Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2011

Carta de Jos Manuel Zelaya Rosales al FNRP
Sobre la mediacin de Cartagena de Indias

Jos Manuel Zelaya Rosales
Rebelin


Santo Domingo, 24 de abril de 2011
Pueblo hondureo;
Compaeros y Compaeras
Frente Nacional de Resistencia Popular

Hace una semana les inform sobre el inicio formal de un proceso de mediacin para la bsqueda de una salida a la crisis poltica hondurea, surgido a instancias de los presidentes de las repblicas de Colombia y Venezuela .

El deseo de Colombia y Venezuela, se dio a conocer preliminarmente hace varios meses, en lo que se entiende como diplomacia de bajo perfil, aunque las gestiones oficiales, pblicas y directas, para mediar, surgieron el da sbado 9 de abril en Cartagena de Indias con la presencia del rgimen hondureo, la que fue confirmada hasta ltima hora y fue, en parte, objeto de mi informe en la carta citada en el primer prrafo de esta misiva.

Esta mediacin de Colombia y Venezuela es un espacio adecuado para plantear la situacin de los derechos humanos de las vctimas del golpe, as como los graves problemas generados por el golpe de Estado. A nivel del Estado hondureo, reconozco, que es la es la primera vez en casi 2 aos que se manifiesta voluntad para escuchar nuestro punto de vista, nuestras dificultades y privaciones, lo que constituye, sin lugar a dudas, un avance ostensible en el desarrollo de esta crisis y su ausencia de justicia.

A quienes ha sorprendido esta informacin, es necesario recordarles que las gestiones de los pases y gobiernos amigos nunca se han detenido durante todo el tiempo de mi destierro; los pases de Amrica Latina, casi sin excepcin, especialmente Repblica Dominicana, Brasil, y otros han hecho infinidad de esfuerzos, por encontrar una salida a la crisis hondurea. Lo mismo han hecho Espaa y el propio Secretario General de la Organizacin de Estados Americanos; ya que la situacin de inestabilidad creada en Honduras es una amenaza real y vigente contra las democracias del continente.

El verdadero obstculo que hemos tenido para encontrar salidas justas, durante todo este tiempo, han sido las posiciones parciales, del propio departamento de Estado de los Estados Unidos, y sus gestiones internacionales para favorecer la impunidad del Golpe de Estado Militar en Honduras; as lo ha expresado constantemente, la secretaria Clinton, afirmando que "en Honduras ya se han cumplido todos los requisitos" mientras, por otro lado, el Sub secretario Valenzuela, repite que "para la restauracin del estado de derecho no basta con las elecciones".

Todos los pueblos y pases saben bien que las elecciones fueron conducidas por Estados Unidos con la misma dictadura que rompi el orden, violando todas las resoluciones multilaterales y el propio acuerdo San Jos - Tegucigalpa, y en consecuencia ahora, el propio terrorista, Micheletti, goza de toda la impunidad, con la anuencia norteamericana, como el nuevo congresista vitalicio de Amrica Latina, esta vez, en Honduras.

Para ningn Estado de la regin es secreto, el empeo que ha mostrado la diplomacia norteamericana para resolver el asunto hondureo y sentar un precedente de impunidad y ablandamiento contra los Golpes de Estado Militares en el continente.

He oficializado estas denuncias y todos estos aspectos, con la coordinacin general en pleno del FNRP en Caracas, Sub coordinador, Juan Barahona , y compaeros como Gilberto Ros, y miembros de la resistencia , reiterando los puntos que consideramos, irrenunciables a la restauracin del sistema democrtico. 1) Convocatoria por plebiscito a la Asamblea Nacional Constituyente originaria 2) Inmediato retorno de exiliados 3) respeto irrestricto a los derechos humanos 4) y reconocimiento del FNRP como fuerza poltica.

Y se ha solicitado la conformacin de una Comisin Internacional de Verificacin y Seguimiento de un posible acuerdo.

Tambin se ha hecho pblico, que el planteamiento de los 4 puntos, fue bien visto y aceptado por todos los participantes en Cartagena de Indias; ignoro si esta situacin va a variar despus de la llamada en esta semana santa, de la secretaria Clinton a Honduras." Seguramente si " y debemos estar pendientes y alertas, pues en los Estados Unidos no se puede confiar ni un instante.

Estamos dentro de lo que manda la Constitucin Hondurea, y los artculos, numerales, dos (2), numeral tres (3), y el artculo 375 constitucional, como parte esencial de la doctrina democrtica; igual que obedeciendo los mandatos de las asambleas pblicas que fueron definidas con el respaldo de ms de un milln de firmas del soberano que exigen su fiel cumplimiento.

Contrario a algunos argumentos, entiendo, que por definicin, el rompimiento del orden constitucional, no extingue nuestros derechos elementales, ni exime al Estado de su cumplimiento.

A los miembros de la resistencia que se oponen a encontrar salidas pacficas, en nombre de la coordinacin general del frente, de los organismos sociales y polticos de las bases en resistencia, a nivel nacional, que igual que la Unificacin Democrtica, y el Partido Liberal en resistencia, les expreso, que esta crisis que sigue generando vctimas, y donde los ms sacrificados no son los golpistas; solo se podr detener cuando se abran los espacios, y se reconozca el derecho a la igualdad de todas las fuerzas polticas de la nacin y el poder del soberano, solo entonces podremos restaurar el tejido social y democrtico del pas.

Ustedes, mejor que nadie, despus de tantos meses de lucha y sacrificios humanos en las calles, saben que el proceso de busca de la verdad y la demanda de justicia no podemos esperar a que sea un obsequio de la oligarqua, tenemos que luchar pacficamente, junto al pueblo, por la refundacin, mediante una convocatoria donde el pueblo sea quien decida, por una Asamblea Nacional Constituyente, amplia y originaria.

Para concluir quiero mencionar que las organizaciones regionales de UNASUR y el ALBA, y la mayora de sus pases, no han modificado su posicin de "no reconocimiento" y esa poltica no ha de variar si no se cumplen condiciones democrticas que pongan fin a la persecucin y al injusto destierro, esto es as para Brasil, Argentina, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Uruguay junto a Nicaragua.

Pueblo hondureo y Compaeros y compaeras; nuestro compromiso es brindar la informacin de forma transparente y oportuna a todo el pueblo, por todos los medios a nuestro alcance, con la firme conviccin de que la verdad es la base de nuestras ideas, y con ellas derrotamos da a da al cinismo y la hipocresa de quienes han violentado nuestra paz y nuestros derechos.

Jos Manuel Zelaya

Presidente Constitucional de Honduras 2006 2010

Coordinador General del FNRP

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter