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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2011

El regreso del presidente Zelaya: huele a azufre para la oligarquia

Milson Salgado
Rebelin


Cuando secuestraron y extraaron del pas al Presidente Zelaya hubo necesidad de apagar la luz en toda Honduras, de poner una programacin de comics estadounidenses en la Televisin nacional, de desconectar las seales de las radioemisoras y de militarizar los puntos estratgicos del pas.

Las apologas se pusieron a la orden del da y de la noche: Era necesario que el Presidente Zelaya saliera para salvaguardar la democracia. El mundo tendra tiempo de comprender las acciones patriticas de estos hondureos que a punta de bayonetas y rifles salvaron un libro de leyes y letras y artculos y prohibiciones. Era necesario golpear y sacarle sangre a la gente de sus rostros, lesionarlos, detenerlos, cerrar radios y televisoras, talves as la gente le entraba por su torpe cabeza, la gran gesta patritica de estos hroes que hicieron hasta lo imposible para que no se preguntara.

El delito ms grave era preguntarle a la gente. Porque no se saba que era lo que la gente iba a responder. Las respuestas son impredecibles y en una democracia hasta los ademanes tienen que estar previstos para no salirse de las lneas convencionales. Alguna vez alguien por reprochar un hecho dijo: CHE y se incendio la revolucin en el continente. No. Hay que cuidar las formas de la democracia. La gente no est preparada para responder. Era un atentado para la democracia indagar y por primera vez se volvieron un sacrilegio los signos de interrogacin que inocentemente aprendimos en las clases de espaol; y por la fuerza de las armas y los toques de queda tenamos que emplear signos de admiracin hacia ese puado de hombres que tuvieron la sabia idea de salvar el Estado de Derecho.

El presidente Zelaya haba renunciado, leyeron su renuncia en el Congreso Nacional. l estaba enfermo y por humanidad los doctores recetaron a los militares que lo llevaran de su casa en horas de la madrugada, y que le hicieran muchos disparos y lo sacaran violentamente en ropa de dormir como una terapia eficaz para aliviar su enfermedad. El Estado de derecho se salvaba y la salud del presidente estaba ms que garantizaba.

El mundo era tonto. El mundo no comprenda. No era golpe de Estado era sucesin constitucional. Hans Kelsen, Jimnez de Azua, Feurbach, Andrs Bello, Jeremas Bentham, Michael Foucault, ansiaban salirse de sus tumbas para saber adnde quedada el paisito en el que un puado de hombres les dio por cambiar de un solo plumazo el derecho universal. Es decir, cometer primero un hecho y despus crear la norma, o en todo caso sacar leyes y figuras jurdicas de la manga de la camisa. Era todo una proeza y un prodigio de la moderna jurisprudencia que escribia el nuevo derecho con balas y no con la tinta tradicional. La OEA era tonta. La ONU era tonta. La posicin domestica de Estados Unidos ojo no la poltica exterior- era tonta y todos los pases lindaban los lmites de la torpeza. Solo estos cientficos del derecho enarbolaban la bandera de la razn.

El presidente Zelaya le hizo mucho dao al pas. Quera quitarles el aeropuerto palmerola a los pobres gringos y cerrar Toncontin el Aeropuerto ms seguro del mundo segn un Programa de History Chanel. Ademas cometi la maldad de subirles al salario mnimo a los obreros que malo contra los pobres empresarios! Cometi el sacrilegio de quitarle el negocio a las pobres transnacionales comercializadoras de los hidrocarburos y tuvo la osada de bajarle el precio a los combustibles. No, con un presidente as bamos a la deriva. Imagnense darle seguro social a las domsticas y a los trabajadores de la economa informal esa es una infamia! Los pobres bancos que siempre le han servido a la gente, porque nunca han quebrado ilcitamente, se vieron afectados porque le baj a la tasa de inters.

Pero lo ms reprobable del Presidente Zelaya es que su administracin era Corrupta y eso no lo toleran los hroes cvicos de este pas. Por ejemplo Callejas malvers 280 millones de lempiras al cambio histrico son 140 millones de Dlares y a l se le sac tambin del pas y hubo sucesin constitucional. En la administracin de Carlos Flores se le regal a la compaa celular Tigo 40 millones de lempiras mensuales, a la fecha el regalo ronda los ocho mil millones de lempiras (L 8000,000,000.00). Tambin se dio la farsa de la Licitacin internacional de la administracin de los aeropuertos del pas con una empresa fantasma de San Francisco California. Por esas acciones al Presidente Flores fue extraado del pas y se le aplic la sucesin constitucional. En la Administracin de Ricardo maduro se suscit un escndalo de Corrupcin llamado el gasolinazo, y sin licitacin Pblica concedi contratos millonarios a empresas trmicas de generacin de energa. A maduro lo expatriaron para su tierra natal Panam y le aplicaron la sucesin constitucional. No si hay que ser parejos!

Ahora regresa el Presidente Zelaya. Ahora la democracia hemisfrica lo necesita. La incorporacin a la OEA depende de que venga. Los prstamos para que corran como ros de leche y miel requieren de su presencia.

Adnde qued la democracia que salvaron aquellos patriotas?

Hurfanos de argumentos y de razn la oligarqua sigue satanizando sin catequismos coherentes la figura de Manuel Zelaya. La sucesin constitucional solitaria y sin apologistas en la ley y en la doctrina queda para historia como un adefesio jurdico en el museo de la infamia. El puado de sabios que estaban por encima de los estudios de la conservadora Harvard y hasta del Nobel de la derecha Mario Vargas Llosa, pernotan en el exilio de la incomprensin. Para que Llosa haya dicho que fue golpe de estado es que no se poda rescatar nada de la farsa, con todo y la especialidad que el seor tiene en salvar lo insalvable y justificar lo indecible.

Los adioses tienen sus reivindicaciones. Manuel regresa ahora sin que el rifle militar tenga rdenes de apuntar a su cuerpo. La oligarqua tiembla con el regreso de Satans, porque los ngeles guardianes de la democracia tienen licencia para asesinar, golpear y engaar para salvar este hermoso paraso de cinco estrellas. El diablo que regresa pretende instalar en este pas modelo un infierno de pobres con dignidad. Esto desde luego s que huele a azufre para la oligarqua.

Milson Salgado es escritor hondureo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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