Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2011

Entrevista al profesor Christophe Oberlin
Gaza asediada: testimonio de un cirujano

Silvia Cattori
www.silviacatori.net

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Chroniques de Gaza 2001-2011 es una de esas obras que conmocionan y cuya lectura cambia al lector. En una sucesin de captulos muy cortos su autor, el cirujano francs Christophe Oberlin, nos hace descubrir por medio de pequeos toques y en un lenguaje simple y sobrio la emocionante humanidad de un pueblo y el valor con el que afronta el cruel asedio que le impone el ocupante colonial israel con la cobarde complicidad de la comunidad internacional y de nuestros principales medios de informacin. No hay patetismo, sino que una sucesin de episodios y de experiencias en contacto con personas afectadas por la violencia desvelan la terrible realidad cotidiana. Christophe Oberlin responde aqu a las preguntas de Silvia Cattori.

Silvia Cattori: Su relato es muy apasionante[1]. Nos hace entrar en la vida cotidiana de estas familias asediadas, expuestas a todo tipo de dificultades, que sobreviven y se rehacen volvindose hacia el futuro haga lo que haga Israel. Se comprende que desde que usted lleg a Gaza en diciembre de 2001 haya visto con incredulidad a los aviones del ejrcito israel surgir a baja altura, atravesar la barrera del sonido y arrojar bombas sobre una poblacin pacfica. Diez aos despus de ese primer contacto con la violencia, qu ha cambiado en su percepcin?

Christophe Oberlin: Lo que ha cambiado es que hoy hago una correlacin entre lo que veo sobre el terreno y lo que nos dicen nuestros medios de comunicacin y nuestros polticos. Su manera de presentar los hechos raramente se corresponde con lo que constato sobre el terreno. Esto me irrit, as que anul la suscripcin a ciertos peridicos, dej de leer y de escuchar la informacin en la radio y la televisin. Prefiero una informacin de calidad a travs de otras fuentes.

Silvia Cattori: Se comprende que muy rpido el cirujano que fue a Gaza para salvar vidas fue llevado a reflexionar sobre el trasfondo de estos reiterados baos de sangre tras tenerse que enfrentar a tanto cuerpos mutilados. Dar testimonio de lo que usted haba visto y restablecer una informacin que nuestros medios de comunicacin haban sesgado, no era para usted una forma de devolver la justicia y la dignidad a este pueblo?

Christophe Oberlin: Est muy claro. Y es la razn por la que desde hace aos reacciono, escribo pequeos testimonios y acepto dar conferencias. Durante decenas de aos he ido a operar a otros pases sin sentir nunca necesidad de expresarme. Pero cuando uno descubre que los acontecimientos que uno ha vivido son deformados completamente, entonces se enfurece. Despus de la agresin israel de 2008/2009 me invitaron a expresarme en un plat de [la cadena de televisin francesa] France 24. El ttulo que se haba dado al programa era Ha habido crmenes de guerra en Gaza? Estos signos de interrogacin estaban completamente fuera de lugar, lo mismo que el hecho de saber si los muertos y heridos eran o no combatientes. Al haber estado en el lugar yo haba podido ver que [entre los muertos y heridos] prcticamente slo haba civiles, familias enteras . Por consiguiente, en este contexto de desinformacin estamos obligados a tomar la palabra para decir lo que realmente pas. En lo que concierne a los medios de comunicacin, se ve claramente que hay una censura, una autocensura, y que no les interesa lo que dicen o escriben los raros testigos que hay sobre el terreno.

Silvia Cattori: Al hilo de las pginas se descubre a unos personajes desgarradores, como el cirujano Fayez. A travs de su trayectoria resulta impactante ver que este pueblo constantemente perseguido vive sin odio ni resentimiento hacia sus opresores. Y sorprendentemente optimista. En su opinin, de dnde saca la fuerza para mantener esta extraordinaria vitalidad y humanidad?

Christophe Oberlin: Creo que forma parte del fondo de humanidad que es inherente a cada individuo. Todas aquellas personas que han vivido en estos infiernos tienen relatos idnticos. Primo Levi da ejemplos de ello. Cada uno de nosotros tiene unas capacidades de resistencia absolutamente extraordinarias que se desvelan en condiciones extremas. No es algo particular de Gaza. En mi opinin no hay poblaciones que resisten mejor que otras. Pero no es menos cierto que son admirables la resistencia y el aguante de los que la poblacin de Gaza da muestra. Respecto a Fayez, recuerdo una maana que estaba bastante abatido: He pasado una mala noche. Mi cuada ha muerto esta noche de un cncer de mama. No s cmo decrselo a mi mujer, dijo de pasada. En nuestros pases tenemos medios para detectar estos cnceres y de salvar a la mayora de los pacientes. All no. Es una leccin para cada uno de nosotros la simplicidad con la que estas personas asediadas por el ocupante hablan de su vida cotidiana, que las enfermedades para las que no tienen medios de curar hacen que sea an ms atroz .

Silvia Cattori: Con qu secuelas salen, en particular los nios?

Christophe Oberlin: Puede resultar sorprendente que no haya ms personas que pierden la razn. He hablado con Maryvonne Bargues, una mdica psiquiatra que ha trabajado durante aos con familias que vivan en ese entorno, hacinadas en diez metros cuadrados y cuyos hijos y parientes cercanos haban sido gravemente heridos o muerto. Su constatacin es sorprendente. A pesar de las condiciones de vida espantosas hay unas recuperaciones psicolgicas impresionantes. Si uno se pasea hoy por las calles de Gaza, nada ms salir de una semana de bombardeos que han causado muchos muertos y heridos, se tiene la impresin de una poblacin que vive en estado de paz.

Silvia Cattori: Son muy elogiosas sus descripciones de personalidades de Hams, a las que usted ha conocido bien. Se comprende que usted haya establecido unos vnculos de confianza recproca con estas personas con unos destinos fuera de la norma que a pesar de los dramas que han vivido, han seguido siendo plenamente humanas. Por ejemplo, es muy impresionante el retrato que usted hace del cirujano y responsable poltico, Mahmoud Khalid al-Zahar. Esto contrasta singularmente con la imagen tosca, incluso execrable, que sistemticamente se nos ofrece de l. Viendo la caricatura que han hecho de l los periodistas que, como usted, han tenido ocasin de conocerlos, que le inspir eso?

Christophe Oberlin: Me sent escandalizado y sigo estndolo. De hecho hay que saber que las autoridades israeles tienen que acreditar necesariamente a los raros periodistas occidentales que van a Gaza. Para m est claro el criterio de acreditacin [2]: se acredita a los periodistas de los que los israeles tienen la seguridad de que van a denigrar todo lo que haga Hams. Tuve ocasin de observar muchas veces esto que estoy afirmando. Hasta ahora nunca he visto a un periodista autorizado a entrar en Gaza por el paso de Erez escribir un artculo que describa con objetividad lo que se ha hecho bajo la administracin de Hams.

Silvia Cattori: Esto nos obliga a preguntarnos por los a priori de estos idelogos que en el seno del movimiento de solidaridad, debido a que no les gustan los barbudos, han privilegiado el campo de los laicos, de esta Autoridad Palestina moderada a la que ellos consideran la nica representante legtima del pueblo palestino[3]. Le han hecho reproches y le han pedido explicaciones sobre la carta de Hams a la que generalmente califican de antisemita [4]?

Christophe Oberlin: Por desgracia, hay muy pocos reproches directos. Lo lamento porque es ms interesante tratar de convencer a quienes no son de la misma opinin. Simplemente, quienes no estn de acuerdo con lo que digo o escribo no me invitan. La manera de luchar en el seno del movimiento de solidaridad contra quienes dicen cosas positivas sobre la gestin poltica de Hams es marginarlos. Finalmente, a su escala, su manera de comportarse apenas es diferente de la que conocemos con los medios de comunicacin. A pesar de todo, regularmente se me invita a dar conferencias en las provincias francesas. Ah los militantes tienen cierta independencia respecto a Pars, sede del movimiento. Dicen que me invitan porque les interesa conocer todos los puntos de vista, al tiempo que saben que su direccin no me aprecia. A travs de estos encuentros con el pblico me doy cuenta de que cuando uno describe los hechos y lo siente de buena fe, se le cree. En Chroniques de Gaza slo cuento hechos rigurosamente exactos con el mnimo de apreciaciones personales. Creo que los hechos hablan por s mismos y es tarea de cada uno sacar conclusiones.

Sobre la carta de Hams, no he tratado de convertirme en un especialista de la cuestin pero resulta que desde 2001 cada vez que volva de Gaza me pedan que hablara de lo que ocurre ah. De una conferencia a otra me hacen preguntas y eso me obliga a profundizar mis conocimientos. Esto me llev a pedir a mis interlocutores de Gaza que se explicaran, sobre todo en relacin a esta cuestin de la carta de Hams, algunos de cuyos aspectos se han considerado inaceptables entre nosotros a justo ttulo. Se me dijo que esta carta, que data de 1988, la escribieron determinadas personas, que despus Hams se convirti en un partido poltico y que desde 2006, cada vez que haba elecciones haba un programa claro que se poda consultar y que era la referencia. Y que, en consecuencia, est carta ya no era vlida.

Dicho esto, me gustara ampliar un poco el debate. Esta manera de basarse siempre en la acusacin de antisemitismo que permite arrojar instantneamente el anatema sobre todo lo que tiene que ver con Palestina en cuanto hay una frase o una palabra que molesta es una forma de proceder muy desleal si se tiene en cuenta el hecho de que los palestinos, familias enteras de los cuales fueron diezmadas por los judos y expulsadas de sus hogares en 1948, lo han perdido todo. En cuanto se pronuncia la palabra judo en Occidente, hay odos que estn alerta [5]. Pero de todos modos se cre un Estado judo en nombre del judasmo, de la conciencia juda. Y en nombre de un Estado que se proclama judo las autoridades israeles persiguen a todo aquello que no es judo. Por lo tanto, pedir a los palestino que ha sido golpeados en su propia carne que no digan que no les gustan los judos es un poco fuerte. El hecho de que pueda haber lo que consideramos deslices, en mi opinin es algo completamente venial en relacin al destino que han tenido. Es absurdo reprochar a este pueblo al que se oprime en nombre del Estado judo llamar judoa su opresor. Este delito de antisemitismo que se busca detrs de cualquier palabra es algo profundamente desleal.

Silvia Cattori: Usted describe con una rara objetividad las circunstancias en las que Hams se vio llevado en junio de 2007 a intervenir contra los mercenarios de Fatah, financiados y armados por Estados Unidos de acuerdo con Israel, para desbaratar el plan secreto que deba llevar a su liquidacin. Tambin en relacin a esto hay un abismo entre lo que usted observ sobre el terreno y lo que informaron los enviados especiales acreditados por Israel o los partidarios de Fatah [6]. Se haban puesto todas las pruebas sobre la mesa, pero los periodistas del establishment siguen ignorndolas. Or que se imputaban las violencias a las fuerzas de Hams y no al plan criminal de Fatah debi de provocar una enorme clera a la gran mayora de los palestinos que no colabora con el ocupante. Para qu deban servir estas mentiras si no para legitimar que se siguiera con las ofensivas del ejrcito israel contra Hams y para mantener el poder de la Autoridad Palestina?

Christophe Oberlin: Es una historia desoladora. Pero tambin es una historia que se repite. En relacin a la guerra de independencia argelina, por ejemplo, la resistencia recibi un fuerte apoyo de una parte de la izquierda y sobre todo de los comunistas; y en cuanto se vio que la Argelia independiente no iba a bascular hacia el campo socialista, hubo varias deserciones. Siempre en Argelia, en 1992, son los mismos que apoyaron lo que pdicamente se llam la interrupcin de proceso electoral, en realidad un golpe de Estado militar apoyado por los occidentales cuyas consecuencia fue una guerra con 100.000 muertos. Con la victoria electoral de Hams se vio como se reproduca instantneamente el mismo fenmeno. Recuerdo una tribuna libre escrita por un notorio sionista titulada Hamas, lennemi commun. En la ltima fiesta de LHumanit, me vino a hablar un militante que apoyaba una pequea actividad asociativa en Gaza a condicin de que siguiera estando en un marco laico.

Pretender ir a hablar de laicismo a un pas donde el 95% de la poblacin tiene sentimientos religiosos est completamente fuera de lugar. Hay que saber si se quiere ayudar a una causa porque vale la pena o imponer un modelo. Ha llegado a ocurrir que militantes que queran invitarme a hablar del libro se enfrentaran en el seno de su comit con laicos que no queran or hablar de Hams. Despreciar a Hams es despreciar a la poblacin que la ha elegido! Gaza hoy es indisociable del voto a Hams. Y limitarse a hablar de Cisjordania es ir en el sentido estadounidense-israel de apoyo ciego a la Autoridad Palestina aunque se sabe que unas elecciones libres hoy en Cisjordania probablemente daran la victoria a Hams.

Silvia Cattori: El captulo de su libro titulado Sara es muy fuerte. Deja atnito. Reunidos en el velorio de una anciana que resulta ser la madre de Mohammed Dahlan [7], cuadros de Hams discuten cortsmente con partidarios de Fatah. Este tipo de episodio sorprendente, esta ausencia de animosidad por parte de los cuadros de Hams, cuyos militantes son torturados y arrojados a la crcel en Cisjordania por las fuerzas de seguridad de Fatah, dejan augurar que maana sea posible una reconciliacin, a pesar de las traiciones?

Christophe Oberlin: He asistido con frecuencia a escenas de este tipo. Una vez me encontr en una familia en la que se reunan a la misma mesa miembros de Hams y uno de sus primos al que pagaba la direccin de Fatah para que no fuera a trabajar [8]. Yo estaba estupefacto por el clima que reinaba. No haba ms que pequeas pullas, sin maldad. Todo se deca en un tono de humor. Esta fraternidad entre palestinos ya la haba observado en las elecciones que llevaron a Hams al poder y contina hoy. Creo que es posible una reconciliacin. No hay reivindicaciones de odio entre Fatah y Hamas. Es una disputa de jefes. La Autoridad Palestina ni siquiera representa a la base de Fatah. Es una falsa disputa. A nivel de los electores no existe animosidad entre Hams y Fatah. Si se organizaran elecciones en unas condiciones electorales normales se desarrollaran de una manera tan pacfica como en 2006.

Silvia Cattori: Una vez ms no se puede dejar de pensar que Israel no hubiera podido llegar tan lejos en el horror si los idelogos que dictan la lnea poltica en el seno del movimiento de solidaridad en vez de apoyar al campo de Fatah y de quienes optaron por la colaboracin con el ocupante hubieran apoyado claramente el campo de las fuerzas que, como Hams, rechaza esta va y sigue reivindicando el derecho de los palestinos a resistir a la ocupacin. Acaso no le han puesto las cosas ms fciles a Israel y prologando el sufrimiento del pueblo palestino por medio de este tipo de extraa mala unin?

Christophe Oberlin: Por supuesto que han hecho ms fciles las cosas a Israel. Dicho esto, no creo que se hubiera podido contener la escalada de violencia a la que asistimos. Cuando se ve lo que est pasando hoy que, todo lo deja suponer, llega hasta el asesinato intencionado de internacionalistas [9], cuando se ponen estos hechos en paralelo con lo que los palestinos sufren desde el inicio de la colonizacin juda en Palestina, creo que, por desgracia, el proyecto sionista deba pasar necesariamente por esta violencia, por una violencia cada vez mayor.

Silvia Cattori: En resumen, la eleccin de Hams en 2006 fue en muchos aspectos un momento de verdad que permiti desvelar unos compromisos contra natura, tambin en lo que concierne a las ONG. Usted cuenta que fue excluido por dos grandes ONG francesas que nunca protestan pblicamente cuando sus equipos mdicos son expuestos a las humillaciones y hostigamientos de las autoridades israeles. Podemos saber el nombre de estas ONG y qu pretextos han aducido para privarle a usted de su financiacin?

Christophe Oberlin: Se trata de unas ONG que, por otra parte, hacen un buen trabajo: Mdicos del Mundo y Ayuda Mdica Internacional. Son dos grandes organizaciones, al menos la primera, que implican unas administraciones enormes. Hay ah unos retos de poder importantes. Para acceder a la presidencia, a los puestos altos, los candidatos estn dispuestos a todo tipo de compromisos. Sus responsables no quieren que sus equipos se expresen. Respeto esta postura pero en lo que concierne a Palestina, donde los equipos mdicos sufren regularmente el acoso y las humillaciones de las autoridades israeles, no acepto callarme. Hay casos en los que es imperativo reaccionar.

Ha habido incidentes debidamente documentados y notificados pero Mdicos del Mundo se neg a protestar. Por ejemplo, el caso en el que uno de mis colegas, que estaba en una ambulancia con un herido, recibi disparos israeles en un checkpoint a pesar de que justo antes haba recibido autorizacin para pasar. Otro ejemplo, cuando la polica de fronteras nos confisc al llegar al aeropuerto Ben Gourion el material mdico muy costoso e indispensable que llevbamos a Gaza; o incluso cuando se nos pidi pagar la tasa de productos de lujo, lo que es ilegal porque se trata de material mdico humanitario, cuando los miembros de nuestros equipos son humillados, acosados y bloqueados en cuanto tienen un nombre rabe. Nunca hay protestas.

Silvia Cattori: Usted cuenta que desde los primeros momentos de la ofensiva israel de 2008 cirujanos de diversos pases rabes y musulmanes conmovidos por la carnicera, entre ellos unos sesenta egipcios, se precipitaron a Gaza entrando por los tneles y que se pusieron a operar enseguida. En su libro dice haber estado muy impresionado por la competencia y eficacia con la que operaron a heridos muy graves y el notable papel desempeado por estos mdicos annimos, a los que califica de humanitarios sin espectculo. Pone usted sus esperanzas en esta solidaridad discreta y sin condiciones que contrasta con la torpeza de nuestras ONG?

Christophe Oberlin: Completamente. Daba una impresin de fuerza extraordinaria ver a todos estos cirujanos altamente cualificados y altamente competentes, que haban acudido a Gaza simplemente porque les haban llamado sus colegas y que afirmaban que se iban a quedar mientras se les necesitara. Recuerdo haber pensado entonces que tena ante m al relevo del Egipto de Mubarak.

Silvia Cattori: En el captulo de su libro titulado Clamor sobre lo humanitario hace una constatacin muy inquietante. Siente que el cerco se cierra [10]. Esto deja pensar que las autoridades israeles buscan hacer cada vez ms difcil la autorizacin de entrada en Palestina imponindoles unas condiciones cada vez ms exigentes. Cree usted que irn hasta privar a la poblacin de Gaza de toda asistencia mdica [11]? Qu preconiza usted para impedirlo?

Christophe Oberlin: Los recientes asesinatos del militante italiano Vittorio Arrigoni en Gaza y del actor israelo-palestino Juliano Mer Khamis en Hbron [12] me estremecieron. No se puede dejar de pensar en la mano de Israel detrs de estos asesinatos. Para demonizar a los Palestinos y para acabar con el apoyo de la opinin pblica internacional, qu mejor manera que hacer asesinar a dos figuras carismticas entre los pacifistas y endosarr a palestinos manipulados un crimen del que no son responsables? Da miedo. Hay en ello una escalada que debe permitir a Israel provocar en todo el mundo un sentimiento de horror en relacin a Hams. Y cada uno se dice: yo podra ser el prximo. No sera la primera vez que al ms alto nivel del Estado israel se toma la decisin de hacer asesinar a internacionalistas. Ya ha habido periodistas asesinados [13] y otros que han estado en la diana, como Jacques-Marie Bourget [14]. Hubo el ataque de la marina israel contra la Flotilla de la Libertad en mayo de 2010 que caus la muerte de 9 activistas humanitarios. En el puerto de Gaza se acaba de erigir un monumento a su memoria.

Temo ver en ello un signo de endurecimiento israel que puede ir hasta organizar asesinatos selectivos para hacerlos pasar despus por asesinatos cometidos por Hams. Tambin se puede pensar que se trata de una crispacin ltima de un poder al que se ha puesto bajo la presin de los movimientos de protesta contra los que pierde influencia.

Silvia Cattori: Durante estos trgicos aos usted asistido a escenas de una crueldad insoportable. Estaba ah cuando los soldados israeles dispararon deliberadamente contra el cuerpo de un joven cmara palestino que estaba en el suelo [15]. Qu sinti cuando se encontr frente a este joven paciente que al que se le acababan de amputar ambas piernas?

Christophe Oberlin: Soporto ver heridos muy graves en una sala de operaciones, pero ver ejercerse la violencia fuera de este marco, incluso en el cine, me resulta insoportable. Cuando vi a Mohamed Ghanem en el hospital, no estaba simplemente asqueado por el sadismo del soldado que haba disparado media docena de tiros contra el cmara que estaba en el suelo (los medios rabes que estaban all lo filmaron todo), tambin estaba avergonzado porque saba que no habra ni investigacin ni sanciones.

Durante 15 aos he tratado traumatologas graves. Especializado en la reparacin de traumatismo graves, la microciruga de las venas y de los nervios, trat en las salas de operaciones a personas que trataban de suicidarse arrojndose a las vas del metro. Evidentemente se siente compasin cuando se ve a un hombre joven con unas heridas espantosas en una sala de operaciones. Pero uno est ocupado en reflexionar, en decidir qu conducta hay que seguir, en detener la hemorragia para salvar la vida del paciente. En ver qu se puede hacer para preservar la funcin y finalmente en operar. Las operaciones son muy largas y hay que pararla porque el paciente no est bien, hay que renunciar a la reconstruccin o hay que amputar. Eso forma parte del adiestramiento mdico. Son nociones que he aprendido.

Cuando se ve llegar a estos heridos muy graves, uno se concentra en ocuparse de ellos. Durante la agresin israel de 2009 vi a cirujanos palestinos que no podan ms, venirse abajo, desmoronarse, pero fuera de las salas de operaciones. En la urgencia todo el mundo trabaja bien, sin pnico, y para nosotros tambin es una leccin. Pero hay imgenes, escenas que te marcan de forma indeleble, como marcan a los palestinos. Ellas son las que construyen la resistencia.

Notas:

[1] Chroniques de Gaza 2001-2011, Christophe Oberlin, Editions Demi-Lune, 2011. Su primer libro, Survivre Gaza, biografa de Mohamed al-Rantissi, cirujano palestino hermano del dirigente histrico de Hams asesinado por Israel, marc las mentes. En efecto, permite comprender la increble trayectoria de gran cantidad de licenciados que viven en Gaza y que tuvieron que demostrar un valor y una voluntad increbles para lograr acabar sus estudios y ejercer. En nuestra opinin Chroniques de Gaza 2001-2011 , Survivre Gaza, y el libro de Ziyad Clot Il ny aura pas dtat palestinien (Max Milo Editions: Pars, 2010) son tres testimonios fundamentales entre los libros escritos en francs.

[2] El canet de prensa israel, que facilita a los periodistas los desplazamientos por Cisjordania, lo concede un Servicio de prensa situado en Jerusaln Occidental. Este servicio depende de Defensa, de los servicios de propaganda militar y de los servicios de inteligencia israeles. La autorizacin para entrar en Gaza slo se concede con cuentagotas. En junio de 2006, durante la ofensiva militar que caus cien muertos y cientos de heridos en el norte de Gaza, los oficiales del Servicio de Prensa nos negaron el permiso de entrada en Gaza mientras veamos que ese mismo da se lo concedan a periodistas de medios cuya parcialidad a favor de Israel estaba garantizada.

[3] Tras las elecciones de enero de 2006 Hams obtuvo la mayora absoluta de los escaos en el Consejo Legislativo Palestino. La Autoridad Palestina de Ramala, es decir, el partido Fatah que haba perdido las elecciones, no dej el poder a pesar del hecho de no tener ya el poder. Sigui recibiendo rdenes de Israel y de Estados Unidos . El presidente Mahmoud Abbas no tiene ninguna legitimidad desde 2009. A pesar de todo, la Unin Europea sigue apoyando a esta Autoridad Palestina corrupta e ilegtima, entregndole medio milln de euros al ao y tratando slo con ella. Las conferencias y negociaciones llamadas de paz en las que ha participado tenan por objetivo, en connivencia con Israel y Estados Unidos, financiar y programar el poner fuera de la ley a Hams.

[4] Tras la eleccin de Hams en 2006 tambin los dirigentes del movimiento de solidaridad contribuyeron a reforzar el a priori de que la carta de Hams es antisemita. Por desgracia, la propaganda de los sucesivos gobiernos israeles, que se sirven de la carta de Hams para criminalizar a este movimiento, es explotada por todas aquellas personas que privilegian a los laicos para desacreditar a este movimiento poltico y religioso palestino que afirma ser de la resistencia. Esta propaganda ha pervertido y ralentizado mucho la accin del movimiento de solidaridad.

[5] Los ciudadanos del Estado judo tienen ciudadana israel, pero muchas personas ignoran que en sus documentos no existe la nacionalidad israel. En el documento de identidad de un ciudadano israel de confesin juda la nacionalidad indicada es juda, mientras que la nacionalidad de los ciudadanos no-judos se define como rabe, drusa, rusa, turca, etc. Por lo tanto, cuando los palestinos dicen los judos es en conformidad con la ciudadana juda de los israeles y no es en absoluto el signo de hostilidad hacia los judos, de un antisemitismo, como se les reprocha constantemente por razones de propaganda.

[6] Este plan secreto, establecido por Estados Unidos en connivencia con la direccin de Ramala, fue revelado por un periodista muy bien informado, David Rose, en marzo de 2008. Vase: - The Gaza Bombshell, por David Rose, Vanity Fair, abril de 2008. - y la traduccin parcial de este artculo al francs.

En enero de 2011 Al-Jazeera public unos documentos palestinos confidenciales (The Palestine Papers). Confirmaron todo lo que deca David Rose sobre la complicidad criminal de la Autoridad Palestina con Israel y lo que nuestros interlocutores nos decan desde 2006 en varias entrevistas que fueron igualmente ignoradas por estas asociaciones dominantes del apoyo a Palestina. As supimos que la Autoridad Palestina haba ido ms all de lo imaginable en su connivencia con Israel. Se esperaba que anunciara su dimisin, la disolucin de la Autoridad Palestina. Al contrario, atac a Al-Jazeera.

[7] Mohammed Dahlan, ayer hombre fuerte de Fatah en Gaza, es despreciado por la poblacin. Conocido por su estrecha colaboracin con el Mossad y los servicios de inteligencia europeos, hizo todo lo posible (con su financiacin) para liquidar al movimiento Hams. Cuando en 2007 Hams logr provocar la desbandada de las fuerzas represivas de Dahlan, esto supuso un alivio para la poblacin. Vase: Gaza senfonce inexorablement, por Silvia Cattori, 29 de julio de 2007.

[8] Cuando Hams retom la administracin de Gaza, Fatah, que haba permanecido ilegalmente en el poder en Ramallah, anunci a los 77.000 funcionarios de Gaza que se les pagara un salario si se negaba se negaban a ir a trabajar mientras Hams estuviera en el poder. En cambio, los funcionarios que han ido a trabajar y hacen funcionar la administracin y los servicios pblicos dirigidos por Hams ya no reciben un salario de la Autoridad Palestina.

[9] Christophe Oberlin alude a los asesinatos de dos militantes de la solidaridad con palestina: Juliano Mer Khamis y Vittorio Arrigoni. Vase: - Militant pour la paix, Mer Khamis a t assassin Jnine, por Conal Urqhart, The Guardian, 4 de abril de 2011. - La leon dhumanit de Vittorio, por Ramzy Baroud, info-palestine.net, 20 de abril de 2011.

[10] Los activistas humanitarios que van a Gaza deben pedir su acreditacin al COGAT, el servicio del ejrcito israel que entrega el permiso de entrada en Gaza.

[11] Para entrar en Cisjordania y Gaza, que son unas prisiones bajo control del ocupante, es obligatorio pasar por territorio israel. Las autoridades israeles se otorgan el derecho de vetar la entrada en Israel a personas que slo quieren ir a los territorios ocupados y cuyas crticas temen. Hacen listas de militantes o periodistas supuestamente hostiles a Israel que les sealan en cada pas personas de confesin juda y en las que prima su lealtad a Israel.

[12] Vase nota (9).

[13] - Raffaele Ciriello, periodista italiano, fue asesinado deliberadamente por el ejercito israel en Ramala el 13 de marzo de 2002. - James Miller, 34 aos, periodista y productor britnico, llevaba un chaleco antibalas marcado con la palabra PRENSA y una bandera blanca cuando fue asesinado intencionadamente en Rafah el 2 de mayo de 2003 por un soldado israel cuando rodaba un documental La muerte en Gaza, segn afirman periodistas que fueron testigos. Adems, el ejrcito israel ha matado a muchos periodistas palestinos y rabes. - Vase al respecto: Muro de separacin tnica y desinformacin, por Silvia Cattori, 8 de agosto de 2003, http://www.silviacattori.net/article453.html

[14] El periodista Jacques-Marie Bourget fue gravemente herido en el pulmn y en el brazo el 21 de octubre de 2000 en Ramallah por una bala disparada por un soldado israel.

[15] Vase: - La barbarie de los soldados israeles filmada en directo, por Silvia Cattori, 6 de julio de 2007, http://www.silviacattori.net/article161.html

-y el vdeo de esta crueldad

Christophe Oberlin es un cirujano especializado en microciruga y en ciruga de la mano, responsable de misiones de ciruga reparadora de las parlisis entre los heridos palestinos desde diciembre de 2001 y profesor de varias universidades. Tiene un centenar de publicaciones y dos libros traducidos al ingls y al chino. Es responsable de dos licenciaturas de universidad.

Fuente: http://www.silviacattori.net/article1582.html?var_mode=calcul



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