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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2011

Crisis global

Ramn Fernndez Durn, Luis Gonzlez Reyes y Luis Rico Garca-Amado
El Ecologista


El tinglado de la economa financiera

Ciertamente entender todo lo que est ocurriendo en la crisis actual no es sencillo. Para comprenderlo se hace necesario mirar a las bases sobre las que se sostena (ms bien levitaba) la gran burbuja financiera que en estos meses est estallando. Pero no slo eso, tambin hay que analizar su relacin con la economa productiva y el entorno natural.

Lo primero que hay que aclarar es que la economa financiera es la que crea dinero a travs de la especulacin con el dinero, no mediando la produccin de algo que luego se vende, es decir, sin que exista casi ningn intercambio de materia, trabajo y energa. En la economa financiera, por ejemplo, yo compro acciones de Telefnica a 20 euros y las intento vender a 45, obteniendo con ello un beneficio sin haber aportado nada a la sociedad.

El nicho natural de esta economa son la bolsa y los distintos tipos de parasos fiscales, la banca de inversin uno de sus agentes. En la bolsa hay dos tipos de mercados, uno es el primario, donde se comercia con acciones (trozos de una empresa), deuda privada y pblica (el dinero que piden prestado las grandes empresas y los estados para acometer sus inversiones y gastos), materias primas y alimentos (es all donde se les pone el precio final, no en los lugares de produccin) y, sobre todo, monedas (compraventa de distintas divisas). El segundo mercado es el secundario, dominado principalmente por los productos derivados. stos son futuros (comprar el derecho a adquirir algo dentro de x tiempo por y euros), opciones (comprar la posibilidad de adquirir algo por y euros en x tiempo) y complejsimos instrumentos financieros derivados del mercado primario.

Todos estos productos tienen una relacin directa con la economa productiva y con la realidad poltico-monetaria. Por ejemplo, la deuda pblica tendr que ser a un inters tanto mayor cuanto menos fiable sea el pas (como es el caso de Islandia ahora, donde los tipos de inters han subido al 18% frente al 3'75% de la zona euro). Recordemos que la deuda pblica se devuelve con los impuestos que paga la poblacin y otros ingresos. Otro ejemplo es el valor de las monedas, que es el que determina la capacidad de compra internacional de un pas (por ejemplo de petrleo) y su capacidad de devolucin de deuda (que suele estar emitida en dlares o euros). Y no debe olvidarse la enorme responsabilidad de la especulacin financiera en el encarecimiento de los alimentos que ha supuesto una crisis alimentaria global sin precedentes.

Cuando en bolsa se compra cualquier cosa es porque se tiene la expectativa de que ese valor va a subir y proporcionar beneficios con su posterior venta o mediante el pago de dividendos. La bolsa es un casino en el que yo confo en que voy a ganar con mi apuesta. Una de las cosas que se ha quebrado ahora es justo eso, la confianza. Esta es la clave para entender cmo funciona la economa financiera: la confianza de que el valor adquirido subir.

Tambin es importante comprender que el sistema funciona a crdito, nadie paga con su dinero disponible sino con prstamos que, en realidad, son prstamos sobre prstamos que adems llevan aparejados inters compuesto. Por ejemplo, el BCE deja dinero al Santander para que ste se lo preste a Sacyr-Vallehermoso para comprar el 20% de Repsol-YPF y, en todos estos prstamos, el inters sube para que la entidad tenga un beneficio. De este modo, para que se puedan ejecutar las devoluciones, Repsol tiene que incrementar su beneficio, normalmente a costa de las condiciones laborales, de las condiciones ambientales, o de incrementar la venta de gasolina. Todo ello muy sostenible como se ve. Para que las deudas puedan ser devueltas el crecimiento no puede parar, de forma que el sistema funciona como una bicicleta: si para de dar pedales (de crecer) se cae. Por todo esto el dinero es ms un indicador de la deuda existente que de la riqueza. Esto es especialmente aplicable a la economa financiera.

Hinchando la burbuja

El capitalismo funciona con una nica premisa: el aumento de beneficio individual rpido, de manera que las inversiones se van a las reas donde este beneficio es mximo. Hasta finales de los aos 60 las tasas de beneficios mayores estuvieron en la economa productiva, pues adems exista una fuerte represin financiera de carcter poltico, como resultado de la debacle de los aos 30. Pero, en esos aos, se entr en una crisis de sobreproduccin (aumento continuado de la oferta sin incrementar la capacidad de consumo mundial), por razones que aqu no hay espacio de explicar.

El sistema intent responder con tres medidas bsicas. Dos de ellas se relacionan con la globalizacin neoliberal de la economa real: reformulacin de las relaciones capital-trabajo (e incremento de la presin sobre el entorno) para abaratar los costes de produccin a escala estatal y global, e incremento de los mbitos de la vida y territorios bajo la lgica del capitalismo para incrementar la base del consumo. Esto posibilit ampliar la produccin y el consumo. La otra fue posibilitar que la economa financiera se convirtiese en un monstruo que diese inmensos beneficios.

Una de las bases del hinchado de este monstruo es que, desde 1971, con el final del patrn dlar-oro, la creacin de dinero por parte de los Estados (y no digamos de los bancos y las bolsas) no est sujeta a ningn lmite fsico. Es decir, que el presidente de EEUU puede dar a la maquinita de hacer billetes sin tener guardada una cantidad equivalente de lingotes de oro en las arcas de la Reserva Federal, como ocurra antes. Esto ha permitido una brutal creacin de dinero de la nada (sic) desde entonces, siendo esta la gasolina que ha alimentado el incendio actual. Se da la gran paradoja de que ha aumentado sin freno el capital-dinero mundial, mientras ha disminuido a velocidad de vrtigo el capital natural planetario por la crisis ambiental. Asociado a este aspecto est la desaparicin de un sistema de cambios fijos entre monedas, lo que ha permitido que los mercados de transacciones monetarias se hayan convertido en los ms importantes del planeta y los que tienen un carcter especulativo mayor. Adems, la posibilidad de operar en divisas que no sean locales, y la creciente debilidad de las divisas perifricas, ha permitido que haya pases dolarizados y eurizados, donde las polticas monetarias estn condicionadas por los flujos especulativos globales.

Un segundo elemento clave en este proceso ha sido la liberalizacin de la circulacin de capitales a nivel internacional, una liberalizacin que permite, por ejemplo, que ahora est fluyendo el dinero de las bolsas de los pases del Sur hacia los estados del Norte, o que se hayan producido fuertes ataques especulativos principalmente sobre las divisas perifricas.

En tercer lugar se ha producido una opacidad creciente en todo el sistema. Esto est representado por el secreto bancario, los parasos fiscales 1 o las operaciones al margen de cualquier regulacin (sistema bancario en la sombra). La principal consecuencia es que la mayora de la economa se podra calificar, sin exagerar, de mafiosa. Por ejemplo, la mitad de los flujos financieros internacionales pasan por parasos fiscales, y su actuacin hace que las Islas Caimn invirtiesen ms en China que EEUU o Japn en 2007. En el mundo de las operaciones en la sombra reinan los private equity (fondos de capital riesgo), los hedge funds (operan en el mercado de derivados) y la banca de inversin (banca altamente desregulada sin supervisin poltica), muchas veces a travs de mecanismos over the counter (contratos privados no sujetos a normativas).

Otro elemento bsico son las legislaciones que han ido tomndose a nivel internacional sobre el dinero que pueden prestar los bancos. Segn el acuerdo de Basilea II, a los bancos se les recomienda retener slo el 8% de los depsitos, con el resto pueden conceder crditos (sic). Pero ese 92% realmente es mayor, ya que los bancos ms solventes (esto es, ms grandes) pueden reducir el 8% guardado y, adems, estn todos los mecanismos de titularizacin de deuda 2 , fuera de balance, que hacen que la cantidad prestada sea en realidad bastante mayor. Esto ha supuesto que la economa actual funcione con un grado de endeudamiento muy grande, es decir, que no funcione con dinero real, sino con prstamos que se confa en que no se llegarn a ejecutar con la prediccin de que la inversin sea rentable de forma rpida debido a la subida del precio de los activos.

Ligado a esto ha estado la desregulacin creciente que ha permitido el desarrollo de la ingeniera o alquimia financiera: un montn de cosas susceptibles de ser compradas y vendidas en bolsa y parasos fiscales, desde paquetes de hipotecas que se convierten en ttulos, hasta el propio riesgo de impago de estas deudas. La idea subyacente ha sido incrementar el negocio creando crditos sobre crditos, intentando a la vez incrementar la liquidez de lo que se compra, para hacer ms fcil su venta. Igualmente, se ha buscado esparcir o diluir el riesgo, tratando de ocultar su existencia.

El resultado de todo este entramado es que, en la actualidad, grosso modo , slo el 1% del dinero circulante es papel-moneda, el 11% sera dinero bancario (por ejemplo tarjetas de crditos o dgitos en una cuenta) y el 82% restante dinero financiero (el 13% deuda titulizada, como acciones o hipotecas, y el 75% restante derivados). La economa financiera representa, aproximadamente, el 90% de la total. O, en otras palabras, que nuestra economa es una economa de casino.

Finanzas (centrales) vs economa productiva (perifrica)

La traslacin de esto a la economa real significa que los pases enriquecidos, los que controlan las divisas fuertes y los mercados financieros ms potentes, tienen una inmensa capacidad de compra sobre el resto del mundo. Adems, aunque la creacin de dinero financiero es ficticia, su poder de compra en la economa productiva es bien real. Mientras los pases del Norte se especializan en lo financiero (y servicios y conocimiento) produciendo cada vez menos pero ms caro, los pases del Sur son donde se producen los bienes materiales baratos y los territorios de donde se extraen el grueso de materias primas, lo que provoca un alto impacto ambiental.

En este proceso podemos analizar el papel de la potencia dominante, EEUU, y la emergente, China. A nivel internacional podramos simplificar mucho el mundo planteando que hay un gran consumidor, EEUU (y, en menor medida, la UE y Japn) y un gran productor, China (y otras regiones como India). Esto ha producido que China haya aumentado progresivamente sus ingresos por ventas de productos manufacturados, mientras que EEUU se endeudaba de forma creciente hasta superar los 10 billones de dlares (ms lo que se van a gastar en la lucha contra esta crisis, que podr incrementar la deuda estatal hasta 113 billones, el 70% de su PIB). La deuda de EEUU ha sido cubierta con prstamos de China, junto con otros de Japn y los pases de Oriente Prximo productores de petrleo. As el gigante asitico es el principal tenedor de bonos estadounidenses y acapara el 33% de las reservas de dlares mundiales 3 .

Adems, el gran poder de consumo estadounidense tambin se ha sostenido a travs de la creacin de dinero en la burbuja financiera e inmobiliaria de estos ltimos aos.

Nuevamente se puede usar el smil de la bicicleta: si EEUU rebaja su consumo y es incapaz de asumir la sobreproduccin actual, todo el chiringuito se cae, empezando por el milagro chino.

El capital financiero, de la mano de la vivienda, se desboca...

En la actualidad, una importante parte del capital financiero internacional se encuentra invertido en el mercado inmobiliario, especialmente tras la crisis de las puntocom en 2000, que produjo el desplome de la bolsa y llev a los inversores a buscar nuevos nichos de mercado. El mercado de la vivienda se encontraba en proceso de expansin debido a la combinacin de ciertos factores que se haban ido implementando a finales del siglo pasado. En primer lugar progresiva mercantilizacin de la vivienda y la desregulacin urbanstica, que en el Estado espaol se materializ con el decreto Boyer y la Ley lvarez Cascos (del todo urbanizable), y que fomentaron la especulacin con el suelo, la vivienda y la construccin desenfrenada.

A su vez, el crudo barato propici las ingentes cantidades energticas necesarias para poner en marcha este modelo urbanstico y territorial, e impulsar la burbuja financiera inmobiliaria.

Por ltimo, la bajada de los tipos de inters a partir del ao 2000 permiti conseguir dinero barato con el que invertir en bienes patrimoniales. Todo esto estaba produciendo una mercantilizacin cada vez mayor de los inmuebles, que cada vez se consideran ms como un bien de inversin y no como un espacio donde habitar, lo que atenta directamente contra el derecho a la vivienda.

De esta manera se facilit el desembarco de capital financiero a partir de 2001 en el sector inmobiliario. Fue entonces cuando el mercado de la vivienda se desboc, primero en EEUU y el mundo anglosajn, despus en pases como Espaa, alcanzando finalmente el resto del mundo (Europa del Este, China, Rusia, etc.). El sector inmobiliario se convirti en uno de los principales motores del crecimiento econmico y en el fuelle de una nueva burbuja financiera que creci espectacularmente en un periodo de apenas 5 aos.

En esta vorgine de construccin y especulacin inmobiliaria los bancos decidieron aumentar el margen de beneficios prestando dinero a poblacin con menor capacidad econmica, aquella que en condiciones normales no habra tenido acceso a crditos y a la que anteriormente era el Estado el que garantizaba el acceso a la vivienda, no el mercado. El ambiente de euforia lo permita y la posibilidad de aumentar el lucro fue irresistible para los bancos. As empezaron a destinarse, en lugares como EEUU, prstamos de alto riesgo a intereses mayores de lo habitual, aunque con unos aos de carencia, a los que se denomin hipotecas subprime . Ilusamente se pensaba que la subida de los precios de la vivienda permitiran a estos sectores de poblacin pagar los prestamos contrados. Y, en aras de continuar con el lucro, se titulizaron estas hipotecas para poderlas vender, mediante la intermediacin de la banca de inversin. As estos ttulos formaron parte del mundo virtual de las finanzas en la sombra, donde fueron movindose y dispersndose, con lo que su riesgo alcanz al conjunto del sistema financiero.

...hasta que llega la crisis

El alza del precio del crudo entre 2004 y 2005 desequilibr la situacin que haba permitido el crecimiento de la burbuja inmobiliaria y financiera, pues supuso el aumento de la inflacin y con ello la necesidad de subir los tipos de inters. A su vez, la construccin desenfrenada haba desembocado en un exceso de oferta de viviendas. Todo ello fren irremediablemente el crecimiento del mercado inmobiliario, inicindose una brusca contraccin del mismo y una cada de los precios de la vivienda.

En este contexto, muchas de las personas hipotecadas, especialmente las provenientes de las hipotecas subprime , no pudieron hacer frente al pago de los prstamos (con intereses crecientes), lo que provoc una crisis de confianza entre los inversores. Y al estar el riesgo disperso por todo el espacio financiero y, literalmente, no se sabe bien dnde, la falta de confianza se ha ido extendiendo por los diferentes mercados financieros y ha provocado la cada de las bolsas y de los activos inmobiliarios. La consecuencia ms directa de esta cada ha sido la evaporacin de gran parte de la riqueza monetaria mundial acumulada en los mismos. sta, simplemente, ha dejado de existir (el dinero, especialmente el financiero, al contrario que la energa, s se crea y se destruye).

En definitiva, el impago de las hipotecas, junto con la desaparicin de dinero en bolsa, unido a que en tiempos de crisis disminuyen las inversiones, han generado an mayor desconfianza, provocando un crculo vicioso creciente de desconfianza - prdida de liquidez que se ha ido extendiendo por los circuitos de la economa mundial.

Puesto que la estructura financiera se sustenta fundamentalmente en la confianza, esto ha supuesto la eliminacin de los cimientos que aguantaban el edificio econmico y financiero, de ah que ste se est derrumbando rpidamente, resultando en la actual crisis.

Pero, adems, la crisis tiene mucho que ver con los lmites ecolgicos del planeta, a diferencia de otros momentos histricos en los que se han producido otras crisis de sobreproduccin, como la del 29. En primer lugar tiene que ver porque ha venido propiciada por el alza del precio del petrleo hasta el verano pasado. Un alza que se debe a su especulacin en bolsa, al incremento de la demanda y en gran parte a que estamos ya, o nos estamos acercando, al pico del petrleo. A partir de ese punto quedar slo la mitad de las reservas y su extraccin cada vez ser ms cara y difcil, siendo imposible satisfacer una demanda en ascenso.

El segundo factor ambiental que ha influido ha sido el ligado al desmadre inmobiliario, como hemos podido ver claramente en el Estado espaol, pues la lengua de lava urbano-metropolitana engulle cada da ms territorios de alto valor agrcola y natural.

En conclusin, esta crisis sistmica va ms all de la avaricia de unos cuantos banqueros, como se ha querido mostrar desde el poder. Est en la raz del sistema que propici el sacrosanto crecimiento econmico del Espaa va bien. No ser porque no lo dijimos desde el movimiento ecologista...

Crisis global... pero en el Sur se pasa peor

La crisis financiera est suponiendo una deflacin en la economa especulativa (disminucin del precio de los activos en bolsa y de los inmobiliarios), mientras aumenta la inflacin de la economa real. Esto afecta ms a las personas con menos recursos, pues aparte de ser quienes pierden el trabajo, notan ms la prdida de capacidad de compra.

Si la crisis financiera ha afectado de lleno a los pases ricos, el efecto sobre los pases empobrecidos est siendo aun ms grave. Conviene recordar que los capitales financieros han huido de los mercados perifricos para apuntalar posiciones en los centrales. En tiempos de crisis se busca la confianza en un poder poltico y militar fuerte (recordemos que todo depende de la confianza). As, las divisas perifricas, junto con las bolsas de estos pases, se estn desplomando an ms precipitadamente (el 28-10-08, mientras la bolsa de Nueva York haba cado un 40% la de R usia lo haba hecho un 73%, la de Argentina un 61 y la de Brasil un 54).

Estos desplomes de las divisas y bolsas del Sur pueden agravar la situacin de pobreza de gran parte de la poblacin de estos pases, incrementando su deuda y arrastrando de manera muy rpida a su economa real. Si en el 29 los efectos del crack financiero tardaron 3 aos en notarse por la economa real y tuvieron una menor proyeccin mundial, en esta ocasin slo han bastado unos pocos meses y su repercusin est teniendo una fuerte dimensin global, lo cual vaticina un futuro prximo muy incierto. El Banco Mundial predice que el coste de esta crisis oscilar entre el 10 y el 20% del PIB de los pases afectados.

Esto ocurre en un mundo cada vez ms multipolar, en el que EEUU, pese a la subida coyuntural del dlar 4 y la UE, de capa cada tras el No de Irlanda, no pueden afrontar la crisis en solitario y necesitan convocar al G-20 para intentar atajar la crisis.

En este marco no hace falta enumerar las obvias repercusiones ambientales y sociales de toda esta locura.

Soluciones que no solucionan

Las polticas de lucha contra la crisis financiera de Estados Unidos, la Unin Europea y el Estado espaol se estn basando en apuntalar el sector bancario y facilitar liquidez a los mercados para que recuperen la tan maltrecha confianza . Este es el fundamento ltimo de los 50.000 millones de euros que el Gobierno piensa llegarse a gastar en la compra de activos de los bancos (lo que incrementar la deuda pblica del 37% al 42% del PIB) y de los 100.000 millones que ha puesto sobre la mesa para avalar la banca 5 .

As se estn transfiriendo los riesgos y las prdidas a los Estados y, en definitiva, al conjunto de la ciudadana. Es curioso que uno de los argumentos para mantener las desigualdades en el mundo, los riesgos que corren los grandes capitales en sus inversiones, se venga abajo tan rpido: los riesgos pasan de ser privados a colectivos. Se socializan las prdidas y se privatizan las ganancias.

Otra paradoja es que los PGE se presenten austeros en lo social y lo ambiental porque no hay dinero por la crisis y no podemos incrementar nuestro dficit, mientras aparece dinero pblico a mansalva para salvar a la banca.

Este tipo de polticas, no slo ponen las bases de una nueva burbuja especulativa al insuflar liquidez sin cambiar las reglas del juego, sino que amenazan a los Estados con una posible quiebra, como ya apuntan los mercados al estar subiendo la prima de riesgo de pases como el nuestro. Y una quiebra estatal tendra una fortsima repercusin social, ya que implicara el desmantelamiento de la sanidad, la educacin y otros servicios pblicos, algo que ya experimentaron en Argentina en 2002 y que est sobrevolando numerosos lugares del mundo, entre ellos pases cercanos como Islandia o Hungra.

Una posible consecuencia adicional es que, fruto de la puesta en circulacin de estas cantidades ingentes de dinero, se entre en un proceso altamente inflacionario en los pases del Norte.

