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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2011

Es el rechazo de Islandia al acoso financiero el modelo a seguir por Grecia e Irlanda?
Desintegracin de la Eurozona?

Michael Hudson
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El mes pasado, Islandia vot en contra de someterse a las exigencias holandesas y britnicas para que compensara a las agencias de seguros de los bancos nacionales de esos pases por el rescate de sus propios inversores en Icesave. Era la segunda votacin en contra del acuerdo (por una ratio de 3 a 2) y el apoyo islands a su pertenencia a la Eurozona ha disminuido hasta el 30%. El sentimiento que albergan los islandeses es que los polticos europeos gobiernan en beneficio de los banqueros y no de la socialdemocracia que Islandia imaginaba que era la filosofa rectora, como as ocurra, en efecto, cuando en 1957 se form la Comunidad Econmica Europea (Mercado Comn).

Europa, al permitir que Gran Bretaa y Holanda boicotearan a Islandia para que pagara por los errores de Gordon Brown y su homlogo holands, ha condicionado la integracin islandesa a la imposicin de austeridad financiera y pobreza a su poblacin y todo ello para pagar un dinero que legalmente no tienen por qu pagar. El problema es encontrar un tribunal honesto dispuesto a reforzar las propias leyes bancarias de Europa haciendo que caiga la responsabilidad en quien legal y realmente debe responder.

La razn por la que la UE ha luchado tan duramente para hacer que el gobierno islands se haga responsable de las deudas de Icesave es eso que los acreedores llaman contagio. Irlanda y Grecia se enfrentan a deudas mucho ms grandes. La troika de acreedores de Europa el Banco Central Europeo (BCE), la Comisin Europea y el FMI- contemplan una devaluacin de activos e impuestos progresivos para proteger sus economas domsticas de una enfermedad contagiosa.

Al igual que Grecia, Irlanda pidi un alivio de la deuda para que su gobierno no se viera obligado a recortar gastos frente a una recesin cada vez ms profunda. La prensa irlandesa inform que los funcionarios de la UE se subieron por las paredes cuando los negociadores irlandeses hablaron de repartir la carga de forma ms amplia. El Banco Central Europeo teme que cualquier movimiento de ese tipo cause un contagio instantneo a travs de los mercados de la deuda del sur de Europa, escriba un periodista, advirtiendo del coste de asumir en los balances nacionales deuda pblica de forma temeraria porque eso supone una amenaza de bancarrota para las economas.

Europa en realidad, los bancos alemanes y holandeses- se negaron a permitir que el gobierno redujera las deudas que haba asumido (excepto en el caso de depositantes menores, menos influyentes polticamente). Los comentarios surgieron cuando las autoridades de la UE descartaron los aforos a los inversores en Irlanda, haciendo de esto una condicin para que el pas pudiera conseguir un paquete de crdito por valor de 85.000 millones de euros. Dubln ha impuesto aforos del 80% sobre la deuda subordinada junior del Banco Anglo-Irlands pero no los ha extendido a la deuda senior [la que tiene mayor prioridad a la hora de la liquidacin], considerada sacrosanta. (Ambrose Evans-Pritchard, Daily Telegraph).

Desde el punto de vista de Europa al menos del de sus banqueros-, tenemos un amplio principio a debate: que los gobiernos deberan dirigir sus economas en nombre de los bancos y los tenedores de bonos. Deberan rescatar al menos a los acreedores importantes de los bancos que quiebran (esto es, los grandes inversores institucionales y especuladores) y pagar esas deudas y las deudas pblicas vendiendo las empresas, colocando la carga impositiva sobre los trabajadores. Para equilibrar sus presupuestos tienen que recortar los programas de gasto, los salarios y el empleo pblico, y cobrar ms por los servicios pblicos, desde la atencin sanitaria a la educacin.

Este programa de austeridad (rescate financiero) ha llegado a su punto ms crtico justo un ao despus de que Grecia adelantara un paquete de rescate por valor de 155 millones de dlares en mayo de 2010. El BCE, descontento por lo lentamente que la nacin se ha movido para liquidar su economa, le ha dicho a Grecia que empiece a privatizar hasta llegar a los 70.000 millones de dlares en 2015. La liquidacin tiene que empezar por los principales bienes inmuebles del sector turstico y el resto lo constituyen el sistema de apuestas del monopolio nacional del juego OPAP, el Postbank, los puertos de Atenas y Tesalnica, la Compaa de Alcantarillado y Agua de Tesalnica y el monopolio telefnico. Jean-Claude Juncker, el primer ministro de Luxemburgo y presidente del grupo de ministros de finanzas de la Eurozona, advirti de que slo si Grecia estaba dispuesta a empezar a vender activos (consolidar su presupuesto) estara la UE dispuesta a ampliar el vencimiento de los prstamos de la deuda griega y a salvarla del impago.

El problema es que esos cambios para privatizar e imponer impuestos regresivos elevan el coste de la vida y de los negocios. Esto hace que las economas sean menos competitivas y, como consecuencia, tienen menos capacidad para pagar deudas que devengan intereses, todo lo cual lleva a un impago final an mayor.

La respuesta financiera terica que postula convertir la economa en un conjunto de casetas de cobro para liquidarlo todo no es sino depredadora. Los pases del Tercer Mundo demostraron sus consecuencias destructivas a partir del plan de austeridad que el FMI impuso desde los aos setenta. Europa est ahora repitiendo la misma poltica de contraccin.

El poder financiero trata de conseguir lo que las conquistas de los ejrcitos lograban en pocas pasadas. Al pretender lograr que las economas sean ms competitivas, el objetivo es ms a corto plazo: estrujar todo lo necesario los pagos para que los tenedores de bonos (y, de hecho, votantes) no se vean obligados a enfrentar la realidad de que muchas de las deudas son impagables excepto al precio de hacer que la economa se vea demasiado agobiada por las deudas, demasiado agobiada por los impuestos regresivos y demasiado aplastada con las cargas de las cada vez ms privatizadas infraestructuras para hacerlas competitivas. Los recortes del gasto y las tasas cada vez ms regresivas secan las inversiones de capital y la productividad a largo plazo. Esas economas se gestionan como si fueran una especie de compaas de las que se han apoderado los tiburones del apalancamiento de la deuda a crdito, que minimizan y externalizan la fuerza de trabajo a fin de exprimirles los ingresos suficientes para pagar a sus propios acreedores, que toman lo que pueden y salen corriendo. La tctica de este ataque financiero no es ya la fuerza militar abierta utilizada antao, sino algo menos costoso porque sus vctimas se someten ms voluntariamente.

Pero las pretendidas vctimas de las finanzas depredadoras estn defendindose. Y en lugar de que el atacante pierda sus ejrcitos y mano de obra, son sus balances los que estn amenazados y, por tanto, sus propias redes de solvencia. Cuando los sindicatos griegos (especialmente los de las privatizadas empresas pblicas), el Partido Socialista gobernante y los principales partidos minoritarios rechazaron esos sacrificios, los funcionarios de la Eurozona exigieron que se sometiera la poltica de partidos a planificacin financiera y reclamaron un acuerdo de todos los partidos en relacin a cualquier revisin del rescate. Es decir, Grecia debera responder a su oleada de huelgas y protestas populares suspendiendo la poltica de partido y la democracia econmica. El gobierno y la oposicin deben declarar conjuntamente que se someten a los acuerdos de reformas con la UE, explic el Sr. Juncker a Der Spiegel.

Criticando el retraso del primer ministro George Papandreu para empezar a vender los activos del estado, los dirigentes financieros europeos llegaron hasta a proponer una agencia de privatizacin nacional que actuara como intermediaria para transferir los ingresos de esos activos a los acreedores extranjeros y retirar deuda pblica, y que comprometieran sus activos pblicos como garanta a perder en caso de incumplimiento de los pagos a los tenedores de bonos del gobierno. Al sugerir que el gobierno creara una agencia de privatizacin de los activos estatales siguiendo el modelo del Treuhandanstalt alemn, que vendi empresas del este de Alemania en la dcada de 1990, el Sr. Juncker pens que Grecia podra ganar ms por las privatizaciones de las estimaciones efectuadas de unos 50.000 millones de euros (71.000 millones de dlares) (Evans-Pritchard).

