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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2011

Ni Verdes, ni Liberales, ni Conservadores, ni Socialdemcratas han podido con el pueblo
Islandia dice otra vez NO al suicidio financiero al que le conminaba la Unin Europea

Michael Hudson
Sin Permiso

Ayer, 9 de abril de 2011, el pueblo islands ha vuelto a decir "No" en un referdum de la mayor importancia, no slo para los destinos de la economa y aun de la nacin septentrional, sino para el futuro de la democracia y de la economa del continente europeo. El pueblo islands tena que votar sobre el frvolo y poco meditado acuerdo al que el gobierno verde y socialdemcrata haba llegado con la UE para hacerse cargo de las enormes deudas contradas con clientes privados britnicos y holandeses por el banco privado Icesave . Asombra el espectculo, comn a toda Europa, de unos Parlamentos ms y ms divorciados de la opinin pblica y el creciente descrdito de lo que ha dado en llamarse la "clase poltica". En este artculo, escrito con su lucidez y perspicacia habituales dos das antes de que se celebrara el referndum y a propsito del mismo, Michael Hudson analiza lo que anda en juego en la economa y en la poltica europeas de nuestros das.


Un combate epocal se desarrolla este fin de semana en Islandia. El sbado, 9 de abril, los islandeses votan en referndum si someten o no a su econonoma a dcadas de miseria, bancarrota y emigracin forzosa de su fuerza laboral. Al menos, ese es el programa defendido por la actual coalicin gobernante de Verdes y Socialdemcratas, que urgen a votar S al rescate del banco Icesave. Su poltica de rendicin financiera se traga el cabildeo del Banco Central Europeo a favor de una desregulacin neoliberal que llev a la burbuja inmobiliaria y al endeudamiento apalancado, presentndola como si de una historia de xitos se tratara, y no, como es el caso, de un proceso que ha terminado por llevar a Islandia a la servidumbre por deuda. La verdad es que se trat de un gigantesco fraude bancario, de una orga de ventajistas que jugaban con informacin interna privilegiada: los ejecutivos bancarios se prestaban el dinero a s mismos, dejando una cscara vaca: as, decan, funcionan los "mercados libres". Se recomendaba el endeudamiento como va para hacerse rico. El precio que pag Islandia fue un desplome del 70% del valor de sus viviendas (en un pas en el que [como en Espaa] los deudores hipotecarios son personalmente responsables de su deuda, cualquiera que llegue a ser el valor de la vivienda), un PIB en cada libre, un creciente desempleo, quiebras y desahucios.

Para poner el voto del sbado 9 en perspectiva, vale la pena ver qu cosas parecidas han ido pasando en el ltimo ao en toda Europa. Para no iniciados, durante ese ao se ha popularizado un nuevo acrnimo, PIIGS, para referirse a Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y Espaa.

Grecia

La erupcin comenz en Grecia. Una de las herencias del rgimen de los coroneles fue la evasin fiscal de los ricos. Eso llev a dficits presupuestarios, y los bancos de Wall Street ayudaron al gobierno [conservador griego] a esconder su deuda pblica en una contabilidad basura de "libre empresa". Luego, los acreedores alemanes y franceses hicieron una fortuna elevando las tasas de inters que Grecia tena que pagar por su acrecido riesgo crediticio.

Se le dijo a Grecia que tena que levantar los ingresos fiscales con impuestos a los trabajadores y haciendo pagar ms por los servicios pblicos. Eso aumenta el coste de la vida y el coste de hacer negocios, quitando competitividad a la economa. La respuesta de manual neoliberal es sta: hay que convertir a la economa toda en una enorme coleccin de puestos de peaje. La idea es atacar el empleo pblico rebajando los salarios de los funcionarios, a fin de presionar a la baja los salarios del sector privado, al tiempo que se recortan servicios sociales bsicos y se eleva el coste de la vida introduciendo cargos de peaje en las autiovas y en otras infraestructuras bsicas.

Los Tigres Blticos fueron pioneros en eso, y deberan ser una advertencia para el resto de Europa. Letonia bati todas las marcas en 2008-09 cuando, plegndose a los dictados del Comisario europeo de economaa y moneda, Joaqun Almunia, destruy un 25% de su PIB y recort los salarios pblcos en un 30%. Letonia no recuperar los niveles precrisis de PIB que tena en 2007 hasta por lo menos 2016: toda una dcada perdida, despilfarrada en una penitencia financiera resultante de haber credo en las fantasas neoliberales de que su burbuja inmobiliaria era una proceso prometedor de rebosante xitos.

En otoo de 2009, el primer ministro socialista George Papandreu prometi en una cumbre de la UE que Grecia no quebrara por causa de un volumen de deuda de 298 mil millones de euros, pero advirti: "Nosotros no hemos llegado al poder para desmantelar el Estado social. No sern los trabajadores asalariados quienes paguen por esta situacin: ni congelaremos salarios ni, mucho menos, los recortaremos". Sin embargo, para eso es para lo que ahora mismo parecen servir los partidos socialistas y socialdemcratas: para apretar las tuercas hasta extremos a los que jams podran avilantarse los partidos conservadores. La deflacin salarial ha de ir de la mano de la deflacin de deuda y de los aumentos de impuestos, a fin de encoger las economas.

El programa de la UE y del FMI inspira la versin actual de los desrdenes inducidos por el FMI" en Amrica Latina en los 70 y 80 del siglo pasado. Almunia, el verdugo de la economa letona, exigi unas "reformas" que pasaban por recortes en la asistencia sanitaria, en las pensiones y en el empleo pblico, "reformas" acompaadas de una proliferacin de impuestos, gravmenes y peajes de carretera y en otras infraestructuras bsicas.

La palabra "reforma" se ha convertido en un eufemismo para hablar de la jibarizacin del sector pblico y de la privatizacin de activos pblicos, liquidados a precio de ganga en beneficio de los acreedores. Esa poltica inspir en Grecia una rebelin de desobediencia civil "yo no pago" que termin por convertirse en "un movimiento antiausteridad de alcance nacional. Los partidarios de ese movimiento se niegan a pagar los peajes de las autopistas; en Atenas, se suben sin billete al metro y a los autobuses para protestar contra un 'injusto' aumento del 40% en los viajes". (Kerin Hope, "Greeks adopt 'won't pay' attitude," Financial Times, 10 marzo 2011.) Ni que decir tiene, los policas simpatizan lo bastante con el movimiento, como para abstenerse de poner multas.

Un artculo aparecido en [el rotatiivo parisino] Le Monde acus al plan de la UE y el FMI de "cabalgar por encima de las ms elementales reglas de la democracia. De ponerse por obra ese plan, resultara en un colpaso de la economa y de los ingresos de la gente sin precedentes en Europa desde los aos 30. Salta igualmente a la vista la colusin entre los mercados, los bancos centrales y los gobiernos para hacer pagar a los pueblos la factura del capricho arbitrario del sistema".

Irlanda

Irlanda es la economa ms golpeada de la Eurozona. El partido inveteradamente gobernante, el liberal Fianna Fail [en coalicin con Los Verdes] acept en su da incorporar las prdidas bancarias a la contabilidad pblica, imponiendo lo que tiene el aspecto de convertirse en dcadas de austeridad (y en la mayor emigracin forzosa desde la Hambruna de la Patata, a mediados del siglo XIX). Los votantes respondieron echando del gobierno al partido liberal que perdi dos tercios de sus escaos en el Parlamento y haciendo desaparecer del panorama poltico al Partido Verde, mientras el principal partido opositor, el democristiano Fine Gael, prometa a finales del pasado noviembre renegociar un prstamo de rescate de la UE y el FMI por un montante de 115 mil millones de dlares y el correspondiente programa de austeridad.

