responder individualmente, y aqu me pongo a ello sin saber muy bien cmo saldr. He estado pensando mucho estos das en qu es lo que quera decir. Me vena a la mente (y al corazn) un montn de cosas, y bueno, no s, espero poder ordenarlas mnimamente y que cobren sentido al contarlas.

El por qu y el cmo decid abandonar el tratamiento de quimio

Os cont en mi anterior escrito colectivo que haban decidido darme dos tandas de sesiones de quimio, en total 18 sesiones semanales, con un descanso a la mitad para ver cmo progresaba. Haba puesto una esperanza razonable en ese tratamiento, pensando tambin que poda contribuir personalmente en el proceso de sanacin a travs de tcnicas de control mental e inteligencia emocional, como hice la otra vez, hace ahora ms de siete aos. Y, adems, pensaba acompaar el tratamiento oncolgico de la medicina oficial con un tratamiento homeoptico, apoyado por mi buena amiga Gloria, para intentar paliar los efectos colaterales ms negativos de la quimio. Como hice igualmente la otra vez, y que me dio tan buen resultado. De todas maneras, yo perciba que esta vez iba a ser distinto, pues soy bastante ms mayor que entonces, y estaba bastante ms dbil que en aquella poca, debido a mis crecientes dificultades para ingerir alimentos. Cuando iba a empezar la quimio llevaba varias semanas que tena que comer todo triturado, y an as me costaba mucho tragar. Lo cual haca que hubiera perdido bastante peso.

Tras la primera sesin de quimio (de doce horas!), la ms dura (una de cada tres seran as), sal bastante contento, pues llegu con mucho nimo a casa y poco afectado, al principio. Los tres o cuatro das siguientes trascurrieron relativamente bien, aunque vea que los efectos de la quimio iban in crescendo. Pero cuando quedaba un da para la segunda sesin, de repente me dio un bajn brutal, y pens que en esas condiciones no iba a poder soportar una nueva sesin. Fui al hospital (ya en silla de ruedas) para ver a la oncloga, por cierto muy maja, y ella misma me dijo que bamos a aplazar unos das la administracin de la nueva sesin, pues me vea muy dbil, y que prefera ingresarme en el hospital, envindome directamente a urgencias. Ese da ya empec a pensar si no era mejor tirar la toalla, y abandonar la quimio. Me vea incapaz de soportar 18 sesiones de quimio. Si en el primer asalto haba quedado hecho unos verdaderos zorros, cmo iba a estar tras 18 asaltos. Pues knock out, y sin poder llegar seguramente al final. Y total para qu, para ganar un poco ms de tiempo en el reloj de arena de la vida, si es que el tratamiento era efectivo, pero a costa de tener que atravesar un suplicio, que para nada me compensaba.

Esa misma noche, bueno ya de madrugada, cuando me llevaban a la planta en la que iba a estar hospitalizado para recuperarme, iba pensando en todo eso, despus de haber estado varias horas en Urgencias. Y en ese momento lo vi claro, y pens que no vala la pena. Yo no quera algo as. Quiero vivir el tiempo que me quede, mejor dicho el que yo decida, con la mayor calidad de vida posible, dentro de un orden, para poder hacer las cosas que quiero. Entre ellas terminar algunos temas pendientes, pero tambin poder disfrutar de la vida, sobre todo con Ana, hacer quizs alguna escapada al cine con los amigos, darme paseos diarios, y algn extra ms que luego os cuento, pero sobre todo tener tiempo para preparar la salida de este mundo en las mejores condiciones posibles, para mi y para la gente ms cercana, dedicando tambin tiempo a despedirme de los amigos ms prximos. Pensaba que no le tena miedo a la muerte, pues es un tema que llevo pensando sobre l muchos aos. Siempre haba deseado poder decidir cundo era el momento oportuno para dar ese paso, y pensaba que era el ltimo acto de libertad y dignidad que debe tener una persona. Nunca haba pensado alargar intilmente la vida, y sobre todo en condiciones de cada vez mayor dependencia y precariedad de calidad de vida. Para qu vivir as! La verdad es que no me compensaba en absoluto.

Comunicando la decisin a mis seres ms queridos

Una vez tomada la decisin por mi parte el asunto era comunicarla de la mejor manera posible a aquellos que ms quiero. A la primera a la que se lo coment, por supuesto, al da siguiente (pues todos estos pensamientos los tuve de madrugada) fue a Ana. Ya le haba adelantado el da anterior a ella y a una hermana muy cercana, que estaba pensando en tirar la toalla, pero haba sido de pasada. De todas formas, cuando se lo coment no le cay de sorpresa total, pues habamos hablado en las ltimas semanas sobre estos temas. Pero en cualquier caso, fue un palo para ella, aunque me dijo que lo entenda perfectamente y que me iba a apoyar en todo lo que decidiera. Fueron momentos muy emotivos, como os podris imaginar, pero tambin muy bonitos, que nunca olvidar. Luego, se lo fui comunicando a mis hermanos, que como creo que os dije somos siete, bastante distintos, pero con una estupenda relacin de respeto y cario entre todos. Lo fui haciendo paulatinamente. Primero a mi hermana, Tito, la ms cercana (aunque todos somos una pia), a la que ya le haba adelantado algo el da anterior. Le afect mucho tambin, pero me dijo que me apoyaba, aunque me expresaba tambin que necesitaba algo de tiempo para asimilarlo. Se ofreca tambin a avanzar algo sobre mi decisin al resto de los hermanos, para que cuando vinieran a verme para comentrselo yo personalmente ya estuvieran mnimamente informados. Lo cual creo que fue muy importante, pues ella tiene una habilidad especial para contar las cosas, sobre todo de este tipo. Los siguientes a los que se lo manifest fue a mi hermana Reyes y a Jos Mari, mi cuado, en cuya casa estamos viviendo Ana y yo desde poco antes de empezar la quimio. Me pareca de rigor, pues, adems, una de las decisiones que haba tomado era que quera morir en casa, no en un hospital, y ms en concreto en su casa, si lo vean bien; pues es donde estamos viviendo ahora y adems me pareca el mejor lugar en estos momentos para dar ese paso. Lo entendieron perfectamente (algo ya les haba adelantado Tito) y es ms, ellos se ofrecieron para que pudiera hacerlo en su casa sin ningn problema. Son sumamente acogedores, y para mi fue estupendo que ellos lo vieran con esa naturalidad, siendo un tema que les va a implicar mucho emocionalmente. Luego lo fui hablando con el resto de hermanos (Chiruca, Lolita, Chita y Jos Andrs), que aunque algo noqueados al principio, lo entendieron tambin y me trasmitieron que me apoyaran. Ellos mismos se lo trasladaran igualmente a mis 21 sobrinos, ya todos mayores y padres y madres muchos de ellos (tengo 27 sobrinos nietos!), para decirles lo que haba decidido el to Ramn. Yo les quiero mucho a todos ellos, pero prefera que se lo comentaran sus padres.

Perfilando como quera dar el paso de dejar de estar aqu

Como os podris imaginar fueron unos das superintensos y emotivos. Adems, sobre la marcha iba decidiendo la forma de cmo me apeteca hacerlo, lo que tambin fui comunicando a mis seres ms queridos. Primero, quera ponerme en manos de la Asociacin por el Derecho a una Muerte Digna (DMD), que preside el doctor Luis Montes1, de la que me haba hecho miembro hace algunas semanas, y con los que ya haba hablado de este tema en general. Ellos me proporcionaran la forma de tener una muerte indolora para mi y lo ms discreta posible para la gente ms querida y cercana que quiero que me acompae en esos momentos. Asimismo, no quera que me llevaran a un tanatorio, una vez fallecido. No me gustan nada los tanatorios, me parecen algo de lo ms fro e impersonal. Pensaba que a donde me gustara ir sera a un sitio clido para m, como la sede de Ecologistas en Accin. La organizacin de la que soy miembro desde hace muchos aos (antes de que se conformara su existencia, en 1998, pues procede de la confluencia de distintos grupos ecologistas, entre ellos Aedenat, en donde particip tambin desde el principio). Pero, bueno, eso era lo que yo quera, pero indudablemente tena que proponrselo a mis compaeros y compaeras, por si lo vean conveniente y queran acoger el fretro. De all, me imaginaba, saldra tambin la comitiva, al da siguiente para proceder a la incineracin. La opcin preferida por mi en estos momentos, pues adems mi cuerpo est muy deteriorado, lo estar ms en unas semanas, cuando d ese paso, y prefera no donarlo con fines mdicos. Adems, como ya os haba avanzado en la nota que distribuyeron hace unos das Josi y Luis (los dos amigos que estn coordinando las redes de informacin sobre mi estado de salud, y con los que habl tambin despus de hacerlo con mis hermanos), lo que quiero que se haga con mis cenizas es echarlas al viento desde la Pea Sancho, en Pelegrina, y que ese acto sea una ocasin para el encuentro colectivo y la fiesta, pues la vida sigue, y es muy bella. Desde aqu, un montn de gracias a Josi y Luis por el trabajo que hacen.

Quiero invitaros a una bonita y entraable fiesta en Pelegrina

Por eso os deca en la nota que distribuyeron Josi y Luis que la fiesta que ya haba anunciado en mi anterior escrito colectivo para celebrar mi posible recuperacin se mantena (ver al final de la carta, para quien no la tenga), y es ms os prometo que ser un gran sarao. Ser una invitacin personal mia, utilizando un dinero sin utilizar que tena de la familia, para que podis ir a Pelegrina toda la gente que lo desee, que ser bienvenida. En principio, parece que ser el 17 de julio. En esas fechas, Pelegrina, la hoz del Ro Dulce y todo el entorno del Parque Natural estn preciosos, y podris disfrutar de una comida campestre y de una fiesta por todo lo alto (Pelegrina est a 1000 metros). Indudablemente esa fiesta la garantizarn muchos amiguetes de Pelegrina, Ecologistas en Accin, La Maloca, etc. Y estar dirigida tambin a la gente del pueblo, pues la pequea comunidad de amigos que hemos creado all desde hace ms de treinta aos (unos diez amigos), mantenemos una relacin muy fluida con los pocos habitantes de ese lugar, aunque en esas fechas veraniegas pueden ser unos 60-80 los vecinos que estn en el pueblo. Todos ellos acudirn tambin, pues sern expresamente invitados a la fiesta. Claro, como os podis imaginar todo esto lo he hablado con Josi y Luis, pues toda la logstica recaer sobre algunas gentes del lugar (y en concreto algunos de los miembros de nuestra comunidad de amigos de Pelegrina), pero tambin, y principalmente, sobre Ecologistas en Accin, que tienen sobrada experiencia en organizar grandes saraos. Adems, los del Bar de Pelegrina (el nico que existe), colegas tambin, contribuirn encargando las viandas y bebidas necesarias. Y los del pueblo, y la Asociacin de Amigos de Pelegrina, pero tambin su Alcalde pedneo, participarn asimismo seguramente aportando la infraestructura que sea necesaria: barbacoas, peroles de distinto tipo, equipo de msica, etc. Me gustara mucho estar con vosotros ese da, pero mucho me temo que no podr ser. Pero, en fin, me lo puedo imaginar perfectamente y con ello disfruto ya un montn.

Otras consideraciones que tambin os quiero trasmitir

En mi decisin tambin han pesado otra serie de factores. Yo todava soy autnomo, puedo sanearme diariamente, y hasta ducharme (en el hospital no poda, por el cableado que tena), caminar sin problemas (aunque muchas veces me canse), pero tambin soy dependiente de muchos cuidados. Sin ellos me costara mucho sobrevivir (consecucin de alimentos por sonda, gestiones con el centro de salud, administracin de la alimentacin y medicinas, etc.). Algunos los podra hacer yo, aunque a duras penas, pero tengo la gran suerte de disponer de gente cercana muy pendiente de m. La primera, Ana, que se ha pedido un permiso sin sueldo en su curro, y que est pendiente de m 24 horas al da. Lo hace porque me ama, y me dice que es lo que ms quiere hacer en estos momentos, y yo se lo agradezco horrores y disfruto con ello, pero tambin me gustara corresponderla ms tarde, cuando ella necesite de cuidados, y s que no lo podr hacer y me da pena. Segundo, mi hermana Reyes y mi cuado Jos Mari, que estn para lo que haga falta. Asimismo, Marleni, una mujer colombiana estupenda y divertida, que viene a echar una mano indispensable en la casa de mi hermana. Y todos mis hermanos que estn tambin pendientes de mi, para que me sienta lo ms acompaado y querido posible. Pero s que conforme pase el tiempo ese grado de autonoma que todava tengo se deteriorar, y no quiero acrecentar el grado de cuidados que ya al da de hoy recibo en una enorme cuanta.

En el hospital, cuando le trasmit a mi oncloga la decisin que quera dejar el tratamiento de quimio, me mir algo sorprendida, al principio, pero luego me dijo que lo entenda. Me ofreci un tratamiento intermedio, con menos sesiones, ms suaves, pero igualmente qumico y con su toxicidad respectiva, y adems con la dependencia de tener que ir semanalmente al hospital, uno o dos das, y someterme a anlisis y pruebas adicionales. Lo declin igualmente, y le coment que si lo dejaba, lo dejaba de verdad, y que no quera en principio volver por el hospital. Le cont mis planes, y tuvimos una conversin extensa y rica. Le pregunt cules eran los riesgos principales que enfrentaba, y los plazos en los que probablemente se manifestaran, pues quera acotar el tiempo en que los poda controlar, para tener la mayor calidad de vida posible, dentro de un orden. Me dijo que los riesgos principales de mi tumor (que sigue su marcha inexorable) son tres. Uno es que puedo tener episodios de ahogo (al estar el tumor en la garganta), que pueden ir acentundose, lo que puede dar lugar si el episodio es grave y no controlable a tener que ingresarme en urgencias, donde me practicaran seguramente una traqueotoma (cosa que no deseo). Otro, es que puedo tener hemorragias internas de menor a mayor intensidad, pero que pueden alcanzar llegado el caso una dimensin mortal, al afectar a la Aorta. La tercera, es que puedo ir perdiendo progresivamente la voz, hasta quedarme sin capacidad oral de comunicacin. De hecho, algunos das ya me cuesta hablar, o me agoto mucho si hablo ms de lo debido. Bueno, y adems de todo esto, deba garantizar una alimentacin adecuada, para que pudiera tener las caloras necesarias para vivir. Cosa que no estaba sucediendo entonces, pues me costaba cada vez ms comer, ya que tragar era un verdadero suplicio para m. Y que ella me recomendaba que me pusiera una sonda naso-gstrica, para que los alimentos (preparados y elaborados para ser ingeridos por sonda) pudieran llegarme directamente al estomago, y as estar bien nutrido.

