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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2005

Centenario de Cruz Collado, escultor

Antonio Cruz Gonzlez
Rebelin


En nuestro pas, a los hroes y a los genios se les suele reconocer sus mritos cuando fallecen. Surge una caterva de "amigos de Job" cuyos sabios consejos y meritorias crnicas necrolgicas ensalzadoras surgen como por encanto, llevando al ponderado fallecido al Olimpo del Panten de ilustres. Pues ni en su vida, ni en su fallecimiento, tuvo Antonio Cruz Collado corifeos. Toda esta reparandoria introductoria es para demostrar, lejos de la hagiografa de su amante hijo, que sus mritos, como buen escultor se esfumaron y qued la obra, pero no qued el nombre. Tuvo sus dos o tres minutos de fama, Premio Nacional de Escultura con la monarqua del abuelo Borbn del rey actual, Medalla de Oro de Bellas Artes en la Segunda Repblica, Pensionista becado en Roma, Florencia y Pars, tambin en estos perodos. Visitador escptico de Nueva York, dnde quisieron encargarle las obras por metros de fachada, a lo que se neg en postura quijotesca, s, pero creo que muy digna.

Es de destacar que nuestro pas, que analizamos desde esta parte de Europa, a la que ahora pertenece, entonces no estaba para lanzar cohetes por las Bellas Artes. Eran los das de la guerra en Marruecos, el escndalo subsiguiente de aquel evento, tapado con la primera Dictadura, el fracaso de la poltica que hizo entrar la Segunda Repblica y el posterior golpe de Estado que llev a la guerra civil, y a la segunda Dictadura.

En ese entorno hay que situarse. Si nuestro escultor, hubiese optado por el exilio como otros artistas, ahora sera venerado en Pars, Florencia, Roma, etc.; opt por quedarse en Madrid. La Repblica le haba otorgado la ctedra de Dibujo en el Instituto Lope de Vega (1.934). La enfermedad que le acompa toda la vida, una lcera de estmago que le haca medicarse continua y diariamente, le vari el rumbo de su destino. Entre los pocos documentos que dispongo, figuran dos o tres decisivos para comprender su situacin en la guerra civil. As en los das que el Gobierno se dirige a Valencia, le destinan a Alicante y aparece una licencia por reconocimiento mdico, que le excusa de salir de Madrid. No dispongo de ms explicaciones. Otro documento nos indica que se qued de Delegado de Bellas Artes en Madrid, nombramiento de la Repblica, que luego le iba a costar, aparte de la prdida de ese cargo, el ttulo de "desafecto al Rgimen" con un expediente de Depuracin, por el que pi erde la ctedra y se le acusa de tener carnet sindical de CNT y ayuda econmica al Socorro Rojo. Lo que para los que estudiamos ese perodo oculto de la Historia de Espaa, eran pecados gravsimos que te podan constar, como a tantos, incluso la vida.

Parece ser que la defensa, como Delegado de Bellas Artes, junto con el director en funciones, del Museo Cerralbo, casern ubicado en la calle Ventura Rodrguez de Madrid, del expolio de las obras de arte y de incunables de su biblioteca, motiv que: 1) Se conservaran las obras y no fueran robadas, esquilmadas, saqueadas y/o quemadas, y hoy podamos contemplarlas, en ese maravilloso Museo. 2) Que el enfrentamiento con milicianos que pretendan apoderarse del casern ( pinsese que la esquina de esa calle daba al entonces Cuartel de la Montaa y al frente de guerra en la Casa de Campo) pudo ser objeto de denuncia, y l contaba, en familia y de forma oral, que un ordenanza del Instituto dnde ejerca la ctedra, le haba salvado de ser fusilado en ltima instancia, es decir al descender del camin para ubicarse en el paredn. La ancdota contada hoy parece de risa, pero no creo que lo fuera entonces. Simplemente dijo algo as como "a ste pjaro le tenemos que interrogar que tiene varias cosas pendientes" y se lo llev. As era la guerra civil. Perseguido por unos, por defender lo que era de esos "unos" y de otros por tener unos mritos cuando no se podan tener.

Addenda: el palacio museo de Cerralbo, perteneca al Estado desde mucho tiempo atrs a la Repblica, no era ya el palacio privado perteneciente a la aristocracia que un da fue.

Parece ser que en las alegaciones del expediente de depuracin, cuyo contenido no conozco con todo detalle, se cit la defensa del patrimonio artstico del expolio de guerra. Supongo que eso le vali una pena menor, como era la libertad vigilada, con la obligacin de la presentacin en centros oficiales y el riesgo de perderla en cualquier momento, por cualquier vanalidad.