Un editorial del Financial Times se refiri al paquete de rescate un eufemismo para la destruccin financiera como la degradacin de una nacin a la condicin de "esclavitud escriturada". Los euroburcratas "pretenden que el contribuyente irlands eche ms dinero en los agujeros abiertos por los bancos privados. Como parte del rescate, Dubln tendr que ir consumiendo un fondo de pensiones creado en los das en que Berln y Pars estaban violando las reglas de Mastricht () mientras se sacraliza a los tenedores de bonos y las apresuradas liquidaciones de activos aumentan el riesgo de que prdidas an mayores sean cargadas sobre las espaldas del contribuyente". Lo nico que auguran las promesas de la UE de renegociar el acuerdo son concesiones engaosas que no lograrn rescatar a los trabajadores y a la industria irlandeses de tener que pagar la factura de los prstamos temerariamente concedidos por la banca privada nacional. Las opciones de Irlanda, as pues, se reducen o a rechazar o a aceptar las exigencias de la Comisin Europea de "salvar la integridad de los banqueros" a expensas del trabajo y de la industria. La cosa recuerda la clebre sentencia de William Nassau Senior el que sucedi a Malthus en la ctedra del East India College cuando, informado de que en la Hambruna de la Patata haban muerto en Irlanda un milln de personas, repuso impertrrito: "No son suficientes". Ya se ve que la teora econmica basura de los neoliberales goza de un largo pedigr.

Se ha alterado radicalmente la idea de la soberana nacional, y aun el supuesto bsico subyacente a toda la teora poltica: la premisa de que los gobiernos actan conforme al inters nacional.

Se calcula que los intereses servidos por el gobierno irlands por un monto de 10 mil millones de euros absorvern el 80% de los ingresos fiscales recaudados por el gobierno en 2010. Eso est ms all de la capacidad de supervivencia de cualquier Estado o de cualquier economa. Significa que todo el crecimiento va a ir a parar, como tributo, a la UE por haber rescatado a temerarios banqueros alemanes, y de otros pases, que ni siquiera se percataron del hecho aparantemente palmario de que las deudas que no se pueden pagar, nunca se pagan. El problema es que, mientras van percatndose de eso, las economaas sern destruidas, los activos, aventados, el capital, esquilmado, y el trabajo, obligado a emigrar. Letonia es el emblema de todo eso, con un tercio de su poblacin entre 20 y 40 aos que ya ha emigrado o planea hacerlo en los prximos aos.

La argentinizacin de Europa

La pesadilla de la UE es que los votantes puedan despertar como terminaron despertando los argentinos cuando se les anunci oficialmente que los consejos neoliberales que les haban venido dando los asesores estadounidenses y del FMI haban destruido la economaa argentina. El pago de la deuda era imposible. Y llegados a ese punto, no tuvo Argentina demasuiadas dificultades para depreciar en un 70% el valor de la deuda contraida con acreedores extranjeros. Su economa est ahora en auge, precisamente porque, emancipada de sus cuervos financieros, vuelve a ser digna de crdito.

Algo muy parecido ocurri en Amrica Latina y otros pases del Tercer Mundo luego de que Mxico anunciara que no podra pagar su deuda exterior en 1982. Se produjo una oleada de quiebras, lo que gener negociaciones para la depreciacin de la deuda, culminando con los bonos Brady. Los EEUU y otros acreedores calcularon con realismo lo que los deudores estaban en condiciones de pagar. Y substituyeron los viejos crditos bancarios, irresponsablemente concedidos, por nuevos bonos. Los EEUU y otros miembros del FMI consideraron todo un xito esas depreciaciones.

Pero a Irlanda, Grecia e Islandia se les cuentan ahora historias terrorficas sobre lo que podra ocurrir, si sus gobiernos se negaran a cometer suicidio financiero. Se teme, claro, la rebelin de los deudores, lo que llevara a la Eurozona a desmembrarse por la resistencia a que las economas financiarizadas entreguen durante aos y aos todo su excedente a los acreedores, sometindose a las exigencias bancarias de sacrificar toda una generacin a la austeridad, el encogimiento y la emigracin.

