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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-04-2011

Postura clara respecto a los acontecimientos de Libia

Abdel Bari Atwan
Al-Quds al Arabi

Traducido del rabe para Rebelin por J. Sadaka


Debo reconocer que me embarga un gran sentimiento de depresin cada vez que me dispongo a escribir sobre el desarrollo de los acontecimientos en Libia; la causa no solo es la radicalizacin de las posturas, sino la campaa de intoxicacin a cargo de una gigantesca mquina de manipulacin con muchos medios detrs, que ha podido someter la opinin pblica rabe de forma total.

En los primeros momentos del estallido de la revuelta en Libia haba verdaderos revolucionarios con demandas justificadas de justicia social y legtima gobernabilidad frente a una dictadura opresora que haba convertido al pas en un latifundio familiar. Un rgimen que era capaz de declarar la Yihad a Suiza por haberse atrevido a detener a uno de los hijos del dictador, incluso utiliz el arma del petrleo en contra de este pas, y propuso su particin entre Alemania, Italia, y Francia.

La revolucin era legtima y adquiri mayor legitimidad cuando el coronel Muamar el Gadafi, amenaz con liquidar y perseguir a los revolucionarios casa por casa y usar todo su arsenal para esta misin, incluso su hijo anunci que la misin se cumplira en un plazo de 48 horas.

De repente la revolucin pacfica se convirti en una insurreccin armada, los revolucionarios se montaban en tanques, portaban armas pesadas haciendo seales de victoria cada vez que liberaban una localidad, mostraban su jbilo sobre los cadveres de los soldados que hasta hace muy poco eran smbolo del orgullo de todos los libios.

Cuando los rebeldes eran revolucionarios se manifestaban contrarios a cualquier intervencin extranjera, solo pedan una zona de exclusin area que les protegiera de los aviones del dspota y de su sed de venganza. Ante la incapacidad rabe de intervenir, hemos apoyado la aprobacin de la resolucin del Consejo de Seguridad como nica opcin para evitar una masacre en Bengasi.

Hasta aquellos momentos la escena era ntida, unos revolucionarios mal armados y equipados frente a un ejrcito poderoso bien armado con tanques y aviones, apoyado por mercenarios procedentes de pases de frica y del mundo rabe. El verdadero vuelco se produjo cuando los pases de la OTAN decidieron dar un giro a sus operaciones militares y los medios empleados, traspasando los lmites marcados por el Consejo de Seguridad alprocediendo al bombardeo masivo con ms de 150 misiles cruceros y miles de toneladas de bombas de uno de los contendientes en litigio, a pesar de haber reconocido la destruccin de ms del 40% de la capacidad defensiva de rgimen, segn el general Molen, comandante en jefe del ejrcito estadounidense.

La situacin real se ha invertido, las brigadas de un strapa apoyadas por unos mercenarios desarrapados, frente a un ejrcito de oposicin armada apoyado por unos mercenarios armados con misiles y aviones sofisticados bajo la marca de OTAN, con 40 pases liderados por EE.UU.

Es ms, podemos afirmar que el rgimen libio lucha contra s mismo, todos los lderes de la oposicin entre militares y polticos eran servidores de este rgimen, empezando por el coronel Haftar, que fue entrenado por la CIA en Virginia, pasando por el teniente coronel Abdel Fatah Yunes , ex ministro del Interior y terminando por Mustafa Abdel Jalil, presidente del Consejo de Transicin libio y ex ministro de Justicia.

La lucha por el poder, a esta alturas se desarrolla entre dos sectores del rgimen dictatorial represivo; no se lucha por la democracia, los derechos humanos, ni el progreso de los libios, si no cmo se explica que el teniente coronel Yunes sirviera bajo las rdenes de Gadafi durante cuarenta aos, compartiendo la responsabilidad de todos sus crmenes contra el pueblo libio? Cmo se explica queAbdel Jalil, ministro de Justicia en el pasado, se presente como un personaje asptico, libre de culpa, cuando ha servido a un rgimen opresor y no tuvo dudas a la hora de mandar a los opositores al paredn, torturando a todos los se atrevan a oponerse al rgimen?

Estos personajes han cambiado de chaqueta, han pasado de servir a un rgimen dictatorial represivo a luchar bajo el estandarte de la OTAN, sin importarles para nada las consecuencias de este cambio en la direccin de su tiro, ni el nmero o identidad de las vctimas que ello puede acarrear.

En estos momentos los asesores militares de Inglaterra, Francia e Italia entran y dirigen a las fuerzas de los rebeldes, al tiempo que aviones sin tripulacin bombardean, sin cesar, objetivos del otro contendiente en Trpoli, Sirte, Sebha. El ltimo de estos bombardeos ha tenido como objetivo las oficinas del coronel Muamarel Gadafi y ha causado decenas vctimas entre muertos y heridos.

En las circunstancias actuales nos encontramos ante una ecuacin absurda, la sangre derramada por las tropas del rgimen es de primera categora, y los muertos debidos a los bombardeos de los aviones y los misiles de la OTAN no son mrtires ni dignos de lstima aunque puedan ser inocentes que les ha tocado estar en el sitio inadecuado en el momento inoportuno.

