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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2011

La revolucin egipcia radicaliza a millones de egipcios y activa a la izquierda poltica
El Da del Trabajo en Egipto moviliza a los trabajadores

Mona Dohle
Al-Jazeera

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Banderas rojas ondeaban entusiastas mientras miles de egipcios celebraban el Da del Trabajo en la Plaza Tahrir. Trabajadores de fbricas en todo Egipto, la recin fundada Federacin de Sindicatos Independientes, as como varios partidos de izquierdas se unieron para celebrar sus recin ganadas libertades.

Ahmed El-Borai, ministro de Egipto de mano de obra e inmigracin, anunci el pasado mes que los trabajadores egipcios tendrn derecho a establecer sindicatos independientes. Esto marca un nivel sin precedentes de libertad de organizacin en la larga historia de lucha de los trabajadores en Egipto. Sin embargo, a pesar de la primera celebracin del Da del Trabajo despus de la renuncia de Mubarak, siguen existiendo numerosos desafos para los trabajadores.

Mientras los manifestantes gritaban con entusiasmo, muchos espectadores se sintieron enfrentados a una idea poco familiar: Qu es comunismo, es una religin? pregunt escpticamente un hombre ya mayor: Sin embargo, despus de conocer las demandas de la protesta, pareci unirse fervorosamente a ellos.

Aunque grupos izquierdistas han formado una parte central del movimiento opositor, es extraordinario que puedan manifestarse tan abiertamente por su causa. Noha Wagdi, estudiante de farmacia, sigui con inters los acontecimientos. Pienso que soy bastante de izquierdas, y estoy aqu para informarme sobre los partidos polticos para poder decidir a qu partido me quiero unir, explic. Noha tendr una amplia variedad de partidos donde elegir, ya que la cantidad de partidos socialistas crece rpidamente.

Entre los partidos presentes en la manifestacin estaban el Partido Democrtico de los Trabajadores, la Alianza Popular Socialista, el Partido Socialista Egipcio, el Partido Comunista y los Socialistas Revolucionarios. Uno de los temas esenciales del debate concierne el papel del Estado en el desarrollo econmico. Mientras el Partido Democrtico de los Trabajadores aboga por la renacionalizacin de grandes partes de la industria anteriormente privatizada, otros piden un papel limitado del sector privado en el desarrollo autnomo.

Sin embargo, ms all de esos debates abstractos, muchos trabajadores estn interesados, sobre todo, en una mejora inmediata de sus condiciones de vida. Una de las demandas cruciales es elevar el salario mnimo mensual, fijado actualmente en 400 libras egipcias (cerca de 70 dlares) a 1.200 libras egipcias (cerca de 200 dlares). Quieren que los salarios estn vinculados a la creciente inflacin, y hay manifestantes que exigen que se fije un salario mximoa cerca de 15 veces el salario mnimo.

Esas demandas corresponden a la tradicin del Da del Trabajo, que se celebra para conmemorar una huelga general en EE.UU. en 1886, que empezo el 1 de mayo. La huelga estuvo dirigida en gran parte por trabajadores inmigrantes de Alemania, Irlanda, Bohemia, Francia, Polonia y Rusia. Form parte de una amplia serie de levantamientos inspirados por la Comuna de Pars en 1872. Una de las consignas en esa poca era pan o sangre. Los manifestantes recibieron lo segundo cuando el Estado reprimi el movimiento matando a docenas e hiriendo a cientos. Exactamente 125 aos despus de que el ejrcito de EE.UU. aplast brutalmente los levantamientos, la demanda crucial de los trabajadores en 1886: un da para comenzar a tener ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho para lo que queramos, todava no se ha materializado para numerosos trabajadores egipcios.

Aunque la radicalizacin de millones de egipcios durante la revolucin ofrece una oportunidad sin precedentes para la movilizacin de la izquierda, tambin tiene problemas para conectarse con amplios sectores de los manifestantes que siguen sintiendo una profunda desconfianza hacia las organizaciones polticas.

Ni el gobierno ni los partidos polticos, la revolucin es del pueblo es una de las consignas que se vocearon ayer. Un grupo de manifestantes atac la construccin de un gran escenario suministrado por la Unin Sindical para entretenimiento musical. Mucha gente se sinti alienada por una organizacin que suministraba una infraestructura relativamente costosa. Finalmente las tensiones disminuyeron, pero el incidente pareca ilustrar una brecha entre la izquierda organizada y numerosos manifestantes recientemente radicalizados, una divisin que an queda por superar.

Salma Said, activista involucrada en la movilizacin del Da del Trabajo, concluy: Pienso que es buena leccin para que los polticos se acerquen ms a la calle. Cuando hablamos de trabajadores tenemos que asemejarnos a los trabajadores, tenemos que ser trabajadores.

Fuente: http://english.aljazeera.net/indepth/features/2011/05/20115474321886663.html

rCR



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