Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2011

Carta sobre un empresario europeo en un pas en venta

Carlos Alberto Ruiz Socha
Rebelin


Apreciado y respetado seor Stphane Hessel:

Un cordial saludo.

Lo primero que debo expresarle es gratitud por su libro "Indignaos!" Como otros miles de seres en este destruido planeta, lo he ledo y he aprendido gratamente de unas reflexiones valiosas. Con sinceridad considero suman mucho a la cultura poltica con la que tantos intelectuales que se dicen de izquierda estn en deuda, al no atreverse a decir que ya es hora de rebelarse. Usted lo afirma y con ello enriquece desde Europa lo que en otros continentes como Amrica Latina se ha producido, por ejemplo por Paulo Freire, quien no slo elabor pautas imborrables sobre la Pedagoga del oprimido, sino sobre la Pedagoga de la indignacin, para mencionar apenas uno solo de los autores de nuestras ciencias humanas humanizantes. Uno de tantos que han puesto en el horizonte la opcin de la insurreccin desde los derechos de los empobrecidos contra los opresores y sus intereses, aportando a nuestro arsenal con ese verbo (indignarse), tan profundo como directamente proporcional a la dignidad defendida e irrenunciable de cada cual, y no a la falsa y formal dignidad comn entre excluidos/as y dominadores.

Lo segundo es que deseo compartir con Usted algo ocurrido hoy. Francamente, he de decirle que esto que me pas suele sucederme. Indica algo endmico. No s si para bien. Como estoy seguro le acontece a millones de seres humanos a diario. No obstante, como tengo la posibilidad de escribir y de que me publiquen, independientemente de que me lean, defin en unos minutos que deba trasmitirle a Usted y a quien tenga acceso a esta nota abierta, lo que no pude contener en mi legtimo rumiar de una rabia, que trato ahora de racionalizar mientras la pongo en letras, al haber quedado comprometidas no slo posibles fibras morales sino incluso hilos neurales y emocionales. Es decir -quiz le pase a Usted- escribo por desahogo, por salud, y por higiene.

Esto que le mando como anexo (ver abajo) fue el motivo de mi ntima explosin, no s si primero cerebral que tica. Da igual pasadas unas horas del espasmo, el cual no busco aclarar. Quiero advertirle que no es extrao encontrar noticias y entrevistas como sta. Es de todos los das. En decenas de pases sometidos al mismo sistema. Pero hoy me hall as: dbil, susceptible y necesitado de comunicarme, o mejor: decidido a comentar figuradamente algo breve con alguien de su estatura intelectual, al ser Usted un resistente reconocido que ha puesto, como otros lcidos pensadores, el dedo en la llaga. Modestamente intento desde aos algo parecido, en la dimensin liliputiense de alguien del comn que aprendi de la Declaracin de los Derechos Humanos, que Usted contribuy a redactar. Por eso no olvido el Prembulo de la misma, en el que se menciona el derecho a la rebelin, el cual defiendo abiertamente sea ejercido por los pueblos para su liberacin. Y s, como Usted, que la emancipacin autntica surge de que esa rebelin sea tica, por su propia fuerza y definicin, es decir responsable con unos lmites, sin dejar de batallar.

Cuando lea la noticia-entrevista, si llega a leerla, quiz me comprenda. Quiz no. Puede ser que sea nada o banal frente a tanta miseria moral, o mucho menos importante que los miles de hechos que a diario s reflejan directa y crudamente la ms injusta muerte de los ms inocentes y humildes. Aunque en realidad no se trata de nada distinto a eso, pues es la injusta muerte de los ms inocentes y humildes sobre la que escupe y pisotea el entrevistado, de quien no podemos decir que sea un ignorante, un trastornado, que no sepa leer o que sea manipulable.

Trata la noticia sobre un emisario de empresarios, el hijo de un ex presidente espaol. Adolfo Surez. Padre e hijo se llaman igual. Le explicar que no es de los ms poderosos. Digamos que es segundn. Un simple intermediario, un asesor de la gente del mundo de los negocios. Habra mucho que decir sobre la mentalidad que l registra. Y nada o casi nada que decir sobre su corazn. Leo la entrevista. Y no puedo dejar de caer en cuenta que al final est justo una especie de metfora, no aplicable al padre retirado de la vida pblica, sino al vstago, abogado comerciante en pleno ejercicio corporativo, quien a todas luces ostenta no una degeneracin mental, sino la normalidad de una degeneracin moral, de quien hace dinero y se chulea elegante en un pas saqueado. El dice de su padre, quien creo padece alzheimer, que tiene una enfermedad degenerativa mental que lo mantiene en un mundo, digmoslo as, alejado del nuestro. No hay comunicacin intelectual posible con l. Esa es la metfora.

Surez hijo afirma que Colombia en ocho aos ha mejorado muchsimo, y que est en ebullicin positiva tras el gobierno criminal de lvaro Uribe Vlez y la actual administracin de Juan Manuel Santos. Un pas con salud democrtica envidiable, un punto de inversin preferente. Es donde el agua est hirviendo, a juicio de quien despus de 25 aos de ir, por fin se digna a arriesgarse y puede caminar tranquilamente por una calle de Bogot sin que nada le pase.

Qu lstima!, digo yo, contra cualquier metafsica, sin falso buenismo ni hipocresa, pues parte de mi indignacin es sentir, desde esa fuente no neutral, lo injusto de la vida. Cmo es que a los ms desvencijados les pase tanto tan malo -me pregunto o exclamo-, y los ms blindados no conozcan, salvo excepciones, sino abundancia u opulencia objetiva y estructuralmente ofensivas. Igual agitacin, no de venganza ni resentimiento, debo aclararlo, sino de asco, viv apenas hace cuatro das, al ver a otros de estos ejemplares, los directivos de Telefnica en Espaa, que anunciaban botar a gente a la calle, al desempleo, mientras pocos ejecutivos notificaban grandes ganancias y el reparto de millones de euros en un puado. Igual repugnancia, debo confesarlo, experiment por esa masa social de la que hago parte, a la que da igual que esto pase. El mismo da que escuch sobre la estadstica que cnicamente daba el Banco Mundial, acerca de los nuevos 44 millones de hambrientos, por los precios de los alimentos que precisamente esa institucin junto con otras ha hecho encarecer por sus polticas globales.

En fin, mejor Usted que yo sabe de las sistemticas injusticias que se cometen todos los das en todo el mundo. Y si llamo la atencin sobre esa nota que apenas hace unas horas he ledo en un diario colombiano, cuyo link le adjunto, no es por pretexto, sino por no poder ms guardar silencio. Se supone que es parte del oficio nuestro. No incurrir en eso que Federico Mayor Zaragoza recientemente ha denunciado y calificado como tal: como delito de silencio.

Leo al apacible Surez, y como l a otros, todos los das, sin manchas, sin barro, y sin uniformes militares, versados en la seduccin meditica, acomodados en la poltrona acolchada con los dividendos del terrorismo de los de arriba. Leo y pienso en los de abajo y en la justicia que no llegar si no es de la mano de rebeliones, que alumbren con la indignacin. Vuelvo a la metfora y veo a este individuo, digmoslo as, ms alejado del mundo, que muchos de los que por enfermedad estn en l sin conciencia ms o menos plena. Pero lo veo desde mi lugar. Y por eso lo veo desde abajo. Lo veo, digmoslo as, alejado de la estela de sangre de los ms de 20.000 crmenes de lesa humanidad cometidos en el perodo Uribe y Santos que l elogia; digmoslo as: alejado del sufrimiento y del dolor de 5 millones de desplazados y desplazadas cuyo desgarramiento es la condicin de posibilidad exitosa de mltiples negocios de expoliacin en territorios despojados; digmoslo as: alejado de cualquier responsabilidad que segn l no le incumbe, por la pobreza generada a ms de 20 millones de personas, por voraces capitales y compaas, entre ellas las espaolas, lderes en un modelo de explotacin de pueblos y de recursos, de necesidades y de derechos; digmoslo as: alejado de la realidad de la guerra sucia. Alejado de las vctimas. Por supuesto. No creo que tan alejado de los victimarios, con quienes compartir manteles, de quienes el hombre que se cree bueno y de mirada desprendida no sabe, o no ha querido enterarse.

Cunta razn tiene Ricardo Ferrer en su libro y su ttulo: nos matan y no es noticia. Imagino que el seor Surez no tiene tiempo para reportes de derechos humanos. Para informarse de los falsos positivos. Apenas le alcanzar el tiempo para los falsos positivos de la prosperidad econmica expuestos en las cifras y anlisis de las pginas salmn de los peridicos. Y con seres as, quiz haya que tomar en serio lo que l predica de las personas con alzheimer: no hay comunicacin intelectual posible con l. O s? Tendra primero que leer, escuchar a las madres de las personas desaparecidas y asesinadas, y quiz luego pedir perdn. Tenemos que abonarle que es sincero, aunque tremendamente cnico. Que no se cubre con discursos de la responsabilidad social empresarial y otras falacias.

