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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2011

Las revoluciones rabes acaban con la ideologa y el discurso de Al Qaeda

Jled Harub
Al-Ayyam


El efecto ms importante de las revoluciones rabes pacficas sobre la lgica y la ideologa de Al Qaeda consiste en haber acabado con el recurso de la violencia totalmente y demostrar su incapacidad para producir un cambio interno en los crueles regmenes. Los pueblos rabes y musulmanes no necesitan organizaciones armadas ni violentas generadoras de los ms altos niveles de terrorismo para hacer caer a regmenes que no quieren. La palabra clave que han aportado las revoluciones rabes pacficas al diccionario del cambio poltico y social es efectividad. Estas revoluciones que no se han apoyado en ningn tipo de armas ni en ninguna forma, por remota que sea, de violencia armada han sido eficaces, han logrado todo lo que no haban conseguido el resto de medios de cambio. Los regmenes, confusos ante como responder ante estas revoluciones pacficas, deseaban que stas se inclinasen hacia la violencia para poder justificar el uso de sus aparatos sanguinarios de represin. Extremo que queda patente en el caso libio cuando el rgimen abri en los primeros das de la revuelta los arsenales de armas para la gente tuviese acceso a ellas. De esta forma las manifestaciones pacficas de la revolucin se convirtieron en un levantamiento armado que fue reprimido por medio de las armas y el ejrcito.

Aiman al Dawahiri especficamente, pero tambin otros de los idelogos de la violencia de Al Qaeda, han asegurado una y otra vez que solo las revoluciones armadas tenan posibilidades de lograr sus objetivos. Por ello la violencia y las armas han sido el motor principal de la estrategia y la tctica de las organizaciones ligadas a Al Qaeda. Al margen de estos dos elementos no queda nada que se pueda calificar de ideas, alternativa, programa poltico o soluciones a los problemas del mundo islmico como conjunto o para alguno de sus pases en particular. El uso de la violencia ha prolongado la vida de los regmenes, como ha sucedido ahora con el libio, pues la violencia proporciona una justificacin para desplegar el ejrcito en la calle y reprimir al pueblo sin misericordia.

Estas reflexiones son parte de las conclusiones de un importante encuentro organizado la semana pasada por el Gulf Research Centre de la Universidad de Cambridge sobre La yihad electrnica y sus discursos. Tambin sealan que la clara confusin de las organizaciones de Al Qaeda a la hora de interactuar con las revoluciones rabes refleja cmo se han visto superadas por dichas revoluciones. Los lemas de las revoluciones rabes gravitan, y siguen hacindolo, sobre la libertad, la dignidad y la participacin poltica, sin ningn eslogan de ideologa islamista. En este sentido, las revoluciones no solo han dejado atrs a las organizaciones violentas de Al Qaeda, sino tambin a las principales corrientes del islam poltico y sus eslganes, especialmente aquel de el islam es la solucin. Amplios sectores de la juventud que han liderado estas revoluciones, y que son su columna vertebral ideolgica, son las capas de jvenes globalizados, conectados y abiertos al mundo que rechazan la lgica de Al Qaeda de que la regla de relacin de los musulmanes con los no musulmanes es la guerra y el resto es la excepcin.

La violencia de Al Qaeda se ha quedado sin justificacin al haber sido desmontada por las revoluciones pacficas poniendo al descubierto la fragilidad de una regin basada en coyunturas sobre las que los regmenes se sustentan para utilizar la violencia contra sus pueblos, como es el caso de Libia o Yemen por poner un par de ejemplos. Las consecuencias del plan libio de transformar la revolucin pacfica en una revuelta armada abre la puerta a todas las posibilidades. En este abanico se incluye los llamamientos de Al Qaeda a sus seguidores para que se apresuren a hacer acopio de armas y aprovechen el caos violento que ha creado el rgimen criminal. Esto significara que Libia se podra transformar en un segundo Iraq situado entre dos opciones, cada cual peor: el terrorismo de Al Qaeda o la intervencin extranjera. En cualquier caso, la presencia de las armas en las calles en estas revoluciones tiene un claro perdedor: sus pueblos y sus aspiraciones, mientras que el mayor beneficiado son las organizaciones terroristas y el control occidental sobre la regin. Hay que valorar el grado de independencia del dominio occidental que pueden lograr los pases rabes: el mximo grado de soberana en la toma de decisiones se alcanzar si triunfan las revoluciones pacficas, por el contrario, los logros se nublarn si triunfa la revolucin mediante los mtodos violentos que propone Al Qaeda o mediante la peticin de una intervencin occidental.

El fracaso de la era de Al Qaeda y de sus estrategias violentas consiste en que se basan en la destruccin, el caos y el derramamiento de sangre como nico resultado, sin que tenga ningn proyecto que llevar a trmino. La tctica por excelencia para reclutar miembros y enrolarlos en sus filas eran las armas y el discurso de la yihad, la creacin de un romanticismo falso en torno a las armas, vanaglorindolas y creando cnticos sobre ellas. El manejo de las armas, como usarlas y como perpetrar acciones son su principal misin sin tener un objetivo ms amplio o ms importante, o una estrategia convincente. Si analizamos el esfuerzo para crear ideas, dar con nuevos mtodos vemos que solo se concentran en como colar explosivos o suicidas a bordo de aviones civiles y estrellarlos. De vez en cuando escuchamos noticias de que acciones fallidas de este tipo, cada vez se trata de un nuevo mtodo o una tctica. Posiblemente hay dos explicaciones para esta fascinacin absoluta por la utilizacin de aviones civiles. La primera es la obstinacin por retar a las fuerzas de seguridad occidentales y los sistemas de seguridad de los aeropuertos, apuntndose puntos contra los servicios secretos occidentales, sin que tenga el tema ninguna relacin con ninguna yihad aunque sea imaginaria. La batalla se ha convertido en una caricatura ridcula de un combate de lucha por puntos entre Al Qaeda y los servicios secretos, a expensas de los pueblos de la regin, su futuro y sus vidas. La segunda explicacin sera la fascinacin por la imagen. A pesar de toda la penuria que ha cado sobre los musulmanes como resultado del terrorismo del 11-S, Al Qaeda y sus lderes siguen extasiados por los medios de comunicacin y la capacidad dramtica.

Todo lo anteriormente expuesto deja clara la ausencia de lgica en Al Qaeda y que solo les interesa el medio, pues carecen de objetivos o estrategia. Estn obsesionados con la imagen y los medios de comunicacin, sobre todo en su vertiente provocativa y violenta al ms puro estilo hollywoodiense. Sobre este ltimo aspecto, tal y como ha quedado reflejado en las ponencias del mencionado encuentro, hay una especie de pasin adolescente en Al Qaeda por los medios de comunicacin, la imagen televisiva, los videos y las grabaciones. Est claro que tras esta pasin se esconde el xito a la hora de reclutar y atraer a nuevos miembros para la organizacin. Pero este grado de obsesin por la imagen tiene su origen en la falta total de contenido.

Las revoluciones rabes pacficas, a travs de los vdeo e internet, han logrado marginar a Al Qaeda como referencia en el uso de la imagen. Las imgenes y los smbolos de las revueltas pacficas han invadido la imaginacin rabe y su esttica, su capacidad de persuasin y su efectividad superan incuestionablemente los intentos de Al Qaeda en este campo, pasados y presentes.

Artculo traducido por Al Fanar Traductores:  http://www.boletin.org/control/product/~category_id=ESP_ROOT/~product_id=PAY-0104-04-11 

[Texto original en rabe: http://www.al-ayyam.ps/znews/site/template/article.aspx?did=163131&Date=4/4/2011]


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