El referedum islands y la pesadilla de la Comisin europea: la rebelin de los deudores

Y ese es el asunto que se dirime este sbado [9 de abril de 2011] en el referndum islands. Es la cuestin a la que se enfrenta el conjunto de los votantes europeos: tienen las economas de nuestros das que sujetarse a los bancos y rescatarlos con recursos pblicos de prstamos temerariamente concedidos? O hay que purgar al sistema financiero para que, al revs, sirva a la economa y contribuya a elevar los niveles de vida, en vez de imponer austeridad?

Parece una irona que los partidos socialistas (Espaa, Grecia), el Partido Laborista britnico y varios partidos socialdemcratas se hayan desplazado hacia el extremo probanquero derechista del espectro poltico, comprometindose a imponer una austeridad hostil al mundo del trabajo, no slo en Europa, sino tambin en Nueva Zelanda (el emblema de las privatizaciones thatcheritas en los 90) y aun Australia. La poltica de reduccin de los servicios sociales pblicos y de apostar por las privatizaciones es diametralmente opuesta a sus posiciones de hace un siglo. Cmo llegaron a divorciarse a tal punto de los trabajadores, sus originarios votantes? Dirase que su funcin actual es la de imponer cualesquiera polticas derechistas que los partidos conservadores no se avilantan a desarrollar: un poco como Obama, neutralizador de posibles alternativas del Partido Demcrata al cabiledeo Republicano a favor de polticas econmicas la Rubin [el clebre alto ejecutivo del banco privado Goldman Sachs que, como secreterio del Tesoro norteamericano, determin toda la poltica econmica de los gobiernos de Bill Clinton; T.].

Incauta credulidad? Puede que se haya sido el caso en Rusia, cuyos dirigentes parecan tener poca idea de cmo defenderse de los destructivos consejos de los chicos de Harvard y de Jeffery Sachs. Pero hay algo menos incauto y ms intencional en la poltica del Partido Laborista britnico de pasar a Thatcher por la derecha en punto a privatizacin de ferrocarriles y otras infraestructuras econmicas clave a travs de su "Sociedad Pblico-Privado". Es la actitud que llev a a Gordon Brown a esgrimir la amenaza de bloquear la entrada de Islandia en la UE, si los votantes islandeses se oponan a rescatar lo que no era sino el fracaso de la neoliberal agencia britnica aseguradora de bancos a la hora de prevenir que los bncsters saquearan Icesave. El pasado fin de semana, medio milln de ciudadanos britnicos marcharon por las calles de Londres protestando contra los anunciados recortes de servicios sociales, educacin y transporte, as como contra los aumentos de impuestos destinados a pagar los rescates de Gordon Brown de bancos privados como el Northern Rock y el Royal Bank of Scottland. La carga la soportarn los trabajadores y la industria, no la clase financiera britnica. El Daily Express, un diario de tirada nacional siempre dispuesto a lanzar campaas, est ahora desarrollando una ruidosa campaa para que el Reino Unido abandone la UE aduciendo sobre poco ms o menos las mismas razones por las que hasta ahora se ha abstenido el pas de entrar en la Eurozona monetaria.

Qu podran razonablemente esperar Islandia y otros pases deudores de pagar su deuda, especialmente en los tiempos que corren? El acuerdo propuesto dara a Gran Bretaa y a Holanda ms de lo que les daran las directrices de la UE. Islandia tiene robustos argumentos jurdicos para plantarse. Las advertencias de los socialdemcratas y los verdes islandeses sobre la UE son tan exageradas, que le llevan a uno a maliciar si los diputados del Althing [el parlamento islands] no estarn simplemente buscando evitar una investigacin sobre lo que realmente ocurri con los depsitos del Landbanki Icesave. La Oficina de Fraude britnica se ha puesto ltimamente ms seria en la investigacin de lo que ocurri con el dinero, y ha empezado a detener a exdirectores. Vivimos tiempos realmente extraos, con un gobierno islands [socialdemcrata y verde!] resignado a cargar la mala deuda de bancos privados en la contabilidad pblica islandesa.

El problema es que, cuanto ms encoja la economa de Islandia, tanto ms imposible le resultar pagar la deuda externa. El gobierno islands mendiga con desesperacin la entrada en la UE, sin preguntarse siquiera qu coste tiene eso. El coste: se desplomara la tasa de cambio de la corona islandesa, encogera la economaa islandesa y los trabajadores jvenes islandeses se veran forzados a emigrar en busca de puestos de trabajo y para evitar las quiebras y los desahucios resultantes de la sujecin a polticas de austeridad.

Nadie conoce realmente la profundidad del agujero. El gobierno islands ni siquiera ha intentado realizar un anlsis serio de riesgos. Lo que est claro es que la UE y el FMI han sido irresponsablemente optimistas. Cada informe estadstico nuevo resulta "sorprendente" e "inesperado". Sobre la base de las hiptesis de trabajo del FMI acerca de la evolucin de la tasa de cambio de la corona islandesa hasta finales de 2009, por ejemplo, el personal del FMI hizo proyecciones, segn las cuales la deuda exterior bruta sera del 160% del PIB. Para decirlo todo, aadieron que una ulterior depreciacin de la tasa de cambio del 30% podra llegar a causar un aumento importante de aquella proporcin de la deuda. Y eso es lo que ha ocurrido. En noviembre de 2008, el FMI avis de que la deuda externa que haba proyectado para fines de 2009 podra llegar a alcazar el 249% del PIB, un nivel que consideraba "claramente insostenible". Pero el actual nivel de la deuda ha sido estimado ya en el 260% del PIB islands, y eso aun sin incluir, entre otras, la deuda de Icesave que el gobierno quiere asumir.

Los acreedores nada pierden impartiendo los consejos de la teora econmica basura. Se han mostrado muy dispuestos a alentar a las economas a destruirse a s propias en el proceso de tratar de pagar: algo as como aplaudir a los trabajadores de las plantas nucleares por ir a apagar un incendio en medio de radiaciones. En el caso de Irlanda, la UE conmin a su gobierno [verdi-liberal] a responsabilizarse de prstamos bancarios privados que, al final, resultaron valer slo un 30% (s, un 30%: no es un erratum mecanogrfico) del precio de mercado estimado. Dijo que eso poda hacerse fcilmente". El gobierno verdi-liberal acept. Consecuencia: la prctica desaparicin del Partido Verde irlands y, lo que es mucho ms importante, la condena de la economa irlandesa a por lo menos dos dcadas de miseria, emigracin y bancarrota.

Lo que empeora el problema es que la deuda contrada en moneda extranjera no se paga a partir del PIB (cuyas transacciones se realizan en moneda nacional), sino a partir de los beneficios de la exportacin ms las ganancias resultantes de la liquidacin de activos pblicos comprados por inversores extranjeros. Para Islandia, la cuestin sera qu volumen de productos y servicios y de recursos naturales y empresas nacionales compraran britnicos y holandeses.

Se supone que es responsabilidad de los acreedores colaborar con los deudores y negociar los pagos en exportaciones. En vez de eso, los actuales acreedores se limitan a exigir a los gobiernos que vendan a precios de liquidacin tierras, recursos minerales, infraestructuras bsicas y monopolios naturales para pagar a los acreedores extranjeros. Esos activos resultan confiscados en lo que, en efecto, es un procedimiento pre-bancarrota. Los nuevos compradores, entonces, convierten la economa toda en una red de puestos de peaje, elevando las cargas de acceso al transporte, al servicio telefnico y a otros servicios privatizados.

Uno estara tentado a pensar que la respuesta normal de un gobierno en estos casos de negociacin de la deuda externa sera nombrar una comisin de expertos que evaluara la posicin de la economa, a fin de ponderar la capacidad de pago de las deudas contradas en el extranjero y de formular los trminos de un acuerdo conforme a la propia capacidad de pago. Pero no ha habido tal cosa. El Althing [parlamento islands] se ha limitado simplemente a aceptar las exigencias del Reino Unido y de Holanda sin la menor negociacin. Ni siquiera ha levantado protesta por el hecho de que britnicos y holandeses sigan adelantando las manijas del reloj de los intereses en las cargas que estn exigiendo.

Votando NO en el referndum del 9 de abril, lo que la poblacin islandesa va a decir a los negociadores financieros de Europa es: "Buena jugada! Pero no estamos dispuestos a secundarla. Vuestro juego de acreedores se acab. De ninguna nacin puede esperarse que cometa suicidio financiero al estilo irlands, plegndose a la depresin econmica y obligando a una buena parte de su poblacin trabajadora a emigrar, simplemente para compensar a depositantes de bancos por los crmenes o las negligencias de sus banqueros".

El incalificable papel jugado por las agencias de calificacin del riesgo

Las agencias de calificacin crediticia han tratado de apoyar los esfuerzos del Althing por amedrentar a la poblacin islandesa para que vote "S". El pasado 23 de febrero, Moody's amenazaba: "si se rechaza el acuerdo, lo ms probable es que rebajemos la calificacin de Islandia hasta Ba1, o menos". Si los votantes aprobaran el acuerdo, en cambio, "lo ms probable es que cambiramos la actual calificacin del gobierno en Baa3, de negativa a estable", a la vista de un probable "recorte en los restantes 1.100 millones de dlares comprometidos por los otros pases nrdicos y probablemente tambin de un aplazamiento del programa del FMI para Islandia".

Tal vez no muchos islandeses se percatan de que las agencias de calificacin son, en la prctica, lobistas de sus clientes, el sector financiero. Uno pensara que perdieron definitivamente su reputacin de honradez no digamos de competencia cuando calificaron con una triple AAA las hipotecas basura que desencadenaron la actual catstrofe financiera global. La explicacin es que lo hicieron todo por dinero. No son ms honradas que Arthur Andersen, la desaparecida compaa auditora que aprob, como se recordar, la contabilidad basura de Enron.

La idea que yo me he forjado de las agencias de calificacin la debo en no pequea medida a la historia que me cont Dennis Kucinich de cuando era alcalde de Cleveland, Ohio. Los bancos y algunos de los principales clientes de stos haban puesto los ojos en la privatizacin de la empresa pblica de electricidad. Los privatizadores queran comprarla a crdito (con unos intereses fiscalmente deducibles, que privaban al gobierno de recaudar los correspondientes ingresos fiscales) y aumentar drsticamente los precios para poder pagar exorbitantes remuneraciones a sus ejecutivos, ultrajantes honorarios de suscripcin del crdito a los bancos y unas bonitas compensaciones a las agencias de calificacin. Los bancos le pidieron al alcalde Kucinich que les vendiera el banco municipal, prometiendo ayudarle a ser gobernador si traicionaba a su electorado.

Kucinich dijo "No". Asi que los bancos recurrieron a sus perros de presa, las agencias de calificacin. Amenazaron stas con degradar la calificacin de Cleveland para que no pudiera mantener el equilibrio en los emprstitos normales que tena con los bancos. Llegaron a decirle: "Sultenos su compaa energtica o le arruinaremos las finanzas de la ciudad".

Kuzinich volvi a negarse. Y los bancos cumplieron sus amenazas, pero el alcalde haba salvado a la ciudad de ver esquilmados sus ingresos con cargas de privatizacin predatoria. A su debido tiempo, los votantes llevaron a Kucinich al Congreso, y termin siendo un canditado a la presidencia.

Volviendo al problema de las agencias de calificacin crediticia, cmo puede llegar a creer nadie que aceptar pagar una deuda de monto impagable mejorar la calificacin crediticia de Islandia? Los inversores han aprendido a depender de su propio sentido comn al perder centenares de miles de millones de dlares por causa de las temerarias estimaciones de las agencias de calificacin. Las agencias de calificacin han conseguido eludir la persecucin penal alegando que en la letra pequea de sus contratos se dice que no hacen sino dar una "opinin", no un anlisis realista en el que pudieran fundarse honradas responsabilidades profesionales.

La experiencia argentina debera servir aqu de modelo, al ilustrar cmo la significativa depreciacin de la deuda exterior puede contribuir a aumentar, no a disminuir, la credibilidad de una economa. Y en lo atinente a posibles pleitos judiciales, recurdese que uno de los axiomas bsicos del Derecho Internacional Pblico es que ningn pas soberano puede ser obligado a cometer suicidio financiero con medidas de austeridad financiera que lo pongan al borde del abismo de la emigracin forzosa de sus trabajadores y el retroceso demogrfico. Las naciones son entidades soberanas.

Islandia y Portugal, otro pas de la Eurozona tumbado por sus bancos

De modo que, tanto jurdica como moalmente, estara mal que los ciudadanos islandeses tuvieran que emplear el resto de sus vidas en pagar unas deudas que, lejos de ser asunto suyo, deberan ser un asunto para dirimido entre la Oficina Britnica del Fraude Financiero Grave y las agencias britnicas de seguros bancarios. Lo que deciden los votos en el referdum islands del 9 de abril es qu precio est dispuesta a pagar Islandia para entrar en la UE. En la prctica, y en la medida en que la Eurozona se enfrenta a una crisis generada por los deudores PIIGS, la cuestin es: qu tipo de UE va a salir del actual conflicto entre acreedores y deudores? Hay miedo de que la Eurozona se desmembre en cualquier caso. As que el actual gobierno socialdemcrata y verde islands puede que est buscando entrar como miembro de una realidad ilusoria, una realidad en proceso de desmembracin, al menos si se mantiene en su actual extremismo neoliberal. Precisamente ayer (jueves, 7 de abril), un editorial del Financial Times comentaba esto que sigue a propsito de la prematura rendicin de Portugal a las exigencias de la UE:

"Otro pas de la Eurozona tumbado por sus bancos. A comienzos de esta semana, los bancos portugueses amenazaban con una ralentizacin de la compra de bonos, a menos que el gobierno custodio buscara ayudas financieras en otros pases de la Unin Europea () Lisboa debera haberse mantenido firme en su posicin () debera haberse resistido a las exigencias de los bancos: buscar un crdito-puente inmediato. () Al hacerlo tan fcil y prontamente, el gobierno se arriesga a aliernarse por entero a unos mercados alarmados. Y eso podria perjudicar el resultado de negociaciones persuasorias a ms largo plazo.

"El gobierno custodio carece de la autoridad moral y de la autoridad poltica para determinar de esta forma el futuro de Portugal. No debera abandonar los mercados con tanta precipitacin. Porque lo que eso podra significar en los meses venideros son intereses ms altos en las emisiones de deuda pblica, ms altos, en cualquier caso, de lo que podra haber sido el caso si el gobierno no hubiera metido la mano tan pronto El momento adecuado para optar a un rescate externo debera haber sido al final de un debate nacional."

Lo mismo debera valer para Islandia. Si observamos lo ocurrido durante el pasado ao, dirase que la nacin islandesa ha sido usada a modo de (cruel) experimento piscolgico y poltico para ver cunto est dispuesta a pagar una poblacin, sin merecrselo, por lo que banqueros ventajistas han robado o se han prestado a s mismos.

El actual gobierno socialdemcrata y verde islands parece haberse desacoplado de lo que es bueno para los votantes y para la supervivencia misma de la economa de Islandia. Por eso desafa el axioma bsico de toda ciencia social y de toda teora econmica, y es a saber: que las naciones actan en su mejor inters propio. Tambin es el axioma de la democracia: los electores se percatan de sus intereses y votan en consecuencia para elegir a representantes que apliquen polticas conformes a esos intereses. Para el politlogo, esto es toda una anomala. Cmo explicar que un parlamento nacional acte en inters de acreedores britnicos y holandeses, antes que en inters de su propio pas, acusado de tener deudas que los votantes de otros pases se han sacado de encima derribando precisamente a gobiernos dispuestos a hacerlas suyas?

Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y despus en el Hudson Institute. En 1990 colabor en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor econmico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaa primaria presidencial demcrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canad, Mxico y Letonia, as como al Instituto de Naciones Unidas para la Formacin y la Investigacin. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.

 

Traduccin para www.sinpermiso.info : Mnima Estrella

Fuente:  http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4091



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