Siguiendo las orientaciones de su libro, pregunto cmo hacer para que seres como el entrevistado entiendan las razones de la insurreccin, cuando sta es pacfica antes de pasar a ser violenta en algn grado, al hallar cerradas las puertas de la ms elemental justicia. Cmo efectuar alguna comunicacin intelectual y moral con sujetos as? Bastar que entienda razones o hace falta que las tenga que aceptar? Y si no l algn da sus descendientes. Si es que antes no nos hemos cargado definitivamente el mundo, por rapacidades como las que Surez hijo representa.

Sr. Hessel, Colombia vive ya una rebelin, nacida de la indignacin de miles de hombres y mujeres, no slo hace ms de cuarenta aos cuando brotaron las actuales organizaciones guerrilleras, sino a lo largo de esa historia de persecucin y criminalizacin de las alternativas, hasta hoy. Cuando resisten en desventajas evidentes. Deplorablemente, las consecuencias de la confrontacin social, poltica, econmica y militar, las viven los ms pobres, as como los soldados rasos del ejrcito gubernamental y tambin los/as combatientes alzados/as en armas o insurgentes. Como podr ver, no las sufren los hombres de negocios cuya valenta est en el acto heroico de andar aparentemente como un transente ms por unos minutos: puedo decirle que llevo 25 aos viniendo a este pas y esta es la primera vez que piso una calle colombiana. Afirma el abogado Surez, mientras confecciona el ingreso al pas de ms empresas dedicadas al pillaje.

Si concretamos su propuesta de indignarnos radicada en un libro esplndido, debemos ser leales en la irreverencia y la ruptura, tanto como fieles ante el sufrimiento injusto que desconocen y del que se burlan los que toman las decisiones de negocios inmediatos, de inversin inmediata, acelerada, aprovechando que la chusma est a raya, como lo confiesa con otras palabras el entrevistado de marras, quien adems asevera que su estrategia est asegurada, una vez hecho el trabajo de acondicionamiento o de limpieza: ustedes -los colombianos (son)- los que crean las condiciones necesarias para que, desde fuera, desde el resto del mundo, se vea a Colombia como un pas atractivo

Maestro Hessel, su libro debemos cuidarlo de la mercantilizacin o de la compra-venta de las ideas si stas son puestas como caparazones de los poderosos, y sacarla del fuego de la abstraccin por la falta de contexto o por la confusin de trminos que ya inducen los que ven en sus pginas una peligrosa herramienta. Trato de hacer con respeto referencia a su obra, al valerme de su leccin para pensar que podemos superar lo que ya viene siendo hace aos la fetichizacin de la indignacin, palabra hermosa en la verborrea de tanto fariseo que condena como terrorista al que desde abajo lucha por la dignidad y la humanidad. Salvar una obra valiente por su valor, como debemos forjar por su valor y necesidad las rebeliones y sus medios inevitables, cuando no slo se cosifican y colonizan por los errores en los abusos cometidos, sino por los errores en las omisiones, por no hacer lo que hace falta hacer ante verdaderos enemigos.

Hace dos das, el 18 de abril, se cumplieron 13 aos del asesinato de un abogado, ese s honesto, Eduardo Umaa Mendoza, quien trabaj toda su vida al servicio de las clases populares y del proceso de transformacin en Colombia. Fue asesinado por la maquinaria del terrorismo de Estado a cuya cabeza estuvo hasta hace pocos meses Uribe Vlez y hoy Juan Manuel Santos. Eduardo dej escrito sobre las responsabilidades de los rebeldes: obligaciones que podramos pensar en dos sentidos: no hacer lo que no es necesario y lo que adems est prohibido en el derecho internacional, y hacer lo que en esa normatividad es permitido y que corresponde hacer en el contexto de los antagonismos (Entre la degradacin y la regulacin de la guerra. Asamblea por la Paz, agosto de 1996).

Sr. Hessel, de nuevo gracias por su coraje e inteligencia.

Ah! Un sencillo regalo de una cancin espaola de la Guerra Civil:

Cuando canta el gallo negro
es que ya se acaba el da.
Si cantara el gallo rojo
Otro gallo cantara!

Salud.


(*) Carlos Alberto Ruiz Socha es Doctor en Derecho, autor de La rebelin de los lmites. Quimeras y porvenir de derechos y resistencias ante la opresin (Ediciones Desde Abajo, Bogot, 2008).


