Portada :: Espaa :: Campaas, Documentos y Comunicados
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2011

Declaracin de Izquierda Anticapitalista ante el 1 de Mayo
Una salida de izquierdas a la crisis sigue siendo necesaria y posible

Rebelin


El Pacto Social firmado por las direcciones de CCOO y de UGT ha tenido muy malas consecuencias. La contrarreforma de las pensiones ha aumentado el descrdito de las organizaciones sindicales entre sectores amplios de la gente trabajadora; ha dado por buenos los argumentos falsos que decan que era imprescindible y, en general, ha contribuido a que la gente piense que nada se puede hacer frente a la crisis, que los recortes sociales de todo tipo son inevitables y que el poder de los mercados- hablando en plata, de los grandes empresarios y financieros -es tan grande que no se puede combatir contra ellos. Tambin la juventud, ya de entrada distante, se ha alejado escptica de los sindicatos, mientras que las fuerzas acumuladas en la huelga general del 29-S (gente dispuesta a luchar y a organizarse, nuevas ilusiones, etc.) en parte se han dispersado. Una crisis que va para largo

Tal como estn las cosas, la crisis en la que nos encontramos va para largo. Las medidas que adoptan los gobiernos - inspiradas por la gran banca y la gran patronal - lo que hacen es profundizarla , porque provocan ms paro y un empobrecimiento de sectores cada vez ms amplios de la clase trabajadora. De esta forma cualquier recuperacin econmica real tardar muchos aos en producirse y, cuando tenga lugar, la situacin salarial, laboral y social de la gente trabajadora habr empeorado mucho y se habrn perdido derechos y desintegrado servicios pblicos acumulados y conseguidos en pocas anteriores a costa de grandes sacrificios. Justamente ste es el plan de la gran banca y de los grandes capitalistas: aprovechar la crisis no slo para aumentar sus beneficios, sino tambin para eliminar derechos y ampliar su poder.

No hay que hacerse ilusin alguna sobre que los planes de ajuste ya realizados, la reforma laboral o la reforma de las pensiones sean el punto final de los ataques contra la clase trabajadora. El mecanismo que aqu funciona es muy sencillo: mientras no haya respuesta a las agresiones, stas continuaran, corregidas y aumentadas, y los financieros y capitalistas pedirn ms y ms.

Nuevos ataques a la vista

Sin ir ms lejos, la negociacin sobre la reforma de la negociacin colectiva es buena muestra de ello: la patronal pretende entre otras lindezas cargarse la ultractividad (cuando un convenio acaba y mientras no se acuerda uno nuevo contina funcionando el anterior) o hacer aun ms fcil el descuelgue de las empresas de los convenios, convirtiendo stos en papel mojado.

Pero, despus de las elecciones, veremos tambin como se suceden una cadena de ataques desde los gobiernos autonmicos y locales , como ya ha acontecido en los casos de Catalunya y de Murcia, en forma de privatizaciones, recortes y externalizacin de servicios; recortes salariales y subidas de tasas e impuestos.

Existen polticas alternativas para salir de la crisis

Ante este negro panorama puede resultar fcil caer en el desnimo y esto es lo que es preciso evitar. Porque, por un lado, existen polticas alternativas de izquierdas que nos permitiran salir de la crisis, adoptando medidas tales como la creacin de una banca pblica bajo control social, una reforma fiscal progresiva que dote al Estado de recursos, la negativa al pago de deuda pblica a entidades que la han adquirido en forma abusiva e inmoral o reformas de los sectores productivo y energtico para hacerlos ecolgicamente sostenibles, por citar algunas de mayor envergadura.

La pasividad no es un hecho inamovible

Por otra parte, la pasividad social ante la crisis, que las direcciones de los grandes sindicatos han potenciado con sus polticas pactistas, no debe considerarse como algo inamovible. Es posible, y hasta puede que sea lo ms probable, que la resignacin y el fatalismo den paso finalmente a la indignacin y a la lucha. Casos como el de las luchas del funcionariado de de Murcia, sorprendente en un principio, pueden reproducirse en otros lugares.

Para potenciar en lo que podamos esta situacin y para aprovecharla cuando se produzca, hace falta sin embargo realizar ahora un trabajo difcil de organizacin y de resistencia: en los grandes sindicatos favoreciendo la articulacin de corrientes crticas con las polticas de las direcciones; en los sindicatos combativos, impulsando su extensin y crecimiento y la coordinacin entre ellos para la accin; en los centros de trabajo y en los territorios organizando de manera autnoma a la gente trabajadora dispuesta a luchar.

Necesitamos la coordinacin y la solidaridad europea de la clase trabajadora

Es muy importante tambin prestar atencin a la coordinacin europea de las luchas. Se han producido a lo largo del desarrollo de la crisis y de la imposicin de los diferentes planes de ajustes bastantes respuestas: Huelgas Generales y movilizaciones en Grecia, Francia, Portugal y en el mismo Estado espaol el 29-S; combates estudiantiles en Inglaterra e Italia... Pero las contestaciones han quedado, a pesar de la potencia de alguna de ellas, aisladas, lo cual ha favorecido su neutralizacin. El espritu internacionalista, combativo y solidario del Primero de Mayo es el que ha de inspirar la respuesta de la clase trabajadora al ataque histrico que se est produciendo contra ella. Slo de esta forma, organizndonos, combatiendo y siendo solidarios, conseguiremos invertir la direccin de los acontecimientos. Es posible hacerlo



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter