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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2011

Entrevista a Fernando Hernndez Snchez, autor del libro "Guerra o Revolucin. El Partido Comunista de Espaa en la guerra civil"
El PCE se convirti en la guerra en el mejor partido republicano de la historia de Espaa

Mario Amors
Le Monde Diplomatique (edicin espaola)


El PCE fue, no cabe duda, una de las columnas maestras de la movilizacin de masas para afrontar el esfuerzo blico en la era de la guerra total. Se erigi en un puntal bsico del sostenimiento del esfuerzo de guerra republicano, contribuyendo a hacer posible lo que ninguna otra nacin europea haba llevado a cabo con anterioridad: resistir con las armas la imposicin del yugo fascista. Mantuvo la lealtad hasta el final al gobierno Negrn, que se propuso llevar a trmino la contienda salvaguardando la dignidad nacional y las vidas de los combatientes comprometidos.

sta es una de las conclusiones que Fernando Hernndez Snchez (Madrid, 1961), doctor en Historia Contempornea por la UNED, expone en la parte final de Guerra o Revolucin. El Partido Comunista de Espaa en la guerra civil (Crtica). Fruto de un trabajo de varios aos, con un riguroso examen de la documentacin de nueve archivos, la prensa de la poca y una bibliografa extenssima citada en sus 979 notas, este libro de 574 pginas, muy bien escrito, pone fin a 70 aos de manipulaciones y propaganda y es ya la obra de referencia para el tema que aborda. Autor tambin de un libro sobre el dirigente comunista Jess Hernndez y coautor junto con ngel Vias del imprescindible El desplome de la Repblica, Hernndez Snchez, profesor del IES Sefarad de Fuenlabrada (Madrid), llega puntual a nuestra cita en el Archivo Histrico del Partido Comunista de Espaa.

- Con la proclamacin de la II Repblica el PCE recuper la legalidad, pero era una fuerza marginal. Qu razones explican su crecimiento en el lustro siguiente?

  - Es una historia sorprendente, el paso de una posicin ultraperifrica dentro del sistema de fuerzas polticas a una central en un plazo muy breve de tiempo, y eso tiene mucha relacin con la dinmica de aquel momento histrico. En el plano de la poltica comunista hubo dos coyunturas determinantes. Por una parte, la sustitucin en 1932 de la vieja direccin que estaba pegada a la ideologa radical del clase contra clase y del socialfascismo, que entonces era la lnea de la Internacional Comunista, por la nueva direccin de Jos Daz, Pasionaria, Hernndez, UribeY, por otra, el giro importantsimo que se dio en 1935 con el VII Congreso de la Internacional Comunista y la constitucin de los frentes populares. El PCE pas de ser una fuerza testimonial, que mantena un discurso ultrarradical y esencialista, a asumir posiciones ms pragmticas y hacerse visible para la clase trabajadora, sobre todo a partir de la reivindicacin de los hechos de octubre de 1934 en Asturias.

Un partido no gana espacio poltico slo porque se lo merezca, tambin porque otros se lo ceden. En aquel caso, el Partido Socialista y Largo Caballero en concreto renunciaron a levantar bandera de lo que haba ocurrido en Asturias, que fue un ejemplo de resistencia frente a lo que podra haber sido la implantacin de un totalitarismo por la va parlamentaria, como acababa de ocurrir en Alemania o Austria. En cambio, el PCE desarroll una campaa muy intensa y eficaz de agitacin en torno a los presos, sus familiares, los hurfanos que le empez a convertir en una fuerza poltica ms visible.

- Cul fue su papel en la gnesis del Frente Popular, creado para las elecciones de febrero de 1936?

- La formacin del Frente Popular recogi aquel cambio de lnea poltica de los comunistas a nivel internacional, pero dada la escasa influencia que an tena el PCE, el peso especfico recaa sobre la alianza de los republicanos y los socialistas. En ese pacto Largo Caballero jug el papel de aproximar a los comunistas y otras fuerzas de la izquierda para contrapesar el carcter reformista que el ala centrista de su partido y los republicanos burgueses queran imprimir al Frente Popular. Como careca de fuerza suficiente para aportar contenidos socializantes a su articulado, el compromiso fundamental del PCE en ese pacto fue el de garantizar, mediante su labor de movilizacin e intensificacin de su presencia, que su contenido reformista iba a llegar hasta sus ltimas consecuencias.

- Ya en las primeras semanas de la guerra el Partido Comunista, que cre el Quinto Regimiento de Milicias Populares, apost por la formacin de un Ejrcito Popular con disciplina y unidad de mando, la potenciacin de la industria de guerra, la frrea organizacin de la retaguardia para garantizar la produccin y el aprovisionamiento

- Quizs sta sea una de las claves de su gran crecimiento en la guerra. El Partido Comunista tuvo la idea acertada, con el precedente de la Primera Guerra Mundial, de que se trataba de una guerra total, no de un conflicto clsico de ejrcitos contra ejrcitos, sino que implicara a toda la sociedad y pondra en tensin a todos los sectores para conseguir el objetivo de la victoria frente a un enemigo que no iba a transigir con ningn tipo de negociacin. Por lo tanto, su primera decisin fue recrear un ejrcito que iba a ser de base popular porque pensaba que las milicias estaban bien para nuclear la primera resistencia, pero eran insuficientes para enfrentarse a un ejrcito profesional que adems tena las unidades de elite de la poca (la legin, los regulares, los mercenarios marroques) y posteriormente la ayuda de la Legin Cndor y de los cuerpos de tropa voluntarios italianos.

El PCE plante superar cuanto antes la etapa de las milicias y poner en tensin toda la economa del pas, con la creacin de una industria de guerra que proporcionara el armamento y la fuerza material necesaria para oponerse a la sublevacin, y lgicamente eso supona olvidarse por el momento de las experiencias socializantes y las colectivizaciones. Todo esto lo defendi, adems, movilizando unos recursos que conoca muy bien y practicaba con mucha eficacia, la agitacin y la propaganda, junto con el mito de la Revolucin Bolchevique, que en aquel momento tena mucho tirn popular.

- El 9 de septiembre, en un mitin ante el Comit Provincial de Madrid, Antonio Mije habl del pueblo laborioso como la base social interclasista- que pretenda representar el PCE. Cmo se concret este discurso en la accin comunista?

- El concepto es interesante, porque cuando he analizado la composicin social del PCE en aquel periodo he llegado a la conclusin de que era una reproduccin a escala de las clases trabajadoras de la sociedad espaola de la Repblica. Entonces, busc el denominador comn que pudiera unir a todos esos sectores; es decir, frente al concepto de revolucin proletaria, que habra movilizado a unos sectores pero desmovilizado a otros, los conceptos empleados por el PCE de revolucin democrtica, guerra nacional-revolucionaria y clases populares o clases laboriosas dotaron al esfuerzo de resistencia republicana de un denominador comn.

ste se articul en torno al ideario popular de izquierdas generado por el republicanismo radical desde finales del siglo XIX, que bsicamente se apoyaba en el deseo de reformas sociales profundas, reformas econmicas, educacin popular, laicismo o independencia nacional. Era una ideologa transversal capaz de movilizar a sectores diversos que compartan el ideal antifascista. Se convirti en su discurso dominante durante la guerra e incluso a partir de 1938 acentu sus caracteres patriticos, porque adquiri cada vez ms peso la idea de que se estaba no slo ante una guerra frente a una sublevacin fascista, sino tambin ante una guerra de ocupacin por parte de las potencias del Eje.

- El 4 de septiembre Largo Caballero se haba convertido en presidente del Gobierno y por primera vez en la historia de Espaa (y de Occidente) en su gabinete haba ministros comunistas (Jess Hernndez al frente de Instruccin Pblica y Vicente Uribe de Agricultura)

- Lo primero que hay que decir es que los comunistas entraron en el Gobierno contra la voluntad de Stalin; la decisin la tom la direccin del PCE junto con Largo Caballero y luego Stalin tuvo que aceptarla.

- Desde el gobierno de la Repblica el PCE llam a combatir al enemigo tambin en la retaguardia, un asunto ciertamente complicado

- Es un tema complejo, pero no hay que tener miedo a abordarlo. La sublevacin cvico-militar promovida por los sectores ultraconservadores desarbol el Estado republicano. De hecho, en los primeros meses el Estado republicano prcticamente se hundi, porque se qued sin buena parte del ejrcito y de la fuerza de orden pblico, y lgicamente la necesidad de asegurar un orden en la retaguardia recay sobre aquellas fuerzas que se mostraron favorables a combatir de una forma eficaz la presencia del enemigo.

Esa limpieza de la retaguardia, como se llam en aquella poca, fue llevada a cabo por nuevas fuerzas que contribuyeron a la reconstruccin de la vigilancia, como las milicias de retaguardia, las propias organizaciones del Frente Popular que haban adquirido el armamento necesario para llevarlo a cabo y, no hay que negarlo, en aquel momento se produjeron excesos, como todo el mundo conoce. Excesos que llevaron a que aquellos meses fueran los de mayor violencia y acumulacin de represin al margen de un proceso legal, pero que terminaron en los primeros meses de 1937 con la reconstruccin del Estado republicano y de un aparato judicial y policial que pudo retrotraer las competencias sobre orden pblico y el monopolio de la violencia.

Sin embargo, en aquellos primeros meses cada fuerza poltica, en pugna con las dems, hizo lo posible por garantizar el orden en la retaguardia. Sobre todo hay que tener en cuenta un caso especfico, el de Madrid, una de las primeras ciudades bombardeadas desde el aire, a la que adems en aquellos das llegaban las masas de refugiados procedentes del valle del Tajo y de Extremadura que llevaban consigo el relato de lo que estaba ocurriendo tras el avance de la columna de Yage y Castejn hacia Toledo. Esto lgicamente suscit una sensacin de terror que se intent exorcizar mediante la eliminacin de los posibles enemigos incrustados en la retaguardia republicana.

- Qu importancia tuvo la Defensa de Madrid (octubre-noviembre de 1936) para el prestigio del PCE?

- Fue uno de los momentos que se constituyeron en pilares fundamentales del imaginario comunista de la guerra. El Gobierno se traslad a Valencia, porque, entre otras cosas, buena parte de sus dirigentes, empezando por el propio Largo Caballero, pensaban que Madrid no tena resistencia posible, ya que es una ciudad que carece de elementos naturales de defensa. El milagro de Madrid, como se llam en aquel momento, la resistencia y el freno de la ofensiva de las tropas franquistas sobre la capital fue uno de los elementos que galvaniz el prestigio del PCE. Adems, se produjo en un momento clave: aparecieron en escena las Brigadas Internacionales y llegaron los primeros aviones soviticos, que empezaron a disputar el espacio areo de Madrid a los bombarderos que hasta ese momento haban machacado la ciudad.

- Analiza tambin en profundidad el grado de enfrentamiento que se alcanz durante los primeros meses de 1937 en la retaguardia republicana, que culmin con los hechos de mayo en Barcelona

- Respecto a los hechos de mayo, he intentado ponerlos en perspectiva, ya que fueron unos sucesos muy graves que dejaron una huella muy profunda en la imagen posterior de la Repblica en guerra, porque fueron la culminacin de un periodo, que casi proviene de los primeros momentos de la guerra, de competencia entre organizaciones que aspiraban a imponer su hegemona. Esa disputa hegemnica, en la que el PCE se estaba abriendo paso entre las dos fuerzas histricas del movimiento obrero, se manifest frecuentemente en fricciones violentas, sobre todo con los anarcosindicalistas y principalmente en algunas zonas, como Aragn, el interior de Catalua o en ocasiones el propio frente de Madrid.

Ese enfrentamiento continuo estall finalmente en mayo de 1937, porque fue el momento en que haba que optar por la clsica disyuntiva de la guerra: o se profundizaba esa descentralizacin en algunos aspectos que supona la persistencia del control por parte de algunas organizaciones de sectores claves de la economa, o bien el esfuerzo de guerra se coordinaba para dirigir todas las fuerzas en una sola direccin, el de la resistencia, lo cual supona lgicamente que cada uno abdicara de parte de sus posiciones para reconstruir el Estado republicano ntegro. Como las fuerzas que se resistan a esa centralizacin tenan potencial suficiente para hacerlo, estall la confrontacin.

- El desprestigio y la pugna con el POUM (incluido el asesinato de Andreu Nin por agentes soviticos) es uno de los episodios ms negativos de la actuacin del PCE en la guerra civil?

- Efectivamente, es una mancha, era absolutamente absurdo sostener aquellas acusaciones Y encima el POUM ni siquiera era verdaderamente trotskista, haba sido desautorizado por Trotsky a comienzos de 1936 cuando firm el pacto del Frente Popular. Pero, aunque se hubiesen calificado como trotskistas, acusarlos de quinta columna del nazismo internacional era absolutamente absurdo. Fue la tpica pugna entre dos sectores que eran astillas de la misma madera, que se conocan de largo, que haban combatido por la hegemona dentro del propio PCE en los aos 30 y que, al haber quedado en minora Maurn, Nin y los que haban formado el POUM, se convirtieron en un fuerza muy incmoda en Catalua para la hegemona del partido comunista cataln, el PSUC.

El POUM, que mantena el fuego sagrado del ciclo revolucionario del Octubre sovitico, a mi juicio se equivoc en la lectura de la guerra en algunas ocasiones y se acab colocando fuera de cuadro. Los hechos de Barcelona, en concreto, fueron decisivos: ni los impuls, ni los dirigi, pero se sum a una iniciativa que parti de sectores descontentos ante la colaboracin de los anarcosindicalistas con el Gobierno. A pesar de que era un error, se sumaron a la insurreccin, la defendieron, la apoyaron, la reivindicaron. En un contexto como el de la guerra civil, eso signific situarse en el punto de mira y proporcionar a sus enemigos los argumentos falsos, pero en aquellos momentos verosmiles para algunos sectores, de que obedeca a un impulso de debilitamiento de la Repblica que slo poda beneficiar al bando contrario.

- En mayo de 1937 tambin tuvo lugar el relevo de Largo Caballero por Negrn en la jefatura del Gobierno, un hecho del que tradicionalmente se ha acusado en exclusiva a los comunistas

- En la primavera de aquel ao la figura de Largo Caballero estaba empezando a decaer debido a los errores cometidos en la conduccin de la guerra, que haban llevado entre otras cosas a la prdida de Mlaga, y los comunistas empezaron a liderar un movimiento para reemplazarle en la cabeza del Gobierno o, al menos, al frente del Ministerio de la Guerra. Largo Caballero era un dirigente difcilmente tratable y no lo decan slo los comunistas, lo decan Azaa y los propios republicanos. Su cada siempre se ha atribuido en exclusiva a los comunistas pero, aunque jugaron el papel de punta de lanza, hubo ms sectores implicados.

Por qu Negrn? Porque tena absolutamente clara que la prioridad era la resistencia mientras no se lograra pasar a la ofensiva, teniendo presente la posibilidad de que se produjera un agravamiento de la situacin europea que condujera a una guerra de mayores dimensiones en la que se pudiera insertar la guerra civil espaola. Mientras tanto, crea que haba que dirigir la poltica de guerra con un esfuerzo centralizado y fuerte que se sobrepusiera a los intereses particulares de los partidos y sindicatos, cosa que Largo Caballero no tena tan clara. Y lgicamente ah hubo una aproximacin al PCE, pero no una subordinacin de Negrn a los comunistas; fueron stos los que siguieron a Negrn en la mayor parte de las ocasiones.

- Expresa tambin su coincidencia con Helen Graham (reconocida especialista en la evolucin del PSOE en aquel periodo) al afirmar: El PCE se convirti durante la guerra en el mejor partido republicano conocido en la historia de Espaa...

- El PCE proporcion por primera vez una militancia de masas a ese proyecto y lo hizo adems dotndolo de tcnicas de propaganda de vanguardia. Era un partido de masas con organizaciones modernas que actuaban, se proyectaban en la calle y movilizaban mediante el empleo del cine, los carteles, la prensa, la radio Proporcion por primera vez en la historia de Espaa una base social amplia a ese ideario transversal, republicano, patritico, radical, reformista, porque los partidos republicanos haban sido partidos de notables, de intelectuales como Azaa, Giral o Martnez Barrio.

- Sin embargo, a lo largo de 1938 se gest el creciente aislamiento del PCE. Por qu razones?

- En primer lugar, cuando la guerra no slo no se ganaba, sino que se empezaba a perder ms deprisa, lgicamente la base social se tambale. 1938 fue el ao de la ruptura de la zona republicana: Catalua por una parte y la zona centro-sur por otra. Fue tambin el ao de la claudicacin de las democracias ante Hitler y Mussolini en Munich y, por tanto, de la prdida de la perspectiva de que la guerra poda terminar mediante una negociacin favorable a los intereses republicanos o recibir apoyo de las democracias occidentales. El PCE, que mantena ese discurso galvanizador en torno a la guerra, se convirti en eso, en el partido de la guerra, y como la gente que crea en la victoria era cada vez menos, la confianza en quienes defendan la continuidad de la guerra empez a deteriorarse progresivamente.

Adems, tambin hubo errores del propio partido: la excesiva autoconfianza por el crecimiento explosivo de su militancia en el ao anterior, el empleo en ocasiones de un trato despectivo hacia sus posibles aliados, la exhibicin de una propaganda omnipotente y omnipresente que le hizo ser percibido como una fuerza aplastante y arrolladoraCuando las tesis que en las otras fuerzas republicanas empezaban a postular la posibilidad de un armisticio comenzaron a cuajar, partieron de la necesidad de que, si los dos puntales ms slidos del esfuerzo de guerra y los que nunca iban a transigir con una claudicacin eran el PCE y Negrn, haba que quitarse de en medio a los dos y eso condujo a la articulacin de las fuerzas y personalidades que estuvieron presentes en el golpe de Casado en marzo de 1939.

  Para las fuerzas republicanas la guerra civil termin de la peor manera posible, no slo por los dramticos acontecimientos de marzo de 1939, sino tambin por el lastre de resentimiento que eso dej para el exilio.

- El 22 de febrero el bur poltico del PCE haba publicado un manifiesto en el que adverta: El triunfo del fascismo en nuestra patria no significara una etapa breve y transitoria de gobierno reaccionario Sera el fin de todo lo que los obreros han conquistado en decenas de aos de trabajo y en duros combates.

- No haba duda. Lo que impresiona cuando analizas las reacciones de algunos protagonistas de la poca que apoyaron el golpe de Casado fue su error de clculo tremendo acerca de la posibilidad de una paz honrosa. 

Los tutores de la Internacional

Guerra o Revolucin. El Partido Comunista de Espaa en la guerra civil desmonta gran parte de la propaganda que durante siete dcadas, y con variados argumentos, difam la actuacin del PCE entre 1936 y 1939, desde la bibliografa franquista a clsicos de la literatura trotskista como La guerra civil espaola: Revolucin y contrarrevolucin de Burnett Bolloten. Una de las ideas-fuerza que atraves todas estas obras, as como el discurso de destacados dirigentes socialistas en el exilio como Indalecio Prieto, fue que el PCE no era sino un ttere manejado desde Mosc por Stalin a travs de los agentes de la Internacional Comunista con la intencin de instaurar un rgimen similar a los que tras la Segunda Guerra Mundial se implantaron en el este de Europa.

Hernndez Snchez recuerda, en primer lugar, que la Comintern siempre haba enviado a Espaa algn tutor para el PCE, que en aquel tiempo se autodefina como la Seccin Espaola de la Internacional Comunista. En 1937 llegaron dos, el blgaro Stoyan Minev (Stepanov) y el italiano Palmiro Togliatti, cuya misin esencial, a su juicio, fue muy diferente: La Unin Sovitica no estaba interesada en la implantacin del comunismo en Espaa, tal como se dijo luego por parte de la propaganda; la URSS, fundamentalmente, quera que la guerra espaola no desequilibrase un sistema de seguridad colectivo europeo que le haba costado mucho tiempo redefinir y que se basaba en mantener un pacto con Francia y de hecho con Inglaterra para frenar el expansionismo alemn o, en ltima instancia, obligar a Hitler a combatir en dos frentes.

La guerra civil concluye- desequilibraba ese sistema de seguridad y pona en riesgo su aproximacin a las democracias occidentales, por lo que la labor fundamental de los delegados de la Internacional fue mantener el conflicto espaol dentro de ese cauce, evitando el desbordamiento, cosa que en ocasiones tuvieron muchos problemas para evitar.

 



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