Portada :: Cuba :: Abu Ghraib acusa a Cuba en Ginebra
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2005

Otra vez la farsa de Ginebra

Carlos Fazio
La Jornada


Hoy, 14 de marzo, la Comisin de Derechos Humanos de la Organi-zacin de las Naciones Unidas (CDH) dar inicio en el Palacio de las Naciones en Ginebra a su 61 periodo de sesiones. Una vez ms, la representacin de Estados Unidos intentar que sea aprobada una resolucin contra Cuba. El caso, que no tiene nada que ver con los derechos humanos, forma parte de un ritual ideolgico propagandstico que han seguido sucesivas administraciones de la Casa Blanca desde finales de los aos 80, con el objetivo de intensificar la poltica de bloqueo econmico y las agresiones contra la isla, en flagrante violacin del derecho internacional.

Desde hace aos, Estados Unidos y sus aliados de la Vieja Europa han desvirtuado el papel de la CDH, practicando una poltica selectiva, de doble rasero, no exenta de presiones y chantajes sobre las delegaciones de los pases del sur, Mxico incluido, en nombre de un falso humanismo, desmentido a diario por la aplicacin de la tortura que realizan soldados del Pentgono y expertos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra "combatientes enemigos" que, mantenidos en un limbo jurdico, siguen recluidos en el Gulag estadunidense ubicado en la base militar de Guantnamo y en la red de "prisiones tcticas" que el imperio tiene distribuidas en Irak, Afganistn, Pakistn, Yemen, Sudn, Arabia Saudita y en la isla Diego Garca.

La CDH debe representar a todos los pueblos de las Naciones Unidas y velar por el respeto de los derechos de todos los hombres y todas las mujeres del mundo. Por eso, resulta ominoso y significativo, que en el seno de la comisin, durante el periodo de sesiones del ao pasado, no haya sido posible evaluar, ni siquiera debatir, las atroces violaciones de derechos humanos cometidas por la administracin Bush, documentadas de manera profusa por la prensa estadunidense a raz de la larga serie de fotografas que exhi-ban a prisioneros de guerra iraques encapuchados y desnudos en la prisin de Abu Ghraib, que fueron sometidos, segn un informe interno del Pentgono elaborado por el general Anthony Taguba, a "numerosos actos criminales de abusos sdicos, lascivos y abiertos (...) de extrema crueldad", incluidos hechos como sodomizar a detenidos con una linterna o un palo de escoba; violaciones tumultuarias de prisioneras, y otras que fueron forzadas a practicar sexo oral con los soldados.

Como dice Noam Chomsky, a Estados Unidos corresponde la denominacin literal de "Estado canalla" (rogue state), que se aplica a los estados que no se consideran obligados a actuar de acuerdo con las normas internacionales. En 1999, el ex secretario de Defensa, William Cohen, sustent la doctrina del Estado canalla en el "uso unilateral del poder militar" para defender intereses vitales, que incluyen "asegurar el acceso sin obstculos a mercados clave, aprovisionamiento de energa y recursos estratgicos" y, desde luego, todo lo que Washington pueda decidir que est dentro de su "jurisdiccin interna".

A lo largo de la historia, distintas administraciones republicanas y demcratas han proclamado a Estados Unidos como un Estado violento y fuera de la ley. Tras la ilegal ocupacin de Irak, Washington ha convertido a ese pas en un nuevo enclave neocolonial y, segn advierten las agencias de socorro, lo ha sumido en un "desastre humanitario". Adems, se ha colocado al margen de la Convencin de Ginebra, cuyas provisiones fueron consideradas "obsoletas" y "pintorescas" por el ex asesor legal de la Casa Blanca, Alberto Gonzales, actual procurador general, quien justific con artilugios grotescos la tortura y la "puesta fuera de circulacin" (asesinato) de presuntos terroristas, desde 2001 a la fecha. El 10 de marzo pasado, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, anunci a la ONU que su pas se retira del protocolo de la Convencin de Viena, que lo obligaba, como al resto de los estados miembros, a someterse a los fallos de la Corte Internacional de Justicia.

La superpotencia canalla, cuyo secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, ha sido acusado en Washington de ser el responsable directo de la tortura a detenidos en Irak y Afganistn, no tiene autoridad moral para erigirse en juez de los derechos humanos en Cuba, donde no ha existido un solo caso de desaparicin forzosa de prisioneros ni ejecuciones extrajudiciales como las que practica Washington.

Cuba present el ao pasado ante la CDH un proyecto de resolucin sobre el caso de las violaciones de derechos humanos a ms de 600 prisioneros en la base naval de Guantnamo, pero luego lo retir para evitar una triquiuela procesal de Estados Unidos -la presentacin de una mocin de no accin, que aplazara el debate, evitando que el asunto pudiera ser considerado-, que cont con la inmoral complicidad de los pases europeos, otros aliados y algunos latinoamericanos. Entonces, la actitud de Mxico y Chile fue vergonzante. Delegados de la Unin Europea consideraron impecable el proyecto cubano; admitieron que su texto, ajustado desde el punto de vista legal y jurdico formal, era incuestionable. Pero de modo contradictorio, despus, el portavoz europeo inform que la Unin Europea apoyara en bloque la mocin de no accin que presentara Estados Unidos, con el fin de evitar el debate.

Por primera vez en esa instancia era puesto en el banquillo de los acusados un pas desarrollado en lugar de una nacin pobre. Pero el doble estndar aplicado fue, una vez ms, prueba de la hipocresa chapucera de los pases "civilizados". Por qu los que intentan condenar a Cuba no han dicho una sola palabra sobre el campo de concentracin instalado en la Base Naval de Guantnamo, territorio cubano que usurpa Estados Unidos? Por qu no se declaran escandalizados ante la brutalidad y violencia de que hacen gala las fuerzas de ocupacin en Irak? Ante la nueva farsa, qu posicin adoptar el "humanista" presidente Vicente Fox?



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