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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2011

Las cosas que pasan
Primeras impresiones sobre la muerte anunciada de Osama Bin Laden

David Antona Gonzlez
Rebelin


La caza, captura, y eliminacin de esta encarnacin contempornea del Mal, interviene al mismo tiempo que nos anuncian la canonizacin del Papa Juan Pablo II. Nunca, o muy raras veces, los smbolos que en ocasiones determinaron la marcha y evolucin de la Historia, cobraron un sentido tan grande y tan fuerte como en esta ocasin. La doble victoria del Bien -eliminacin de Bin Laden, santificacin de un Papa excepcional- le devuelve al mundo la esperanza de que pueda salvarse y nosotros con l.

Triunfan en consecuencia los valores de la Cristiandad y de la Bolsa, amenazados por un Islam revanchista e inasimilable. Quizs alumbren un nuevo orden mundial surgido de los laboratorios de la CIA y del Pentgono y de las entraas de un cristianismo del cual, al fin y al cabo, somos todos deudores.

. Un negro, Obama, smbolo de la opresin sufrida por los hombres de su mismo color, puso fin a la invulnerabilidad de Bin Laden y, con l, al peligro de destruccin con que nos amenazaba. Obama, nuevo San Jorge, nos convenci as de que el dragn del fundamentalismo islmico poda ser localizado y vencido. A diferencia de Bush, aparece ahora ante el mundo como un presidente bifronte: con una mano, acepta dialogar con sus aliados y alumbra al mundo con la luz de la civilizacin americana. Y, con la otra, proyecta sobre los pueblos irredentos la sombra del rico y variado arsenal de sus stocks de armamento.

. La muerte de Bin Laden, y las posibles represalias de Al Qaeda permitirn a nuestros gobernantes abrir de nuevo la espita del miedo y de la inseguridad. Intentarn convencernos de que la Historia progresa y camina sola y de que las ideas de cambio, de justicia y de igualitarismo, han de ser aparcadas ante la amenaza terrorista, siempre descabezada y siempre rediviva.

. Es de temer que la imagen de las masas rabes, ajenas al islamismo teocrtico, luchando en la calle a pecho descubierto en favor de la democracia y de un pluralismo atento a las aspiraciones de sus pueblos, vayan desapareciendo de las pantallas de nuestros televisores. Sern reemplazadas paulatinamente por el discurso precedente: el que nos recuerda que nuestra democracia es un bien frgil, amenazado por los discpulos y secuaces del difunto Bin Laden, que es preciso defender con medidas de orden excepcionales.

. Las oficinas, laboratorios y cloacas en los que se inventa y se da vida a este tipo de monstruos, activados o eliminados segn las necesidades del momento, son tambin los lugares en los que se programan las noticias que de forma ms o menos traumtica se inscribirn en la retina y la psiquis de millones de personas. Qu duda cabe de que la muerte de Bin Laden, -falsa o cierta, es lo de menos- habr sido preparada durante largos meses, o largos aos.

. Conclusin apresurada:

Obama ser, casi seguramente, reelegido para un segundo mandato de presidente de los Estados Unidos. Y en el basurero de la Historia se le llegar a conocer como "EL HOMBRE QUE MATO A BIN LADEN".

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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