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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2011

Precisiones sobre el artculo Las voces que lucharon contra Franco de Jess Miguel Marcos
Los que faltan y lo que no ha cambiado

Carlos Tena
Rebelin


Algo sorprendido ante el contenido del artculo citado en el titular de esta rplica, paso a concretar al autor algunos de los puntos que seala en el mismo.

El primero y ms penoso es olvidar a otros muchos e importantes cantautores a quienes se persigui de forma pertinaz durante el franquismo. Me refiero a Suso Vaamonde, Miro Casabella, Manuel Gerena, Lourdes Iriondo, Mikel Laboa, Labordeta, Elisa Serna, Julia Len, Francesc Pi de la Serra, Benedicto, Lluis Llach y un largo etcreta.

Lo segundo, afirmar que aquella situacin no ha cambiado en lo esencial. Hoy, el rgimen neo franquista sigue prohibiendo conciertos de grupos y solistas anticapitalistas (Fermn Muruguza, Barricada,Tonino Carotone, Soziedad Alcohlika, Reincidentes, etc.), sobre cuya obra y presencia en los escenarios suelen caer las autoridades, por sistema. Por rgimen, sera ms acertado.

Admirando a Mara del Mar Bonet y Marina Rossell, comprendiendo que el redactor del escrito se cie a las conversaciones sostenidas con ellas en ese encuentro light celebrado en Valladolid, no deja de ser curioso el hecho de que en tal actividad cultural, se haya invitado a quienes menos sufrieron las iras de la censura.

El redactor del diario, muy joven supongo, con indudable buena voluntad (tan loable como alejada de la cruda realidad de aquellos aos), aplica trminos como telrico, elegante dignidad, lirismo crudo, para definir las voces y obras de creadores como Raimon, Serrat o Paco Ibez (respectivamente), lo que me lleva a disentir radicalmente de tales conceptos, por razones de pura esttica.

Raimon, siendo indiscutible que pisaba y vive en el planeta Tierra (supongo que de ah el epteto), fue mil veces ms censurado que Marina (que se incorpora a la cancin al final de la dictadura) y Mara del Mar, a la que la polica sola molestar de forma habitual, sobre todo tras el lanzamiento de su cancin Que volem aquesta gent.

La elegante dignidad del Noi del Poble Sec queda bonito, pero Serrat no fue un cantante sobre el que cayera el estigma de prohibido, excepto despus de la negativa de este a cantar en castellano en Eurovisin, algo por otra parte inimaginable en un autor serio. No creo que fuera elegante o digno, prestarse al juego de esa aberracin festivalera. Joan Manuel jams fue censurado por el contenido de sus canciones, excepto en dos ocasiones: Manuel y Fiesta, que tras los correspondientes retoques, sonaban sin problema alguno.

Lo del lirismo crudo de Paco Ibez me ha sobrecogido, a menos que el autor defina como portadores de tal atributo a Quevedo, Gngora, Blas de Otero, Celaya, y dems autores a los que, por fortuna, sigue cantando el entonces mil veces multado intrprete.

Me da en la nariz que el autor del escrito es muy joven. Tal vez de esos a quienes se le refieren algunas ancdotas y las considera ciertas.

Lo digo tambin por la cita de la que soy objeto, en la que Marcos asegura que quien firma esta carta, a finales de 1975, preparaba un especial del grupo britnico Doctor Feelgood, desechado finalmente por mis superiores de RNE.

No fue as, sencillamente porque lo exacto es que una tarde de Para vosotros jvenes (programa que dirig en la cadena pblica cuatro aos), donde habitualmente sonaban Llach, Benedicto, Paco, Dylan, Silvio, Pi de la Serra, Elisa Serna (la ms multada y encarcelada bajo el rgimen), Seeger, Bonet, Aute, Menese, Lertxundi, Las Madres del Cordero, Laboa, Pavesos y cien ms, en pleno mes de noviembre, mis compaeros del espacio y yo nos jartamos de que sonara msica de grupos y solistas nada sospechosos de antifranquismo, como Doctor John, Doctor Hook and The Medicine Show, Doctor Feelgood, y otros similares, antes del llamado Parte horario que acostumbraba a finalizar con el comunicado del equipo mdico habitual.

La irona y sarcasmo que encerraba esa retahla de canciones, fue suficiente como para que el director de la emisora, Ramn Villot, me llamara al orden, siempre con una sonrisa en la boca, pidindome un poco ms de prudencia, pero advirtindome que no repitiera la jugada. Ya haba tenido la visita de un miembro del entonces CESID, en la que el funcionario-espa le solicit todo tipo de datos sobre mi persona.

Villot fue todo un caballero, sobre todo comparado con sus sucesores del PSOE, desde Eduardo Sotillos (censor donde los hubiere) o Fernando Gonzlez Delgado, an peor que el anterior.

Lo que no acierto a comprender, por mucho que Martirio participara como miembra del grupo Jarcha (en su etapa final), es a cuento de qu la estupenda cantante onubense figurase en esa reunin de voces anti franquistas, a no ser porque el grupo mentado fuera responsable de aquel espantoso himno llamado Libertad Sin Ira, una de las canciones corales ms aberrantes de la historia reciente, cuya emisin era obligatoria en RNE, por rdenes de la UCD.

Esperando que estas lneas hayan aclarado algunos aspectos de aquella realidad, a la que se aproxim el Encuentro con las voces antifranquistas de Valladolid, me despido no sin antes sugerir la celebracin de otro acto similar, en el que participen las voces que en verdad fueron linchadas por aquel rgimen, que la actual monarqua protege, apadrina, elogia y aplaude.

Porque, que yo sepa, jams he escuchado al Borbn condenar aquella dictadura genocida y terrorista.

Carlos Tena, periodista

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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