Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2011

Entrevista al sacerdote Jos Mara Tojeira, exrector de la Universidad Centroamericana (UCA)
"La derecha es, en El Salvador, muy poco ilustrada y encerrada en sus propios intereses"

Gilberto Lopes
Rebelin


El asesinato de Ellacura me hizo ms radical y ms combativo dijo, un da, ese hombre de 64 aos, jesuta y exrector de la Universidad Centroamericana (UCA) de El Salvador. No es para menos. Jos Mara Tojeira, un gallego de Vigo, con ms de 40 aos de vivir en Centroamrica, probablemente escap por alguna casualidad de la espantosa masacre en la que el ejrcito salvadoreo asesin a sus amigos, el padre Ignacio Ellacura, tambin rector de la UCA, a otros cinco jesuitas, a una empleada de la residencia y a su hija, de solo 15 aos, un 16 de noviembre de 1989. Antes, haban asesinado a Monseor Oscar Arnulfo Romero, cuando deca misa, en marzo de 1980.

Tojeira acaba de dejar su cargo en la UCA y, en Costa Rica, conversamos sobre aquellos aos de guerra y de sangre, de crmenes horrendos, de heridas que no terminan de sanar. Pero hablamos tambin de El Salvador y la Centroamrica actuales, y de la rebelin en las plazas de Espaa: Ms que sorprenderme, me alegra. El empleo es el gran problema all. No esperaba las cosas que estn ocurriendo, dijo Tojeira, sobre las protestas en Espaa.

Este es un resumen de esa conversacin.

GL - El gobierno de Mauricio Funes despert renovadas expectativas en la regin. Ahora, que va a cumplir dos aos en el poder, en El Salvador, qu de esas expectativas se ha podido cumplir?

JMT - Lo que veo positivo del gobierno de Funes es levantar un dilogo sobre la realidad del pas en el que participan todos los sectores. El Estado nunca se ha preocupado realmente de la gente en El Salvador.

Funes cre el Consejo Econmico y Social pero, el debate, la derecha pegaba brincos por cualquier cosa. El objetivo era entablar un dilogo sobre El Salvador que queremos. La intencin de fondo es la de llegar a una especie de pacto social, muy orientado hacia una reestructuracin del sistema fiscal.

Pero hay un problema de visin muy fuerte en la derecha de El Salvador. Es una derecha muy poco ilustrada, encerrada en sus propios intereses. Uno habla de socializacin de servicios y ellos piensan que es comunismo.

GL En qu reas se refleja el cambio poltico impulsado por Funes en El Salvador?

JMT - Un logro de Funes ha sido, mediante negociaciones, introducir una nueva dinmica en el sistema judicial. La Sala de lo Constitucional ha empezado a jugar un papel para imponer respeto a la legalidad del pas. La realidad es que, hasta ahora, el Poder Judicial dependa del poder poltico y esos cambios ponen nervioso el sector poltico.

Funes ha promovido tambin programas de transferencias a los sectores ms pobres de la sociedad, similares al modelo brasileo.

Pero la impresin que tengo es que todo esto es insuficiente.

El Estado salvadoreo no solo refleja la desigualdad en el pas, sino que esta se promueve estructuralmente desde el Estado. El sistema de pensiones es solo para el 20% de la poblacin; el sistema educativo tiene muy graves diferencias entre el pblico y el privado; y lo mismo ocurre en la salud.

No han tocado la esencia del Estado, estructurado en base a la desigualdad. El debate sobre eso est todava demasiado verde y no siento que vaya madurando.

Adems, el gobierno ha heredado una deuda muy grande de los gobiernos de la derecha, representada por Arena, incluyendo el tema de la seguridad. La derecha, que ha logrado, con su mal gobierno, despertar todo este problema, ahora no le perdona a Funes que no lo arregle en dos aos!

La violencia es endmica en el pas, donde tenemos 60 homicidios por 100 mil habitantes. Es cierto que, en El Salvador, ese ndice nunca han bajado de 30 por cada 100 mil habitantes, entre otras cosas por el tipo de estructura estatal, que favorece a uno pocos y deja al slvese quien pueda a los de abajo, que solo tienen tres alternativas: querer superarse en sus hijos; la emigracin (dos millones, de los ocho millones de salvadoreos han inmigrado); y la delincuencia.

GL - Despus de una trgica guerra civil y de 20 aos de gobiernos de Arena, la eleccin de Funes pareca confirmar que Amrica Central buscaba un nuevo rumbo. Se ha avanzado en esa direccin?

JMT En El Salvador, ciertamente hay un poco ms de esperanza, por algunos logros, como los que hemos mencionado.

En Honduras, todo el movimiento en torno al golpe de Estado de junio del 2009 ha despertado una cierta esperanza. Como va a evolucionar todo esto est por verse: se va a crear nuevo partido, quin lo va a dirigir, va a ser un movimiento social? No sabemos.

El golpe ha sido un revulsivo que ha mostrado una fuerza social ms activa de lo que aparentaba, en un pas donde los dos partidos tradicionales llevan ms de cien aos en el poder, aliados con los militares.

Ante el golpe, me desconcert la actitud del Cardenal Oscar Rodrguez y del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramn Custodio. Esperaba de ambos una palabra para el dilogo despus del golpe. Pero no lo ha sido as.

En Nicaragua, lo que siento es un deterioro de lo poltico. Los grandes ideales de la revolucin han girado hacia un populismo excesivamente pragmtico, que no trasciende a la planificacin seria del futuro de Nicaragua.

Es una izquierda que se ha desprestigiado mucho. Pero sigue cumpliendo un papel de moderacin de los problemas. Recuerdo los grandes ideales y los logros de la revolucin en alfabetizacin, en la creacin de cohesin social, en haber despertado un sentimiento de autoestima popular. Eso contina absorbiendo una parte de los valores y limitando la protesta popular.

La revolucin signific un corte tremendo de los procesos de desigualdad de Nicaragua, despert la conciencia de dignidad del pueblo, aparte de la reforma agraria, y la alfabetizacin, aunque el analfabetismo ha vuelto a crecer.

Una parte del contraste de Nicaragua con los pases del tringulo del norte de Centroamrica (Guatemala, Honduras y El Salvador) con respecto a la violencia pues sus ndices son mucho menores se debe a ese espritu de cohesin social, que todava se mantiene y ayudan a aminorar las contradicciones sociales de generan violencia.

GL - Centroamrica parece hoy agobiada por los temas de la seguridad, consecuencia de una creciente criminalidad organizada. La violencia parece superar la de los aos de guerra. En su opinin, cul es el origen de esa violencia y qu le da sustento?

JMT - Hay una tradicin de violencia fuerte en la regin. Estos pases han estado plagados de revoluciones, de guerras civiles. Los Estados han sido Estados oligrquicos, preocupados por una cierta minora y han dejado a su suerte a la gente de bajos recursos.

La institucionalidad ha sido tambin muy floja. Y ha habido una enorme desigualdad entre la gente. Por qu el Salvador tiene tanta violencia? Porque en un pas hacinado, la violencia se observa mejor. La gran migracin demuestra tambin que se puede vivir de otra mejor.

Y luego estn los otros factores: un estado dbil, la estructura social excluyente, una polica ineficiente, ndices de impunidad muy fuertes.

El problema de la violencia, en Centroamrica, tiene que resolverse en conjunto o no se va a resolver. El delito est cada vez ms interconectado.

GL - Ud. tiene una vasta experiencia en Amrica Latina. En una entrevista reciente hablaba de un proceso de bsqueda de independencia en Latinoamrica. Dnde estamos en ese proceso?

JMT - Amrica Latina est cobrando una mayor identidad como regin. Todas estas experiencias polticas de transformacin como en Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador o Argentina aunque son distintas, muestran un deseo de presencia internacional, con una dosis de personalidad propia, comparada con lo que ocurra hace 50 aos, cuando las votaciones eran casi unnimes con Estados Unidos. En los tiempos de las dictaduras se quera ser aun ms de derecha que Estados Unidos.

Hay un avance ms slido de conciencia, de bsqueda de identidad regional. Son procesos lentos y, a veces, muy marcados por personalidades, pero si uno ve el conjunto, crece esa identidad propia, ese enfoque de los problemas regionales desde un dilogo interno, de nuevas alianzas.

GL Usted tambin ha criticado lo que calific como una doble moral, una poltica ambigua de Espaa en Amrica Latina. Hoy vemos como prende por toda Espaa esa extraa rebelin en sus plazas, como ocurri en el norte de frica. Lo sorprende? A qu responde eso? Hacia dnde va?

JMT - Ms que sorprenderme, me alegra. No esperaba las cosas que estn ocurriendo. El empleo es el gran problema all. Alegran porque muestran un rostro distinto de la Espaa conformista de los ltimos tiempos, de la Espaa que se gloria a s misma, de sus avances, de sus pactos, de su poltica internacional, pero que ha sido muy ambigua, muy temerosa. Pese al deseo de una presencia muy fuerte en Amrica Latina tiene un temor muy grande de herir susceptibilidades de la derecha, incluso cuando el PSOE ha estado en el poder.

Este tipo de protesta muestra a una juventud (pero tambin a gente adulta) preocupada por una mayor honestidad en el pas, que no sea una democracia de autoalabanza y de fachada, sino de discusin, debate, servicio, trabajo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter