Portada :: Cuba :: Abu Ghraib acusa a Cuba en Ginebra
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2005

Derechos humanos en Ginebra
Una vez ms, la batalla de Cuba

Lisandro Otero
Rebelin


Un manifiesto, con la firma de novecientos intelectuales de prominencia internacional, acaba de darse a conocer oponindose a la manipulacin que usualmente Estados Unidos realiza en la Comisin de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con sede en Ginebra.

La adhesin de esas altas personalidades permite inferir el apoyo de la intelectualidad de izquierda en el mundo a la revolucin cubana. Ha sido el documento de ms calidad, por sus rbricas distinguidas, que haya sido emitido a favor de una causa en los ltimos tiempos. Significa que Cuba ha recuperado un sostn casi unnime de los intelectuales liberales de todo el mundo, recobrando el que tuvo en los primeros aos de la revolucin, erosionado despus por la arremetida meditica contra la pequea isla.

El gobierno de Bush, perpetrador de las torturas en Guantnamo, las violaciones de Abu Ghraib, la destruccin del patrimonio cultural de la civilizacin mesopotmica, el asesinato de decenas de periodistas, la masacre de Faluya y el establecimiento de un atroz control totalitario de su poblacin civil, pretende tener la fuerza moral para actuar de fiscal contra Cuba.

En realidad los verdaderos derechos humanos son ajenos a este ajetreo diplomtico. Lo que Estados Unidos trata de castigar en la isla es su autonoma de criterio, su independencia, su emancipacin del sometimiento al imperio, su separacin del remanso de borregos dciles que siguen el cencerro del cabecilla imperial. Cuba ya no es una colonia sumisa, no es una provincia doblegada y conformista. Cuba tiene voz propia y criterios emancipados del tradicional sometimiento de algunos gobiernos latinoamericanos. Cuba ha decidido actuar de acuerdo con los intereses del pueblo cubano y no con las ambiciones autoritarias de un absolutismo en expansin.

El verdadero conflicto no reside en el carcter socialista de Cuba. Estados Unidos mantiene intensas relaciones comerciales y diplomticas con China, ha firmado convenios de intercambio comercial con Vietnam, con el cual sostuvo una larga y cruenta guerra. Por qu con aquellos s y con la otra no? La respuesta es sencilla: en Cuba se quiere extinguir el ejemplo, se quiere aniquilar un modelo de desprendimiento de la cadena de vasallaje, de la manumisin del collar infamante del siervo que caracteriza a otros pases latinoamericanos. Todos los Estados del hemisferio sur deben aprender bien la leccin: quien intente separarse del rebao, actuar con proceder insumiso y decidir de manera autnoma sufrir las consecuencias de su rebelda y ser acosado por la jaura meditica.

Cuba nunca ha admitido una intromisin en su soberana. Cuando la crisis de los misiles, en el instante en que la isla estaba a punto de ser convertida en ceniza atmica, no se acept la misin inspectora encabezada por U Thant, entonces secretario general de la ONU. No se admitieron mediaciones humillantes. Por ello mucho menos han de consentir ahora los cubanos en recibir una sancin por parte de quienes merecen ser condenados.

La agresividad tenaz de parte de sucesivos gobiernos de Estados Unidos, que no admitieron jams que un pas latinoamericano hubiese decidido vivir con albedro de sus edictos imperiales, que no podan permitir que una oveja se hubiese descarriado del redil convirtindose en un toro bravo --una actitud que estaba ofreciendo un mal ejemplo a los mansos--, se organizaron incontables planes de asesinato, terrorismo, sabotaje, bloqueo econmico, aislamiento diplomtico, incomunicacin poltica e intentos de separacin de la comunidad internacional.
Como parte de esas maniobras para causar estrago, devastacin y ruina en el pequeo pas se lanz una invasin en gran escala que fue derrotada en Playa Girn. Parte de ese tinglado de quebrantos han sido las acusaciones peridicas en la Comisin de Derechos Humanos en Ginebra tendientes a desacreditar a la Isla y sentarla en el banquillo de los acusados. Cmo es posible que Cuba sea culpada ante un tribunal que jams juzg a Augusto Pinochet, ni a Somoza, Batista, Trujillo, Stroessner o Prez Jimnez? Esos dictadores, hampones de Estado, han sido aliados de las felonas de los gobiernos de Estados Unidos con el fin de mantener en sujecin econmica y poltica a su traspatio latinoamericano.
Oponerse a Cuba ha sido un buen negocio y muchos cubanos enriquecidos en Miami y en otras partes, han disfrutado de las cuantiosas prebendas de la CIA dando origen a sus fortunas con supuestas operaciones anticubanas en realidad, terrorismo de Estado. Los Estados Unidos han organizado expediciones militares, bombardeos, atentados, sabotajes de la economa, guerra biolgica, plagas agrcolas y enfermedades; han formado una quinta columna interna, han sobornado generosamente a numerosos columnistas, comentaristas, peridicos, estaciones de radio y televisin para que ataquen a la revolucin cubana, han establecido un aparato de calumnias y distorsiones, esparcido rumores y alentado la guerra psicolgica. An ms, han promovido el aislamiento comercial de Cuba malogrando acuerdos econmicos y excluyndola de foros internacionales, buscando su incomunicacin diplomtica y tratando de cercarla para que rinda su soberana.

Tras la revolucin en Cuba han surgido millares de escuelas, centenares de hospitales, decenas de universidades y editoriales, libros, medicamentos y campos deportivos. Desaparecieron las enfermedades endmicas, el analfabetismo y la miseria extrema. Cuba es hoy un pas modesto, donde no pueden hallarse los productos de lujo de la sociedad de consumo, pero donde el espacio para una vida digna y decorosa puede hallarlo todo aquel que desee vivir con honestidad y decencia.

Qu ha hecho la revolucin cubana para suscitar esta impugnacin interesada? Entregar la propiedad de la tierra a los campesinos que la trabajan, recuperar las riquezas nacionales para ponerlas en funcin del beneficio popular. La inmensa mayora de los que antes eran arrendatarios hoy son propietarios de sus viviendas. Se erradic el analfabetismo, se implement la educacin gratuita para la totalidad de los nios cubanos ocupando el primer lugar mundial en maestros per cpita y nios por aula. Se han abierto escuelas especiales para infantes discapacitados. Se concedieron subvenciones econmicas a los estudiantes universitarios. Las sedes universitarias han proliferado por todo el pas.

La mortalidad infantil es la ms baja de este continente, menos de un seis por mil, la perspectiva de vida se ha elevado en quince aos. Se han erradicado enfermedades, antes endmicas, con campaas masivas de vacunacin. Todo el sistema de salud pblica es absolutamente gratuito para todos los ciudadanos. Se han creado laboratorios que elaboraron vacunas y soluciones preventivas contra muchas enfermedades.

La cinematografa cubana es objeto de respeto y admiracin as como sus artes plsticas. Un poderoso movimiento literario ha surgido en los ltimos decenios y se han expandido las editoriales y la produccin de libros. Teatros, museos, galeras, salas de concierto y conservatorios han crecido extendiendo su influencia creativa. Los triunfos de los atletas cubanos son una demostracin de la eficacia de una red de establecimientos deportivos y de un sistema de amparo al desarrollo fsico. En Cuba no se tortura, ninguno de sus acusadores ha podido demostrarlo fehacientemente, tampoco se ejecuta a nadie extrajudicialmente. No han existido desaparecidos, como en el resto de Amrica Latina.

Debe Cuba sucumbir ante la embestida de sus antagonistas movilizados desde Washington? Durante cuarenta y cinco aos la pequea repblica se ha enfrentado al ms grande coloso industrial y militar del tiempo presente y ha logrado resistir y sobrevivir. Como dice el Ecleciasts, todo tiene su tiempo y el tiempo en que la verdad de Cuba se imponga habr de llegar. Cuando sus actuales detractores no sean otra cosa que un msero polvo olvidado, desvanecida ya la pasin poltica y el aborrecimiento inducido, las futuras generaciones aun rendirn homenaje a la heroica resistencia cubana y al lder que la condujo en esos tiempos estoicos. La lucha desigual entre el imperio todopoderoso, las grandes corporaciones transnacionales y la maquinaria militar y subversiva ms musculosa de la edad moderna y de otra parte, una pequea isla defendida por quijotes que slo cuentan con su vergenza y su amor al suelo en que nacieron, permanecer imborrable en la historia humana.

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