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

--------

ANEXO: ENTREVISTA A ADOLFO SUREZ PUBLICADA EN EL DIARIO "EL TIEMPO" (AUTOR: EDULFO PEA)

Colombia, pas atractivo para inversionistas, en especial, espaoles


Eso cree Adolfo Surez, que lleva el nombre de su padre, el ex presidente del gobierno espaol. Le cont a EL TIEMPO que Colombia es un destino en ebullicin para los negocios. Aunque lleva 25 aos visitando al pas para vincular inversionistas europeos a negocios nacionales, solo hasta hace pocos das pis una calle bogotana, porque ya no hay temor, porque la inseguridad ha desaparecido.

Qu tanto inters hay entre los inversionistas espaoles de venir a Colombia?



Entre Espaa y los pases suramericanos hay un vnculo permanente, yo me atrevera a decir que indeleble, con independencia de lascoyunturas econmicas.Lo hay desde un punto de vista poltico y personal, familiar entre todos estos pases.
Respecto de Colombia, puedo decirle que llevo 25 aos viniendo a este pas y esta es la primera vez que piso una calle colombiana.

Hasta hace muy poquito, cada vez que vena era recogido en el aeropuerto en un carro blindado, me llevaban de un sitio a otro, tena reuniones cerradas y prcticamente no me dejaban salir a ningn lado.

Acabo de venir caminando desde un edificio donde hemos tenido una reunin, muy cerca de aqu, y no pasa nada, hay una enorme normalidad. Uno se pasea por las calles de Bogot un sbado, un viernes y observa un bullicio de gente entrando y saliendo de negocios, comercios, restaurantes, de todo lado.Colombia ha tenido un cambio brutal, yo dira que radical, en los ltimos ocho aos.



Qu cree que ha cambiado?



Esa toma de conciencia de que se pueden retomar las riendas del pas, de que se puede dar un giro copernicano a la situacin, unida a la gran formacin del colombiano medio,ha hecho que Colombia sea un pas tremendamente atractivo para cualquier inversor, y especialmente para los espaoles.

De hecho aqu estn las grandes empresas espaolas: los bancos, las comunicaciones, las editoriales, y eso hace que las dems que prestamos servicios, como hacemos los abogados, vayamos detrs de ellos. Los despachos de abogados son un cruce de caminos, de informacin que nos marca una direccin y, sin duda,Colombia, para todas las empresas espaolas, es un punto de inversin preferente.



Sabe usted de ms empresas espaolas o europeas que quieran venir a Colombia?



Muchas. El secreto profesional no me permite dar nombres, pero el hecho de que yo est aqu asocindome con un despacho colombiano, que est invirtiendo desde mi empresa aqu, es porque estamos viendo que estamos siendo demandados por muchos clientes para acompaarlos en esa aventura americana.
Le aseguro que no es ni una, ni dos, ni tres, sino muchas ms, y de una gran importancia, las que estn llamadas a venir hacia ac.



Ven ustedes, como empresarios, nuevas y buenas oportunidades de negocio en Colombia en estos momentos?



Absolutamente. Y negocios inmediatos. No es gente que, por ah, est esperando... No, no! Son empresarios que nos han pedido que organicemos su llegada. Tenemos que constituir una sociedad aqu, tenemos que tomar el control de sociedades all, llvenos, aydenos, en fin...

En qu reas estn las inversiones ms atractivas?

Grandes constructoras, empresas de servicios, infraestructura, servicios, comunicaciones... La banca ya est aqu, pero est ampliando su negocio. Le aseguro que Colombiaes prioritaria desde el punto de vista nuestro.

En este momento, adems de las empresas que ya estn asentadas, hay muchas perspectivas de nueva inversin inmediata.Hay empresas espaolas importantes que no estn aqu, que no tienen ningn tipo de representacin aqu, y que nos piden que empecemos a constituir la estructura jurdica para venir ya.



Cul es ese elemento que est surgiendo aqu en Colombia para que empresarios espaoles tengan ese afn de venir a invertir?



Ni ms ni menos que ustedes los colombianos. Son ustedes los que crean las condiciones necesarias para que, desde fuera, desde el resto del mundo, se veaa Colombiacomo un pas atractivo para los que nos hemos casi criado en Amrica, los que hemos vivido la mayor parte de la vida profesional en Amrica.
Hubo momentos en los que era difcil vender a Colombia.

Ahora, Colombia se est desprendiendo de una etiqueta, de una vestimenta francamente incmoda, que era el narcotrfico, las Farc, los paramilitares, la guerrilla, todo eso est empezando a caerse, y no era nada fcil.

Eso ha propiciado que haya ms confianza en Colombia...

Claro! Se est viendo una nueva Colombia,una Colombia potente,una Colombia capaz de generar inversin. Hay que tener en cuenta que Colombia es uno de los pases ms grandes de toda la regin, con 47 millones de habitantes, un pas absolutamente comparable en proporcin y en mercado a Espaa, y eso hace que se tenga muy en cuenta a este pas.

Y si no se ha venido antes es precisamente por ese lastre que ha tenido adosado.En la medida en que est mostrando que efectivamente es capaz de desprenderse de eso, la inversin es absolutamente lgica: llega. No podra darle cifras, pero son realmente importantes.

Sabe de otros pases distintos a Espaa, de la Comunidad Europea, que estn interesados en esta aventura espaola, como usted la llama?

Francia tiene empresas deseando entrar aqu, con encargos para abrir mercado. Tambin, Inglaterra, Alemania y Estados Unidos, por lo menos que me conste a m, pero estoy convencido de que habr muchas otras interesadas.

Qu aspectos pudieron ser los causantes de ese despertar?

Por cualquier plaza financiera importante del mundo que uno pase, ni qu decir Espaa, se oye hablar de Colombia como un punto realmente atractivo. Me encantara decirle todava ms, pero no hace falta tener el odo muy afilado para escuchar estas noticias.
Sinceramente, creo que el gobierno de lvaro Uribe y la lnea que est marcando el actual gobierno de Juan Manuel Santos son tremendamente positivos.Yo siempre digo que, por mucho liderazgo que tenga un pas, es necesaria una base social para que ese liderazgo pueda consolidarse y pueda venderse al mundo, y Colombia, la verdad, sorprende a cualquier visitante.



Qu destacara de ese nuevo clima de negocios?



Me llama la atencin (y no quiero meterme en problemas polticos) la independencia de los poderes judiciales respecto del poder poltico; ese cambio en la seguridad que se ha producido aqu; y sinceramente creo que es fundamental, porque si en algo ha pecado Amrica Latina es por falta de seguridad, tanto personal como jurdica; sobre todo desde el punto de vista de la inversin.

Sobre esto ltimo, he tenido la oportunidad de estar en la Corte Constitucional, he visto a rectores de universidad, profesores de derecho, despachos de abogados, todo dentro de mi rama profesional y la verdad es que, con independencia de las opiniones que puedan tener, ya personales, polticas o de alguna tendencia, lo cierto es que la discusin jurdica es profesional, no hay injerencia poltica.Es decir, la Corte Suprema decide con absoluta libertad e independencia; la Corte Constitucional, hemos visto cmo ha tumbado medidas ahora mismo al Ejecutivo; no entro y no quiero entrar como extranjero en si tiene razn o no, pero lo cierto es que se da y eso simplemente indica una independencia, todo esto revela una salud democrtica envidiable.



Desde cundo empez a marcarse esa nueva tendencia?



Hay muchas empresas, especialmente espaolas y en el mundo de las editoriales, que llevan aqu funcionando mucho tiempo.No podra decir cundo se produjo ese punto de inflexin, pero lo cierto es que ahora mismo, si tuviera que decir cul es ese punto de ebullicin, no le puedo decir cundo, pero lo que s s es que el agua est hirviendo.

Se est colocando Colombia a la cabeza del su vecindario latinoamericano como atractivo para inversin?

Yo no quiero hacer malas comparaciones con los vecinos, pero lo cierto es que los dos ms cercanos, que son Venezuela y Panam (incluso siendo Panam un pas tremendamente interesante), Colombia ahora mismo aglutina o lidera este foco de inversin, las condiciones son tremendamente favorables.



Cmo sigue la salud de su padre, el ex presidente del Gobierno Adolfo Surez?



Me gustara mucho decir que est muy bien, pero, como todo el mundo sabe, l tiene una enfermedad degenerativa mental que lo mantiene en un mundo, digmoslo as, alejado del nuestro. No hay comunicacin intelectual posible con l, pero s hay una relacin afectiva muy viva, muy amable: es tremendamente sensible al cario, con la mirada se expresa muchsimo, sigue manteniendo una mirada viva, picarona incluso, agradable.Yo le sigo hablando todos los das que estoy a su lado, que son los das cuando estoy en Espaa, y (acta) como si me estuviera entendiendo plenamente. Y diciendo que me encantara tenerlo de otra forma, sigo dndolegracias a Dios por tenerlo cerca y de una manera tan amable y tan cariosa.

http://www.eltiempo.com/politica/colombia-pais-atractivo-para-inversionistas-en-especial-espanoles_9191813-4


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter