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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-04-2011

Washington, La Habana y el caso Alan Gross

Salim Lamrani
Le Monde Diplomatique

Revisado por Caty R.


Desde el 3 de diciembre de 2009, el caso Alan Gross aviva las tensiones entre Washington y La Habana. Las relaciones son conflictivas desde hace ms de medio siglo entre Cuba y Estados Unidos, y alcanzaron un punto de tensin extrema bajo la presidencia de George W. Bush. La llegada al poder de Barack Obama en 2008 ha acarreado una leve flexibilidad de las restricciones que haba impuesto la precedente administracin republicana, sin llegar no obstante al nivel de acercamiento que hubo bajo el gobierno de William Clinton entre 1996 y 2000. Ahora los cubanos de Estados Unidos pueden viajar a su pas de origen sin limitaciones, en vez de los catorce das cada tres aos impuestos por Bush como fue el caso entre 2004 y 2009. Del mismo modo, la Casa Blanca se ha mostrado ms tolerante con respecto a los intercambios acadmicos, culturales y religiosos entre las dos naciones. Pero el caso de Gross, que arroja luz sobre un aspecto de la poltica exterior estadounidense hacia Cuba, que consiste en financiar abiertamente a la oposicin interna, frena los intentos timoratos de aproximacin entre las dos capitales. Como ha recordado el Departamento de Estado estadounidense, la detencin de Alan Gross constituye un obstculo principal para la continuacin del dilogo entre nuestros dos pases.1

Quin es Alan Gross?

Alan Gross es un ciudadano estadounidense de Potomac, Maryland, de confesin juda, de 61 aos, que trabaja para el gobierno de Estados Unidos. Es un empleado de la Development Alternative, Inc (DAI), subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), la cual a su vez depende del Departamento de Estado. En diciembre de 2009, cuando Gross estaba a punto de salir de Cuba con una simple visa turstica en lo que constitua entonces su quinto viaje del ao los servicios de seguridad lo detuvieron en el aeropuerto internacional de La Habana. Una investigacin haba permitido establecer vnculos estrechos entre l y la oposicin interna al gobierno cubano, a la cual distribua computadoras porttiles y telfonos satelitales, en el marco de un programa del Departamento de Estado de promocin de la democracia en Cuba.2

Experto en tecnologa de comunicacin de larga distancia, Gross dispone de una gran experiencia en este campo. Ha trabajado en ms de cincuenta naciones y ha elaborado sistemas satelitales de comunicacin durante las intervenciones militares estadounidenses en Irak y Afganistn para eludir los canales controlados por las autoridades locales.3

La posesin de un telfono satelital est rigurosamente prohibida en Cuba por razones de seguridad nacional. En efecto, adems de evadir todo control de las autoridades locales, este aparato electrnico, cuyo precio oscila entre 1.500 y 5.000 por unidad, permite tambin transmitir datos para coordinar un ataque areo, en un pas vctima de numerosos atentados terroristas cerca de 6.000 en total, los ms recientes en 1997 y bombardeos areos desde 1959. Por otra parte, el sector de las telecomunicaciones es un monopolio del Estado en Cuba y est prohibida cualquier competencia.4

Ayuda a la comunidad juda de Cuba?

El Departamento de Estado estadounidense, que exige la liberacin del detenido, afirma que Gross trabaja para el desarrollo internacional y viaj a Cuba para ayudar a los miembros de la comunidad juda de La Habana a conectarse con otras comunidades judas del mundo. Segn Washington, las actividades de Gross eran legtimas y no han violado la legislacin cubana.5

En octubre de 2010, con ocasin de la reunin anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Arturo Valenzuela, secretario de Estado asistente para los Asuntos Interamericanos, se entrevist con Bruno Rodrguez, ministro cubano de Relaciones Exteriores, a propsito de Gross. Se trataba entonces del ms importante encuentro diplomtico entre representantes de ambas naciones desde el inicio de la era Obama.6

La familia de Alan Gross tambin asegur que sus frecuentes viajes a la isla se destinaban a permitir que la comunidad juda de La Habana pudiera conseguir acceso aInternet para poder comunicarse con los judos del mundo entero.7 Su abogado Peter J Kahn ratific esas palabras: Su labor en Cuba no tena nada que ver con la poltica, sino que simplemente se propona ayudar a mejorar la vida de los miembros de la pequea, pacfica y no disidente comunidad juda en ese pas.8

No obstante, la misma comunidad juda de La Habana contradice la versin oficial de Estados Unidos y de la familia Gross. En efecto, la comunidad afirma que no conoce a Alan Gross y que nunca se ha reunido con l a pesar de sus cinco estancias en Cuba en 2010. Adela Dworin, presidenta del Templo Beth Shalom, rechaz las afirmaciones de Washington: Es lamentable [].Lo ms triste es que se haya querido involucrar a la comunidad juda en Cuba, que es totalmente ajena. Por su parte Mayra Levy, portavoz del Centro Hebraico Sefard, asegur que ignoraba quin era Gross y que ste jams se haba presentado a su institucin. La Agencia estadounidense Associated Press seala por su parte que los lderes de la comunidad juda de Cuba negaron que el contratista estadounidense Alan Gross [] hubiera colaborado con ellos. Del mismo modo, la Agencia Telegrfica Juda precisa que los principales grupos judos de Cuba han desmentido cualquier contacto con Alan Gross y cualquier conocimiento de su programa.10

El reverendo Odn Marichal, secretario del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), que agrupa las instituciones religiosas cristianas as como a la comunidad juda de Cuba, ha ratificado esta posicin durante una reunin con Peter Brennan, coordinador de los Asuntos Cubanos en el Departamento de Estado. Con ocasin de la Asamblea general de las Iglesias de Cristo de Estados Unidos en Washington, en noviembre de 2010, el lder religioso refut las alegaciones de Gross. Lo que s dejamos bien claro es que la comunidad hebrea de Cuba, que es miembro del Consejo de Iglesias de Cuba, nos dijeron: Nosotros jams tuvimos relacin con ese seor, jams nos trajo equipo de ninguna clase. Negaron cualquier relacin con Alan Gross'.11

La secretaria de Estado Hillary Clinton intent movilizar a la comunidad juda de Estados Unidos a favor de Gross: Lanzo un llamado a la comunidad juda activa de nuestro pas para que se una a esta causa. Pero las iniciativas de la secretaria de Estado han encontrado poco eco entre los lderes hebreos de Estados Unidos. Un ao despus de su detencin, ninguna organizacin religiosa juda estadounidense se ha involucrado en este caso.12

En efecto, la pequea comunidad juda cubana, lejos de estar aislada, est perfectamente integrada en la sociedad y mantiene las mejores relaciones con las autoridades polticas de la isla. Fidel Castro, aunque se muestra sumamente crtico con respecto a la poltica israel en los territorios ocupados, declar al periodista estadounidense Jeffrey Goldberg que nadie ha[ba] sido tan difamado como los judos en la historia. Fueron rechazados de su tierra, perseguidos y maltratados en todo el mundo. Los judos tuvieron una existencia mucho ms dura que la nuestra. No hay nada que pueda compararse con el Holocausto, aadi.13

El presidente cubano Ral Castro particip en la ceremonia religiosa de Hanuka Fiesta de las Luces en la sinagoga Shalom de La Habana en diciembre de 2010, la cual se transmiti en vivo por la televisin cubana y fue primera plana del diario Granma. Aprovech la ocasin para saludar a la comunidad hebrea de Cuba y la fabulosa historia del pueblo hebreo.14

Por otra parte, la comunidad juda cubana dispone de todas las facilidades tecnolgicas necesarias para comunicarse con el resto del mundo, gracias a la ayuda que proporcionan otras entidades judas internacionales tales como el Benai Brith and the Cuban Jewish Relief Project, el Canadian Jewish Congress (CJC), la World ORT, el Joint Distribution Committee (JDC) o el United Jewish Committee (UJC), con el acuerdo de las autoridades cubanas.15

Arturo Lpez-Levy, secretario de Bnai Brith en la Comunidad Juda Cubana entre 1999 y 2001 y actualmente profesor de la Universidad de Denver, se muestra tambin escptico a propsito de la versin estadounidense sobre el caso Gross. Al respecto, afirma lo siguiente:

Gross no fue arrestado porque sea judo ni por sus supuestas actividades de ayuda tecnolgica a la comunidad juda cubana, que ya dispona de un laboratorio informtico, de correos electrnicos y de acceso a Internet antes de su llegada a La Habana.

[Los judos de Cuba] no se renen en una sinagoga para conspirar con la oposicin poltica pues ello pondra en peligro la cooperacin con el gobierno que es necesaria para las actividades como el programa de emigracin a Israel, el proyecto de Derecho de Nacimiento, mediante el cual jvenes judos cubanos viajan a Israel cada ao, o para tratar de la ayuda humanitaria. Para proteger lo ms importante, se apartan todo lo posible de los programas de injerencia poltica estadounidenses en los asuntos internos cubanos.

Gross viaj a Cuba no para trabajar con alguna organizacin juda sino para la USAID.16

Por su parte, Wayne S. Smith, embajador estadounidense en Cuba entre 1979 y 1982 y director del Programa Cuba del Centro de Poltica Internacional de Washington, apunta que Gross, en otras palabras, estaba implicado en un programa cuyas intenciones son claramente hostiles a Cuba ya que el objetivo no es nada menos que un cambio de rgimen.17

El carcter clandestino de las actividades de Gross tambin intrig a las autoridades cubanas, las cuales evocaron la ayuda que recibi el empleado para introducir el material satelital. En efecto, todos los equipajes pasan por los rayos X de las aduanas cubanas y semejante mercanca habra sido detectada inmediatamente y se habra confiscado. Ello deja suponer que Gross se benefici de la ayuda de la Seccin de Intereses Norteamericanos (SINA) de La Habana, representacin diplomtica estadounidense en Cuba, la cual probablemente se encarg de introducir los diversos equipos mediante valijas diplomticas.

Actividades ilegales segn las autoridades cubanas

Por parte de las autoridades cubanas, la versin oficial no ha convencido y Gross es sospechoso de actividades de espionaje y de subversin interna.18 Ricardo Alarcn, presidente del Parlamento cubano, afirm que el ciudadano estadounidense haba violado la legislacin del pas. l viol leyes cubanas, la soberana nacional, cometi delitos que en Estados Unidos son muy, muy castigados.19

En efecto, el empleado de la USAID proporcionaba equipos tecnolgicos altamente sofisticados. La distribucin y el uso de telfonos satelitales estn reglamentados en Cuba y est prohibido importarlos sin autorizacin. Por otra parte, el Artculo 11 de la Ley 88 cubana estipula que El que, para la realizacin de los hechos previstos en esta Ley, directamente o mediante tercero, reciba, distribuya o participe en la distribucin de medios financieros, materiales o de otra ndole, procedentes del Gobierno de Estados Unidos de Amrica, sus agencias, dependencias, representantes, funcionarios o de entidades privadas, incurre en sancin de privacin de libertad de tres a ocho aos.20

Este rigor no es especfico de la legislacin cubana. En efecto, la ley estadounidense prev sanciones similares para este tipo de delitos. La Ley de Registro de Agentes Extranjeros (Foreign Agents Registration Act) sanciona a todo agente no registrado por las autoridades que en Estados Unidos solicita, recolecta, proporciona o gasta contribuciones, prstamos, dinero, u otro objeto de valor en su propio inters, con una pena de cinco aos de prisin y una multa de 10.000 dlares.21

La legislacin francesa tambin sanciona este tipo de actuacin. Segn el Artculo 411-8 del Cdigo Penal, el hecho de ejercer, por cuenta de una potencia extranjera, de una empresa u organizacin extranjera o bajo control extranjero o de sus agentes, una actividad con el objetivo de conseguir o proporcionar dispositivos, informaciones, procedimientos, objetos, documentos, datos informatizados o ficheros cuya explotacin, divulgacin o reunin tengan la naturaleza de atentar contra los intereses fundamentales de la nacin se castiga con diez aos de crcel y 150.000 euros de multa.22

El 4 de febrero de 2011, el fiscal de la Repblica de Cuba acus formalmente a Alan Gross de actos contra la integridad y la independencia de la nacin, y pidi una pena de veinte aos de crcel. El 12 de marzo de 2011, Gross recibi finalmente la sentencia de quince aos de prisin tras su juicio.23 El abogado defensor, Peter J. Kahn, lament que su cliente estuviera atrapado en el medio de una larga disputa poltica entre Cuba y Estados Unidos.24

El New York Times recuerda que Gross fue arrestado en diciembre pasado durante un viaje a Cuba en el marco de un programa semiclandestino de la USAID, servicio de ayuda extranjera del Departamento de Estado destinado a socavar al gobierno de Cuba. El diario neoyorkino subraya tambin que las autoridades estadounidenses han reconocido que el seor Gross entr en Cuba sin visa en regla, y han declarado que distribua telfonos satelitales a disidentes religiosos.25

Desde 1992 y la adopcin de la ley Torricelli, Estados Unidos admite abiertamente que su objetivo con respecto a Cuba es un cambio de rgimen y uno de los pilares de esta poltica consiste en organizar, financiar y equipar a una oposicin interna.26 La USAID, encargada de la administracin de este plan, admite que financia a la oposicin cubana en el marco de este programa. Segn la Agencia, para el ao fiscal 2009, la suma de la ayuda destinada a los disidentes cubanos se elev a 15,62 millones de dlares. En total, desde 1996, se han dedicado 140 millones de dlares al programa destinado a derrocar al gobierno cubano. La gran mayora de esta suma se destina a individuos que se encuentran en Cuba. Nuestro objetivo es maximizar la suma del apoyo del cual se benefician los cubanos en la isla.27

La organizacin gubernamental enfatiza tambin el siguiente punto: Hemos formado a centenares de periodistas en un periodo de diez aos cuya labor ha aparecido en grandes medios de comunicacin internacionales. Formados y estipendiados por Estados Unidos, responden ante todo a los intereses de Washington, cuyo objetivo es un cambio de rgimen en la isla.28

Desde un punto de vista jurdico, esta realidad ubica de hecho a los disidentes que aceptan los emolumentos ofrecidos por la USAID en una situacin de agentes al servicio de una potencia extranjera, lo que constituye una grave violacin del cdigo penal en Cuba. La Agencia es consciente de esta realidad y se limita a recordar que nadie est obligado a aceptar o formar parte de los programas del gobierno de Estados Unidos.29

Judy Gross, esposa de Alan Gross, fue autorizada a visitarlo en prisin por primera vez en julio de 2010.30 Aprovech la ocasin para transmitir un correo al presidente cubano Ral Castro. Expres su arrepentimiento y pidi disculpas por los actos de su marido. Reconozco hoy que el gobierno cubano no aprecia el tipo de trabajo que Alan haca en Cuba. Su intencin nunca ha sido daar a su gobierno.31

Judy Gross tambin expres su amargura hacia el presidente Obama, el cual no se ha pronunciado sobre el tema. Su marido, militante demcrata, haba hecho campaa por la eleccin de Obama durante cinco semanas. El presidente tampoco respondi al correo de Evelyn Gross, madre del detenido. Judy Gross acusa al Departamento de Estado de no haber explicado a su esposo que sus actividades eran ilegales en Cuba. Si Alan hubiera sabido que algo le pasara en Cuba, no habra hecho eso. Pienso que no lo han informado claramente de los riesgos.32

Salida de crisis?

El caso Gross no augura nada bueno para la mejora de las relaciones entre ambas naciones. Por parte de Washington, como han indicado las autoridades por medio de Arturo Valenzuela, ningn cambio sustancial puede ocurrir mientras no se halle una solucin a este asunto. Constituye un freno notable a los esbozos de acercamiento entre La Habana y Washington.33

El asunto Gross-USAID parece vinculado a la suerte de los cinco agentes cubanos condenados a severas penas de prisin en Estados Unidos y encarcelados desde 1998. Fueron acusados de conspiracin para cometer actos de espionaje por infiltrarse en grupsculos violentos del exilio anticastrista de Florida. Associated Press recuerda que su misin era recolectar informacin sobre los grupos anticastristas violentos tras una campaa de bombazos contra centros tursticos de La Habana ocurridos un ao antes.34 La Corte de Apelacin de Atlanta admiti por su parte que no se trataba de un caso de espionaje ni de un atentado contra la seguridad nacional. El caso ha sido condenado por la mayora de las organizaciones de abogados y juristas de Estados Unidos, as como por las Naciones Unidas, Amnista Internacional y al menos diez Premios Nobel. Por parte de La Habana la posicin tambin est clara: no puede ocurrir ningn acercamiento con Washington mientras estas cinco personas se encuentren en prisin.35

La solucin ms viable consistira en efectuar un intercambio de prisioneros. De momento, frente a la presin de miembros del Congreso de origen cubano, como el senador Robert Menndez y los representantes Ileana Ros-Lehtinen, Lincoln Diaz-Balart, Mario Daz-Balart y Albio Sires, el Departamento de Estado ha rechazado tal eventualidad, la cual convendra a las autoridades cubanas. Pero la posicin estadounidense podra evolucionar tras la severa condena que recibi Alan Gross.36

El intercambio de prisioneros, preconizado por el antiguo gobernador del Estado de Nuevo Mxico Bill Richardson, partidario de un acercamiento, segn el cual cada uno tiene que dar pasos, permitira saldar en parte los rencores del pasado, atenuar la mentalidad de Guerra Fra que reina en los asuntos bilaterales y abrir una va a un verdadero restablecimiento de las relaciones entre ambas naciones.37

Notas

1 Phillip J. Crowley, Statement on Anniversary of Alan Gross Incarceration in Cuba, U.S. Department of State, 3 de diciembre de 2010.

2 Jeff Franks, Scenarios U.S. Contractor Jailed in Cuba Still in Limbo, Reuters, 24 de octubre de 2010.

3 Phillip J. Crowley, Statement on Anniversary of Alan Gross Incarceration in Cuba, op. cit.; Saul Landau, The Alan Gross Case, Counterpunch, 30 de Julio de 2010. http://www.counterpunch.org/landau07302010.html (sitio consultado el 18 de febrero de 2011).

4 Ibid.

5 Phillip J. Crowley, Statement on Anniversary of Alan Gross Incarceration in Cuba, op. cit.

6 Paul Haven, US, Cuban Diplos Met About Jailed US Man, The Associated Press, 18 octubre 2010.

7 Anthony Boadle, Exclusive: American Held in Cuba Expresses Regret to Raul Castro, Reuters, 24 de octubre de 2010.

8 Juan O. Tamayo, Pedirn 20 aos de crcel para Gross, El Nuevo Herald, 5 de febrero de 2011.

9 Andrea Rodrguez, Judos niegan haber colaborado con Alan Gross, The Associated Press, 2 de diciembre de 2010.

10 Jewish Telegraphic Agency, Cuba to Seek 20-Year Prison Term for Alan Gross, 6 de febrero de 2011.

11 Andrea Rodriguez, EEUU pide iglesias de Cuba interesarse por contratista preso, The Associated Press, 2 de diciembre de 2010.

12 Jewish Telegraphic Agency, Clinton Makes Plea for Cuban Detainee Alan Gross, 14 de julio de 2010.

13 Jeffrey Goldberg, Castro: No One Has Been Slandered More Than the Jews, The Atlantic, 7 de diciembre de 2010. http://www.theatlantic.com/international/archive/2010/09/castro-no-one-has-been-slandered-more-than-the-jews/62566/ (sitio consultado el 18 de febrero de 2011).

14 The Associated Press, Raul Castro Celebrates Hanukkah With Cuban Jews; Juan O. Tamayo, Ral Castro asiste a fiesta de Januc en sinagoga de La Habana, El Nuevo Herald, 6 de diciembre de 2010.

15 Comunidad Hebrea de Cuba, Quienes ayudan. http://www.chcuba.org/espanol/ayuda/quienes.htm (sitio consultado el 18 de febrero de 2011).

16 Arturo Lpez-Levy, Freeing Alan Gross: First Do No Harm, agosto de 2010. http://www.thewashingtonnote.com/archives/2010/08/freeing_alan_gr/ (sitio consultado el 18 de febrero de 2011).

17 Wayne S. Smith, The Gross Case and the Inanity of U.S. Policy , Center for International Policy, Marzo de 2011. http://ciponline.org/pressroom/articles/030411_Smith_Intelligence_Brief_Gross.htm (sitio consultado el 13 de marzo de 2011).

18 Paul Haven, US Officials Ask Cuba to Release Jailed American, The Associated Press, 19 de febrero de 2010.

19 Andrea Rodriguez, Contratista de EEUU viol soberana de Cuba, dice alto dirigente, The Associated Press, 11 de diciembre de 2010.

20 Ley de proteccin de la independencia nacional y la economa de Cuba (LEY N. 88), Artculo 11.

21 U.S. Code, Title 22, Chapter 11, Subchapter II, 611, iii Definitions; 618, a, 1 Violations; false statements and willful omissions.

22 Code Pnal, Partie lgislative, Livre IV, Titre Ier, Chapitre I, Section 3, Article 411-8.

23 William Booth, Cuba Seeks 20 Years for Md. Man, The Washington Post, 5 de febrero de 2011. Paul Haven, Cuban court convicts American Alan Gross of crimes against state; 15 year sentence , The Associated Press, 12 de marzo de 2011.

24 Paul Haven, Cuba Seeks 20-Year Jail term for Detained American, The Associated Press, 4 de febrero de 2011.

25 Ginger Thompson, Wife of American Held in Cuba Pleads for His Release and Apologizes to Castro, The New York Times,24 de octubre de 2010.

26 Cuban Democracy Act, Titulo XVII, Artculo 1705, 1992.

27 Along the Malecon, Exclusive: Q & A with USAID, 25 de octubre de 2010. http://alongthemalecon.blogspot.com/2010/10/exclusive-q-with-usaid.html (sitio consultado el 26 de octubre de 2010); Tracey Eaton, U.S. government aid to Cuba is in the spotlight as contractor Alan Gross marks one year in a Cuban prison, El Nuevo Herald, 3 de diciembre de 2010.

28 Ibid.

29 Ibid.

30 Jessica Gresko, US Man Jailed in Cuba Can Call Home More Often, The Associated Press, 26 de octubre de 2010.

31 Anthony Boadle, Exclusive: American Held in Cuba Expresses Regret to Raul Castro, op. cit.; Jeff Frank, Factbox: Jailed U.S. Contractor, Sour U.S.-Cuba Relations, Reuters, 24 de octubre de 2010.

32 Anthony Boadle, Exclusive: American Held in Cuba Expresses Regret to Raul Castro, op. cit.

33 EFE, EEUU no negocia liberacin de Alan Gross, 8 de febrero de 2011.

34 Andrea Rodriguez, Contratista de EEUU viol soberana de Cuba, dice alto dirigente, op. cit.

35 Supreme Court of the United States, Brief of Amici Curiae of Jos Ramos-Horta, Wole Soyinka, Adolfo Prez Esquivel, Nadine Gordimer, Rigoberta Mench, Jos Saramago, Zhores Alferov, Dario Fo, Gunter Grass, and Meread Corrigan Maguire in support of the petition for writ of certiorari, N 08-987, http://www.freethefive.org/legalFront/amicusnobel.pdf (sitio consultado el 12 de marzo de 2009). Vase tambin http://www.freethefive.org/resourceslegal.htm (sitio consultado el 12 de marzo de 2009)

36 Agence France-Presse, Advierten sobre eventual canje de presos con EEUU, 2 de septiembre de 2010.

37 EFE, Aseguran que liberar a Gross es beneficioso, 16 de febrero de 2011.

Doctor en Estudios Ibricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne-Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Valle y periodista francs, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Acaba de publicar Cuba: Ce que les mdias ne vous diront jamais . [email protected]

Fuente original: Le Monde Diplomatique



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