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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2011

Carta a mis hermanos de La Radio del Sur

Patricia Rivas
Rebelin

A mis compaeros Hernn Cano, Ernesto J. Navarro, Marcos Salgado, Freddy Muoz y Aarn Corredor y a la profesora Cristina Gonzlez, con quienes he tenido el honor de servir en la trinchera comunicacional, vctimas hoy de la incompetencia y la mediocridad, la falta de criterio y de coraje del "oficialismo neurtico". Gracias por ser ejemplos rutilantes del periodismo y del ser humano que necesita la revolucin.


Les escribo estas lneas desde el Sur del Norte, desde el Madrid del No pasarn, del que sal un da afortunado de 2005 para deslumbrarme con la luz del proceso revolucionario venezolano, con la entrega y la capacidad de creer de su pueblo en un maana compartido.

En Caracas aprend las cosas ms importantes. Y, sorprendentemente, sigo llevndome lecciones. He tardado varios das en reponerme de la ltima, y les pido disculpas si estas lneas, y este abrazo que viaja con ellas, llega con algn retraso.

En lo que se ha llamado el Caso Prez Becerra hay varios niveles de anlisis. Yo me quedo en este escrito quiz en el ms primario y bsico de todos. La decisin de entregar (que no extraditar) ilegalmente a un comunicador social, a un sobreviviente del genocidio perpetrado por la oligarqua colombiana y sus servidores estatales y paraestatales, a un hijo de Bolvar, pnganlo como quieran, pudo haber sido un error, causado por la precipitacin, por el nerviosismo ante las inmensas presiones y chantajes que se despliegan contra el Gobierno Bolivariano, por el deseo de obtener la extradicin (sta s dilatada durante meses) de un presunto narco-traficante refugiado en Colombia. Como quiera que sea, la entrega de Prez Becerra al Estado colombiano fue asumida por el Presidente Chvez como una decisin de la que l es responsable. Con la misma claridad con la que el presidente Chvez afirma que la detencin y entrega ilegales de -este seor cmo es que se llama?- Joaqun Prez Becerra, a la jaura santanderiana para que hiciera de presa estelar en la cotidiana cacera humana que son los noticieros de RCN y Caracol, con esa misma claridad y crudeza tendr que asumir el presidente Chvez todas las consecuencias polticas y morales ligadas a esa decisin.

Hay un problema previo a la decisin de Estado de entregar a Joaqun. Y es un comunicado emitido por el Ministero del Poder Popular para la Comunicacin y la Informacin (MINCI), horas despus de la detencin del comunicador de nacionalidad sueca en el aeropuerto internacional de Maiqueta, y cuyo contenido merece ser objeto de estudio por lo que implica en cuanto a calificar la actividad de un comunicador social como terrorismo y crimen organizado, y cuya ltima frase roza cotas insospechadas de surrealismo:

http://www.minci.gob.ve/a_r_r/1/204455/gobierno_bolivariano_ratifica.html

Comunicado sobre detencin de Joaqun Prez Becerra

Gobierno Bolivariano ratifica compromiso en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado

El ciudadano de nacionalidad colombiana fue aprehendido cuando intentaba ingresar al pas en un vuelo comercial procedente de la ciudad de Frankfurt, Alemania. Las autoridades del Gobierno de la Repblica de Colombia fueron informadas sobre este procedimiento.

El Gobierno de la Repblica Bolivariana de Venezuela, informa que, el da 23 de abril de 2011, fue detenido en el Aeropuerto Internacional Simn Bolvar de Maiqueta, el ciudadano de nacionalidad colombiana JOAQUN PREZ BECERRA, con cdula de ciudadana nmero 16.610.245, cuando intentaba ingresar al pas en un vuelo comercial procedente de la ciudad de Frankfurt, Alemania. El ciudadano Joaqun Prez Becerra, es requerido por los rganos de justicia de la Repblica de Colombia, a travs de INTERPOL, con difusin roja, por la comisin de los delitos de concierto para delinquir, financiamiento del terrorismo y administracin de recursos relacionados con actividades terroristas. De igual manera, han sido informadas las autoridades del Gobierno de la Repblica de Colombia sobre este procedimiento.

El Gobierno Bolivariano ratifica as su compromiso inquebrantable en la lucha contra el terrorismo, la delincuencia y el crimen organizado, en estricto cumplimiento de los compromisos y de la cooperacin internacional, bajo los principios de paz, solidaridad y respeto a los derechos humanos.


Caracas, 23 de abril de 2011.

Prensa MinCI

Se saldra del objeto de esta carta el anlisis de lo que este comunicado oficial del Ministerio de Comunicacin e Informacin en representacin de todo el Ejecutivo Bolivariano implica, en cuanto a desconocimiento de la realidad colombiana y el sometimiento al discurso imperial de criminalizacin de la protesta social y la estigmatizacin de todos los actores que resisten al orden genocida impuesto por Bush tras el 11-S de 2001, con la letana de la lucha contra el terrorismo, la delincuencia y el crimen organizado, y en pos de la paz y el respeto a los derechos humanos.

Saban los redactores de ese comunicado y quienes lo suscribieron que las autoridades del Gobierno de la Repblica de Colombia son responsables de ms de38 mil desapariciones forzadas en los ltimos3 aos, o de ms de cuatro mil asesinatos de civiles por las fuerza pblica presentados como guerrilleros en los ltimos 8 aos, o de ms de cuatro millones y medio de desplazados, despojados de sus tierras por la mafia narco-paramilitar que controla el Congreso, la misma que se permite perseguir y amenazar a periodistas, acadmicos, y jueces de la Suprema Corte cuando se vuelven molestos, la misma que arm el montaje judicial contra Joaqun usando unas pruebas que habran servido para acusar al mismsimo presidente Chvez de apoyar actos terroristas?

Queda el comunicado en las hemerotecas para politlogos y estudiosis que tengan a bien analizar las fases y el encaje de las distintas piezas del proceso venezolano, paradjico hasta extremos que desafan la lgica ms elemental en no pocos episodios.

Hubo algo antes del comunicado. Un trino del Ministro de Informacin y Comunicacin, Andrs Izarra, a travs de la red social Twitter, que ya anticipaba el desastre:

Capturado en Venezuela colombiano solicitado por cdigo rojo Interpol por terrorismo. En breve comunicado de nuestro Gobierno.

Colombiano; Cdigo Rojo de Interpol; Terrorismo. Los tres elementos del guin de Santos, los tres resortes de la trampa puesta al Gobierno bolivariano, eran asumidos acrticamente y con un entusiasmo que hara palidecer al mismsimo Jos Obdulio Gaviria, por quien tendra que haber provisto de contexto al resto del tren ejecutivo venezolano y haber actuado como filtro ante las presiones y la precipitacin que se pretenda provocar y que terminaron conduciendo a un desastre en cadena que todava no ha terminado de producir daos personales y polticos al interior del proceso venezolano.

El trino y el comunicado del ministro, as como la detencin inicial de Joaqun Prez Becerra pueden explicarse sencillamente: precipitaciones, desconocimiento, falta de criterio. En suma, errores polticos, que, en ese momento, podan reconocerse y ser subsanados.

Lo que ocurri despus fue muy grave. Se viol la Constitucin venezolana y los convenios internacionales suscritos por Venezuela al recluir a Joaqun Prez Becerra en condiciones de aislamiento, negarle el habeas corpus, negarle el derecho de ser visitado por las autoridades consulares suecas que requirieron entrevistarse con l, y entregarlo maniatado a la polica colombiana sin que se hubiera ni siquiera iniciado un proceso de extradicin, saltndose a la torera todo el procedimiento contemplado en los acuerdos bilaterales suscritos por Venezuela.

Pero en las 48 horas que mediaron hasta que se consum esta infamia, el Gobierno venezolano tuvo la oportunidad de escuchar a su base social, o a una parte muy consciente y muy firme de la misma, que le solicit rectificacin y que se protegieran los derechos de un ciudadano que no haba cometido otro crimen que el de sobrevivir y resistir desde la trinchera de la comunicacin alternativa el terror de Estado que aplica el rgimen colombiano. Puede que cuando escribi su trino y firm el comunicado del MINCI, Andrs Izarra creyera que Joaqun Prez Becerra era un peligroso terrorista de las FARC (ya la simple asuncin de este esquema es preocupante, pero no le vamos a pedir peras al olmo). Pero a las 24 horas se haban producido suficientes declaraciones dentro y fuera de Venezuela como para discernir quin era realmente Joaqun Prez Becerra y cules eran las nicas evidencias que el Estado colombiano esgrima para satanizarlo como un peligroso criminal: los mismos computadores mgicos con los que Uribe acus al presidente Chvez y al presidente Correa de apoyar el terrorismo una estrategia que todava colea y se explota.

Mis compaeros de la Radio del Sur hacen entonces lo que cualquier periodista en sus cabales: busca testimonios que contribuyan a aclarar la situacin, que arrojen luz sobre lo que verdaderamente est ocurriendo, que permitan discernir qu hay de hechos y qu difamacin y propaganda en el guin escrito por el Gobierno de Santos y acatado acrticamente por el Gobierno venezolano. La responsabilidad y la mesura con la que acta la Radio del Sur es encomiable. Busca los hechos, las voces que conocen de primera mano lo ocurrido. Est en juego mucho ms que la vida de un hombre inocente. Est en juego la tica revolucionaria de un Gobierno cuya legitimidad radica precisamente en ser honorable, en escuchar a su pueblo.

Y qu ocurre? Telefonazo del MINCI a la presidenta de la Radio del Sur. Silencio. La directriz es clara: silencio sobre el tema, hasta que hable el presidente. Es domingo, 24 de abril. Se espera una alocucin del presidente Chvez en la reunin del Consejo de Ministros. La alocucin concluye con un anuncio inesperado: el aumento de sueldo que tradicionalmente se anuncia el 1 de Mayo. Ni palabra de Joaqun Prez Becerra. Mientras todos los medios emiten el Consejo de Ministros en Cadena Nacional de radio y televisin, nos enteramos por el diario El Tiempo y la televisin colombiana de que Joaqun ha sido entregado y vemos su foto, esposado, con chaleco antibalas y flanqueado por dos soldados fuertemente armados, al estilo Robocop.

El caso Prez Becerra encierra, de este modo, muchas infamias en cascada:

El 23 de abril fue la detencin y la emisin de un comunicado por parte del Gobierno bolivariano que significa la asuncin del guin imperial y la renuncia a ejercer la soberana y al cumplimiento de la ley venezolana y del derecho internacional.

El 24 de abril fue la censura ms obtusa y primaria, con un talante que haca palidecer los Por qu no te callas? que tantas veces se haban intentado imponer al Gobierno venezolano desde otras instancias imperiales o neocoloniales. Ahora era telefonazo y te callas porque te callas. Ms all de la falta de respeto profesional que esto implica de parte de alguien que se considera periodista, la aplicacin de esta censura directa sobre las emisiones de un medio de comunicacin pblico, violan todos los cdigos de tica, la Constitucin y la Carta universal de derechos humanos, as como el ms mnimo sentido democrtico, por no hablar de palabras como socialismo o participacin, que ponen nervioso al ministro en cuestin.

Despus de la censura, vino la operacin de propaganda demaggica y barata, anticipando el anuncio del aumento de salario que siempre se realiza el 1 de Mayo para distraer la atencin del pueblo y conseguir un titular en los medios venezolanos al da siguiente que no dijera Joaqun por ningn lado. Lo que esto supone de falta de respeto al soberano y de emulacin de los mismos mecanismos de ocultacin y manipulacin contra los que se rebel el pueblo de Bolvar el 13 de abril de 2002, es mejor que sea cada venezolano y venezolana quien lo juzgue.

Pero la cadena de infamias no se detiene aqu.

El 9 de mayo es destituida fulminantemente la profesora Cristina Gonzlez como presidenta de la Radio del Sur, y se designa en su puesto a Desire Santos Amaral, una persona que se ha destacado por haberle hecho un flaco favor al Gobierno en su confusa defensa de la Ley Resorte, llegando a admitir que censuraba los contenidos de internet, que era la tesis de la oposicin venezolana, y defendiendo dicha censura, que nunca estuvo en el espritu ni en la letra de la ley. Su oficialismo acrtico y su demostrada ausencia de criterio se ven ahora recompensadas.

Los trabajadores de La Radio del Sur en asamblea respaldan la labor de su presidenta Cristina Gonzlez y se solidarizan con ella ante el atropello sufrido, y hacen un llamado a la nueva presidenta a ser respetuosa con los principios de participacin y funcionamiento democrtico en la toma de decisiones editoriales en la emisora.

Se temen lo que anuncian rumores de pasillo: represalias y despidos contra quienes osaron cuestionar la detencin y entrega de Joaqun Prez Becerra.

Y no estn errados. La nueva directiva de La Radio del Sur cumple con las instrucciones recibidas y ruedan cabezas. Cinco trabajadores son despedidos, como escarmiento de quienes quedan y como satisfaccin personal del ministro.

Se ha desatado una caza de brujas, alimentada por viejas animadversiones del ministro contra periodistas que no le fueron dciles cuando orden cacicadas en sus tiempos de presidente de TeleSUR. Cuando persegua y esigmatizaba a los periodistas ms conscientes, calificndolos de tirapiedras y entregaba el poder de decisin a los desembarcados de RCTV; cuando vetaba a determinadas caras en la pantalla de Telesur, por gordos o feas. Cuando contrataba los servicios de una consultora espaola de comunicacin para que, a precios astronmicos, hiciera pedazos la programacin y la plantilla del canal, con el criterio de que Telesur era aburrido y hacan falta periodistas polivalentes, mientras en el noticiero que ellos dirigan en la Sexta se menta descaradamente sobre Venezuela. Cuando despeda a trabajadores por el crimen de reunirse en una asamblea para poner en comn problemas y propuestas de solucin, siguiendo el llamado del presidente a organizarse e impulsar procesos de revisin, rectificacin y reimpulso al interno del proceso. Cuando despeda a periodistas que se haban jugado la vida por Telesur, cubriendo la guerra contra Lbano sin medios materiales ni logsticos, con las uas, y se les dejaba a los pies de los caballos, sabiendo que su vida corra peligro. Cuando los trabajadores no perciban el salario que les corresponda, mientras se despilfarraba el dinero pblico en asesores, vehculos, obras faranicas y gastos astronmicos de administracin, y faltaban las cmaras con las que cubrir mnimamente los acontecimientos en la propia Caracas.

Quienes hemos trabajado con Andrs Izarra no nos extraamos de que todo esto haya podido ocurrir. Lo que nos causa estupor es comprobar que sus goriladas sean asumidas por el Gobierno bolivariano al completo y por el propio presidente.

Es esta su poltica comunicacional? La censura, la manipulacin y la represin?

Por qu goza Andrs Izarra de impunidad ante su probada incompetencia y clamorosa ausencia de criterio poltico?

Por qu l puede dilapidar el presupuesto de la nacin, despedir ilegalmente a cientos de trabajadores en Telesur (hasta el ao 2008, en que le perd la pista, todos y cada uno de los ms de trescientos trabajadores que haban demandado a Telesur por despido improcedente, fueron amparados y tuvieron que ser indemnizados por el canal), entregar la administracin del canal a oscuras capitanas y siniestros personajes que hipertrofian la parte administrativa hasta asfixiar las operaciones del que debera ser el canal ms joven y gil de los medios del Estado? Por qu l puede hacer todo eso sin que se le cobren responsabilidades?

Y a Cristina Gonzlez, decana y maestra de periodistas, luchadora leal a prueba de golpes de estado, de ausencia de presupuesto, de asfixia material y de todo tipo de trabas, se la sacrifica sin pensarlo dos veces, sin que nos tiemble la mano?

Cristina Gonzlez es la directora de un medio de comunicacin con los pantalones mejor puestos que he conocido. Su pasin por la revolucin bolivariana slo es comparable a su pasin por el periodismo con tica, que no come cuentos de equidistancias que tanto le gustan a Izarra, por cierto- que no transa con los principios. Y la he visto sostener el telfono con dignidad frente a funcionarios de diversos rangos, habitualmente del MINCI, pero tambin de otros ministerios, que llamaban a ejercer presin. A diferencia de TeleSUR, donde se levantaban notas, programas y documentales ante cualquier llamada de cualquier funcionario gubernamental latinoamericano, sin la menor capacidad de defensa de la soberana de las decisiones editoriales del canal, en YVKE Mundial mientras la dirigi Cristina Gonzlez y en La Radio del Sur, eso era mucho ms improbable.

Es esa la cuenta que le estn cobrando? Son as los medios de comunicacin pblicos que necesita el presidente Chvez de cara a la prxima campaa electoral? Acrticos? Pasivas cajas de resonancia de las estrategias de propaganda diseadas -ay!- por el MINCI? Meros difusores de los mensajes del presidente Chvez?

A menudo los desastres sirven para poner en evidencia los lmites y las fallas de un sistema, de la naturaleza que sea. El Gobierno bolivariano y la naturaleza misma del tipo de democracia que se practica en Venezuela, han sido puestos a prueba por el caso Prez Becerra. El hecho de que fuera una trampa diseada para poner en aprietos y arrodillar al Gobierno venezolano no atena en ninguna medida la dimensin de la cadena de injusticias cometidas, consentidas y sancionadas.

Corresponde al pueblo venezolano, a todos y cada uno de los ciudadanos dueos del proceso bolivariano, decidir con su accin u omisin el rumbo que tome el proceso. El presidente Chvez se beneficiar o ser vctima del resultado de este proceso dialctico. No nos equivoquemos. Si el pueblo decide dejar que Chvez gobierne solo, si no pone los lmites y llena de contenido la tan trada y llevada democracia participativa y protagnica, no ser nadie sino el pueblo el responsable de su destino.

Lo que ha ocurrido en Venezuela desde el 23 de abril es una cadena de infamias, de injusticias, de abusos y errores polticos garrafales. Estn a la vista de todos las vergenzas de las carencias del MINCI, del Gobierno en su conjunto, del Sistema Nacional de Medios Pblicos, de la democracia venezolana.

No me corresponde a m decir lo que hay que hacer. Eso sera calificado, con razn, como una injerencia imperdonable.

Pero es mi obligacin solidarizarme con los cados por la verdad y por la decencia en esta escaramuza. Decirles que todas las goriladas de Andrs Izarra no podrn eclipsar lo que fueron momentos brillantes del ejercicio del periodismo, en las ondas y a travs de la web, y que deslumbraron ms por el silencio y la mediocridad cobarde que los rodearon en las horas en que Prez Becerra permaneca detenido en Caracas, en que todava se poda evitar la infamia.

En estos das, compaeros, camaradas, colegas y compatriotas (en el sentido que ustedes me ensearon que tiene esta palabra), en estos das de desolacin pienso mucho en Joaqun Prez Becerra, pudrindose en una mazmorra colombiana junto con otros 7.500 presos polticos, y vienen a mi cabeza la Balada de Sacco y Vanzetti, de Joan Baez, dos de esos que Andrs Izarra llamara tirapiedras, terroristas que fueron electrocutados por su admirada democracia estadounidense bajo un montaje judicial:

Father, yes I am a prisoner / Padre, s, soy un preso

Fear not to relay my crime / no temo revelar mi crimen

The crime is loving the forsaken / el crimen es amar a los desamparados

Only silence is shame. / solamente el silencio es vergenza."


Me consta que ustedes asumen su decisin y que no necesitan que nadie desde otro continente venga a defenderles de absolutamente nada. Esta carta es solamente un esfuerzo personal para no contribuir a la vergenza de permanecer en silencio ante la injusticia de la que ustedes han sido vctimas. Me consta que son personas dignas, probas y capaces, deslumbrantemente capaces. Slo espero, deseo, por el bien de un proceso que amo y que necesito con vida, que encuentren la manera de seguir aportando, enriqueciendo, participando y sacudiendo conciencias, mientras sobreviven al desempleo y a la caza de brujas desatada por el actual ministro de Informacin y Comunicacin de Venezuela.

Salud y que estos vientos que ahora empiezan a sacudir las plazas de esta vieja y entumecida Europa, se unan al huracn bolivariano que lleva dos dcadas levantando las faldas del sistema que nos atenaza a todos. Entonces, como ahora, necesitaremos pensar con cabeza propia, y revolucionarios con escrpulos y coraje como para aspirar a ser algo ms, algo ms importante aunque tal vez peor remunerado- que oficialistas.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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