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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2011

Sobre el Stalin de Domenico Losurdo
Historia y crtica de una leyenda negra (III): Un dios arrojado al infierno

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


El primer captulo del magnfico libro del filsofo e historiador italiano lleva por ttulo: Cmo arrojar un dios al infierno: el informe Kruschov. Un enorme, siniestro, caprichoso y degenerado monstruo humano es el ttulo del primer apartado; tras l, el anlisis de algunas de las grandes acusaciones del informe.

Losurdo, como el buen cine, empieza alto y all, no es fcil la tarea, pretende mantenerse. Se mantiene de hecho. Su hiptesis: el retrato de Stalin del informe secreto de 1956 ha abonado indocumentadamente la tradicin antiestalinista, al igual que, por otra parte, las aproximaciones de Trotsky a la figura del estadista sovitico. Ampliamente convergentes entre ellos, hasta qu punto estos dos retratos resisten la contrastacin histrica?. La respuesta pueda imaginrsela el lector: no resisten el anlisis histrico al que les somete Losurdo. Veamos cmo construye el historiador italiano la escena y su conclusin.

Si analizamos hoy, 2008, primera dcada del siglo XXI, Sobre el culto de la personalidad y sus consecuencias, el texto ledo por Kruschov, el conocido como Informe secreto, un detalle llama inmediatamente la atencin en opinin de DL: estamos en presencia de un discurso reprobatorio que se propone liquidar a Stalin en todos los aspectos (hago nfasis en el cuantificador universal).

Por qu? Por una parte porque el responsable de tantos crmenes horrendos era un individuo despreciable tanto en el plano moral como en el plano intelectual. Adems de despiadado, el dictador era tambin ridculo: conoca el campo y la situacin agrcola slo a travs de las pelculas, pelculas que por lo dems embellecan la realidad hasta el punto de hacerla irreconocible. Losurdo, que ha citando a Kruschev hasta este momento, toma pie en Deutscher a continuacin: Ms que por una lgica poltica, de Realpolitik, la represin sangrienta desencadenada por Stalin habra sido dictada por el capricho personal y por una patolgica libido dominandi. Surga as observaba satisfecho Deutscher en junio de 1956, sacudido por las revelaciones de Kruschev y olvidando as el respetuoso y a ratos admirado retrato de Stalin realizado por l mismo tres aos antes el retrato de un enorme, siniestro, caprichoso y degenerado monstruo humano.

Algunas de las hazaas blico-represivas de Stalin: el strapa haba carecido hasta tal punto de escrpulos que tram el asesinato del que era su mejor amigo, Krov, para poder acusar del crimen, por l ordenado, y liquidar as uno tras otro a sus opositores, reales o potenciales, verdaderos o imaginarios. Por lo dems, la despiadada represin tampoco se haba cebado solamente con individuos y grupos polticos: haba conllevado las deportaciones en masa de enteras poblaciones, arbitrariamente acusadas y condenadas en bloque por connivencia con el enemigo. Sobre todos estos asuntos escribir Losurdo en este mismo captulo.

Habra al menos contribuido Stalin a salvar a su pas y al mundo del horror del Tercer Reich? No, en absoluto; todo lo contrario. Segn Kruschov, la gran guerra patritica se haba ganado pese a la locura e irresponsabilidad de Stalin: que inicialmente las tropas del Tercer Reich hubiesen conseguido penetrar tan profundamente en el territorio sovitico, sembrando tanta muerte y destruccin, fue solamente a causa de su imprevisin, su obstinacin y su ciega confianza en Hitler. Por su irresponsabilidad, la Unin Sovitica haba acudido a la trgica cita sin preparacin, sin defensa adecuada. Adems, despus de las primeras derrotas y los primeros desastres en el frente, el mximo responsable del pas se haba abandonado al abatimiento e incluso a la apata. Incapaz de reaccionar, Stalin se abstuvo durante mucho tiempo de dirigir las operaciones militares, y dej de ocuparse de cualquier cosa. Transcurrido cierto tiempo, plegndose finalmente a la insistencia de los otros miembros del Bur Poltico del PCUS, haba vuelto a su puesto. Ojal no lo hubiera hecho!, hace exclamar DL a Kruschov. Aqul que dirigi monocrticamente la Unin Sovitica, tambin en el plano militar, cuando sta se enfrentaba a una prueba mortal, haba sido un dictador tan incompetente que no tena familiaridad alguna con la direccin de operaciones militares. Es un cargo, seala DL, en el que el Informe secreto insiste con fuerza: Es necesario tener en cuenta que Stalin preparaba sus maniobras en un mapamundi. S, compaeros, l sealaba la lnea del frente en un mapamundi. Ha hablado aqu Kruschev de nuevo.

Llegados a este punto se puede considerar completo el retrato del degenerado monstruo humano que emerge -DL toma ahora pie en la observacin de Deutscher- del Informe secreto, concluyendo, sin entrar por el momento en ello, en la agravacin posterior de la represin estaliniana finalizada la II Guerra Mundial.

Losurdo recuerda que haban transcurrido apenas tres aos desde las manifestaciones de afliccin provocadas por la muerte de Stalin. Tan fuerte y persistente era todava su popularidad, sostiene DL, que, al menos en la URSS, la campaa lanzada por Kruschov encontr inicialmente una fuerte resistencia. Cmo documenta Losurdo esta fuerte resistencia inicial? Tomando pie en el libro de Zubkova de 2003 y citando un ejemplo, un solo ejemplo: la movilizacin de los estudiantes de Tiflis, la capital georgiana, el lugar del que era oriundo el autor de Cuestiones del leninismo: El 5 de marzo de 1956, en ocasin del tercer aniversario de su muerte los estudiantes de Tiflis salieron a la calle para colocar flores en el monumento dedicado a Stalin, y este gesto en honor a Stalin se transform en una protesta contra las deliberaciones del XX Congreso. Las manifestaciones y asambleas continuaron realizndose durante cinco das, hasta que la tarde del 9 de marzo, se enviaron tanques a la ciudad para restaurar el orden.

El Informe secreto se ley a finales de febrero de 1956. Se hizo pblico tres semanas despus, a mediados de marzo, e, inicialmente, no en el interior de la URSS. No es seguro que los estudiantes movilizados conocieran con detalle su contenido, aunque es posible que alguna copia de l llegara al comit regional del Partido, y tampoco parece evidente la relacin causal entre su movilizacin y el rechazo de todos los contenidos del Informe. Aunque, desde luego, pudo haber alguna conexin entre ambos sucesos.

Para Losurdo la informacin citada, la lucha estudiantil de Tiflis, tal vez pueda arrojar luz sobre las caractersticas del informe secreto: En la URSS y en el campo socialista se estaba librando una enconada lucha poltica, y el retrato caricaturesco de Stalin serva perfectamente para deslegitimar a los estalinistas que podan hacer sombra al nuevo lder. El culto a la personalidad, que haba reinado hasta aquel momento, no permita juicios matizados: un dios deba ser arrojado al infierno. No es fcil captar las razones del primer entrecomillado de Losurdo ni tampoco si l acepta convencido la existencia de ese culto poltico, fuertemente abonado desde el poder, hasta la muerte de Stalin.

DL cambia de escenario para enlazar posteriormente los dos marcos esbozados. El segundo de ellos.

Decenios antes, en el transcurso de otra batalla poltica de caractersticas diferentes pero no menos intensa, cuyas diferencias Losurdo no delimita, Trotsky haba esbozado un retrato de Stalin dirigido no solamente a condenarlo en el plano poltico y moral, sino tambin con la intencin de ridiculizarlo en el plano personal: haba sido un pequeo provinciano, un individuo caracterizado desde el comienzo por una irremediable mediocridad y torpeza, que daba a menudo una psima imagen tanto en el mbito poltico, como en el militar e ideolgico, y que nunca consegua desembarazarse de la tosquedad del campesino. Es cierto que en 1913 Stalin haba publicado un ensayo de innegable valor terico, El marxismo y la cuestin nacional, pero, DL sigue recordando las tesis del dirigente del Ejrcito Rojo, el autntico autor del texto era Lenin, mientras que Stalin deba entrar en la categora de los usurpadores de los derechos intelectuales del gran revolucionario.

La tesis poltico-histrica de fondo: entre los dos retratos, seala el autor italiano, entre el informe secreto de 1956 y las aproximaciones del Trotsky de mediados de los treinta, no faltan puntos de encuentro. Kruschov insina que el autntico instigador del asesinato de Krov haba sido Stalin, y este ltimo haba sido acusado (o al menos considerado sospechoso) por Trotsky de haber acelerado, con ferocidad monglica, la muerte de Lenin. No slo eso: El Informe secreto reprocha a Stalin la cobarde evasin de sus responsabilidades a comienzos de la agresin nazi, pero el 2 de septiembre de 1939, antes an de la operacin Barbarroja, Trotsky haba escrito que la nueva aristocracia en el poder se caracterizaba por su incapacidad para comandar una guerra; la casta dominante en la Unin Sovitica estaba destinada a adoptar la actitud propia de todos los regmenes destinados al ocaso: despus de nosotros, el diluvio. A pesar de su posicin antitrotskista, el informe de Kruschov, parece sealar Losurdo, bebe de esta fuente criticada

No podemos entrar ahora con detalle, si siquiera resumir, pero fue esa, la sealada por DL, la nica perspectiva del Informe secreto del nuevo secretario general del PCUS?

El discurso de Kruschov fue ledo en Mosc el 25 de febrero de 1956, en sesin cerrada, como la mayora de las otras sesiones, del XX Congreso del PCUS. Fue "secreto" en tanto que fue pronunciado en sesin no abierta a personas no militantes del Partido y, adems, en que no form parte de los informes y resoluciones oficiales congresuales. S se distribuyeron, en cambio, copias de l a los comits regionales y nacionales del PCUS y a algunos gobiernos extranjeros.

El texto completo se hizo pblico tres semanas despus, 18 de marzo de 1956, e, inicialmente, slo en Belgrado y Washington. Todo apunta en que las, digamos, revelaciones y acusaciones hechas por Krushchov y la esperanza de "desestalinizacin" crearon grandes expectativas en Europa oriental (y tambin entre los partidos comunistas de Europa occidental, aunque no fuera de fcil aceptacin), provocando probablemente, rechazo y oposicin en algunos lugares como Georgia.

El discurso de Kruschov se abre con las siguientes palabras: Camaradas: En el informe que present el Comit Central del Partido al XX Congreso, en numerosos discursos pronunciados por delegados a ese Congreso, y tambin durante la reciente sesin plenaria del C.C., se dijo mucho acerca de los efectos perjudiciales del culto a la personalidad. Despus de la muerte de Stalin el Comit Central del Partido comenz a estudiar la forma de explicar, de modo conciso y consistente, el hecho de que no es permitido y de que es ajeno al espritu del marxismo-leninismo elevar a una persona hasta transformarla en superhombre, dotado de caractersticas sobrenaturales semejantes a las de un dios. A un hombre de esta naturaleza, prosegua Kruschev, se le supona dotado de un conocimiento inagotable, de una visin extraordinaria, de un poder de pensamiento que le permite prever todo, y, tambin, de un comportamiento infalible.

Entre nosotros, prosigue Kruschov, se asumi una actitud de ese tipo hacia un hombre, especialmente hacia Stalin, durante muchos aos. Sea como fuere, la finalidad del informe presentado no era valorar la vida y las actividades de Stalin. Por qu? Porque los mritos de Stalin son bien conocidos a travs de un sinnmero de libros, folletos y estudios que se redactaron durante su vida. Qu mritos son esos en opinin de Kruschov? El papel de Stalin en la preparacin y ejecucin de la revolucin socialista, en la guerra civil, en la lucha por la construccin del socialismo en nuestro pas, es conocido universalmente. Nadie lo ignora. Tampoco el autor; el cuantificador de Losurdo queda con ello algo maltrecho.

Lo que ese momento interesaba analizar era un asunto de inmensa importancia para el PCUS: Nos incumbe considerar cmo el culto a la persona de Stalin creci gradualmente, culto que en momento dado se transform en la fuente de una serie de perversiones excesivamente serias de los principios del Partido, de la democracia del Partido y de la legalidad revolucionaria. La militancia no se haba dado cuenta cabal de las consecuencias prcticas derivadas del culto al individuo, del gran dao causado por el hecho de que se haya violado el principio de la direccin colegial en el Partido, concentrando un poder limitado en las manos de una persona, el C.C. del Partido absolutamente necesario exponer los detalles de este asunto al XX Congreso del Partido Comunista de la Unin Sovitica.

El informe recuerda a continuacin que Lenin diagnostic por escrito el carcter de Stalin y en forma absolutamente concreta, sealando que era necesario examinar la necesidad de desplazar a Stalin de su puesto de Secretario General, puesto que era un ser insolente en exceso hacia sus camaradas y tambin, porque, siendo caprichoso, podra abusar del poder. As, en diciembre de 1922, en una carta al Congreso del Partido, el conocido como su testamento poltico, Lenin haba dicho: Despus de tomar posesin del cargo de Secretario General, el camarada Stalin ha acumulado en sus manos un poder desmedido y no estoy seguro de que sea siempre capaz de usar este poder con el debido cuidado.

Kruschov aporta nuevos documentos en el informe: Camaradas: el Congreso del Partido debe familiarizarse con dos nuevos documentos que confirman que el carcter de Stalin era tal cual lo haba revelado Lenin en su testamento. Estos documentos son cartas de Nadejda Constantinovna Krupskaya [esposa de Lenin], a Kamenev, que en ese tiempo encabezaba el Bur poltico, y una carta personal de Lenin a Stalin. Conclusin del nuevo secretario general del PCUS: Camaradas: No discutir estos documentos, puesto que ellos hablan por s solos. Observar slo que si Stalin pudo comportarse de esta manera durante la vida de Lenin y hacia Nadejda Constantinovna Krupskaya, a quien el Partido bien conoce y valora altamente debido a su leal amistad con Lenin y al hecho de que fuera una activa batalladora por la causa del Partido desde su creacin, entonces nos es permitido imaginarnos fcilmente cmo Stalin tratara a otra gente. De qu forma actuaba Stalin? Stalin actuaba no a travs de explicaciones y de cooperacin paciente con la gente, sino imponiendo sus concepciones y exigiendo una sumisin absoluta a su opinin. El que osara oponerse a algn concepto o intentara probar la correccin de su punto de vista y de su actitud, estaba condenado a que se le relegara del grupo dirigente colectivo y que se le sometiera posteriormente a la aniquilacin fsica y moral.

Ello fue especialmente cierto en lo referente al perodo posterior al XVII Congreso del Partido, cuando muchos dirigentes del Partido y simples trabajadores honrados y afanosos del Partido, todos dedicados a la causa del comunismo, cayeron vctimas de su despotismo.

Kruschov seala, por otra parte, que el Partido haba tenido que reir serias luchas contra los trotskistas (con los que no parece simpatizar en absoluto), derechistas y nacionalistas burgueses, y que desarm ideolgicamente a los enemigos de Lenin. No hubo problemas aqu en su opinin: en esta guerra, que NK llama guerra e ideolgica, se llev a cabo con xito y, como resultado de ello, el Partido se templ y se fortaleci. En todo esto Stalin desempe un papel positivo. El Partido libr una gran lucha poltica y espiritual contra miembros de l que propusieron tesis antileninistas, que presentaron una lnea poltica hostil al Partido y a la causa del socialismo [el nfasis sobre el papel positivo es mo]. Esta fue una lucha enconada y difcil, pero necesaria. Por qu? Porque la lnea poltica tanto del bloque trotskista-zinovievista, como del bujarinista conduca a la restauracin del capitalismo y a la capitulacin ante el mismo.

Sobre el asesinato de Kirov, se seala en el informe que hasta el momento las circunstancias que rodean el asesinato de Kirov encubren muchos asuntos inexplicables y misteriosos que exigen un examen ms cuidadoso. Hay razones que permiten suponer que el asesino de Kirov, Nikolayev, fue ayudado por uno de los hombres asignados para proteger la persona de Kirov. Mes y medio antes del asesinato, Nikolayev fue apresado por suponrsele un comportamiento sospechoso, pero se le dej en libertad y ni siquiera se le registr. Es causa de sospecha el hecho de que cuando el miembro de la Cheka designado para proteger a Kirov fue conducido para ser interrogada el 2 de diciembre de 1934, muri en un accidente automovilstico, del cual salieron ilesos todos los otros ocupantes del vehculo. Despus del asesinato de Kirov, altos funcionarios del N.K.V.D. en Leningrado fueron condenados sin severidad, pero, tres aos despus, en 1937, se les fusil. Kruschev conjetura que podemos presumir que se les fusil con el objeto de cubrir los rastros de los organizadores del asesinato de Kirov

Es as que las persecuciones en masa se estimulaban en este tiempo en nombre de la lucha contra el trotskismo. Es cierto que los trotskistas en ese tiempo constituan un peligro para el Partido y el Estado Sovitico? No lo eran en opinin de Kruschov: Debemos recordar que en 1927, en vsperas del XV Congreso del Partido, el movimiento trotskista-zinovievista de oposicin slo obtuvo 4.000 de los 724.000; votos emitidos. Durante los diez aos que transcurrieron entre el XV Congreso del Partido y el Pleno de febrero y marzo del C.C. del Partido, el trotskismo se haba debilitado del todo, muchos trotskistas de antes haban variado de opinin y trabajaban en diversos sectores por la construccin del socialismo. Queda en claro que la marcha de la construccin socialista era tal que no justificaba el terror y las represiones en masa por todo el pas. Kruschov, como es evidente, parece justificar aqu los procedimientos represivo-autoritarios -o, acaso, tiene muy en cuenta las caractersticas y presupuestas de los asistentes al congreso- si el trotskismo hubiera tenido mayor fuerza.

En las conclusiones, sealaba Kruschov: Es nuestro deber examinar muy seriamente el problema del culto a la personalidad. No podemos permitir que este asunto salga del Partido y llegue a la prensa. Por esta razn lo estamos discutiendo aqu en una sesin secreta. No es conveniente proveer al enemigo de municiones; no debemos lavar nuestra ropa sucia ante los ojos del mundo. Creo que los delegados a este Congreso comprendern bien el significado de lo dicho y valorarn debidamente estas sugestiones. El culto a la personalidad debe abolirse de forma absoluta y definitiva: debemos llegar a conclusiones correctas tanto en el campo ideolgico y terico, como en el campo del trabajo prctico. Es necesario adelantar la siguiente mocin: Condenar y eliminar de una manera bolchevique el culto a la personalidad por ser contrario al marxismo-leninismo y ajeno a los principios del Partido y a sus normas y combatir inexorablemente todo intento de reintroducir su prctica en cualquiera forma.

Se deba volver a respetar la tesis ms importante del nada ms y nada menos- marxismo-leninismo cientfico, que estableca que la historia la crean los pueblos, como as tambin todos los bienes espirituales y materiales de la humanidad. Deba volverse a interpretar la responsabilidad del partido marxista en la lucha revolucionaria por la transformacin de la sociedad, vindolo como responsable de lograr la victoria final del comunismo. En el tercer punto de conclusiones del Informe, se sealaba que haba que restablecer completamente los principios de la democracia sovitica, tal cual se enuncian en la constitucin de la Unin Sovitica y que son contrarios al abuso caprichoso, por parte de un individuo, del poder.

Medio ao despus de la publicacin del Stalin de Losurdo en 2008, Lucio Magri public un libro en mi opinin imprescindible: El sastre de Ulm [1]. El captulo V est dedicado a El shock del XX Congreso. Vale la pena detenerse en l.

Como Losurdo, Magri nunca decepciona.

Notas:

[1] Lucio Magri, El sastre de Ulm, El Viejo Topo, Barcelona, 2011 (edicin italiana 2009).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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