Esta historia est llena de lagunas y es la que no aparece en el Espasa, dnde tambin estn mi abuelo y mi to abuelo, ambos pastores de ovejas, que al igual que Miguel Hernndez, su sapiencia escultrica aflor a la luz, y dieron, en segunda generacin, toda su carga gentica de arte escultrico lo que ellos comenzaron, en su hijo y sobrino, Antonio. Esta resea en el Anexo de la "C" del diccionario enciclopdico Espasa, es otra de los pequeos minutos de gloria y reconocimiento de Cruz Collado, escultor, nacido en 1.905 y fallecido en el trmino municipal de Pozuelo de Alarcn, en unas vacaciones de verano, el 9 de agosto de 1962. Tambin su fallecimiento con 57 aos, sin conseguir el ttulo de Acadmico de Bellas Artes, esperado pero no ocurrido, le separ, injustamente de esa fama y reconocimiento que se le resiste.

Sus obras estn principalmente en Madrid. Son monumentos reconocidos por muchos, pero cuyo nombre se ignora, como en casi todas las esculturas. En la calle Princesa el portador de la antorcha olmpica que est en el remate del edificio de seguros El Ocaso, de ms de cuatro metros de altura, en bronce. En la Gran Va, las esculturas de la fachada del edificio dnde se ubicaba el cine Pompeya, entre el Coliseum y el Gran Va. En el Retiro, en el Jardn del Francs, enfrente del Casn, las figuras de madre e hijo que amparan el retrato del Dr. Pulido (de otro escultor). En el complejo de La Moncloa, dos figuras de tamao natural, representativas de la Agricultura (antes eran los edificios del Instituto de Investigaciones Agronmicas). En la Iglesia de S. Sebastin de la calle Atocha, la figura del altar mayor, un sansebastin en taparrabo, perseguido por la censura pacata de la propia iglesia, que coloc la figura de lado, para evitar "el sexo frontal", as como una Sagrada Fam ilia de la capilla de los Arquitectos y los Evangelistas gigantescos de las pechinas del crucero.

Tanbin existe alguna figura en parques fuera de Madrid, como la que an perdura (copia) en Gijn, en el parque de Isabel la Catlica. En A Corua, fachada del Banco Hispano Americano, dos figuras de infantes alrededor del escudo de la ciudad, con cierto protagonismo, porque decan en mi casa que uno de ellos era yo de nio. Digamos que las citadas son obras monumentales para edificios, plazas, parques. La obra que se ha difuminado en el tiempo o que est indita en manos familiares, es la propiamente vanguardista. En los tiempos del Premio Nacional, sus pequeas esculturas, de inspiracin modiglianesca o en consonancia con De Chirico, se pueden englobar, perfectamente en las Vanguardias. Sus dibujos inditos, de la dcada de los cincuenta, su malabarista (1960), expuesto en el Circulo de Bellas Artes en el momento de su creacin, componen una obra desconocida, preciosa, de vanguardia, pero con una fuerza y una creatividad realmente agradable. No en vano el defina el Arte co mo "aquello que nos proporciona emocin".

Su profesin, llena de los altibajos propios de la posguerra como el pliuriempleo docente mal pagado, en la Escuela de Cermica, gracias a los Losada, en la Escuela de Artes y Oficios de la calle de la Palma; su reconocimiento artstico como restaurador (Haba tanto que restaurar, que aunque los santos, como a Benlliure, no eran de su devocin, se vi abocado a ganarse la vida con las restauraciones de iglesias quemadas por causa belli! ), en Bellpuig, Len, Miranda del Ebro, fueron lo espacios dnde dej su huella restauradora. Si bien conviene aclarar, que de una figura quemada o destruda en un 70 por ciento, la restauracin era creatividad, porque el resultado final se "parecera" a la que antes haba, pero el artista debe improvisar y crear all dnde fotos antiguas o indicaciones no llegan.

Tras veinte aos aproximados de injusticia, pudo acceder, previa oposicin, otra vez a una ctedra de la fue injustamente separado. Ahora s, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. El desgaste de su salud, as como el social, no mermaron su carcter, siempre de broma, siempre familiar, siempre contento, salvo en los momentos en que la lcera apretaba. Padre ejemplar, hizo muchas veces de padre y madre a la vez, y en el centenario que ahora se abre, el 17 de marzo, creo que se le debe conocer por su obra y su vala, y alcanzar la publicidad que se merece, y que en 18 aos que llevo con su curriculum bajo del brazo, no he conseguido darle an.

Para los interesados he confeccionado una WEB: http://perso.wanadoo.es/antonov/ donde se puede admirar su obra, su trayectoria y dnde pueden copiar todo lo que quieran, rogndoles citar la procedencia, y no copiar o cortar prrafos tergiversando el contenido expuesto.

Ustedes pueden gozar de su centenario, yo sin embargo, llevo 43 aos sintiendo su ausencia.



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