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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2011

La meterica beatificacin del Santo Sbito

Luis ngel Aguilar Montero
Rebelin


Este 1 de mayo, adems de las tradicionales manifestaciones en defensa del vilipendiado mundo del trabajo, con quien se ceban todos los gobiernos neoliberales, incluido el nuestro, tuvo lugar otro acontecimiento mundial y su contra correspondiente. Por una parte, la rpida beatificacin del llamado santo sbito, el polaco Karol Wojtyla, mas conocido como el Papa Juan Pablo II , y por otra, la queja por la lentitud y bloqueo de la mas que merecida canonizacin del mrtir Oscar Romero, bien llamado San Romero de Amrica, por el pueblo creyente latinoamericano que, sin boatos ni oropeles, ya le encumbr con ese ttulo que su Iglesia sigue boicoteando.

Benedicto XVI , el actual papa, ha argido cierta "fama de santidad" de JPII para imponer una reduccin de los plazos establecidos por el derecho cannico y de una manera meterica ha acelerado su proceso de beatificacin hasta cerrarlo en un solo sexenio. Pero Karol Wojtyla, independientemente de su vida personal, como gestor de la Iglesia , ha sido un papa meditico, que siempre se ali con el poder, que dio la espalda a los pobres y que traicion todos principios aperturistas del Vaticano II.

Las posibles luces de su pontificado el tercero mas largo de la historia con casi 27 aos- son esas impresionantes cifras tales como los 129 pases visitados, que suponen dar 30 veces la vuelta al mundo, las 139 ceremonias de beatificacin y canonizacin en las que proclam 1.338 beatos y 482 santos, (la mitad de los que cuenta la Iglesia Catlica ), las mas de 1000 audiencias pblicas, o las 14 encclicas y los 4 libros publicados. Pero yo me pregunto, todo ello, por espectacular y meditico que fuere, es motivo suficiente para elevarlo a los altares?

Porque entre las sombras, JPII nos dejo un triste haber al imponer una iglesia vertical, jerrquica y vinculada con el poder, los lobbies de presin, los mercados y la corrupcin (no olvidemos que fue l quien respald y trat de ocultar el mayor escndalo financiero de la historia de la Iglesia : el caso Marcinkus, muy mal llamado el banquero de Dios).

Otros datos que tambin quedarn para la historia sern sus posturas reaccionarias con la nueva tica sexual, el celibato opcional, el papel de la mujer en la Iglesia , la falta de derechos y de democratizacin interna, sus sempiternos castigos al medio millar de telogos aperturistas, su censura a todos los telogos de la liberacin, su desautorizacin de las comunidades cristianas de base, o el escamoteo de la pederastia, (como hizo al proteger al fundador de los legionarios de Cristo, Marcial Maciel).

Ni que decir pues que no comparto ni este gesto de la jerarqua eclesial catlica, ni sus formas, ya que pasando de sus fieles, -ese Pueblo de Dios con el que se les llena la boca-, e incluso de sus propias normas, hacen y deshacen a su antojo, dejndonos una Iglesia autoritaria, alejada de las necesidades de la gente, y con una cultura cada vez mas sectaria y fundamentalista. As no es de extraar que cada da haya menos adeptos y se borre mas gente en este dilatado, y ya de por si largo, invierno eclesial.


(*) Luis ngel Aguilar Montero, es miembro de las CCP y de Redes Cristiana. Blog del autor: http://luisangelaguilar.blogspot.com 



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