Portada :: Cuba :: Abu Ghraib acusa a Cuba en Ginebra
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2005

Desnudar a los fariseos

ngel Guerra
La Jornada


Cientos de intelectuales y artistas de veintitrs pases han hecho pblica una declaracin de rechazo a la maniobra anticubana que una vez ms prepara Estados Unidos en la Comisin de Derechos Humanos(CDH) de la ONU, con sede en Ginebra. Entre ellos, los premios Nobel Jos Saramago, Adolfo Prez Esquivel, Nadin Gordimer y Rigoberta Mench. El hecho no deja lugar a dudas sobre el reconocimiento internacional de que goza la revolucin cubana pese a la pertinaz campaa de la jaura meditica. Subraya tambin la solidaridad con Cuba de altos exponentes de la intelectualidad progresista cuando esta ms lo necesita. Los firmantes de la declaracin perciben el severo peligro de una intervencin militar en la isla tras el arreciamiento de las medidas coercitivas, invectivas y amenazas de Washington: Solicitamos de los gobiernos de los pases representados en la Comisin que no permitan que la misma sea utilizada para legitimar la agresividad anticubana de la administracin Bush, en momentos en que la actual poltica belicista de Washington hace previsible una eventual escalada de muy graves consecuencias.

Y es que todos los gobiernos integrantes de la CDH saben perfectamente que esta no se inspira en lo que sera el loable propsito de defender los derechos humanos en el mundo y que, al contrario, ha devenido en un foro totalmente politizado utilizado por los pases ricos para ajustar cuentas a las naciones subdesarrolladas, especialmente a las que defienden su independencia. El desprestigio de este ejercicio anual ha alcanzado tal magnitud que llegado un momento Estados Unidos se abstuvo de dar la cara como autor intelectual de la resolucin anticubana y deja tal funcin a algn gobierno ultragenuflexo, ya que incluso entre sus incondicionales una mayora se resiste a hacerlo. La CDH se ha desacreditado tanto que en su periodo de sesiones del ao pasado fue imposible que la Habana inscribiera en el orden del da una mocin solicitando una investigacin sobre la situacin jurdica y las torturas inflinjidas a los prisioneros en el campo de concentracin de la base naval de Guantnamo.

Todos los Estados representados en la CDH estn al tanto de que la causa real por la que se intenta estigmatizar a Cuba es su rebelda contra el injusto orden mundial imperialista; la defensa inclaudicable de su independencia nacional, su decisin de construir su propio destino sin injerencias; el mal ejemplo que significa su democracia popular que subordina el mercado a la dignidad del ser humano; sus formidables realizaciones en educacin, salud, pleno empleo y justicia social. Esa es la causa tambin del bloqueo econmico, mantenido por casi cinco dcadas por Estados Unidos en violacin flagrante del derecho internacional, de la propia Carta de la ONU y de los ms elementales principios de humanidad. Pero no se trata slo del bloqueo, condenado desde hace muchos aos por la Asamblea General de la ONU. Washington somete a Cuba a una guerra en todos los frentes que la ha hecho vctima del terrorismo de Estado como ningn otro pas en el mundo, incluido el uso de armas biolgicas contra su poblacin y su produccin agropecuaria. Estas s son groseras y desfachatadas violaciones de los derechos humanos contra un pueblo entero que jams han sido condenadas en la CDH.

La nueva imagen de cruzado mundial de la democracia autoadjudicada por Bush es una buena oportunidad para abrir un debate internacional sobre la democracia, los derechos humanos, qu se entiende por estos conceptos, quienes tratan de cumplir realmente con ellos y quienes los socavan y devalan en la prctica diaria. Despus de todo lo poco que existe de autntica democracia y verdadero respeto por los derechos humanos en el mundo de debe a las luchas obreras y populares en las que la izquierda siempre ha tenido un papel protagnico. Es necesario desenmascarar de una vez por todas a los imperialistas y a la derecha y demostrar que han sido esas fuerzas las que siempre se han opuesto a la democracia y a la vigencia universal de los derechos humanos. La carta de los intelectuales en defensa de Cuba podra ser la chispa para encender este debate. El objetivo es desnudar a los fariseos que se llenan la boca hablando de democracia mientras mantienen sobre la Tierra un rgimen de expoliacin sin precedentes, tan criminal que ha puesto en peligro de extincin a corto plazo la misma vida de la especie humana en el planeta.

[email protected]



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter