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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2011

A palos con los jvenes
Quines son los cerdos?

Pablo Iglesias Turrin
Pblico


Veo en Facebook cmo algunos estudiantes de mi facultad se felicitan por el xito de la manifestacin de hoy y tambin cmo hacen recuento de moratones y contusiones por los golpes que ha repartido la polica. El vdeo reproducido por Pblico no deja lugar a dudas sobre la proveniencia de la violencia; varios robocops patean en el suelo a un joven indefenso.

La imagen no es nueva ; casi no se distingue de las que vimos en las manifestaciones por una vivienda digna en 2007 , en las protestas contra la Guerra en 2003 o en tantas otras movilizaciones. Y tampoco ser nuevo el resultado: impunidad para los agentes (varios con pasamontaas y todos sin el nmero profesional visible en el uniforme), detenciones, acusaciones de desordenes pblicos, de resistencia a la autoridad (y quin sabe de qu ms) y, probablemente, varias condenas con las declaraciones de los funcionarios de polica como nica prueba .

Ayer volv a ver, despus de muchos aos, La noche de los lpices de Hctor Olivera, una pelcula basada en hechos reales que da cuenta de cmo fueron detenidos, torturados y asesinados, durante la dictadura militar argentina, un grupo de estudiantes de secundaria por su militancia en el movimiento estudiantil. Alguien dir que no se puede comparar las dictaduras con las democracias. Por el contrario, lo que tiene sentido comparar es precisamente las cosas que son distintas ; sera absurda una comparacin, pongamos por caso, de un bolgrafo bic azul con un bolgrafo bic azul.

El primer elemento que comparten dictaduras y democracias, como cualquier rgimen poltico moderno, es que las tareas de polica estn encomendadas a un cuerpo profesional de funcionarios. Quien tramita una denuncia es un funcionario, quien investiga un robo es un funcionario, quien da una patada en la cabeza a un joven en el suelo antes de detenerle es un funcionario, quien aplica la tortura como parte de un dispositivo procesal ya lo dijo Eduardo Galeano es slo un funcionario. Cul es la diferencia entre unos y otros? Hay quien hablara de convicciones y de conciencia y seguramente nos dira que los policas de las dictaduras son distintos a los de las democracias. Concederemos que quiz s, hasta cierto punto, aunque la experiencia histrica espaola dice lo contrario y los estudios de Bauman ( Modernidad y Holocaust o) y de Arendt (Eichmann in Jerusalem ) demuestran que la diferencia entre un funcionario de la democracia y uno de la dictadura est en la autoridad que le da las rdenes. Como sabemos, la " obediencia debida " ha sido la coartada universal de todos los funcionarios que por las paradojas del destino se han visto en el banquillo de los acusados (desde Nremberg a La Haya pasando por Buenos Aires).

La segunda caracterstica que comparten dictaduras y democracias es un cierto consenso social de veneracin fetichista hacia la autoridad. La retrica de la "lucha contra la subversin y el comunismo" sirvi para que una parte de los argentinos mirara hacia otro lado mientras su gobierno arrojaba al mar a 30.000 compatriotas . Pues bien, aquellos que criminalizan las protestas de los jvenes y se escandalizan al ver un contendor cruzado en una calle o una pintada en un banco mientras el paro juvenil alcanza niveles histricos, al tiempo que callan ante los abusos policiales (cuando no los justifican abiertamente), representan el mismo tipo de materia social sobre la que se construyen las dictaduras y sus crmenes.

Cuando la polica del gobierno del talante responde con violencia a los jvenes que en este pas se han tomado en serio eso de la Democracia, los demcratas debemos, al menos, indignarnos. Se atribuye a Ulrike Meinhof haber dicho que los policas no eran seres humanos sino cerdos. Si efectivamente la malograda fundadora de la RAF dijo eso se equivocaba. Es difcil encontrar una institucin ms universal que la polica a la hora de representar todas las expresiones de la modernidad racional del gnero humano (virtudes y monstruosidades incluidas).

Sin embargo, tanto a los que toman las decisiones de reprimir como a los que miran hacia otro lado o las celebran, bien debemos llamrselo: cerdos!

Pablo Iglesias Turrin es profesor de Ciencia Poltica en la Complutense.

Fuente: http://www.publico.es/espana/376638/a-palos-con-los-jovenes-quienes-son-los-cerdos


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