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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2011

22-M/15-M
Arriba y abajo

Miguel Romero
Viento Sur


1. Hace tiempo, con ocasin de unas elecciones presidenciales en Mxico, el subcomandante Marcos sentenci: No tenemos nada que hacer all arriba. Estoy de acuerdo en el fondo, aunque no en la forma. Algo tendremos que hacer all arriba para obstaculizar que sea un cuartel desde el que nos ataquen impunemente a quienes estamos abajo. Pero no es esto lo ms importante. Lo ms importante es ser conscientes de que hay un arriba y un abajo, enfrentados radicalmente y que no comparten nada que tenga importancia: ni la democracia, ni la moral, ni la solidaridad, ni por supuesto la poltica para hacer frente a la crisis capitalista defendiendo el bienestar de las clases trabajadoras. Si hay consenso en esto, podemos seguir discutiendo todo lo que haga falta sobre lo que hay que hacer o no hacer en el territorio hostil que est all arriba.

2. La coincidencia entre las acampadas del movimiento 15-M y las elecciones municipales y autonmicas del 22-M permite una representacin fsica del conflicto entre arriba y abajo.

Arriba apesta, como esa nube volcnica que se extiende otra vez por el espacio areo europeo. Abajo corre aire libre, en esas pequeas ciudades alternativas, que recuerdan a los zocos, los mercados populares precapitalistas, espacios de la economa moral de la multitud, lugares de encuentro, de intercambio, de cooperacin. Lugares vivos, pero a contracorriente de los valores dominantes y los poderes establecidos. Tan frgiles que es difcil no sentir preocupacin por el futuro de ese nuevo movimiento social que est en embrin y que la izquierda social y poltica necesita para respirar.

Este artculo trata de elecciones, o sea de lo de arriba, visto desde abajo

3. El PP ha noqueado al PSOE con slo 500.000 votos ms que en las elecciones del 2007. Por tanto, la derrota de PSOE se debe a la desagregacin de su propia base electoral, que le ha originado una prdida de ms de un milln y medio de votos. No parece que, en su mayor parte, se trate de votos prestados que volvern a casa a la prxima ocasin, sin ms exigencia que unos pocos retoques cosmticos. Es ms probable que se trate de una desafeccin prolongada.

Entonces, se ha producido un desplazamiento a la derecha de la sociedad espaola? El anlisis de las diferencias entre PP y PSOE en trminos de izquierda y derecha informa poco y mal de los procesos polticos en curso, especialmente desde el comienzo de la crisis capitalista hace ya casi tres aos. Dicho de otra manera: ms all de las peripecias de la poltica espectculo, con sus grescas y simulacros de gresca, no hay ningn desacuerdo de fondo sobre las polticas de ajuste estructural entre PSOE y PP, ni por otra parte, entre el PS y el PSD en Portugal, PASOK y Nueva Democracia en Grecia, Fine Gael y Fianna Fil en Irlanda El PSOE ha sido castigado electoralmente porque ha sido el responsable de la aplicacin brutal de estas polticas, es decir, por las mismas razones que llevaron a perder las elecciones de 2009 a la derecha griega de Nueva Democracia y a la derecha irlandesa de Fianna Fil. En la poltica bipartidista, cuando hay crisis econmica, pierde el que gobierna. Lo cual es un signo de la despolitizacin masiva de la ciudadana europea, especialmente en los pases ms vulnerables a la crisis, no de movimientos a derecha o izquierda, si le damos an a estos trminos algn significado en el bipartidismo. Porque bipartidismo no significa solamente un rgimen de partidos turnantes; significa tambin la existencia de consensos bsicos entre ambos partidos en las llamadas, y crecientes, polticas de Estado.

En trminos institucionales, el problema no est en que gane la derecha; est en que no existe alternativa de gobierno de izquierda, ni existir mientras que sea el PSOE el partido que recoge la mayora de los votos de la gente que se considera de izquierdas.

Una crisis capitalista de la gravedad de la actual es una ocasin excepcional para romper la base social popular de la derecha, agredida tambin por la crisis que deshace la mitologa del capitalismo popular y que se sentira protegida por polticas que defendieran un trabajo digno y derechos sociales frente a los mercados. Por el contrario, cuando los gobiernos supuestos de izquierda son ejecutantes de las polticas de ajuste, la base social de la derecha refuerza la identificacin con sus partidos, no en trminos de programa poltico, sino fundamentalmente en trminos de marco moral e ideolgico reaccionario: identidad espaolista, xenofobia, moral catlica, insolidaridad. Esto es lo que se ha confirmado el 22-M y parece que va determinar el futuro poltico de los prximos aos.

4. As, el poder aplastante que va a ejercer el PP en las instituciones locales autonmicas potencia la degradacin poltico-moral dominante en la sociedad espaola, en varios sentidos.

En primer lugar, por el apoyo masivo a personajes corruptos, como toda la tropa vinculada con la trama Grtel, especialmente en Valencia y Madrid, y/o con un perfil especialmente reaccionario, como Garca Albiol en Badalona, Miguel Celdrn en Badajoz, Len de la Riva en Valladolid La indiferencia de la mayora de la poblacin ante la corrupcin de los polticos es la consecuencia lgica de considerar que la corrupcin forma parte inseparable de la poltica, y por tanto no es un dato valorable, lo cual obviamente realimenta la impunidad de la corrupcin. Una izquierda poltica digna de ese nombre debe ser creble, sin la menor duda, en la batalla contra la corrupcin. La izquierda institucional, PSOE, pero tambin IU, guarda demasiada basura en el armario para tener esa credibilidad. Y cuando alguno de sus militantes la tiene, como el militante de IU Manuel Fuentes y alcalde de Sesea, ha sido derrotado: una de las malas noticias del 22-M.

En segundo lugar, por la reafirmacin de un espaolismo identitario ligado con la moral catlica vaticana, cuyo contenido fundamental es la hostilidad hacia: -la poblacin inmigrante; -los derechos nacionales, especialmente de Catalunya y Euskadi, enfocados en esta ocasin especialmente contra la participacin electoral de Bildu; -la memoria de la lucha antifranquista.

En este sentido, la alianza poltico-moral entre el PP y la jerarqua catlica, bien cimentada en el pacto econmico establecido por el gobierno del PSOE, es ya y ser ms en el futuro un adversario temible de cualquier causa no ya de izquierdas, sino simplemente progresista.

Adems, la Iglesia catlica viene desempeando desde hace tiempo un papel fundamental en la organizacin y propagacin de una sociedad civil en la que conviven armoniosamente derecha y extrema derecha, con el PP como referente poltico. Los xitos electorales de la extrema derecha autnoma el 22-M, aunque constituyen un hecho extremadamente peligroso, no es probable que modifiquen esta situacin al menos a corto plazo. La mayora de los portavoces mediticos y polticos de la extrema derecha estn cmodos en su papel, muy eficaz, de lobby.

En tercer lugar, por la va libre que las reformas del gobierno Zapatero han abierto a modalidades de aplicacin an ms agresivas socialmente, que afectarn con seguridad a la sanidad y la enseanza pblicas, el empleo en la administracin pblica, una nueva vuelta de tuerca en la reforma laboral entre lo que ahora se puede ya prever. Ya se sabe que en estas cuestiones la realidad suele empeorar las peores hiptesis.

La resistencia frente a estas medidas deber superar las dificultades de la desmoralizacin inducida no slo por el avance de la derecha, sino tambin por la desastrosa poltica de los sindicatos mayoritarios despus del 29-S. No deja de ser significativo que en una encuesta sobre la confianza de la ciudadana en instituciones y organizaciones, los sindicatos aparezcan detrs de la banca, y slo por delante de los polticos y las multinacionales (El Pas, 19/4/2011).

5. Algunas voces, de dentro y de fuera, llaman a la refundacin del PSOE. Francamente, a juzgar por la experiencia, refundacin no es un trmino muy productivo. Habitualmente, las refundaciones significan un cambio de discurso, manteniendo bsicamente el aparato que controla el partido correspondiente y los mecanismos de control de la opinin de la base militante, espectadora pasiva del proceso. En el caso del PSOE, al menos mientras se mantenga en el gobierno, ni siquiera habr un cambio de discurso. Zapatero se ha reafirmado ya en la continuidad de la poltica de reformas y su debilidad empuja a los portavoces locales de los mercados, como el gobernador del Banco de Espaa, a aumentar la presin para endurecerlas; muy probablemente, los mercados internacionales irn en la misma direccin. Los prximos meses van a ser especialmente duros para la cuestin social.

Pero ms all de Zapatero, el PSOE es un partido muerto para la causa de la izquierda, como ocurre, por otra parte, con toda la corriente llamada socialdemcrata. Por supuesto, seguramente cuando pase a la oposicin cambiar de discurso y seguir representando la alternativa electoral a la derecha si no se rompe el bipartidismo. Pero no cambiar su sumisin al capitalismo neoliberal. La ruptura de una corriente significativa de izquierda, como la que ha tenido lugar en otros pases: Alemania, Francia sera deseable, pero no hay el menor signo de que vaya a producirse.

6. IU ha mejorado notablemente y de forma generalizada sus resultados del 2007. Si ese era su objetivo, enhorabuena. As parece que lo considera su direccin, tal como lo explic Cayo Lara en la noche electoral, flanqueado por cierto por personajes como el poderoso jefe del aparato de IU-Madrid, Miguel Reneses, alguien cuya sola presencia resta credibilidad al mensaje de honradez de la organizacin. Pero ganar 200.000 votos cuando el PSOE pierde milln y medio relativiza seriamente el xito obtenido. Planteado en otros trminos, IU avanza respecto a s misma, pero no como referente poltico de la izquierda alternativa. El ardor empleado para ganarse el voto del movimiento 15-M, que ha resultado agobiante y quizs contraproducente sobre todo en los ltimos das de la campaa, no ha dado resultados significativos: IU ha obtenido resultados similares a los que le atribuan las encuestas antes de las elecciones.

Es cierto que es, fuera de Euskadi, la nica fuerza significativa de la izquierda en las instituciones. Tienen esa carta, pero no otras; en concreto, su papel en los movimientos y luchas sociales sigue siendo muy dbil, tanto ms dbil cuanto ms alternativos sean los movimientos o las luchas. No est claro en qu medida es esto un problema importante para IU considerada en su conjunto; ciertamente s lo es para muchos de sus militantes y algunos de sus dirigentes. Sera muy positivo que se abrieran posibilidades prcticas y serias de colaboracin con la izquierda anticapitalista. Pero a decir verdad, la largusima campaa pre-electoral a que estamos abocados va a favorecer ms bien el perfil de la izquierda en las instituciones de IU.

7. El espectacular resultado de Bildu en las cuatro provincias de Euskadi es la mejor noticia del 22-M. Pero es una noticia, digamos, exterior en trminos de la construccin de un referente poltico anticapitalista en el Estado espaol. En lo que se refiere a las relaciones con la izquierda alternativa ms all de la Rioja, la izquierda abertzale estableci la independencia hace ya muchos aos; lo que se mantienen son amistades, que no es poco, no espacios de encuentro militante.

En todo caso, el xito es una bofetada a sistema poltico espaol, o sea, a los de arriba. Es tambin un paso adelante muy importante hacia la disolucin de ETA en condiciones que no supongan una derrota para el mundo abertzale. Todo esto es muy positivo y hay que felicitarse por ello, ms all de Euskadi.

Hay adems un tema que merece una reflexin tranquila y con tiempo, para entender por qu el mundo abertzale ha conseguido mantenerse como una potente comunidad poltica, a pesar de los enormes obstculos que ha afrontado desde la Transicin, y es hoy en su pas, algo muy parecido a ese pueblo de izquierdas que en Estado espaol no ha existido realmente, salvo quizs en las condiciones de excepcin de las movilizaciones del primer semestre de 1976, y ahora es una pura ilusin.

Eplogo. El 15-M no parece haber tenido una influencia significativa en las elecciones. Lo raro hubiera sido lo contrario. Se trata de un movimiento recin nacido, en una fase constituyente muy compleja, cuya sea de identidad ms compartida es la crtica al sistema poltico existente; ninguna candidatura representaba a esa crtica. No hay aqu ningn Besancenot, nada que se parezca al Bloco de Esquerda, ni siquiera a Die Linke.

Pero sobre todo, el 15-M no ha nacido para influir en las elecciones, para proyectarse hacia arriba. Su sentido es activar, revitalizar, dar contenido, articular lo de abajo. Tras la fase de explosin de esperanzas y alegra de su primera semana de existencia, llega ahora la lucha por la vida: reemplazar a las acampadas con los hilos invisibles de la redes asociativas, construir consensos y gestionar desacuerdos y conflictos de forma democrtica y pluralista; convertir el acontecimiento en proceso y tantos otros objetivos que han surgido y surgirn de la gente del 15-M.

Demasiadas veces en los ltimos aos, la izquierda social y poltica no ha conseguido realizar las posibilidades de avanzar que contenan iniciativas, movimientos, proyectos La vida nos ha dado una nueva y formidable oportunidad, que es tambin un desafo. Mejor no pensar en que podamos desperdiciarla.

Miguel Romero es editor de VIENTO SUR

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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