Los banqueros europeos tienen puestos los ojos en la venta de hasta 400.000 millones de dlares de activos griegos, suficiente para pagar toda la deuda del gobierno. Si ese pago no se hiciera, el BCE amenaz con no aceptar como garanta los bonos del gobierno griego. Esto impedira que los bancos griegos pudieran hacer negocios, destruyendo su sistema financiera y paralizando la economa. Se supone que esta amenaza es para obligar a que se cumpla la privatizacin democrticamente aprobada, para despus romper el poder sindical imponiendo reduccin de salarios (devaluacin interna). Jan Kees de Pager, el ministro de finanzas holands, ha propuesto que cualquier nuevo crdito que se conceda a Grecia debera hacerse en virtud de acuerdos colaterales por los que los prestamistas estatales europeos pudieran apropiarse de los activos griegos en caso de un impago soberano. (Peter Spiegel, Financial Times)

El problema es que el impago final es inevitable, habida cuenta del rincn de la deuda en el que los gobiernos han liberalizado temerariamente los bancos, recortando los impuestos sobre la propiedad y los impuestos progresivos sobre los ingresos. El impago ser apremiante en cuanto el BCE decida cerrar el grifo.

El BCE hace que los gobiernos no puedan financiar sus gastos

La introduccin del euro en 1999 impidi explcitamente que el BCE o cualquier banco central nacional financiara el dficit de los gobiernos. Esto significa que no hay una nacin que tenga un banco central que pueda hacer aquello para lo que fueron creados los bancos de Gran Bretaa y EEUU: monetizar el crdito para los bancos nacionales. El sector pblico ha pasado a depender de los bancos comerciales y de los tenedores de bonos. Eso representa un filn para estos, revirtiendo tres siglos de esfuerzos por crear una economa mixta financiera e industrialmente, privatizando el monopolio de la creacin de crdito as como la inversin de capital en monopolios de infraestructuras pblicas, que ahora se ven abocadas a pasar a conformar bloques de ventas al mejor postor: a crdito, con el ganador prometiendo pagar el mayor inters a los banqueros que absorban las tarifas de acceso (renta econmica) que puedan extraerse.

La poltica se financiariza mientras las economas se privatizan. La estrategia financiera consiste en eliminar la planificacin econmica por parte de los representantes democrticamente elegidos, centralizndola en manos de los gestores financieros. Lo que Benito Mussolino llamaba corporativismo en la dcada de 1920 (por darle un nombre educado) es lo que ahora estn consiguiendo los grandes bancos y las instituciones financieras de Europa, para colmo de ironas (aunque supongo que de forma inevitable) bajo el eufemismo de economa de libre mercado.

El lenguaje se adapta para reflejar la transformacin poltica y econmica (rendicin?) puesta en marcha. La independencia de los bancos centrales cae bajo el eufemismo de distintivo de democracia y no como lo que es: la victoria de la oligarqua financiera. La tarea de la retrica es desviar la atencin del hecho de que el sector financiero no pretende libres mercados, sino colocar el control en manos de los gestores financieros, cuya lgica es someter a las economas a la austeridad e incluso a la depresin, vender la tierra y las empresas pblicas, aguantar la emigracin y reducir los niveles de vida frente a una concentracin cada vez ms aguda de la riqueza en la parte superior de la pirmide econmica. La idea es recortar el empleo pblico, bajar los salarios del sector pblico de forma que se reduzcan tambin los salarios del sector privado a la vez que se recortan los servicios sociales.

La contradiccin interna (como diran los marxistas) es que la masa existente de deuda sujeta al pago de intereses debe crecer, ya que recibe intereses, que se reinvierten para ganar an ms intereses. Esta es la magia o milagro del inters compuesto. El problema es que pagar inters desva ingresos del flujo circular entre produccin y consumo. La ley de Say dice que los pagos de los productores (a los empleados y productores de bienes de produccin) deben gastarse, en conjunto, en comprar los productos que el capital tangible y la mano de obre producen. De lo contrario habr un exceso de mercado y una contraccin comercial, afirmndose que la red de deuda del sector financiero se est llevando la peor parte.

El sistema financiero interfiere en este flujo circular. Los ingresos gastados para pagar a los acreedores no se gastan en bienes y servicios; se reinvierten en nuevos prstamos, o en acciones y bonos (activos en forma de derechos financieros y de propiedades en la economa), o cada vez ms sobre el juego (el capitalismo de casino de los derivados, el carry trade internacional, es decir, el arbitraje del tipo de cambio del tipo de inters [operacin especulativa sobre la diferencia de rendimientos]) y otras reclamaciones financieras que son independientes de la economa de produccin y consumo. Por tanto, mientras los activos financieros devenguen intereses sostenidos por la nueva creacin de crditos desde los teclados de los ordenadores por parte de los bancos comerciales y centrales-, la tajada financiera de la economa real aumenta.

La idea de pagar deudas sin que importe el coste social se apoya en modelos matemticos tan complejos como los que utilizan los fsicos al disear los reactores atmicos. Pero tienen un defecto bsico lo suficientemente simple como para que un estudiante de matemticas de escuela primaria lo entienda: Asumen que las economas pueden pagar las deudas que crecen exponencialmente a una tasa ms alta que la del crecimiento de la produccin o las exportaciones. Slo haciendo caso omiso de la capacidad de pago mediante la creacin de un excedente econmico por encima incluso del punto de equilibrio- puede uno creer que el apalancamiento de la deuda puede producir ganancias en el balance financiero para pagar a los bancos, fondos de pensiones y otras instituciones financieras que reciclan sus intereses en nuevos prstamos. Se espera que la ingeniera financiera d paso a una sociedad post-industrial que haga dinero del dinero (o mejor dicho, del crdito) a travs del aumento de los precios de los activos de bienes races, acciones y bonos.

Todo ello parece mucho ms fcil que conseguir beneficios de inversiones tangibles para producir y comercializar bienes y servicios, porque los bancos pueden alimentar la inflacin de los precios de activos sencillamente mediante la creacin electrnica de crdito desde los teclados de sus ordenadores. Hasta 2008, muchas familias de todo el mundo vean cmo el precio de sus casas aumentaba en ms de lo que haban ganado en un ao entero. Esto reduce el problemtico ciclo D-B-D [dinero-bienes-dinero] (utilizar capital para producir mercancas que se venden con beneficio), por D-D (compra de bienes races o activos ya existentes, o acciones y bonos ya emitidos, y esperar a que el banco central infle sus precios bajando las tasas de inters y liberando la riqueza del pago de impuestos para que los inversores de altos ingresos puedan aumentar su demanda de bienes y valores financieros).

El problema es que el crdito es deuda y la deuda debe pagarse con inters. Y cuando una economa paga intereses, quedan menos ingresos para gastar en bienes y servicios. Por lo tanto los mercados se reducen, las ventas bajan, los beneficios fallan y hay menos efectivo para pagar intereses y dividendos. El desempleo se extiende, los alquileres caen, los titulares de hipotecas no pagan y los bienes races se arrojan al mercado a precios a la baja.

Cuando los precios de los activos se hunden, estas deudas permanecen ah. Como la Economa de la Burbuja se convierte en una pesadilla, los polticos asumen las prdidas de los bancos privados (a menudo fraudulentas) en el balance pblico. Esto est dividiendo la poltica europea e incluso amenazando con desintegrar la Eurozona.

Desintegracin de la Eurozona?

A partir de los aos sesenta y hasta llegar a los noventa, a los pases del Tercer Mundo se les estuvo machacando con que tenan que devaluar para reducir la capacidad de compra de los trabajadores y, por tanto, tambin las importaciones de alimentos, combustibles y otros productos de consumo. Pero los miembros de la Eurozona estn bloqueados en el euro. Esto slo deja la opcin de la devaluacin interna: reduccin de los salarios como alternativa a las restricciones de pago a los acreedores situados en la cima de la pirmide econmica europea.

Se cita a Letonia como la historia de xito de tal modelo. Su gobierno rebaj drsticamente el empleo y los salarios del sector pblico disminuyeron en un 30% en 2009-2010. Los salarios del sector privado reprodujeron ese descenso. Esto fue lo que se aplaudi como una historia de xito y de aceptacin de la realidad. As pues, ahora el gobierno ha presentado una enmienda de equilibrio presupuestario que se ajuste a su impuesto de tasa nica sobre los trabajadores (de alrededor del 59%, con slo un 1% de impuestos sobre los bienes inmobiliarios). El ex candidato presidencial neoliberal estadounidense Steve Gorbes lo considerara un paraso econmico.

Salvar el euro es un eufemismo que se utiliza para que los gobiernos salven a la clase financiera, con una dinmica alrededor de la deuda que est llegando a su fin, independientemente de lo que hagan. El objetivo es preservar el valor de las euro-deudas (para ellas no hay aforos) respecto a Alemania, Holanda, Francia y las instituciones financieras (ahora unidas por los fondos buitre). El precio lo tienen que pagar los trabajadores y la industria.

La autoridad gubernamental es la que ms pierde de todos. Mientras el dominio pblico se va troceando y vendiendo para pagar a los acreedores, la poltica econmica se escapa de las manos de los representantes democrticamente elegidos y se coloca en manos del BCE, la Comisin Europea y el FMI.

La tasa de desempleo en Espaa es del 20%, justo un poco ms que en el Bltico, siendo casi el doble entre los recin licenciados espaoles. Pero, como se dice que dijo William Nassau Senior al referirse a que un milln de irlandeses haban muerto en la hambruna de la patata: No es suficiente!.

Hay algo que sea suficiente, algo que funcione para algo ms que el corto plazo? Lo que significa en la prctica ayudar a Grecia para que siga siendo solvente es ayudar para que no se impongan impuestos a los ricos (los ricos no estn pagando) y ayudar a reducir los salarios mientras se obliga a la clase trabajadora a pagar ms impuestos, a que el gobierno (i.e. los contribuyentes, alias los trabajadores) venda la tierra pblica y las empresas para rescatar a bancos y tenedores de bonos extranjeros mientras se destruye el gasto social, los subsidios a las empresas y las inversiones en infraestructuras pblicas.

Un amigo griego ms o menos de mi edad me cont que el gobierno redujo su pensin privada (de una empresa de ordenadores). Cuando su hijo fue a recoger su cheque de desempleo, se lo haban recortado a la mitad, sobre la base de que sus padres supuestamente tenan dinero para mantenerle. El precio de la casa que compraron hace pocos aos se ha hundido. Y aade que tienen las mismas ganas de seguir formando parte de la Eurozona que las que mostraron los votantes islandeses el mes pasado.

Las huelgas continan. La ira aumenta. Cuando la prxima jefa del FMI Christine Lagarde era ministra francesa de comercio sugiri que: Francia tiene que reformar su cdigo de trabajo. Los sindicatos y sus colegas ministros se mostraron reacios y la Sra. Lagarde tuvo que recular diciendo que haba expresado una opinin personal. Tal opinin est a punto de convertirse en poltica oficial, desde el FMI, que estaba actuando como poli bueno frente al poli malo del BCE.

Supongo que todo eso es realmente necesario para que la gente entienda cules son las dinmicas que estn en marcha que hacen que todos esos intentos sean en vano. Los acreedores saben que el juego ha terminado. Todo lo que pueden hacer es pillar cuanto puedan, mientras puedan, pagarse a s mismos los bonos que estn libres de recuperacin por los fiscales pblicos y correr con ellos a sus bancos en los parasos fiscales.

(Este artculo es un resumen del prximo libro del profesor Hudson titulado Debts than Cant be Paid, Wont Be [Las deudas que no pueden pagarse, no existen], que se publicar a finales de ao.)

Michel Hudson es un ex economista de Wall Street, un distinguido profesor investigador de la Universidad de Missouri, en Kansas City, y autor de numerosos libros, entre ellos: Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire (nueva edicin, Pluto Press, 2002) y Trade, Development and Foreign Debt: A History of Theories of Polarization v. Convergence in the World Economy. Puede contactarse con l en: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/hudson05272011.html



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