As que nada, le dije que me pusiera la sonda, y desde pocos das antes de salir del hospital estoy con alimentacin naso-gstrica. El da que me la iban a poner me tom mi ltimo desayuno, caf con galletas en remojo, que lo tragaba bastante bien, disfrutando como no os podis imaginar de ser lo ltimo que coma slido en mi vida. Aunque luego no fue exactamente as, pues se me sali la sonda, que estaba mal sujeta, y me la tuvieron que reinstalar dos das despus, pues me coincidi con un fin de semana en el hospital, y no podan hacrmelo con rayos X. Con lo cual volv a comer algo durante esos dos das: natillas y flanes que eran lo que mejor me entraba, disfrutando otra vez de estas pequeas cosas. Finalmente, me pusieron la sonda definitiva, y desde entonces forma ya parte de m. La verdad es que es muy cmodo, me enchufo la alimentacin y va directamente al estomago, pero claro no disfruto del hecho de comer. Pero intento hacerlo viendo cmo lo hacen los dems. A la hora de la comida en casa de mi hermana, me encanta sentarme con ellos y ver cmo ingieren los alimentos cocinados. Comer es de los placeres ms importantes de esta vida, y especialmente todo lo que se relaciona con la comida. Desde el posible aperitivo, pasando por la charla en comn durante la comida, a la sobremesa tranquila junto a un buen caf despus. Bueno, pues yo les acompao con mi bolsa colgada de una percha metlica (aparato pensado al respecto), disfrutando en paralelo con ellos (Ana, mi hermana y mi cuado, si es que no ha venido nadie ms a comer, cosa que ocurre con una cierta asiduidad), como un verdadero voyeur de la comida.

Igualmente la oncloga me ofreci un tratamiento domiciliario del servicio de cuidados paliativos, para que ste pudiera hacer un seguimiento de la evolucin de la enfermedad y atenderme en la medida de sus posibilidades, sobre todo en el tratamiento del dolor, que previsiblemente se iba a ir intensificando conforme progresara el tumor. La verdad es que la atencin hospitalaria en el Gregorio Maran fue magnfica, y la post-hospitalaria tambin, pues el equipo de cuidados paliativos viene semanalmente a atenderme a casa de mi hermana. Adems, en el hospital tuve la gran suerte de poder disponer de una habitacin en solitario para m. Una habitacin amplia y tranquila, que me fue clave para poder ir manteniendo las charlas ya mencionadas con la gente ms prxima (Ana y hermanos, pero tambin Josi y Luis). En la misma planta (de cuidados paliativos) haba otras habitaciones tambin individuales, pero eso no deja de ser un verdadero lujo en la sanidad pblica. Y para mi fue una ayuda tremenda en esos das de emociones tan intensas. Adems, disfrutaba de la tranquilidad cuando me quedaba solo, especialmente por la noche. Sin ruidos, pues la televisin afortunadamente era de pago, no estaba por tanto en activo, y a mi no me gusta verla. Es ms, no tengo televisin en casa. Pero si hubiera estado en una habitacin compartida, esa no hubiera sido seguramente la situacin, y el nivel de ruido ambiental hubiera sido muy otro. Lo cual aprovech tambin los ltimos das, pues estuve all confinado 12 das, una vez pasados esos primeros das tan intensos, para terminar de rematar el libro de La Quiebra del Capitalismo Global: 2000-2030. Preparndonos para el comienzo del colapso de la Civilizacin Industrial. Este libro es como mi testamento poltico-ideolgico, que ha salido ya publicado en tiempo record por Ecologistas en Accin (y coeditado por Virus y Baladre) y del que se realizarn diversas presentaciones en las prximas semanas. La primera en Madrid ser en el Crculo de Bellas Artes el 5 de abril a las 7.30 pm, convocada por el Club de Debates Urbanos. Pero habr otras tambin en Madrid en Traficantes de Sueos, organizada por la revista Viento Sur, en el centro social Tabacalera, otra ms impulsada por Ecologistas, y una ltima en librera La Marabunta, aparte de muchas otras por la geografa estatal, pues los de Ecologistas en Accin se estn volcando conmigo (el texto en formato electrnico una nueva versin ampliada y actualizada de otro que sali en noviembre- est colgado en: http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/el_inicio_del_fin_de_la_energia_fosil.pdf, y desde aqu animamos tambin a su difusin; os adjunto tambin la portada del libro).

Empezando a concretar y cerrar temas pendientes al abandonar el Gregorio Maran

A la vuelta a casa de mi hermana, tras dejar el hospital, tena todava muchos temas pendientes por rematar. Uno de ellos, muy importante, era el hablar con el mdico de la Asociacin por el Derecho a una Muerte Digna, que ser el que me trate en mis momentos finales, administrndome la sedacin necesaria. Le haba conocido un da de pasada al visitar la asociacin, pero no haba charlado tranquilamente con l. Vino a vernos, pues Ana me acompa en su visita, y estuvimos conversando sobre cmo haba concebido yo el cmo poda ser ese da, y cmo lo vea l, para repensar en su caso esos momentos finales. Yo haba pensado que quera que me acompaaran en ese da la gente ms cercana y querida (Ana, hermanos y amigos muy ntimos), pues quera y me pareca muy importante estar acompaado en esas circunstancias. Y hasta le habl de fechas concretas, y le cont tambin cules eran en principio mis planes en relacin con los pasos posteriores. Me dijo que le pareca muy bien, que crea que lo tena muy meditado, pero que a lo mejor tena que ser ms flexible en relacin con lo de la fecha, no fijarla quizs tan claramente e ir viendo cmo evoluciona la situacin. Aunque entenda perfectamente que no quisiera jugar a la ruleta rusa de estirar innecesariamente una situacin que se puede llegar a degradar rpidamente, llegado el caso. Yo le deca que a mi fijar mnimamente la fecha me pareca importante para situarme el coco en este tema, teniendo en cuenta tambin las cuestiones ya mencionadas de lo que quiero hacer hasta entonces. Pero tom nota de lo que me deca y eso tambin me ayud a establecer un lapso de tiempo en el que pueda tener lugar lo que estaba pensando, y que ya ira precisando ms conforme pasara el tiempo y viera cmo evoluciona la enfermedad. Siendo probablemente en la primera quincena de mayo cuando tenga lugar la materializacin de mi decisin, en algn fin de semana, pues me parece lo ms adecuado.

La verdad es que el encuentro con el mdico de DMD fue muy intenso tambin y esclarecedor, y a los dos (a Ana y a m) nos pareci una persona estupenda de mucha sensibilidad para tratar de estos temas. Nos comentaba adems que por mi carcter de enfermo terminal no habr ningn problema legal, pues la sedacin que l me va administrar la hacen en muchas ocasiones la gente de cuidados paliativos, aunque en una situacin ms desarrollada de la enfermedad. De hecho el equipo de paliativos cuando habl con ellas la primera vez, y les cont mis planes, se ofrecieron a realizarla. Pero yo prefiero que sea l el que lo haga, pues adems este servicio ofrecido por la asociacin a sus miembros no est sometido a ningn horario, como es el caso en los equipos de cuidados paliativos que trabajan solo de lunes a viernes en horario laboral. Adems, me apetece ayudar a promocionar su labor de concienciacin y debate en torno a estos temas delicados, que se hurtan al debate poltico y ciudadano, aunque la muerte en una sociedad como la nuestra est ah, aunque se intenta ocultar su existencia. Me coment tambin si quera dejar algn tipo de testimonio de mis decisiones y actos, pues eso siempre puede ayudar a impulsar un debate poltico-social que ayude a ir cambiando el marco legal e ideolgico que condiciona y envuelve este tema. Hablamos de los avances al respecto que ha habido los ltimos aos, tanto a escala europea como aqu en el Espaa, donde Andaluca es la comunidad que tiene una legislacin ms progresista. El gobierno se ha comprometido ahora a impulsar un nuevo marco legal, pero todava est pendiente de concretarse. Y en ese sentido, el que haya testimonios como el que pudiera dejar yo, en concreto en mi caso nos deca, poda ser una ayuda para impulsar un debate poltico-social e ideolgico muy necesario. l coment que nos podra poner en contacto con una periodista de EL PAS que ya haba trabajado estos temas con ellos, muy sensible en el tratamiento de los mismos. Y quedamos en que lo hablaramos con los hermanos, a ver qu les pareca, pero que en principio lo veamos bien, aunque siempre definiendo nosotros cmo queremos que se cubra. Sobre todo para dar una visin positiva y hasta vital de una decisin as, y de los pasos necesarios para realizarla, pero quitando toda posible idea de morbo y garantizando la necesaria intimidad de los momentos finales. Despus habl con los hermanos que en principio lo vieron tambin como algo positivo. Y ya hemos tenido un primer encuentro con esta mujer, y esperamos ir perfilando ms lo que nos gustara que fuera el testimonio a dejar en las prximas semanas. Le comentbamos que lo que ms nos apeteca es que se trasmitiera en el testimonio la importancia del apoyo humano y colectivo en momentos as (es decir, no morir solo y sentirse arropado por todo tu entorno afectivo), la trascendencia de considerar la muerte tambin como parte de la propia vida, y sobre todo el hecho de que la muerte pueda ser tambin, y a pesar de todo, festejada. Por eso le sealaba la importancia que para mi tendra cubrir como parte del reportaje la fiesta que tendr lugar en Pelegrina.

La importancia para m de un duelo que no pase por un funeral

Otra cuestin a abordar con los hermanos fue el que no me gustara que hubiera ningn funeral ni nada parecido, pues yo no soy creyente, aunque respeto las creencias que pueda tener cada quien. Tengo buenos amigos de la iglesia de base, aunque tambin un serio rechazo a la jerarqua eclesistica. Es ms, yo mismo empec mis primeros pasos en el compromiso social en el seno de grupos cristianos, aunque pronto romp con la Iglesia Catlica. Pero s que para mis hermanos tambin es importante realizar su propio duelo, con sus seres cercanos y queridos, y normalmente el funeral suele ser el acto tradicional en que se da ese proceso. Cuando convocas a la gente cercana para evocar al difunto, y te reencuentras con las personas que te consuelan y con las que te fundes en un abrazo en esos momentos. Cumple pues una funcin, aunque a muchos no nos guste, y pensemos que la cumple mal. Adems, tal y como haba pensado e imaginado yo todo el proceso, digamos que se relaciona ms con cmo funcionan mis mundos, pero no con cmo operan los suyos. Y es por eso por lo que les anim a que hicieran algo, algn acto, pero que les peda que no fuera un funeral. Lo entendieron bien, respetando mi parecer, y se pusieron a pensar en un encuentro con sus familiares y conocidos, das despus de mi partida. Creo que estn preparando algo en la Residencia de Estudiantes, pues lo consideraban un sitio adecuado para organizar algo as. Y a mi lo que decidan me parece perfecto.

Una emotiva accin sorpresa de los amigos

 El pasado fin de semana Luis, Tom, Josi y mucha otra gente, a travs de las redes establecidas, montaron un buen sarao con la colaboracin de Ana y mis hermanas, que me llevaron engaado a Rosales, la casa de mi madre. Bueno, me decan que tenan una sorpresa para m. !Y vaya sorpresa! Me qued anonado y superemocionado. Cuando me asom a la terraza y vi esa riada humana de casi 200 personas que bajaba por la calle Rey Francisco. Al principio no daba crdito. Luego iba mirando las diferentes caras. Haba gentes de mltiples mundos, todos mis mundos del pasado y del presente all, todos juntos, como si nada. Hasta algunas novias que he tenido y que ocupan un lugar importante en mi corazn. De dnde haban salido, cmo se haban congregado, quin los haba convocado. Todas esas preguntas me las haca al mismo tiempo, mientras observaba la escena alucinado, viendo hasta alguna pancarta y muchas flores. Se me saltaron las lgrimas. Luego baj a la calle y no saba qu hacer, ms que dar besos a todo el mundo. Estaba como perdido ante tantas muestras de cario. Y todo ello mientras que un coro de espontneos cantaba: LEstaca; Grandola Vila Morena; Bella Ciao y Soy Minero. Cuatro temazos, sobre todo el ltimo por mi querencia por Antonio Molina, de mucha gente conocida. Me sub a casa otra vez como en una nube, con mis hermanas y Ana encantadas de haber contribuido a darme el sorpresn. Sal otra vez a la terraza, y all seguan todos. Volv a bajar, y continu saludando a gente que no haba tenido tiempo de saludar. Al final me cogi Reyes, y me llev a su coche, no sin antes haber saludado tambin a un antiguo vecino de mi madre, que fue ministro de agricultura con el gobierno Aznar, que pasaba por all y estaba tambin atnito con lo que pasaba. No me extraa. Era todo un verdadero despiporre. Y hasta apareci la polica municipal, que fue calmada sin problemas por uno de mis cuados. En definitiva, un momento inolvidable, que ha contribuido a que pudiera ver, abrazar y besar a mucha gente de la que no me voy a poder despedir con calma.

Iniciando las despedidas

 Y el ltimo fin de semana, he tenido la oportunidad de reunirme con todos mis sobrinos que viven en Madrid (son 21 en total, en Madrid viven 16, y han podido estar 17; el resto estn en Nueva York, en Mxico DF, en Asturias, o en Mallorca), gracias a un encuentro que ha organizado mi hermana Chiruca en su casa, siempre dispuesta a ayudar. Ha sido un encuentro precioso y muy emotivo. La verdad es que como os deca tenemos una relacin muy estrecha entre toda la familia, y eso es debido a cmo cuidaron los encuentros colectivos mis padres, en especial mi madre, que le gustaba reunirnos a todos al menos cuatro veces al ao (entre cuarenta y cincuenta personas, teniendo en cuenta a las parejas, y sin contar biznietos). Mi madre muri con 100 aos va a hacer dos aos, as que ya os podis imaginar el nmero y la densidad de encuentros que la buena mujer ayud a impulsar entre todos nosotros. Y eso se nota en la gran relacin que mantienen todos los sobrinos entre s. Son tambin como otra gran pia. Yo haba manifestado mi inters por verles a todos juntos, pues me pareca ms adecuado que irme encontrando y despidiendo personalmente de cada quien. Adems, quera que fuera un momento alegre, y vaya que lo ha sido, aunque al final alguno ha soltado alguna lgrima. Una hermana ha hecho posible la cita, convocndoles en su casa, y durante dos semanas han estado preparando todos juntos el encuentro con el to Ramn, y su compaera Ana. Me han hecho un regalo precioso, un lbum con fotos de todos desde que eran pequeos, a lo largo de las navidades y encuentros desde hace 50 aos (el mayor tiene 48 aos), en que se ve su progresin en paralelo a la ma. Algunas las conoca, pero muchas otras no. Y han conseguido tambin fotos mas personales y en actividades socio-polticas, que les ha pasado Tom, mi querido compaero de piso. Pero, adems, el lbum iba acompaado de una poesa sobre el to Ramn preciosa. Ana y yo salimos de casa de mi hermana pletricos y con las pilas puestas, y ellos se fueron a comer todos juntos encantados, despus de haber compartido el aperitivo con nosotros.

Mi idea en cuanto a ulteriores despedidas es convocar a los amigos y amigas ms cercanos por grupos de afinidad para poder despedirme de ellos con tranquilidad en algn lugar agradable. Haba pensado que poda ser en alguna terraza de la Casa de Campo, al atardecer, ahora que llega la primavera y el buen tiempo. Ser un buen momento para disfrutar de la compaa y la charla con los ms prximos, y hasta de hacernos unas risas. Pero bueno habr que ver cmo evoluciona mi situacin y si tengo fuerzas para ello. Espero que s. Estos encuentros no creo que los inicie antes de mediados de abril, pues antes quiero terminar distintos temas pendientes, para m importantes, y como tengo poca capacidad de sacar tiempo de trabajo neto, con tanto tiempo dedicado a cuestiones de salud, pues no me quiero dispersarme ya ms de lo que hago normalmente. Y, como os deca, a estas despedidas grupales convocar slo a la gente ms cercana, aunque me gustara ver a ms gente, pero s que no puedo hacerlo. Por eso el poder veros, abrazaros y besaros a mucha gente el otro da, aunque fuera muy fugazmente, para mi ha sido muy importante, pues a mucha gente que estabais all me iba a ser difcil encontraros. As que fue un verdadero placer poder hacerlo.

Proyectos inacabados que otros seguramente continuarn

 Como muchos de vosotros sabris, desde hace unos cuatro aos estoy embarcado en la gestacin de un, para mi, ambicioso proyecto de libro, que constara grosso modo de dos grandes volmenes. Va sobre la crisis del Capitalismo Global y el colapso de la Civilizacin Industrial, pero contemplndola desde una muy amplia perspectiva histrica, necesaria a mi entender para comprender los nuevos escenarios y mundos hacia los que nos encaminamos. Y empezando nada ms y nada menos que en el paleoltico y neoltico, haciendo un recorrido por las civilizaciones agrarias, para ver cmo se gesta posteriormente la expansin mundial del capitalismo en torno al siglo XV, hasta acabar en la Sociedad Industrial de los siglos XIX y XX. El eje conductor principal sera quizs la energa, pero tambin la evolucin del Estado y el patriarcado, la relacin de las distintas sociedades humanas con su entorno ambiental y territorial, el despliegue de las formas de produccin y tecnologa, as como de los diferentes tipos de dinero, de los dioses y los valores dominantes y de las distintas resistencias a los proyectos de dominacin y expansin. El objetivo sera aprender del pasado (el primer volumen) para atreverse a pensar y a poder transformar el futuro que se avecina (el segundo volumen cuyo avance es el texto que os he adjuntado). Un proyecto ambicioso que todava me requerira seguir trabajando a buen ritmo al menos dos aos ms. Pero como eso ya no va a poder ser posible, y quera que el trabajo realizado hasta ahora no se perdiera, y que pudiera ser retomado por alguien que lo ultimara. Y as, le pregunt a Luis Gonzlez, de Ecologistas, gran amigo y compaero, con el que tengo una importante sintona, aparte de una gran confianza y admiracin, si estara interesado en continuarlo. l me mostr en principio su inters por seguir con el proyecto, una vez que acabe su actual turno en la coordinacin de Ecologistas. S de antemano que si finalmente lo aborda, lo que muy seguramente ser as, se lo tomar con toda la pasin que le sabe poner a las cosas en las que se embarca, y tambin le dar su personal y muy valioso sello propio. Lo cual me ha alegrado enormemente pues significa que un trabajo iniciado, que necesitaba todava bastante elaboracin en muchos de sus tramos, no se perder, y que habr alguien en el que confo plenamente, que se lo tome con el inters que creo que merece. Es el trabajo como ya digo con el que he estado liado estos ltimos aos, algunos de cuyos productos parciales han ido viendo la luz como pequeos libros. En concreto algunas de las piezas del anlisis del siglo XX. As que es una gran alegra para m saber que alguien de la vala y el compromiso de Luis se va a animar a hacerlo suyo, dndole los giros que estime necesario y contando con los apoyos que vea oportunos.

Pero tambin s que mucha otra gente de Ecologistas (Yayo, Tom, Fernando, Marta, Mara, Erika, Paco, Santi, Berta y Too), aparte de desarrollar una labor propia de elaboracin de pensamiento crtico, concienciacin y movilizacin muy loable, se est volcando tambin como deca en impulsar debates en torno a mis ltimos textos. Desde aqu quiero agradecer a Ecologistas en Accin el inters que ha mostrado por la publicacin del libro ya mencionado, que va como enlace en esta carta, y cmo se est involucrando el conjunto de la organizacin en las presentaciones del mismo en los distintos territorios del Estado. Es una enorme alegra para m contemplar esta explosin de cario y consideracin de [email protected] compa[email protected] de una organizacin de la que me siento muy orgulloso de ser miembro. Adems, la entrada ya desde hace aos de mucha gente joven muy valiosa y activa, est sirviendo no solo para promover un necesario relevo generacional, sino para insuflar nueva fuerza a una organizacin que se est convirtiendo en un muy importante referente de transformacin poltico-social a escala estatal, as como en una importante impulsora de dinmicas de confluencia y transversalidad que rompe con los hbitos muchas veces sectarios de la Vieja Izquierda.

Eso s, me da algo de pena desaparecer en estos momentos en que la Historia parece que se acelera, pues se ha puesto otra vez en marcha irresistible despus de que nos alertaran en los noventa sobre el Fin de la Historia en el marco de la globalizacin feliz. Y esta nueva activacin de la Historia viene tambin determinada cada vez ms por la Crisis Energtica, Ecolgica y Climtica que amenaza al Planeta y a las sociedades humanas. Sobre todo la primera, a corto plazo, pues el principio del fin de los combustibles fsiles, a punto de empezar, va a suponer una ruptura histrica total, como comento en el libro recin publicado. Pero s tambin que he vivido un periodo histrico excepcional, las dcadas apotesicas de la Era del Petrleo, y adems en las mejores condiciones posibles. Es ms, en los ltimos 60-70 aos (los de mi generacin), el sistema urbano-agro-industrial mundial ha consumido grosso modo la mitad de los combustibles fsiles que dispona el Planeta. Y eso ya no puede continuar ms tiempo, pues estamos a punto de iniciar el declive energtico fsil. Y por tanto los escenarios que se aventuran para las prximas dcadas, como comento en el texto, van a ser a buen seguro muy duros, al menos en el futuro ms cercano.

Una vida privilegiada e intensa que va tocando a su fin

La verdad es que me siento un ser privilegiado. Primero, por haber nacido y vivido en una familia acomodada, en un pas del Norte, aunque ello me creara muchas contradicciones al llegar a la edad adulta. Segundo, por ser un hijo del 68, ese momento de quiebra histrica sin precedentes que se dio en casi todo el mundo, y que nos cambi las vidas a muchos y muchas de los que lo vivimos. Y tercero, porque a partir de entonces me enzarc en muy distintos procesos de transformacin poltico-social e ideolgica, en donde fui aprendiendo conjuntamente con sus actores nuevas formas de vida y de estar en el mundo, al tiempo que intentbamos ir transformando las estructuras de poder existentes. Fueron aos excepcionales: la paulatina concienciacin en la universidad tardo-franquista (1968-70); el poder vivir en directo los movimientos contra la guerra de Vietnam en EEUU (1970-71), en donde me encontraba en esos aos con una beca para estudiar planeamiento urbano; el iniciar proyectos colectivos de vida a mi vuelta de mi estancia en el gigante estadounidense; el comenzar tambin mi experiencia profesional como urbanista en un sitio tan apasionante como la COPLACO de aquel entonces, que hizo posible que un nido de rojos maravilloso nos aglutinramos all; el participar entonces de la lucha antifranquista desde lo que luego sera el mbito de la autonoma obrera, en concreto en el barrio de Vallecas, y despus en el barrio de San Blas; el barrio donde estuve seis aos de convivencia colectiva, tras dos aos casado y dos aos viviendo solo; el formar parte de los inicios del movimiento ecologista en Espaa, y ms tarde en el impulso del movimiento Anti-OTAN, en el que particip activamente hasta su final, tras perder el referndum; el reincorporarme de lleno otra vez, entonces, al movimiento ecologista, para abordar nuevas temticas: la crisis de la ciudad al convertirse esta en metrpoli; el transitar luego, ms tarde, conjuntamente con una diversidad de nuevas luchas sociales (okupacin e insumisin, principalmente) en nuevas dinmicas de movilizacin poltico-social (Desenmascaremos el 92!, apoyado tambin desde la okupa Minuesa); y posteriormente con un abanico mucho ms amplio de colectivos y organizaciones en las actividades contra el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en el Foro Alternativo Las Otras Voces del Planeta (Madrid, 1994), que se prolong al ao siguiente en una dinmica similar contra la presidencia espaola de la UE (Contra la Europa del Capital, y Foro La Otra Cara del Proyecto Europeo); hasta desembocar finalmente en el Movimiento contra la Europa de Maastricht y la Globalizacin Econmica, que sera uno de los grmenes principales en Espaa del movimiento antiglobalizacin junto con la RCADE; movimiento que irrumpe con fuerza a en torno al ao 2000 con las movilizaciones de Barcelona contra el BM, y posteriormente contra la presidencia espaola de la UE del gobierno Aznar, con actos y movilizaciones en muchas ciudades del Estado. Son los aos tambin de las mltiples okupaciones de El Laboratorio, en Lavapis, con los que se mantienen relaciones muy fluidas.

Todos esos aos fueron enormemente vitales, he disfrutado ahora al ponerlos por escrito y recordarlos. Pero tambin tuvieron mucha importancia para m los cambios que acontecieron en mi vida personal y comunitaria. En 1982 decid abandonar el barrio de San Blas, donde haba vivido en una especie de comuna durante seis aos, y participado en proyectos colectivos como el Centro Cultural Autogestionado Migrans, porque el barrio estaba siendo destrozado por la entrada de la herona, entrando en un proceso de deterioro social muy importante. Me vine al centro de Madrid, a la calle Barquillo, donde iniciamos una convivencia en comn cuatro amigos, que estuvimos juntos diez aos. Desde entonces por esa casa estupenda han ido pasando ms de treinta personas, a lo largo de casi 30 aos, crendose relaciones muy intensas que han perdurado en el tiempo entre todos los que hemos ido viviendo all. Sobre todo con Vctor, compaero del alma, con el que compart piso durante ms de 20 aos, pero tambin con toda la otra gente que all vivi. Barquillo 33, 3, ha sido un hogar alternativo no slo para la gente que lo disfrutbamos en directo, sino para todos y todas los que han ido pasando por all a comer, a cenar, a tomar caf, a reuniones diversas o a disfrutar de sus fiestas mogollnicas. Se ha llegado a crear una especie de familia alternativa extensa entre todos los Barquilleros, y de tanto en tanto nos reunimos a comer algunos para celebrar nuestra amistad. Yo he tenido la gran suerte de vivir todo este proceso, pues el piso era de alquiler y estaba a mi nombre. Pero Barquillo ha tenido tambin una importante proyeccin exterior, no slo de mucha gente del resto del Estado que ha pernoctado all en alguna ocasin, sino que ha servido de lugar de encuentro con muchos [email protected] de otros pases. [email protected] de Dinamarca, Alemania, Italia, Holanda, Grecia, Gran Bretaa, EEUU, Brasil, Argentina, Mxico y ltimamente tambin del Este: Macedonia, Bulgaria y Hungra, desde que se incorporaron a Barquillo Danche (la macedonia) y Tom (de la antigua RDA y padre hngaro). [email protected] que encontr en mis visitas a dichos pases (algunas extensas, entre ellas a Dinamarca en 1980, y a Berln en 1984 y 1989, cuando cay el Muro), o en visitas de ellos a Madrid, o por otras razones ms rocambolescas (caso de Sandro Stella), y que se han ido manteniendo y reforzando a lo largo del tiempo.

Y a partir de 1989 decido dar un giro muy importante en mi vida, despus de una importante crisis amorosa, y cuando ya el aliento vital de trabajar en la Consejera de Ordenacin del Territorio (que sustituy a primeros de los 80 a la COPLACO) se agotaba. Decid dejar la administracin, mi puesto de funcionario, e iniciar una nueva vida, al tiempo que nos embarcbamos tambin Goyo, Josi, Paco y yo en la rehabilitacin del casute de Pelegrina, junto con mucha gente amiga que pas a echar una mano. Fue entonces cuando redact el libro de La Explosin del Desorden. La Metrpoli como Espacio de la Crisis Global, y cuando reorient mi actividad profesional, para ganarme la vida, hacia la enseanza no formal. Es decir, hacia la posible participacin en cursos y actividades universitarias, y extrauniversitarias, pero sin tener un ningn vnculo fijo institucional. Colaboraciones puntuales, en muchos casos precarias, pero que me daban una enorme libertad para hacer lo que quera, aunque a veces eso hiciera que la reproduccin de mi fuerza de trabajo se pudiera resentir. Pero fue una apuesta muy importante para mi, que me abri nuevos horizontes, y posibilidades de compatibilizar (y reforzar) este trabajo informal con mi militancia ecologista, as como con la elaboracin de nuevos textos, al tiempo que me permiti conocer y ahondar en nuevas relaciones personales y colectivas. Entre ellas, aunque ms recientemente, las colaboraciones con el Transnational Institue de Amsterdam, y la Fundacin Deep Ecology de San Francisco, que han apoyado mis proyectos de investigacin. En definitiva, un gran soplo de aire fresco que necesitaba al atravesar la frontera de los cuarenta, y en los que me he centrado ms despus de 2003, cuando el cncer apareci por primera vez en mi vida.

Desde entonces mi actividad militante ha sido mnima, aunque mis vnculos con Ecologistas son estrechos. Tan solo me he implicado en la Red por las Libertades y el Dilogo, para apoyar el proceso de paz en Euskadi, denunciar el juicio del 18/98, apoyando especialmente a los compaeros de la Fundacin Josemi Zumalabe. Pero todo esto salt por los aires el da que ETA vol el aparcamiento de la T4 de Barajas, y con ello el llamado proceso de paz en gestacin. Un inmenso error que arrastr tras de s a una Izquierda Abertzale incapaz distanciarse mnimamente de la organizacin armada, y que acab reforzando an ms al Estado, que se vio legitimado adems para incrementar su deriva represiva, no slo por supuesto hacia el mundo Abertzale, sino en relacin con las mltiples disidencias y resistencias a escala estatal. Denunci eso en su da en un escrito: Entre la Espada del Estado y la Pared de ETA. Sin embargo, hoy en da esas dinmicas parecen que estn cambiando, pues es la propia Izquierda Abertzale la que, por fin, ha iniciado un distanciamiento claro de la ltima actividad armada autctona que queda en Europa, eso s, junto con la de la Yihad que peridicamente sacude el continente y el mundo. Pero ETA parece que se muestra reticente a desaparecer, y el Estado a reconocer a la nueva Izquierda Abertzale. Es ms, es posible que ETA llegue a ser desmantelada policialmente por el Estado despus de casi cincuenta aos de existencia, o convirtindose en un grupo marginal como el GRAPO. Un viaje con final a ninguna parte. Este conflicto que ha ensangrentado la historia del Estado espaol durante este periodo (desde mi adolescencia), y condicionado en muy gran medida la conflictividad poltico-social en todo el territorio estatal, ha ayudado a establecer algunas relaciones personales muy ricas entre personas a favor de la desobediencia civil y la no violencia activa entre Euskadi y el resto del Estado, en concreto de Madrid. Mientras que la Izquierda Abertzale ha despreciado en general hasta ahora el cultivar esos contactos, a no ser con grupos que actuaban como franquicias suyas; aparte de que la loca deriva vanguardista, criminal y sin sentido de ETA desde los ochenta (Hipercor, Yoyes, Vallecas, Toms y Valiente, Miguel Angel Blanco, etc., etc., etc.) fue dinamitando los puentes entre la Izquierda Abertzale y la izquierda ms consecuente del resto del Estado. Pero en ese proceso, como ya digo, hemos conocido a gente magnfica, establecindose lazos de amistad y complicidad poltica que permanecen en el tiempo.

Pero en paralelo a este rico trenzado de relaciones personales a lo largo de los ltimos treinta aos se fueron gestando tambin otros procesos colectivos y comunitarios, en los que he tenido el gusto y el honor de poder participar y disfrutar. Desde la creacin de Gea 21, a la gestacin de la Tertulia de los Mircoles (que lleva ya funcionando 25 aos), pasando ms tarde por la cristalizacin del proyecto colectivo La Maloca del Montg, a partir de la mencionada tertulia. Un proyecto que se cre cerca de Denia, en la Xara, en las faldas del Montg, hace ya ms de 15 aos, y en el que participan 27 personas. Una iniciativa preciosa en la que sus diferentes integrantes han ido autogestionando colectivamente la rehabilitacin de dos casas, pero tambin la creacin de una zona de huerta, otra de frutales, y una de naranjos, aparte de un taller comunitario y almacn de bicicletas, pues muchos de sus miembros son personas activas en la promocin de grupos ciclistas y a favor de este medio transporte. El proyecto surgi al principio a instancias de Antonio Estevan, compaero ecologista de muchas movidas que nos abandon ya hace un tiempo, pues un cncer acab con l. l haba sido tambin uno de los fundadores de la Tertulia y de Gea 21, aparte de un incansable luchador y gran pensador crtico sobre temas territoriales y urbansticos, y en contra del automvil y a favor de otras formas de transporte, as como incansable opositor a los trasvases y promotor de otra cultura del agua. Toda la gente que forma parte de estos proyectos me ha aportado un montn de cosas en los ltimos aos, y sobre todo me ha hecho llegar constantemente su apoyo y cario, especialmente en los momentos ms difciles para m. En este sentido, la ayuda de Gea 21 fue clave cuando me vi afectado en 2003 por el tumor, sobre todo por carecer de cobertura sanitaria, al no estar cotizando. Y muy en concreto ahora que mi tiempo vital se va agotando, y que noto el deterioro paulatino de mi cuerpo. Desde aqu muchas gracias a todos ellos. Y decirles tambin que nunca olvidar las estupendas y divertidas tertulias nocturnas en La Maloca a las faldas del Montg, que se convertan en un espacio mgico hasta bien entrada la madrugada.

Y cmo no, querra reconocer aqu todo lo que me ha aportado la relacin con Ana a lo largo de ms de quince aos. Ella me ha ayudado a abrirme ms a otros mundos, sobre todo al mundo feminista. Su pertenencia a la Asamblea Feminista de Madrid ha sido una fuente constante para mi de aprendizaje en la problemtica y en las reivindicaciones de las mujeres. Como digo en la dedicatoria que le he hecho en mi ltimo libro, sin su inestimable ayuda no habra podido afrontar esta ltima parte de mi vida de la forma que lo estoy haciendo. Y siempre me ha encantado la forma en que compartamos nuestras reflexiones, anhelos y visiones de la vida. Me encantaban los fines de semana que solamos pasar en Legans, en los que cada uno trabajbamos en nuestras cosas, pero que servan tambin para poner en comn nuestros elaboraciones y pensamientos, y hasta contrastarlos con su hijo Adrin en ocasiones. Los desayunos de los domingos compartiendo la lectura del peridico estn siempre en mis recuerdos.

Me quedan algunos deseos y anhelos no realizados, y que ya sern imposibles de plasmar, pero bueno, ya lo tengo asumido. Y quizs otra vez ser. Me hubiera gustado hacer un viaje largo con Ana a Amrica Latina cuando acabase el libro, con el fin de conocer ms la realidad de ese enorme y esplendoroso territorio y de sus pueblos tan diversos, combativos y vibrantes. Poder acercarnos a experiencias muy ricas de transformacin social que all se dan y compartir con ellas sus prcticas y peripecias con el fin de enriquecernos. Hubiera deseado tambin hacer alguna vez el Camino de Santiago, cosa que tambin tena previsto acometer cuando acabara el libro, y me hubiera gustado tambin que Ana me acompaara una parte del mismo. Me habra encantado asimismo pasar mis ltimos aos en Crdoba, la ciudad que ms amo y en la que tengo muy buenos amigos, con la idea de que Ana se incorporara cuando pudiera tras dejar finalmente su trabajo. Me apeteca mucho esa ltima etapa soada de mi vida. Pero bueno no va a ser finalmente posible, y no pasa nada. Estamos disfrutando tambin horrores Ana y yo viviendo estos ltimos e intensos meses juntos en casa de mi hermana y mi cuado.

Una ltima reflexin sobre mi supervivencia como parte de la Sociedad Hipertecnolgica

No me gustara cerrar esta carta sin apuntar una meditacin sobre mi capacidad de sobrevivir estos ltimos aos, y en especial estos ltimos meses, que se deben en muy gran medida a la existencia de esta Sociedad Hipertecnolgica. Sin ella, lo ms probable es que yo ya no estara aqu. Y yo que soy un crtico de la Sociedad Hipertecnlogica, sobre todo de su insostenibilidad en el medio y largo plazo, quiero resaltar esta contradiccin que vivo. Y tambin cmo mi supervivencia diaria depende de generar una cantidad muy considerable de residuos, pues si ya el ciudadano medio en nuestra sociedad del Usar y Tirar genera cada vez una mayor cantidad de desechos, en el caso de un enfermo como yo ese volumen se multiplica an ms. Cuando estaba en el hospital observaba con asombro la cantidad de residuos que all se generaban. Una verdadera desmesura. Y pensaba si no sera posible tratar las enfermedades que nos asolan con menos despilfarro, utilizando un menor flujo energtico y sobre todo una tecnologa ms sencilla. Pero la medicina oficial actual es un pivote muy importante de esa Sociedad Hipertecnolgica, y ha hecho posible una reduccin de la mortalidad, sobre todo de los mayores con enfermedades graves o crnicas, pero a coste de un gran uso de recursos, un consumo energtico elevado, y una tecnologa muy sofisticada. Todo lo cual no podr darse en el futuro. Adems, como apunto en el texto, la expansin hasta ahora imparable demogrfica mundial, se frenar en seco cuando se inicie el declive energtico, la Quiebra del Capitalismo Global y el colapso de la Sociedad Industrial, empezando muy probablemente un brusco descenso demogrfico. Es por eso por lo que abogo por impulsar desde ya un debate sobre cmo controlamos de la forma ms justa y equitativa posible la actual explosin demogrfica y la cada consiguiente. Y ah me veo yo, que he podido sobrevivir un tiempo adicional por la propia existencia de esta Sociedad Hipertecnolgica, aparte de por un sistema pblico de salud que todava funciona relativamente bien en el caso espaol. Bueno, pues esta reflexin, y todas las contradicciones que implica, tambin me rondaban por la cabeza en el hospital cuando tom mi decisin. En definitiva, con mi decisin pretendo dejar de ser no slo un consumidor in crescendo de cuidados proporcionados por otros, sino tambin un consumidor de recursos, energa y tecnologa que solo son posibles en los espacios centrales de un Capitalismo Global crecientemente desigual, que va tocando a su fin.

A modo de conclusin

 Al final me ha salido un texto bastante ms largo de lo que en un principio me imaginaba, pero tambin he podido desarrollar todas las ideas e inquietudes que me rondaban por la cabeza al comenzar a escribir, y mientras lo estaba haciendo. A lo mejor es un culebrn todo lo que he volcado en estas lneas, pero no me importa, en ellas tambin estis de una u otra manera reflejados toda la gente a la que os llegar este escrito. Toda la gente que he conocido y que me importa en la vida. Y [email protected] que habis hecho en muy gran medida que mi vida transcurra de esta forma, y que yo sea como sea. Por eso he querido como desnudarme ante [email protected], algo que tambin necesitaba acometer ante los prximos pasos que voy a dar en mi vida. Adems, sentir vuestro apoyo es tambin fundamental para darlos de la forma ms serena y segura posible, para que no me flaqueen las fuerzas en el ltimo minuto. Aunque s tambin que como me va costando cada da ms vivir, vivir esos momentos como un alivio final, un descanso que ya me toca. Pero sin vuestra compaa y energa, cercana o ms distante, que me enviis, ese alivio postrero me ser ms difcil de alcanzar. Un besote muy fuerte para [email protected] [email protected] Os quiero mucho. Un montn de gracias por estar ah, querindome y apoyndome.

Ah! Y no os olvidis de que nos vemos en Pelegrina, para celebrar que la vida sigue y es muy bella, aunque sea dura (o muy dura) a veces.

Ramn Fernndez Durn

Madrid, marzo, 2011

PD: Quisiera resaltar que a partir de ahora me va a costar mucho ms contestar los correos que me enviis. No me comprometo a hacerlo, aunque me gustara. Espero que lo entendis.

Anexo: Nota de Ramn enviada a travs de las redes que coordinan Luis y Josi a mediados de enero (para la gente que no la tuviera, que son muchos de los amigos de fuera de Espaa)

[email protected] [email protected] , os escribo estas lneas para comentaros cmo va todo lo mo, ya que os entiendo preocupados por ello, tal y como me mostris en vuestros correos.

El jueves 13 de enero me convocaron al hospital Gregorio Maran para comentarme qu van a hacer finalmente conmigo. La cita se haba ido retrasando a causa de las fiestas, y tambin porque fue necesario hacer diversas pruebas, aunque desde primeros de diciembre ya me comentaron que la situacin se presentaba complicada, por la reactivacin del tumor de la garganta. Haba grosso modo dos opciones factibles. Una era llevar a cabo una operacin agresiva y complicada, que quitara el mal de raz, pero que poda tener muchos efectos no directamente deseados (dificultad de cicatrizacin por ser una zona ya radiada, problemas por la debilidad de la mandbula debido a los efectos colaterales de la radioterapia recibida, posibilidad de perder el habla, dificultad adicional a partir de la operacin para ingerir alimentos, etc.). La otra, era el decantarse por un tratamiento de quimioterapia que intente reducir el tumor, y en todo caso ver a posteriori si sera conveniente una ciruga ms acotada y menos agresiva. As que despus de todas las pruebas realizadas, tal y como me comentaron en la reunin de este ltimo jueves, los propios mdicos (mxilos y otrorrinos) descartaron la posible intervencin quirrgica por su complejidad y por la prdida de calidad de vida que implicara para m. Y junto con los onclogos se decantaron por la segunda opcin: el tratamiento de quimioterapia. La radioterapia queda descartada en cualquier caso porque es una zona que ya ha sufrido una radiacin masiva la primera vez.

Bueno, la verdad es que respir, pues la primera opcin no me seduca nada, como os podis imaginar. Adems, la opcin de la quimioterapia siempre es una va en la que yo puedo intervenir tambin de alguna forma en mi propia sanacin, desarrollando tcnicas de control mental e inteligencia emocional, como ya hice la otra vez, y con las que estoy trabajando ya las ltimas semanas, pues pienso que me ayudan bastante. Y estas tcnicas las acompao de un tratamiento de homeopata, con mi buena amiga Gloria que me ha seguido de cerca a lo largo de todos estos aos, pues tambin creo que son un muy buen complemento a la medicina oficial. As que con todo ello estoy.

El tratamiento de quimio durar nueva semanas, la primera tanda, y si la respuesta es positiva, me darn otra tanda de otras nueve semanas. Si no respondiera adecuadamente, me cambiaran el tratamiento tras la primera tanda. Todo esto me lo concretarn ms los prximos das, pues an me tienen que hacer alguna prueba ms de resistencia a la toxicidad, y el tratamiento empezara a finales de enero aproximadamente.

La verdad es que yo estoy tranquilo y animado, pues pienso que puedo volver a controlar el proceso de alguna forma, como la otra vez, hace ya siete aos. Adems, me he quedado tambin muy tranquilo pues durante estas ltimas semanas, desde que conoc que el tumor se haba reactivado, he estado poniendo tambin en orden diversas cuestiones personales como el testamento vital, con la asociacin por el derecho a una muerte digna. Eso me da tambin mucha seguridad y tranquilidad personal, pues s que si las cosas se ponen mal, quiero dejar claro cmo proceder en ese escenario, y qu seres queridos deseo que me apoyen ms directamente en esos momentos, as como dnde y de qu forma. Son cosas importantes que es preciso dejar claras, y para m ha sido muy importante el poder hacerlo, y hacerlo bien. Como os podis imaginar Ana ha estado conmigo en la realizacin de todas estas gestiones. Es un lujo contar con su apoyo y ayuda, aparte de por supuesto con su amor, y tambin el de todos los hermanos (ya sabis que somos siete y estamos muy unidos). Aparte igualmente de con el cario de la gente de Barquillo (mi casa), y de otros mundos muy cercanos (Ecologistas, La Maloca y Tertulia de los mircoles, etc.)

Durante todas estas semanas de tratamiento estar fuera del mundanal ruido, y casi prefiero no contestar correos, para no gastar energa pues la necesito para mi proceso de sanacin; aunque si enviis alguno, pues estar encantado de leerlos. Luis Gonzlez, es el que los empaqueta de vez en cuando y me los reenva. Como ya sabis es superorganizado, aparte de ser un encanto de persona.

A lo mejor me traslado con Ana a casa de una hermana para pasar el tratamiento, pues as estamos en un sitio lo ms tranquilo y relajado posible, aparte de relativamente cercano al hospital. Es algo que estamos decidiendo juntos Ana y yo en estos das, pues mi hermana est encantada de tenernos all. Yo intentar mantener un cierto nivel de trabajo en el libro con el que ya sabis que estoy liado, aunque con todo este jaleo mi productividad ha bajado mucho, y a lo mejor desciende todava ms durante el tratamiento. Depende de si me deja muy tirado o no. A lo mejor slo me dan ganas de leer, en todo caso. Pero, bueno, el estar entretenido con el libro es una forma tambin de estar motivado, y eso es muy importante.

Finalmente, quera deciros que si todo va bien, que espero que pueda ser que s, pues habr que celebrarlo otra vez por todo lo alto, como lo hicimos ahora hace siete aos. Entonces la fiesta que organizamos en la sede de Ecologistas en Accin fue todo un xito, y yo creo que disfrutamos todos un montn. El primero yo. Pero esta vez creo que la fiesta la organizaramos en Pelegrina, en ese sitio tan bonito en pleno Parque Natural del Ro Dulce, donde ya sabis que vamos con cierta frecuencia, pues tenemos una pequea comunidad de amigos de muchos aos. Y all organizaramos un fiestorro como Dios manda, y as podr disfrutar de vuestra compaa y hacernos muchas risas.

Nota:

1 Luis Montes era el jefe de cuidados paliativos del Hospital Severo Ochoa, en Legans, que fue vilipendiado, acosado y finalmente destituido por el gobierno de Esperanza Aguirre de la Comunidad de Madrid, acusado de matar directamente gente en su unidad. Su caso logr despertar una gran ola de solidaridad ante la enorme injusticia que estaba sufriendo y la gran hipocresa de ciertos medios de comunicacin. En cualquier caso, la Asociacin existe desde primeros de los ochenta y ha sido un muy importante puntal en la reivindicacin al Derecho a una Muerte Digna.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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