Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2011

El apoyo incondicional de EE.UU. a Israel vuelve a desbaratar las negociaciones de paz antes de que comiencen
Washington se hace un lo con la unidad palestina

MJ Rosenberg
Al-Jazeera

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Cualquier duda que haya existido sobre cmo decide sus polticas EE.UU. sobre el conflicto israel-palestino debera desaparecer por la reaccin casi instantnea del gobierno de Obama ante el anuncio de la reconciliacin de Fatah y Hams: est determinado a sincronizarse totalmente con el primer ministro Netanyahu.

Sin averiguar siquiera los detalles del acuerdo, la Casa Blanca, como inform el New York Times, prcticamente lo descart:

La Casa Blanca, que ha estado discutiendo cmo reanimar mejor las conversaciones de paz antes de un discurso del primer ministro Benjamn Netanyahu ante el Congreso el prximo mes, prcticamente descart la reconciliacin propuesta, reiterando la antigua designacin de Hams como organizacin terrorista que nunca ha expresado su disposicin a reconocer Israel, por no hablar de negociar con ese pas.

Como hemos dicho antes, EE.UU. apoya la reconciliacin palestina basada en condiciones que promuevan la causa de la paz, dijo Tommy Vietor, portavoz del Consejo Nacional de Seguridad, en la nica reaccin pblica del gobierno. Hams, sin embargo, es una organizacin terrorista que ataca aciviles.

Agreg que cualquier gobierno palestino tiene que aceptar ciertos principios enuncidos por los negociadores internacionales como el Cuarteto: las Naciones Unidas, la Unin Europea, EE.UU. y Rusia. Incluyen la renuncia a la violencia, el cumplimiento de acuerdos pasados con los israeles y el reconocimiento del derecho de Israel a existir. Hams nunca ha aceptado esas condiciones.

Luego se pronunci el Congreso: Gary Ackerman, el principal demcrata en el Subcomit de Asuntos Exteriores de la Cmara de Representantes sobre Medio Oriente y el Sur de Asia, e incondicional de Netanyahu, opin sobre el acuerdo:

"Cuestiona todo lo que hemos hecho, dijo el representante Gary L. Ackerman, demcrata de Nueva York, en una entrevista telefnica. Posteriormente public una declaracin en la que dijo que EE.UU. se vera obligado por la ley y la decencia a cortar toda ayuda.

No pienso que exista alguna voluntad por parte del gobierno o del Congreso de suministrar fondos a un gobierno dominado por una organizacin consagrada al terrorismo, dijo.

Sin detenerse, Ackerman dijo a continuacin que el acuerdo lo pagarn las vidas de israeles inocentes. Ackerman, como la mayora de sus colegas, parece que nunca ve a todos los palestinos inocentes que mueren a manos de los israeles (muchos, muchos ms que la cantidad de israeles que matan lospalestinos), como evidencian sus vtores a la guerra de Gaza. Tampoco le import el hecho de no conocer los trminos del acuerdo Fatah/Hams.

Desde luego, la declaracin de Ackerman es tpica de la reaccin en el Congreso. De hecho, uno de los motivos por los cuales los vstagos de AIPAC como Ackerman son los primeros que emiten comunicados de prensa sobre cualquier tema relacionado con Israel es que quieren marcar las pautasa sus colegas indicando cul es la posicin correcta (es decir, polticamente segura).

Pero la posicin misma es totalmente errnea.

La posicin correcta sera simplemente esperar y ver lo que dice el acuerdo entre Hams y Fatah. Haaretz ya informa hoy de que, segn los trminos del acuerdo, el presidente Mahmud Abas conducir las negociaciones de cualquier nuevo gobierno de unidad. (Como de costumbre, la visin israel de los eventos de su propia regin no es tan ruidosamente pro israel como la que existe en Washington)

Considerando que incluso el primer ministro Netanyahu ha elogiado repetidamente a Abas por su compromiso con la paz, es posible que Hams, siguiendo la iniciativa de Abas, cambie su posicin en los prximos das.

Por desgracia, la reaccin de EE.UU. al acuerdo de Hams y Fatah hace que cualquier cambiosea menos probable.

De hecho, la exigencia del gobierno de que Hams reconozca a Israel antes de cualquier negociacin con Israel podra asegurar que no haya ninguno. Lo mismo podra suceder con la exigencia de EE.UU. de que acepte todos los acuerdos negociadospreviamente por la Autoridad Palestina.

Todos estos temas naturalmente se encararan en el contexto de las negociaciones. La exigencia de que Hams los acepte de antemano una posicin imaginada por el gobierno israel y luego impuesta a EE.UU. y a la Unin Europea es un acto de sabotaje diplomtico.

Solo hay una demanda que se debera hacer a Hams, y es el cese de todos los actos de violencia. Hams, en los hechos, ha cumplido ese compromiso durante varios perodos de alto el fuego con Israel. En cooperacin con Fatah, probablemente volvera a hacerlo.

En todo caso, un alto el fuego es una demanda razonable que facilitara las negociaciones. Pero la gente que presenta demandas en Jerusaln y en el Congreso parece que no tiene inters en las negociaciones. Su objetivo es satisfacer a Israel lo que, por supuesto, es una manera de satisfacer sus campaas electorales.

Es la tercera vez en los ltimos meses que la combinacin de Netanyahu y el lobby (incluidos, por supuesto, sus aliados en el Congreso) ha presionado con xito al gobierno para que haga lo que se les antoje.

La primera fue cuando obligaron a EE.UU.a quedarse completamente solo en las Naciones Unidas al vetar una resolucin de condena de los asentamientos israeles (resolucin que encarnaba la poltica del propio gobierno de Obama).

La segunda fue cuando el gobierno dijo que se opondra a cualquier declaracin palestina de un Estado en las Naciones Unidas el prximo otoo.

Parece que el gobierno tiene poco inters en jugar el papel de intermediario de buena fe, por lo menos hasta el da de las elecciones de de 2012. Y despus vendr la eleccin al Congreso de 2014. Y luego la eleccin presidencial en 2016. Y as suma y sigue.

Mientras tanto, como advirti brillantemente el general David Petraeus el ao pasado, la percepcin de que Israel tiene en el bolsillo a EEUU presenta desafos evidentes a nuestra capacidad de promover nuestros intereses La clera rabe por el problema palestino limita la fuerza y la profundidad de las cooperaciones de EE.UU. con gobiernos y pueblos en Medio Oriente.

Pero, vamos, solo estamos hablando del inters nacional. Qu sabe un general de poltica?

MJ Rosenberg es asociado snior de poltica exterior en Media Matters Action Network. Este artculo apareci primero en Foreign Policy Matters, parte de Media Matters Action Network. Contacto en twitter: @MJayRosenberg.

Fuente: http://english.aljazeera.net/indepth/opinion/2011/04/201142815404146355.html

rCR



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