Portada :: Cuba :: Abu Ghraib acusa a Cuba en Ginebra
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2005

Reaccin a la intervencin del ministro cubano de Exteriores Prez Roque en la Comisin de Derechos Humanos de Ginebra
De la importancia de un discurso

Eva Forest
Gara


 

 

 

 

 

 

 

He ledo de un tirn el magnfico discurso que el Canciller de la Repblica de Cuba, Felipe Roque, acaba de pronunciar ante el Segmento de Alto Nivel del 61er Perodo de Sesiones de la Comisin de Derechos Humanos. Ha sido un regalo que me ha llegado por internet, a primera hora de la maana cuando, medio dormida an, buscaba las noticias en el diario digital Rebelin. Un grato y estimulante despertar muy bello para quien, como yo, est acostumbrada a hacerlo con los sobresaltos de los horrores que a diario ocurren en el mundo, manipulados y deformados segn les convenga a los informadores. Por fin una voz amiga diciendo con sencillez verdades como puos y denunciando flagrantes injusticias! Una voz familiar y contundente a la vez, exponiendo problemas reales, esos grandes problemas que los gobiernos callan y ocultan siempre.

 

Un bello despertar, insisto, con un bellsimo discurso tejido de verdades que van fluyendo sin estridencias ni aspavientos de clera o de rabia, como podra esperarse de tan slidas acusaciones. Un discurso tranquilo y pausado cuya gran fuerza le viene de las mltiples y poderosas razones en las que se apoya. Y todo l tan bien articulado, prrafo tras prrafo, in crescendo, en una sntesis perfecta del actuar imperialista en el mundo no se puede decir ms con tanta economa de lenguaje-, concentrada en un brevsimo espacio la intensa prctica de cuarenta aos de resistencia: el da a da de un pueblo sometido al ms feroz de los bloqueos y que, pese a ello, sigue venciendo los obstculos, avanza, crece y construye. Toda esa experiencia destilada en sabidura que penetra hasta la mdula la entraa del gran enemigo causante de tantos males de la Humanidad, lo destripa y lo muestra disecado en su debilidad. Es un gigante que la palabra aguda y certera desarma. Un modelo perfecto de intervencin que cuestiona tanto discurso vacuo de los polticos occidentales que se reclaman de la izquierda. Un texto importante no slo por lo que dice sino por cmo lo dice y que invita, por ello, tambin, a un debate esttico sobre el discurso poltico y su belleza.

 

Un texto ledo en una tribuna internacional en la que se agrupan representantes de numerosos gobiernos que se han reunido para juzgar y con qu engreimiento y prepotencia algunos- si se respetan o no los Derechos Humanos en Cuba. Unos derechos que casi todos estos gobiernos violan a diario. Se dira una broma, una burla, un escarnio: quienes invadieron Iraq, utilizan el napalm, el uranio empobrecido, mienten y torturan y encierran a los prisioneros en jaulas, juzgando ahora, en un grotesco esperpento, a uno de los pocos pases que lucha por un mundo mejor y un pueblo ms culto. Habr sido precisamente ah donde la palabra de Cuba habr llegado como un dardo certero apuntando al corazn del problema y haciendo sentir vergenza, si es que alguna les queda, a los dciles gobernantes sumisos y dispuestos siempre a acatar las rdenes del gran amo imperialista que se muestra omnipotente. Es tan absurda la realidad que, si la situacin no fuera tan trgica, sera para morirse de risa.

 

Estamos tan acostumbrados al eufemismo, al rodeo, a la ambigedad, al lenguaje crptico y a la retrica confusa que cuando cae en nuestras manos un texto directo, con claridad meridiana, nos sorprende y nos emociona. Eso me ha ocurrido a m con ese discurso tan valiente, impregnado todo l con la dignidad de su pueblo. Ese es un texto que nos estaba haciendo falta, me he dicho, es un texto que nos concierne a todos porque las verdades que relata nos ataen a todos tambin. Y me ha dado mucha alegra constatar que Cuba no slo sigue viva sino que nos defiende. Su discurso es el nuestro. Somos muchos cientos de miles los que nos sentimos expresados y dignificados en l. Si los pueblos del mundo hablaran en esta asamblea en lugar de sus gobernantes, nos diran cosas muy distintas.

Yo, que no vivo en el llamado tercer mundo aunque s en una llamada democracia, puedo aportar tambin mi granito de arena al ruedo de los horrores del campo universal. Puedo testimoniar sobre el Estado Espaol y, concretamente, sobre el Pas Vasco, que es donde yo vivo, y puedo afirmar, por ejemplo, que no pasa un mes sin que caiga en mis manos un testimonio sobrecogedor de tortura practicada en un centro de detencin. Ms de cuarenta casos, muy documentados, se publicaron el ao pasado en un libro del TAT (organismo de mdicos y abogados encargado de denunciarla). Que ms de ochocientos presos polticos viven en condiciones infrahumanas bajo el rgimen penitenciario-poltico de la dispersin, un aberrante sistema experimental, que merecera ser estudiado con detenimiento, y que viola los derechos ms elementales de un prisionero. Tambin podra decir que, bajo el pretexto de tener relacin con el llamado terrorismo, o de conocer a alguien del entorno, o del entorno de se entorno, miles y miles de personas no podemos votar a la opcin poltica que deseamos y que, no satisfecho con la prohibicin, el Fiscal General del Estado ha lanzado tambin sus amenazas sobre una nueva plataforma que se ha presentado, asegurando que va a investigar, una por una, las 17 mil firmas que la acompaan. Locura que no es ms que una pequea muestra de las numerosas aberraciones que estn experimentando en ese gran laboratorio que es Euskal Herria, para destruir el movimiento popular. Y se gran laboratorio es slo una pequea parte de lo que pasa en el mundo. Ah est Iraq, ah estn las grandes amenazas del imperialismo sobre Cuba.

 

Est pasando todo esto y los representantes de los gobiernos, sin pudor alguno, se disponen a juzgar a Cuba en la Asamblea y a mentir si es necesario acatando con docilidad lo dispuesto por el gran amo. Da vergenza ajena tener que asistir a tanta degradacin. Es cierto que Cuba est en peligro, como lo estuvo en su da Iraq y lo estuvieron otros pueblos. Tambin nosotros estamos en peligro si no reaccionamos a tiempo: hoy ilegalizan un partido, maana torturan a un vecino, despus nos lo muestran pisoteado en Guantnamo. Si no despertamos del sueo democrtico y nos mantenemos alerta, maana se crecern sobre los que hoy consienten y callan y tratarn de convertirnos en colonia. Es as como sobre el silencio y la indiferencia se va abriendo camino el Imperio para hacernos regresar a la era colonial, que es la forma que ahora les conviene. Que la Humanidad est en peligro no es una consigna del momento sino una inquietante perspectiva que nubla el horizonte.

 

Por eso tiene tanta importancia lo que Cuba ha dicho en este momento. Por eso seguramente tratarn de silenciar su discurso para que no circule y nadie lo conozca. y por eso yo me he movilizado corriendo y tengo la necesidad de difundirlo y hablar de l. Si me dejara llevar por mis impulsos saldra corriendo a buscar una gran impresora que lo reprodujera por millares y, yo misma, con un gran fajo bajo el brazo, saldra a la gran plaza pblica a repartirlo en mano a quienes por ella transitan.

 

 



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