Portada :: Mundo :: EEUU asesina a Ben Laden en Pakistn
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-05-2011

Los rabes, vctimas de Bin Laden

Ali el Tariq / Talal Salmn
Partido Comunista Libans

Traducido del rabe para Rebelin por Elisa VIteri


La exagerada repudia y el total rechazo que los padres legtimos de Osama Bin Laden expresan contra los impresionantes logros que ste ltimo infligi, y que todava sigue infligiendo, sobre el pueblo rabe, la dignidad humana de sus gentes y su derecho inalienable a vivir en sus tierras y a tener un maana mejor no salen de la nada.

Osama Bin Laden no era un hroe rabe, nunca lo fue. Por el contrario, puede que fuera ms fiero antagonista de los rabes, el relacion la identidad rabe y el islam con la vergenza y la humillacin, el ms violento destructor de la reputacin de su lucha contra la opresin colonialista, contra la esclavitud de los regimenes opresores, que casi logran sacarles, aparte de la historia, de la geografa rabe.

Los padres legtimos de Bin Laden, los mentores de su larga yihad, los que se cambiaron de frente, de repente, sin ningn tipo de explicacin o justificacin, son la familia del fallecido y le han convertido en un mrtir. Ni las olas del mar Arbigo ni las del ocano ndico van a poder borrar la verdadera identidad de este combatiente que perdi (el norte) de la yihad. As como que su gente, sus mentores y sus seguidores no van a sacar nada en claro negando que pretenden probar su inocencia derramando la sangre de aquellos que causaron la muerte de muchos de ellos, sin una culpabilidad probada. Con ellos mat los derechos de los que en origen eran su gente. Despus, con su crimen o crmenes, las vctimas se volvieron verdugos, sin ninguna oportunidad de probar que ellos eran las vctimas y no los culpables.

Osama Ben Laden es el hijo legtimo de un rgimen que pena a sus sbditos creyentes y que convierte en hereja todo lo que supone una diferencia con la poltica de su pueblo, los rabes. Despus, dejan que los infieles tomen el liderazgo y decidan sobre sus posiciones y asuntos, lejos del islam y de todo lo que se conecte con la verdadera yihad en nombre de la liberacin y la independencia, empezando por Palestina, y terminando por Palestina tambin.

La idea de enviar a Osama Bin Laden a Afganistn a luchar contra el enemigo sovitico no fue producto de un error a la hora de definir quin es realmente el enemigo, sino que fue una decisin consciente y un engao deliberado: que vaya por en la direccin equivocada y que muera en nombre de la verdad, ya que si sigue la direccin correcta har que la magia se vuelva en contra del mago. No puede esconderse este error primero, el haber enviado a Bin Laden a Afganistn, detrs del argumento del atentado de las Torres Gemelas en Nueva York y sus miles de vctimas inocentes, slo para justificar la manera en la que trata de lidiar con el error poltico, con un crimen contra la humanidad, que no va a limitarse a Al-Qaida y su cpula, sino que sacar provecho, primera y bsicamente, de los logros de los rabes en la consecucin de su independencia, la democracia, su sueo de unidad, la devolucin de sus tierras ocupadas y de sus recursos expoliados.

Lo lamentable es que los que reclutaron a y se sirvieron de Osama Bin Laden ahora son los que presumen de haber salvado al mundo de un villano que escogi la lucha equivocada. La verdad es que este villano naci de combatientes ms fieros, ms duros y ms enviciados, los que apuntan con sus armas a su gente de bien, que se agarra a la fe en su religin y claman pidiendo ayuda para acabar con sus tiranos gobernantes, los que han expropiado el paraso despus de haberse hecho con todo lo que hay encima y debajo de la tierra.

El proyecto hegemnico ha triunfado dos veces sobre el proyecto de liberacin de los rabes, que pretenda hacerse con su propia administracin y sus tierras: la primera cuando algunos regmenes rabes, en concreto los que negaban a Osama Bin Laden, se confabularon para justificar la ocupacin de un pueblo amigo con la excusa de que haba que liberarlo de la ocupacin sovitica. La segunda, cuando se confabularon con los mismo que queran hegemonizar su propio pas y sus recursos, con la excusa de que haba que protegerla del terrorismo de Bin Laden y de todos los mercenarios que copaban las plazas de la yihad original, lo que prueba el que no conocieran la lucha contra el enemigo israel ni una sola vez.

No debemos olvidar, adems, que la yihad de Osama Bin Laden se centraba en pretextos doctrinales basados en un sistema que reniega de l y que es una de las escuelas musulmanas ms peligrosas de todo el islam. No hay diferencias entre sunes y chies en este punto. Es un pensamiento que incluye, en primer grado, a los opositores del sistema que invent para s mismo una doctrina radical, por niega al resto, y que podemos ver en los combatientes de la OTAN bajo el mando estadounidense en Libia, en Bahrin y quizs en Yemen, conscientes de que no ganarn el honor y la gloria de colaborar con la liberacin de la tierra rabe.

Es de vital importancia que no olvidemos que el sistema que concibi a Bin Laden y sus compaeros en los regmenes rabes ayudaron a los ejrcitos estadounidenses a ocupar Iraq, y que los que decan luchar en nombre de al-Qaida estaban matando a iraques, no a los soldados de la ocupacin estadounidense.

Osama Bin Laden es producto del matrimonio ilcito entre los sistemas de opresin con su atraso y fanatismoy el proyecto hegemnico de Estados Unidos sobre los territorios rabes, de lo que hay arriba y abajo de la tierra.

No podemos ocultar o borrar la identidad del tercer participante, Israel, que se han beneficiado de la yihadde Osama Bin Laden en la misma proporcin que los estadounidenses o quiz ms.

Los que crearon este monstruo son los mismos que han acabado con l y los que se intercambian felicitaciones por haber salvado de l a todos los rabes. En general, siempre son los rabes las vctimas, en ambos casos.

Fuente: http://test1.lcparty.org/index.php?option=com_content&task=view&id=1741&Itemid=1



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter