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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2011

Roberto Sosa: El poeta de los pobres de Honduras ha muerto

Milson Salgado
Rebelin


A Roberto Sosa era fcil conocerlo. Cargaba siempre con un pequeo morralito y su figura era descifrable entre cualquier cantidad de gente cosmopolita por su acostumbrada boina en ristre, y sobre todo por su encanecida barba impecable y su sonrisa un poco pdica.

Era el poeta internacional de Honduras. Haba ganado en Espaa el premio de Poesa Adonais y en Cuba el Premio Casa de las Amricas. Fue galardonado con el premio Caballero de las Letras por el gobierno de Francia y en su haber sobraban las distinciones. Estaba a pocos das para recibir el Premio Rafael Alberti que otorga el Gobierno de Cuba.

La literatura ha sido creacin de la burguesa y sobre la cantidad de obras monumentales privan ms las que llevan el sello innegable del mundo de la nobleza como el teatro de Shakespeare o el talento financiado por la monarqua en Voltaire, Balzac y otros. El dandismo de las letras bellas y de chismes de saln en Oscar Wilde, Len Tolstoi, Marcel Proust y Francisco Umbral. El reflejo de las culturas griegas en Roma en Petronio, Safo y Virgilio. La vuelta al arte por el arte en los contemporneos mexicanos Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, Jos Gorostiza y Carlos Pellicer. Pero en medio de esa vorgine de mundos abstrados al ideal burgus, estn nada menos y nada ms, que El Quijote de la Mancha y su retrato lcido de la condicin humana y Cien Aos de Soledad, fundadora de la identidad imaginaria de una Amrica cuyo nombre nace por un artificio imaginario de un hombre que nunca sali de Florencia.

Madre, de Mximo Gorki obra de belleza literaria y retrato de la lucha revolucionaria en la Rusia zarista, fue menospreciada por los crculos oficiales de la cultura mundial por comportar el paradigma de la revolucin de octubre. Asi pasa con Roberto Sosa. Su poesa no retrata el Modern Style, ni el orculo de Delfos, ni el Olimpo de los dioses con bocas de oro, ni el Art Deco europeo como la magnificacin de lo arquitectnico, ni la lisonja al mundo patriarcal del campo ni la magnificacin de las clases altas, ni las mansiones en que suspiraban por sus mezquindades los burgueses en la mayora de la narrativa del siglo XIX, que vivan en sus mundos aislados, en la que los pobres eran meros eslabones para cumplir sus caprichos y escuchar atentamente sus cursileras. El Lobo Estepario estupefacto ante una flor en un brocal y maravillado con la msica de Mozart es una desfachatez en el mero epicentro de una Europa sanguinaria que acab con millones de vidas humanas. Los pobres no tienen esos lujos de la reflexin y del espacio de ocio para la msica clsica, porque son esos girasoles y lirios del campo que sembr algn dios juguetn y sobreviven por millones en oscuras fabricas en dependencia de la impiedad del sol y de las lluvias de ganancias que desaparecen.

A esos pobres escribi Roberto Sosa: A como d lugar pudren al hombre en vida/ lo dibujan a pulso/ las amplias palideces de los asesinados/ y lo encierran en el infinito Por eso he decidido construir con todas mis canciones/ un puente interminable hacia la dignidad/ para que pasen uno por uno los hombres humillados de la tierra.

Pese a tener altas distinciones y al decir de los jurados sus trabajos a parte de su connotacin social y poltica comprometida, Roberto Sosa fue ninguneado en el mundo de las Letras. Sus reconocimientos fueron perifricos y sus estudios literarios lindaban ms con la rareza y lo esotrico que con la seriedad con que debe abordar la crtica la buena literatura. Por eso era difcil que sus libros se publicaran en editoriales de lujo en donde pasan como productos en serie de supermercados los Harry Potters, los Seores de los Anillos y los Cdigos Da Vinci. La idea de entorpecer es clara cuando lleva como lnea paralela el lucro y las ganancias virtuales. Adems el tema de los pobres es prosaico, para eso est la sociologa para colocarlos en su guetto acadmico, la poltica para nombrarlos en discursos demaggicos y la religin para salvarle las almas y mutilarles los cuerpos y entregrselos como agua bendita al capital. Unos se los encuentra en cualquier esquina y asquean

Los pobres son muchos por eso es imposible olvidarlosPueden llevar en hombros el fretro de una estrella/ pueden destruir el aire como aves furiosas/ nublar el sol/ pero desconociendo sus tesoros/ entran y salen por espejos de sangre/ caminan y mueren despacio/ por eso es imposible olvidarlos.

Los pobres son muchos Roberto, y pueden hacer mucho, pues somos la mayora por eso es imposible olvidarnos de vos que nos lo recordaste.

Milson Salgado es escritor hondureo.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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