Musa Cusa, ex jefe de los servicios de inteligencia del Lder libio durante veinte aos, ex ministro de Asuntos Exteriores durante ms de tres y ex embajador en varios pases de mundo, ha facilitado a los servicios de inteligencia de Inglaterra y Francia toda la informacin de la que dispone sobre su ex jefe, del cual cantaba, hace muy poco, su alabanzas a los cuatro vientos, y es probable que esta informacin pueda servir para guiar a los aviones de la OTAN en su afn de asesinar o secuestrar a su ex dolo.

A Musa Cusa no se le ha preguntado por su responsabilidad en la muerte de 1.200 internos del penal de Abu Slim y otras masacres. Ahora que se ha cambiado de bando se convierte en un ser inocente sin haber sido juzgado, este es solo un ejemplo que se puede aplicar a muchos otros que han seguido su camino.

Esta nueva agresin trilateral contra Libia, tiene precedente en la historia reciente, concretamente en 1943. Libia siendo colonia italiana, recin acabada la Segunda Guerra Mundial, se dividi en tres estados federados, Tripolitania, donde Estados Unidos estableci una de las mayores bases militares fuera de su territorio, Cirene, bajo dominio ingls y Fizan, controlada por Francia.

No vamos a discutir sobre los deseos de los libios en relacin con lamarcha de Gadafi, su familia y sus colaboradores cuestionados, pero la pregunta ineludible es el precio que estn dispuestos a pagar a cambio a la OTAN por hacer este trabajo, la otra pregunta importante es En qu situacin quedar el pas, a la luz de la experiencia de Iraq y Afghanistan?

No nos est permitido hacer este tipo de preguntas, dado que las acusaciones se plantearn de antemano contra nosotros, nos acusarn de haber cobrado dinero de Gadafi, de ser agentes a su servicio, en cambio nadie plantea la cuestin a la inversa, sobre los verdaderos objetivos de la OTAN o de los Estados aliados, puesto que stos son ngeles dedicados a hacer obras caritativas, humanitarias altruistas; cualquiera que plantee estas dudas razonables ser tachado de loco, estpido, partidario de las dictaduras y contrario a las libertades.

Amro Musa, Secretario General de la Liga de los Estados rabes, tuvo que tragar saliva y desaparecer de la escena despus de haber declarado que la peticin de la Liga de la intervencin extranjera no tena por objetivo salvar a libios matando otros libios. A raz de estas declaraciones se le abrieron las puertas del infierno, tal y como sospechamos que se van a abrir contra nosotros, por el simple hecho de pronunciar una palabra justa. Recordemos que Amro Musa estaba convocado para firmar el famoso artculo junto a Obama, Sarkozy y Cameron, en el que solicitaron la salida de Gadafi no solo de Trpoli sino, de todo el pas, aunque no especificaron adnde tena que marchar, sospechamos que insinuaban que su destino debera ser el otro mundo, al final no firm esta peticin mostrando su arrepentimiento por apoyar la intervencin extranjera en Libia.

Nos duele el corazn al ver que nuestros hermanos libios se matan unos a otros en una vorgine de guerracivil cruenta. Nosotros hemos manifestado y seguiremos manifestando nuestro apoyo a las revoluciones rabes, vemos que este conato de revolucin libia ha sido secuestrado, por oficiales y polticos nacidos del tero del rgimen, sedientos de poder y de venganza, por motivos mayoritariamente personales, cubiertos por un velo transparente de servir al pueblo.

Quisiera acabar respondiendo de antemano a aquellos que esgrimen la espada de la acusacin de alineamiento con el coronel, sus fechoras y sus execrables actos. Recordando que cuando nosotros criticamos a este rgimen, la gran mayora de la oposicin actual trabajaba a su servicio, gozando de su favores y de su fabulosas sumas, o esperaban a las puertas del despacho de Saif el Islam en Londres, con los artculos preparados para elogiar el afn reformista de este vstago, preparando el camino para que un da pudiera heredar el poder, estos artculos estn en el archivo de nuestro peridico Al-Quds Al-Arab.

Abdel Rahman Shagam, ex ministro de Asuntos Exteriores de Libia y uno de los lderes de la oposicin actual, sabe muy bien qu posicin tenamos en relacin con el rgimen cuando estaba en la cumbre, sabe muy bien si hemos sido beneficiados de sus millones en sobornos, o no; acepto su testimonio, puesto que le considero un hombre de honor y tica.

Solo apoyaremos a aquellos que trabajan para poner fin al derramamiento de sangre de nuestros hermanos en Libia. El futuro de este pas debera dilucidarse conforme al antecedente histrico, de la primera fitna del Islam, cuando un dignatario musulmn llamado Abu Musa al Ashaari, dictamin, en la batalla de los Coranes entre Muawiya y Ali, apartar a ambos contendientes. Aqu rememorar aquel ejemplo de peticin de la abdicacin del strapa y de los que luchan bajo estandarte de la OTAN.

rCR



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