Lo que es casi seguro es que se producir (de hecho ya est ocurriendo) una fuerte concentracin bancaria, lo que significa acumular ms poder en pocas manos altamente irresponsables. Es decir, que unas pocas personas podrn seguir enriquecindose especulando con el dinero propio y ajeno.

Adems la especulacin con lo ambiental se est barajando como una herramienta ms de salida a todo esto, como es el caso del creciente mercado de compraventa de emisiones de CO 2 .

Por ltimo, desde un punto de vista ambiental (y social si tenemos en cuenta a toda la humanidad) las polticas keynesianas no son salida a esta crisis, ya que se basan en un mayor despliegue del actual modelo productivo y territorial, y en el incremento del consumo.

Soluciones que tal vez solucionen

Para evitar que no se vuelvan a producir nuevas burbujas especulativas y desmanes financieros es necesario socavar las races sobre las que se sustentan con medidas del tipo de:

Estas medidas slo serviran para reducir la posibilidad de nuevas burbujas especulativas y desmanes financieros internacionales que terminen generando una nueva crisis, pero no permitirn avanzar hacia un mundo realmente sostenible, solidario y justo, ya que esto es incompatible con el sistema actual, que requiere el crecimiento ilimitado y la creacin de desigualdades para su subsistencia. Medidas que iran en este sentido seran: la reduccin del mbito de la economa monetaria; la reconversin ecolgica del sector industrial, de la construccin y las ciudades; el impulso de un mundo rural vivo basado en la produccin agroecolgica; la transformacin del sistema energtico hacia fuentes renovables; o reinvertir el dinero destinado a grandes infraestructuras de transporte en fomentar los circuitos de produccin-consumo cortos.

Atendiendo a que una crisis es una oportunidad de cambio, es el momento de preguntarse si queremos seguir dejando que unos pocos especulen con los ahorros del resto, controlen los puestos de trabajo y tengan a la humanidad secuestrada.

Las polticas de castracin de la economa especulativa pueden abrir puertas para los cambios reales que necesitamos, con el objeto de vivir mejor y en equidad con menos; en paz con el planeta.

Ramn Fernndez Durn, Luis Gonzlez Reyes y Luis Rico Garca-Amado son miembros de Ecologistas en Accin

Notas:

1 En ellos se garantiza la confidencialidad de las cuentas y transacciones, no hay normas para el control de los movimientos de capital y cuentan con una fiscalidad muy laxa o inexistente. Gibraltar, Andorra y Luxemburgo son parasos fiscales cercanos.

2 Consiste en vender en bolsa las hipotecas obteniendo dinero lquido y permitiendo un mayor endeudamiento.

3 China est siguiendo una estrategia que se podra denominar como ascenso en la regla del notario es decir, pasar de producir lo ms intensivo en mano de obra y ms impactante con el medio a precios baratos, a producir dinero financiero y tecnologa que es menos intensiva en mano de obra, menos impactante y ms cara en los mercados internacionales. Para ello China ha empezado a invertir en bolsa en productos ms arriesgados (y rentables), a desviar la produccin ms intensiva en mano de obra a su entorno cercano (el precio de su mano de obra se ha multiplicado por 4 en los ltimos 10 aos), y a aumentar su demanda interna.

4 El dlar est teniendo una fuerte subida coyuntural respecto al euro, lo que se debe al mayor poder militar y poltico de EEUU (como se ha visto en el caso de Islandia, la fiabilidad de los estados es importante), a que la reserva federal controla un porcentaje mucho mayor del PIB que la Comisin Europea, y a que la convergencia econmica-monetaria europea se est esfumando con la crisis (por ejemplo, el inters de las deudas pblicas de los pases de la UE est divirgiendo en la actualidad).

5 Pero estas no son las nicas medidas que est impulsando el Gobierno, ya que est poniendo en marcha otras destinadas a reactivar la burbuja inmobiliaria, como la compra de suelo a las inmobiliarias o la supresin del impuesto de patrimonio.

En EEUU el presupuesto anti-crisis es de 520.000 millones de euros y en la UE la cantidad supera ya los 25 billones de euros, cerca del 20% de su PIB.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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