Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2011

Un texto de la madre de Vittorio Arrigoni, activista por los derechos humanos asesinado en Gaza
Vittorio nunca ha estado tan vivo como ahora

Egidia Beretta Arrigoni
Il Manifesto

Traducido por Gorka Larrabeiti


Hace falta morir para convertirse en hroe, para alcanzar la primera plana de los diarios, para que las televisiones se aposten delante de tu casa? Hace falta morir para seguir siendo humanos? Me viene a la memoria el Vittorio de Navidades de 2005, encarcelado en la prisin del aeropuerto Ben Gurion, con cicatrices causadas por las esposas que le segaron las muecas, sin contacto con el consulado porque se lo negaron, aquel juicio farsa. Recuerdo que en Pascua de ese mismo ao cuando en la frontera jordana que est justo despes de pasar el puente de Allenbay la polica israel lo detuvo para impedirle entrar en Israel, lo meti en un autobs y entre siete -una de ellos era una polica- lo pegaron "con arte", sin dejar seales externas, como buenos profesionales que son, tirndolo al suelo y dejndole en la cara, como ltima ofensa, el cabello que le haban arrancado pisndole con sus poderosas botas militares.

Vittorio era un indeseable en Israel. Demasiado subversivo por haberse manifestado con su amigo Gabriel el ao anterior junto a las mujeres y hombres de la aldea de Budrus contra el muro de la vergenza, ensendoles a cantar juntos nuestro canto partisano ms bello: "O bella ciao, ciao...". No vi entonces televisiones; tampoco cuando en otoo de 2008 un comando asalt el pesquero en que iba frente a la costa de Rafah, en aguas palestinas, y a Vittorio lo encerraron en Ramle y luego lo mandaron para casa en buzo y zapatillas. Est claro que ahora no puedo sino agradecer a la prensa y la televisin el que se hayan acercado de buenos modos, que se hayan "apostado" ante nuestra casa con respeto, sin excesos y me hayan brindado la oportunidad de hablar de Vittorio y de sus decisiones ideales.

Este hijo perdido, ms vivo ahora que nunca, que como semilla en tierra se pudre y muere, dar frutos frondosos. Lo veo y lo siento en las palabras de sus amigos, sobre todo en las de los ms jvenes, algunos cercanos, otros lejansimos que a travs de Vittorio han conocido y entendido, an ms ahora, que se le puede dar un sentido a la "Utopa", que la sed de justicia y paz, la hermandad y solidaridad tienen todava ciudadana, y que, como deca Vittorio, "Palestina puede estar tambin en el umbral de casa". Estbamos lejos de Vittorio, pero ms cerca que nunca. Como ahora, con esa presencia viva que se agiganta de hora en hora cual viento que desde Gaza, desde su amado mar Mediterrneo, soplando impetuoso nos entrega sus esperanzas y su amor por los que no tienen voz, por los dbiles, los oprimidos, pasndonos el testigo. Sigamos siendo humanos. Restiamo umani.

Fuente: Il Manifesto, 17/4/2011, p. 1.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter