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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2011

Osama y Obama

Frei Betto
Cubadebate


Resulta extrao que la CIA, al anunciar que asesin a Osama Bin Laden, no haya exhibido su cuerpo, como hizo por todo lo alto con otro trofeo de caza: Ernesto Che Guevara.

Bin Laden sali de la vida para entrar en la historia. Hasta ah nada nuevo. La historia, de la cual pocos se acuerdan, est llena de bandidos y terroristas, cuyos nombres y hechos casi nadie recuerda. Los ms conocidos son: el rey Herodes, Torquemada, el gran inquisidor, la reina Victoria, la mayor traficante de drogas de todos los tiempos, que promovi en China la guerra del opio, Hitler, el presidente Truman, que mand lanzar bombas atmicas sobre las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki, y Stalin.

El peligro est en que Osama pase de la historia al mito, y del mito a mrtir. Su muerte no debiera merecer ms que una nota en las pginas interiores de los peridicos. Sin embargo, como los EE.UU. son un pas necrfilo, que se nutre de las vctimas de sus guerras, Obama transforma a Osama en un icono del mal estimulando el imaginario de todos los que, por alguna razn, odian el imperialismo estadounidense. Sadam Hussein, marioneta de la Casa Blanca manipulada contra la revolucin islmica de Irn, demostr que el hechizo se vuelve contra el hechicero.

Desde 1979 Osama Bin Laden fue el brazo armado de la CIA contra la ocupacin sovitica de Afganistn. La CIA le ense a fabricar explosivos y a realizar ataques terroristas, a movilizar su fortuna a travs de empresas fantasmas y parasos fiscales, a manejar cdigos secretos y a infiltrar agentes y comandos. Bin Laden es producto de los servicios americanos, afirm el escritor suizo Richard Labviere. Cado el muro de Berln, desde 1990 Bin Laden pas a dirigir su arsenal terrorista hacia el corazn del To Sam.

El terrorismo es execrable, aunque sea practicado por la izquierda, pues todo terrorismo slo beneficia a una parte: a la extrema derecha. En la vida se recoge lo que se planta. Eso vale para las dimensiones personal y social. Si los EE.UU. de hoy son atacados de forma tan violenta es porque, de algn modo, ellos se valieron de su poder para humillar a pueblos y etnias. Hace dcadas que abusan de su poder, como es el caso de la ocupacin de Puerto Rico, la base naval de Guantnamo enclavada en Cuba, las guerras en Irak y Afganistn, y ahora en Libia, la participacin en las guerras en Europa Central, la tolerancia ante los conflictos y las dictaduras rabes y africanas.

Ya es tiempo de que los EE.UU., como mediadores, hubieran inducido a rabes e israeles a firmar un acuerdo de paz. Todo eso fue siendo postergado, en nombre de la hegemona del To Sam en el planeta. De repente irrumpi el odio de forma brutal, mostrando que el enemigo acta tambin al margen de toda tica, con la nica diferencia de que l no dispone de foros internacionales para legitimar su accin criminal, como es el caso de la connivencia de la ONU con los genocidios practicados por la Casa Blanca.

Quien conoce la historia de Amrica Latina sabe muy bien cmo los EE.UU., en los ltimos cien aos, interfirieron directamente en la soberana de nuestros pases, diseminando el terror. Maurice Bishop fue asesinado por los boinas verdes en Granada, los sandinistas fueron acosados por el terrorismo desencadenado por Reagan, los cubanos continan bloqueados desde 1961, sin derecho a relaciones normales con los dems pases del mundo, y una parte de su territorio, Guantnamo, contina invadida por el Pentgono.

En las dcadas de 1960 y 1970 fueron instauradas dictaduras en Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia, Guatemala y El Salvador, con el patrocinio de la CIA y bajo la orientacin de Henry Kissinger.
La violencia atrae violencia, deca dom Helder Cmara. El terrorismo no lleva a nada, excepto a endurecer a la derecha y a suprimir la democracia, llevando a los poderosos a la conviccin de que el pueblo es incapaz de gobernarse por s mismo.

No pueden ser sacrificadas vctimas inocentes para satisfacer la ganancia de gobiernos imperiales que se creen dueos del mundo y que pretenden repartirse el planeta como si fueran trozos de un apetitoso pastel. Los atentados del 11 de setiembre del 2001 demostraron que no hay ciencia o tecnologa capaz de proteger a las personas o a las naciones. Es intil que los EEUU gasten millones de dlares en sofisticados esquemas de defensa. Sera mejor que esa fortuna fuera aplicada a la paz mundial, que slo llegar cuando sea hija de la justicia.

La cada del muro de Berln puso fin al conflicto Este-Oeste. Ahora queda derribar la muralla de la desigualdad entre Norte y Sur. Sin que el pan sea nuestro, ni el Padre ni la paz sern nuestros.

Frei Betto es escritor, autor de Conversacin entre la fe y la ciencia, junto con Marcelo Gleiser y Waldemar Falco, entre otros libros. http://www.freibetto.org/ > twitter:@freibetto.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2011/05/07/osama-y-obama/



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