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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2011

Enfrenta el rgimen al pueblo o una minora improductiva traba el cambio?
El gobierno restaura el debate sobre las 2 Bolivias: productiva e improductiva

Rolando Carvajal
Rebelin

Con precios altos frenando el desabastecimiento y el contrabando, como afirma el ministro de Economa, la canasta familiar pierde en accesibilidad. Pese a la publicitada bonanza reaparece el dficit. Hay una querella al interior de los sectores del pueblo, por el uso del productivo e improductivo del excedente, sostiene el Vicepresidente.


Replegada la Central Obrera Boliviana (COB), sin descartar su retorno a las calles antes del 1 de Mayo, la dos recientes semanas de protestas, muestran, entre otros saldos, que a cinco aos de gestin y como resultado de la querella por la renta nacional, el gobierno ha perdido control sobre parte significativa de los sindicatos, sectoriales, corporativistas; al tiempo que cobra mayor influencia la sintona de las finanzas plurinacionales con la lnea tradicional del Fondo Monetario Internacional.

Pero lo que hay es una eclosin proletaria, sus reivindicaciones salariales son legtimas ante el deterioro constante del poder adquisitivo del salario y la evidente inflacin, sobre todo de los alimentos, evalu el ex viceministro Ral Prada.

Es slo una pugna por el excedente econmico del pas, simplific este martes, el vicepresidente Alvaro Garca Linera, rompiendo su silencio de varios das, luego de haber instado la semana pasada a los campesinos y cocaleros a defender al rgimen contra la movilizacin de los sindicatos.

Prada a su vez cuestiona si el gobierno en sus constantes retrocesos, renunciando en la prctica a la aplicacin de la nueva Constitucin, ha cruzado la lnea divisoria y ahora se encuentra del otro lado de la vereda enfrentando al pueblo, preguntndose tambin: las diferencias entre sectores se han convertido en contradicciones oponiendo las perspectivas urbanas a las perspectivas rurales?

Para el vicepresidente Garca Linera, que plante su anlisis en un esquema de reflujo social en el proceso de cambio, un llamado grupo productivo y de izquierda de sectores alineados al gobierno (que incluye a mujeres campesinas y ex colonizadores, cooperativistas, bsicamente) preserva los intereses nacionales, mientras otro improductivo y de derecha, salud y educacin, de clase media estatal que se ha apoderado de la COB, tiende a salidas corporativistas y sectoriales, individualistas, contrarias a las aspiraciones del resto.

Esa es la disputa que estamos viviendo hoy, una querella por el uso del excedente productivamente o improductivamente al interior de los sectores del pueblo, una minora frente a una gran mayora del uso productivo, segn el reporte de la agencia oficial ABI.

El diseo encontr semejanzas con la divisin entre la Bolivia productiva y la Bolivia no productiva aludidas el 2003 al final de la gestin Snchez de Lozada, cuando atacaba al movimiento popular que lo derroc.

RESTAURACIONES

Las disonancias en los sectores populares se hacen sentir cuando se hace patente que el proceso de transformaciones se ha estancado y mas bien manifiesta una preocupante tendencia a restaurar el Estado-nacin, el Estado liberal, el Estado colonial, en vez de fundar el Estado plurinacional comunitario autonmico sobre la base de la democracia participativa, agreg Prada.

La subida de precios har que el contrabando sea "menos atractivo" y que la harina, el azcar, el arroz y el maz "no se vayan a otros pases", dijo el pasado viernes en Washington el ministro de Economa Luis Arce, para quien el alza reducir el contrabando de alimentos hacia Per y Chile, declaraciones que fueron criticadas porque circunscriben el alcance de los alimentos slo a los sectores que tienen altos y medianos ingresos.

La prensa internacional hall a Arce en la capital estadounidense junto a su colega de Planificacin, Viviana Caro, asistiendo a las Spring Meetings del FMI y el Banco Mundial (BM), mientras el presidente Evo Morales continuaba, incluso el lunes, durante el repliegue de la huelga, lejos negociacin con los sindicatos, cuyo round ms reciente se extendi por ms de 30 horas.

Contrariamente al gasolinazo de diciembre, Morales que no dio el gusto a la COB de asistir a la capitulacin parece haber salido menos daado del reciente conflicto, aunque su popularidad no remonta significativamente. El mandatario ha demostrado que no tiene las soluciones, mientras el Vicepresidente ha mostrado que es l quien tiene las riendas del poder, dijo el analista Ivn Arias.

EL DEFICIT

La particular forma de contrarrestar el contrabando y la inflacin, detenindolos a fuerza de alzas, no precisaba sin embargo, cmo podrn los trabajadores, asalariados o informales, acceder con un modesto aumento salarial, limitado a pocos sectores a los incrementados precios de los productos de la canasta familiar disparados sobre todo en los ltimos meses a consecuencia del gasolinazo de diciembre pasado, que pese a su fugacidad desestabiliz los ingresos familiares.

Paralelamente, por segundo ao consecutivo, la zanja del dficit presupuestario no obstante la subida de los ingresos del gas, las altas cotizaciones de los minerales y la acumulacin de reservas internacionales se cierne sobre la economa estatal desvaneciendo los cuatro primeros aos de supervit y los pomposos anuncios de inversin que la cada de reservas hidrocarburferas est difuminando, especialmente para la industrializacin del gas.

Entre el 2006-2009, las finanzas estatales cerraron con supervit fiscal, que alcanz el 2006 al 4,5% del PIB.

Sin embargo el ao pasado hubo un dficit del 4,9% previndose un 4,2% para este 2011 (que se incrementar, segn sea 11 o 12 % de aumento salarial). El dficit se produjo, curiosamente, pese, asimismo, a preocupantes niveles de ejecucin presupuestaria, cuyos remanentes, por decreto pasan al programa Bolivia Cambia, Evo Cumple.

De acuerdo con las cifras oficiales, los ingresos por el gas aumentaron 53% en el primer trimestre del ao con relacin a igual perodo del 2010 (y seguirn trepando segn ascienda el precio del petrleo, por ahora de 71 a 110 dlares).
Igualmente, las autoridades mineras proyectan rebasar los 2.642 millones de dlares ingresados por la exportacin de minerales el ao pasado.

El presidente Morales y su ministros, al igual que el vicepresidente Alvaro Garca Linera estn adoptando una poltica macroeconmica ms estricta que limita gastos en subsidios y salarios para controlar la inflacin, de manera que el pas se encuentra otra vez bajo la tutela del FMI y del Banco Mundial, dijo en un reciente reporte el servicio de noticias-Fobomade, un foro sobre medioambiente y desarrollo.

NUEVO PACTO MILITAR-CAMPESINO?

El conflicto con los sindicatos dej tambin en claro que el gobierno del MAS puede utilizar a cocaleros y bartolinas, entre sus fuerzas ms alborotadas, contra un sector de los propios movimientos sociales, como son los afiliados a la COB, dijeron observadores.

Cuando en 1964 el general Barrientos dio un golpe y dizque dijo que continuara la Revolucin, agudiz esta polarizacin: firm el Pacto Militar Campesino y, en cambio, masacr a los mineros la noche de San Juan, record Xavier Albo el ltimo domingo.

Ahora, con el MAS en apuros, hay cierta semejanza con la primera fase del mismo proceso: el MAS se acerca a los campesino indgenas cuando los mineros y la re-naciente COB (incluidos miles de maestros y salubristas asalariados del Estado) se alzan contra su patrn gubernamental, advirti el analista.

Otros encontraron sorprendentes signos de desesperacin gubernamental al recurrir a la dureza de la represin, especialmente contra los maestros en Ventilla, El Alto y contra los jubilados, retenidos en su viaje hacia las marchas.

Era una seal de que el gobierno se siente totalmente dbil e inseguro para buscar otra salida por la va del estado de sitio y la acentuacin de la represin, refiri Miguel Lora en un reportaje, siendo paradjicamente perceptible el malestar de los policas, cuyas esposas exigen un aumento mayor al 10% para el sector.

La intervencin campesina fue azuzada en medio de la protesta callejera de los sindicatos desde los ms altos niveles de la administracin gubernamental, aunque el vicepresidente Garca Linera prefiri el silencio de ltimo momento, al no haber manifestado ms al respecto en los ltimos das.

Le toc el turno a la Coordinadora de las seis Federaciones del Trpico de Cochabamba reunida de emergencia convocar para este martes a una concentracin para repudiar las "acciones intransigentes" de los dirigentes sindicales mientras las bartolinas (mujeres de los sindicatos campesinos) solicitaban el sbado un referndum para que la ciudadana se manifieste sobre la declaracin del ejercicio del Magisterio como una profesin libre, cesando a los maestros en huelga.

Paralelamente, el discurso presidencial oscilaba entre la recurrencia a cocaleros y campesinos y la denuncia de conspiracin y desestabilizacin, hasta el simple llamado a poner fin a la convulsin o la cesin de un 1 % al aumento decretado el 2 de marzo.

Para el presidente Morales, la exigencia de la COB es una conspiracin contra la democracia y la estabilidad nacional: algunos sindicatos radicales no deben pasar de la reivindicacin de sus demandas salariales, a agresiones y a una abierta conspiracin contra la democracia y la estabilidad nacional, dijo el fin de semana en Cochabamba, a donde se traslad desde Tarija.

Los cabecillas de las protestas, algunos dispuestos a aceptar el 11 %, insistan que incremento incluya a todos los sectores sobre todo porque la inflacin de los ltimos doce meses super el 11 % y los precios de los alimentos subieron un 18 %.

La COB no puede firmar nada todava, pero de alguna manera se le torci el brazo al gobierno, dijo el dirigente de los maestros, Jos Luis Alvarez.

El ministro de Economa cuestion a "sectores radicales que hacen el juego a la derecha, que quiere desestabilizar al gobierno, pero su colega de la Presidencia, Oscar Coca inst a desarticular cualquier iniciativa de seguir convulsionando el pas.

En medio del conflicto, Rufo Calle, dirigente de un sector campesino adverso al oficialismo, advirti que el MAS ya dividi a los movimientos sociales con la creacin del Estado Mayor del Pueblo y la Conalcam, una coordinadora del cambio, coinvertidos segn Calle en aparatos de choque contra los obreros y otros disidentes del rgimen.

Calle rechaz cualquier tipo de enfrentamiento o confrontacin entre sectores, en tanto que algunos crculos reflexivos de la cpula gubernamental admitieron que el gobierno debe cambiar los trminos de su relacin con los movimientos sociales para alejar mecanismos espinosos como las practicas clientelares.

No hay que dudar que el Gobierno est en un proceso de debilitamiento acelerado, dice el analista Ivn Arias, pero de ah a considerar que se va a caer o que ya est en proceso terminal, es apresuramiento.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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