Portada :: Espaa :: La indignacin toma las plazas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2011

Las gentes de Sol y del resto de las plazas espaolas saben que estn haciendo democracia
Sol ms all de los instantes

ngeles Diez
Rebelin


Hace unos das el profesor Pedro Martnez Montvez deca, hablando de la conmemoracin de la Nakba1 palestina, que los occidentales tendemos a contar la historia del mundo rabe como si fuera una sucesin de instantes. "Instantaneizamos" su historia y la reducimos a un producto incomprensible e inocuo. Por el contrario, la historia de Occidente la explicamos a partir de los procesos, dinmicas, lgicas y causas sobre las que debatimos y proyectamos el futuro. En el caso de las revoluciones rabes sta ha sido la tnica dominante2. En el caso de Espaa se est produciendo el mismo fenmeno. Se habla del instante. Se acua un nombre: movimiento 15-M y poco a poco van quedando relegados los porqus, los cmos y el hasta cundo.

Pero los cientos, puede que miles, de mensajes que cuelgan de las esquinas, las farolas, las cabinas, las barandas de metro se resisten a ser atrapados en el aqu y ahora. Cuentan ya la historia del movimiento, los porqus, y puede que, a partir del lunes, empiecen a contar los cmos y los hasta cundo.

Spain is dferent dice una pancarta en la plaza del Sol. Reproduce irnicamente el tpico que inundaba la publicidad franquista que invitaba al turista europeo. Entonces, Espaa se venda a Europa como un producto diferente: dicharachera, vestida de faralaes y con sonido de castauelas. Desde la entrada en la Unin Europea el 1 de enero de 1986, el esfuerzo por encajarnos en el modelo europeo ha sido inmenso, se han derramado ros de tinta, se ha difundido todo tipo de propaganda, se han impuesto polticas comunes y nos han obligado a ser eficaces, rentables y a estar sobradamente preparados. Pero el molde acaba de reventar. Se nos ha vendido Europa al tiempo que nos vendan a Europa. Pero la realidad de este maltrecho pas es tozuda. Espaa sigue siendo diferente, ms cercana a frica, y sobre todo ms mediterrnea. Quiz por eso se levanta tarde, pero cuando lo hace escribe poesa.

El instante de la Puerta del Sol tiene un proceso. Incluso tiene un punto de partida: la Transicin espaola. Momento en el que se decidi que este pas sera una democracia restringida. Para que la pldora fuera digerida se la envolvi con promesas de un capitalismo blando, socialdemcrata, de oportunidades, de consumo, de paz. A los nios se nos enga con chuches y globos. A los mayores con amenazas: una nueva guerra civil, el caos, el aislamiento, descolgarnos de Europa. En este pas no se recuper la democracia asesinada con la dictadura. Si hubiera habido una transicin a la democracia tendra que haber habido un proceso constituyente. Si hubiera habido un proceso constituyente tendramos una constitucin que permitira al pueblo decidir sobre la forma del Estado (repblica, monarqua), podra elegirse al Jefe del Estado, tendra cabida un referndum sobre autodeterminacin y podramos, tal vez, decidir sobre nuestra economa.

Todava es pronto para que los grupos de trabajo y las comisiones que se van creando en la Plaza vayan ms all de reconocerse como ciudadanos. Es pronto para ir ms all de constituirse como pueblo en movimiento y para expandir con sus aspas el viento hacia otras ciudades y territorios. Pero se avanza rpido. Muy rpido. Anoche se gritaba en la plaza el pueblo unido jams ser vencido. Apenas una semana y en los grupos de trabajo, que se multiplican cada da, se habla de cosas muy concretas: Del sistema electoral que surgi de la transicin. Se habla de la monarqua, de las disfunciones del sistema de autonomas. Se habla de los recursos naturales y su expolio. Se habla de laicidad. Se habla del desmantelamiento del Sistema de Salud Pblica, de la educacin pblica. Se habla de la burbuja inmobiliaria. De los banqueros, de la deuda, del 45% de desempleo en los jvenes, de la reforma laboral y la reforma de las pensiones La Puerta del Sol lucha por escapar del instante.

Cuando Esperanza Aguirre la candidata del Partido Popular a la Comunidad de Madrid- habla contra los que nos concentramos en la Puerta del Sol dice que la democracia es la democracia, sin adjetivos, nos est diciendo que la aterroriza que la gente de este pasponga adjetivos a la democracia que tiene.

La aprobacin de la Constitucin Espaola en diciembre de 1978 signific el punto de partida hacia la construccin de un sistema poltico que alejaba a la ciudadana de las posibilidades de decidir sobre las cosas importantes. Tal vez como todos los sistemas polticos contemporneos. El politlogo B. Manin nos dice, en su estudio sobre los principios que rigen los sistemas representativos contemporneos, que estos sistemas, lejos de tener su origen en la Democracia griega, surgieron y evolucionaron en oposicin al propio concepto de gobierno del pueblo. Los representantes polticos elegidos no consideran que el pueblo est capacitado para ejercer la poltica. Identifican su propio juicio con el bien del pueblo, por lo que consideran al pueblomenor de edad e incapaz de gobernarse tanto como de reconocer sus intereses colectivos. Por eso se blindan en sus escaos y, al presidente Zapatero, cuando se le pregunta sobre los concentrados en Sol, afirma que siente simpata. Un gobernante debe sentir simpata por sus gobernados. El lder de la oposicin dice que les tendr en cuenta, ser por la cuenta que le tienen los ciudadanos? Otros lderes de partidos ms pequeos pero igualmente institucionalizados preguntan a los concentrados qu pueden hacer por ellos, en caso de que obtengan mayor representacin, claro. Las respuestas han sido contundentes: deja el escao y sal a la calle. Pero ninguno de ellos estn hoy en esos foros espontneos. A estas horas de la noche las personas de Sol ya distinguen entre el partidismo y la poltica. Han decidido que no representan a nadie, que no hay partidos ni sindicatos en el movimiento, que cada cual se representa a s mismo y que cada uno mismotiene algo que aportar.

Es probable que todos y cada uno de los miembros de la clase poltica espaola consideren que las votaciones que tendrn lugar maana expresarn la voluntad de los ciudadanos. Quiz a ninguno se le ocurra pensar que si la gente en las calles no considera que vive en una democracia, difcilmente pensar que las votaciones expresan su voluntad. Las gentes de Sol y del resto de las plazas espaolas que hoy reflexionan en la calle, en grupos, hablando y debatiendo, intuyen, saben, que estn haciendo democracia. Por eso reflexionan en grupos. Piensan en grupo. No sabemos si irn a votar maana, s sabemos que le dan ms importancia a lo que hacen hoy que a lo que pasar maana en las urnas.

Una joven propona un grupo de trabajo la nacionalizacin de la banca. Una persona mayor le responda condescendiente que eso era utpico. Ella replicaba que utpico era hace una semana imaginar que podran estar decenas de personas en la calle hablando de economa.

Notas:

1 Expulsin de los palestinos de su tierra que se conmemora el 15 de mayo de 1948

2 Se me ocurre que marcar el nombre de cada una de ellas con la fecha del estallido, contribuye a reproducir ese patrn

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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