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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2011

Un alegato que revela la naturaleza de la guerra y de las fuerzas en contienda
Marinelly Hernndez, prisionera poltica de guerra: "Me declaro en ruptura con el Estado colombiano y sus leyes injustas"

Traspasa los Muros


El pasado 6 de abril de 2011, Marinelly Hernndez Orozco, insurgente de las FARC EP y Prisionera de Guerra del Estado colombiano, fue conducida por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) a la audiencia pblica citada por el Juez Penal del Circuito Especializado de Quibd, dentro del proceso No. 2010002000.

Marinelly, de 33 aos de edad, miembro de una familia humilde y campesina de la vereda Agua Bonita del Municipio de San Rafael (Antioqua), luego de ser presentada en audiencia manifest al juez que se declaraba en ruptura, por considerar la inexistencia de garantas al debido proceso y por desconocer como autoridad al estado colombiano. En un escrito con el que sustent su declaracin y renunci a cualquier tipo de defensa, manifest textualmente:

"No necesito ninguna defensa, pues no he cometido ningn delito. Me declaro en ruptura con el Estado colombiano y sus leyes antipopulares e injustas. He sido una luchadora del pueblo".

En su narracin, Marinelly declar que durante su niez vivi en carne propia las continuas agresiones y persecuciones que el Ejrcito colombiano desat contra sus padres y todo el campesinado de su regin por el slo hecho de pertenecer a la Unin Patritica (UP), y en su adolescencia fue testigo de mltiples asesinatos de campesinos, amigos, vecinos y familiares, cuyos cuerpos eran abandonados con seales de tortura o desmembramiento.

Todo esto fue parte de la guerra sucia y psicolgica que implementaron para asustar a los luchadores populares. Acaso con todas estas vivencias que era el diario vivir, puede un nio o joven creer en un Estado o alguna justicia?, manifest la prisionera, quien atribuy tales crmenes la Polica, el Ejrcito y grupos paramilitares.

Cit, a manera de ejemplo, la masacre en el Ro Nare donde el Capitn Martnez con sus tropas ingresaron a unas minas de oro donde se encontraban los campesinos sacando el mineral y un da antes, lanzaron panfletos dicindoles que desalojaran, y al otro da entraron con motosierras y hachas, amarraron a los trabajadores en cadena y delante de ellos iban soltado de uno en uno, sin asesinarlos, les quitaban los brazos, las piernas y luego de cada persona recogan un solo brazo, una sola pierna y un montn lo tiraban al ro y otros a los huecos de las minas y otros los dejaban para que las aves se los comieran.

La prisionera revel que las acciones y violaciones del Estado colombiano contra el pueblo le indicaron el camino que deba seguir. La perspectiva que le aguardaba, de lo contrario, era terminar masacrada, torturada o discapacitada por ser ejemplarizada como quedan muchos campesinos, sin tener nada que ver con el conflicto, o terminar siendo desplazada y viviendo de las limosnas en las ciudades.

Con una madurez forzada por tales violaciones y entendiendo que por la vida no hay respeto y que slo existe el smbolo de la vida, Marinelly ingres a las FARC a los 14 aos, considerando esta como su nica alternativa o forma de preservar la vida, luchar por ella y reclamar nuestros derechos.


El Ejrcito se cobr su militancia en su padre, torturado y asesinado a los 70 aos

En su relato Marinelly denuncia que como represalia por haber ingresado a las FARC, en el ao 2000, el Ejrcito en contubernio con los paramilitares asesin a su padre:

A mi nico hermano tambin adolescente, le toc desaparecer, ni siquiera pudo darle sepultura a nuestro querido padre. Nuestro padre se llamaba Hctor Alonso Hernndez. El Ejrcito colombiano, en unin con los paramilitares lo colg vivo de sus manos introduciendo ganchos en sus extremidades como si fuera carne de carnicera, luego le chuzaron el estmago y todo su cuerpo con una navaja o cuchillo, despus arrollaron sus labios como se les taja a los pescados, por ltimo, le dieron un tiro de gracia en su cabeza; segn medicina legal o quienes practicaron el levantamiento, a nuestro padre lo torturaron vivo. Mi pap tena 70 aos de edad, Cmo es posible que hagan eso con un anciano, tildndolo de guerrillero? Acaso por yo ser revolucionaria Tenan que cobrarlo con la vida de mi padre?, entonces, Qu diramos de todos los senadores juzgados por parapoltica? Que todas sus familias tambin tendran que estar en las crceles o deberan ser torturadas y sometidas a vejmenes contra la humanidad?, cobardes los que torturan y dan positivos con los campesinos y las personas indefensas.

Despus de 16 aos en las FARC, Marinelly fue apresada. Afirma que le han atribuido un sinnmeros de delitos de los cuales no es responsable, a pesar que fue capturada en condicin de rebelde, siendo sometida a 3 juicios, condenada en 2 de ellos y procesada actualmente por los delitos de rebelin, terrorismo, homicidio, entre otros, segn sus propias palabras repitindose la misma dosis que en los anteriores juicios para justificar una nueva condena que legitime la cadena perpetua de hecho que se acostumbra imponer a las y los prisioneros polticos en Colombia.

A Marinelly Hernndez le causa hilaridad que a mujeres como ella las llamen a juicio por terroristas, mientras que el actuar terrorista ha sido bandera de los gobiernos durante los dos ltimos siglos, pero que en estos ltimos aos han pasado de la accin velada, a la accin descarada del Ejrcito colombiano que con una actitud real de terror cambia como el camalen, no de color sino de pelambre y en las noches combina brazaletes, filosos machetes y motosierras, para luego, en la maana, de nuevo convertirse en glorioso Ejrcito de Colombia Tengo que denunciar el innoble papel que juegan jueces y fiscales judicializando a campesinos en masa por el nico delito de vivir en zonas alta influencia del conflicto armadoCmo llamarle sino TERRORISTA! a un Estado que castiga con el hambre y el olvido a su pueblo y que producto de ello mueren gran cantidad de nios en total olvido, concluye la prisionera.

Luego de hacer un recorrido estadstico sobre los altos niveles de pobreza y desigualdad en Colombia y las prioridades de los gobiernos en hacer la guerra mediante practicas de lesa humanidad como las 3.000 ejecuciones extrajudiciales consumadas dentro del periodo presidencial de lvaro Uribe, el despojo de la tierra al campesinado y su acumulacin en pocas manos como principal causa del empobrecimiento de treinta millones de los 42.888.592 habitantes que, segn las cifras oficiales tiene Colombia, Marinelly, afirma que es impensable una solucin a los profundos problemas econmicos, polticos y sociales del pas si se sigue bajo la tirana de un rgimen que persista en las polticas de ruina para el campo y dentro de la misma dinmica, empuja a la miseria a las mayoras nacionales el pueblo colombiano est gobernado, desde sus diferentes estamentos, por bandidos, que en las ms diversas ramas, han recurrido a crmenes de lesa humanidad para perpetuarse en el poder.

As, seala que en los procesos polticos, al que son sometidas las y los revolucionarios en Colombia, se aplica una justicia de venganza privada con uso de las figuras pblicas por parte de una clase dominante que impone altas penas privativas de la libertad, citando al guerrillero Jacobo Arenas quien, segn la fuente, dijo: en Colombia hay dos poderes: el uno es el poder formal, como quien dice, el poder que se nos presenta en unas determinadas formas como por ejemplo, los llamados poder ejecutivo, poder legislativo y el poder judicial; este es el poder formal que no decide nada porque en las condiciones de hoy es como digamos algo decorativo, sujeto al verdadero poder.

Finalmente, la prisionera de guerra deja claro que para ella el aparato de justicia en el conflicto colombiano es una contundente arma del gobierno, por lo que rechaza los supuestos beneficios o pactos que le ofrecen, afirmando: Asumo todos los procesos a los que he sido sometida, incluyendo el presente, no pretendo un trato benvolo, conozco claramente la poltica de cadena perpetua fijada para las y los prisioneros polticos, hagan lo que tengan que hacer, no me preocupo, porque la historia me absolver y la justicia revolucionaria condenar a quien como ustedes se levantaron contra su puebloSeor Juez, no tiene usted autoridad moral para juzgarme, ni usted seor fiscal para acusarme, se equivocaron si piensan que he venido a renegar de mi organizacin y mi partido, pues an padeciendo los sinsabores de los 40 aos a los que he sido condenada con anterioridad y de los ltimos acontecimientos me ratifico ORGULLOSA FARIANA Y EN LA BSQUEDA DEL HOMBRE Y LA MUJER NUEVA!, capaz de generar los cambios que garanticen el desarrollo de una vida digna en todos los campos de la produccin, desarrollo que con el actual sistema capitalista no est en capacidad de otorgar, pues sus fines son contrarios a mi sentir por lo que lo combato y lo combatir Desconozco el Estado que me juzga y mantiene prisionera, slo reconozco para mi juicio los documentos farianos, por ser la nica institucin que respeto y por la que llegara sin duda al sacrificio. De la misma manera, el nico Estado que respeto, amo y reconozco es el ESTADO MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP y su Secretariado, enarbolando la espada y el pensamiento de nuestro libertador Simn Bolvar, nuestro padre espiritual, por la definitiva independencia y la construccin de la patria grande y el socialismo, hemos jurado vencer y venceremos!!!

Con estas palabras Marinelly Hernndez Orozco, convid al juez a no requerirla a futuras audiencias y a no nombrarle abogado para su defensa, pues considera no tener nada de qu defenderse por no ser responsable de ningn delito.

Mientras tanto, desde la Reclusin de Mujeres de Medelln, Marinelly espera el desarrollo del conflicto colombiano, en sus palabras, con la cabeza y la moral revolucionaria en alto insistiendo en citar a su camarada Jorge Briceo al decir En las FARC no tenemos almas de traidores, sino de patriotas y revolucionarios, hemos luchado y continuaremos hacindolo con valor, entrega y sacrificio por derrocar este rgimen podrido de las oligarquas y construir otro orden social.

Este es el caso mas significativo de ruptura que durante la ultima dcada se haya presentado, pues representa a miles de hombre y mujeres que en sus edades de mayor grado de productividad son sometidos a cadena perpetua en lo real, quedndoles como nica esperanza para recobrar su libertad la salida poltica al conflicto o un eventual intercambio humanitario.


http://www.traspasalosmuros.net/node/359



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