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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2011

El presidente Piera y su "ruptura"
Botellas nuevas, vino viejo

Franck Gaudichaud
Le Monde Diplomatique


Lota, antigua ciudad minera a orillas de las fras aguas del Pacfico, a 500 kilmetros de Santiago. Es aqu, ms que en la capital, donde adquiere luz el proyecto poltico del Presidente chileno Sebastin Piera. Es una maana de sol, en medio del verano austral. El mercado funciona a pleno, ya que la pesca del da desborda en los puestos rebosantes: mariscos, erizos de mar, algas, pescados diversos En un canasto trenzado, Mara presenta algunos peces sierra ahumados que su marido captur en el mar. De sonrisa franca y manos encallecidas por el trabajo, se dirige a los curiosos: 2.000 pesos la pieza!, o sea, 2,90 euros por pescado. Como en la vspera, la antevspera o el da anterior, deber contentarse con un ingreso de una decena de euros, sin llegar al salario promedio, de alrededor de 450 euros mensuales. Aqu todo el mundo trabaja duro explica. La pesca ya no es lo que era: cada vez hay menos peces. Sin embargo, para los habitantes de Lota (y de una parte del litoral chileno), desde hace un ao el costo de vida aument considerablemente. Es que sonre Mara despus del terremoto, hay que reconstruir!.

El 27 de febrero de 2010 un violento terremoto sacudi a Chile. Algunas horas ms tarde, un maremoto barri varios cientos de kilmetros de las costas del sur. Las autoridades slo tuvieron que deplorar pocas vctimas 550 muertos, pero s importantes daos materiales y cerca de 8.000 siniestrados. Especialmente en las regiones ms pobres del pas, como Maule y Bo Bo, donde se encuentra la ciudad de Lota. Aqu a pesar de los esfuerzos de la alcalda, como tambin en Concepcin (capital regional), numerosos escombros cubren todava el suelo y dificultan la circulacin por las carreteras. Los edificios, resquebrajados por todas partes, amenazan con derrumbarse sobre los transentes. Sin embargo, el 13 de abril de 2010, el Presidente Piera (elegido en enero del mismo ao) proclamaba: Nuestra tarea principal y la misin de nuestro gobierno es trabajar por la unidad nacional, la reconstruccin del pas, enfrentar las urgencias y ayudar a las vctimas del terremoto. El cuchillo de Mara revolotea. Ha dejado a un lado los peces sierra para pasar a la preparacin de un suculento ceviche, una marinada de mariscos. Las promesas del gobierno? Su plan de reconstruccin es puro bla-bla! Nos ha abandonado! Pero acaso no se observan, aqu y all, obras y trabajos en curso? Al or la conversacin, dos hombres se acercan y sealan una colina: Las nuevas construcciones que usted ve all estn destinadas a la venta, no para las vctimas del terremoto. Los que perdieron su casa viven como mendigos, unos sobre otros en casas minsculas. La mayora no tiene electricidad ni agua corriente. De seis metros por tres, con paneles de madera como nica proteccin contra las inclemencias del tiempo, las viviendas de urgencia se parecen ms a cabaas. Previstas para cuatro personas, en general estn superpobladas. Una pregunta se impone durante la visita: cmo miles de personas podrn pasar el invierno en esas condiciones? Nadie tiene la respuesta.

Durante este tiempo agrega Mara un puado de gente muy rica no sabe qu hacer con su dinero. Oficialmente, el plan de reconstruccin fue un xito. Sin embargo, los que quedaron abandonados a su suerte manifiestan su clera. Mientras el gobierno anunci 220.000 subsidios, en la gran mayora de los casos se trata de ayudas para la reparacin de las casas, no para nuevas construcciones. Slo 12.503 viviendas se haban terminado a finales de febrero de 2011. En lo que se refiere a las familias repartidas en campamentos improvisados, Francisco Irarrzaval, uno de los secretarios ejecutivos del Ministerio de Vivienda, admite que el 40% de ellas (o sea unas 1.700) podran no recibir una solucin (1). Una historia clsica? Tal vez por esta razn la catstrofe natural revela finalmente la naturaleza del proyecto del Presidente chileno. Un proyecto que se apoyaba en la aparicin de una nueva derecha, en ruptura con la poca de la dictadura (2) de Augusto Pinochet (1973-1990).

Una poca de enriquecimiento

Porque Piera no proviene precisamente del crculo restringido de la derecha. Cuando decidi lanzarse a la poltica observa el periodista Ernesto Carmona golpe en primer lugar la puerta de la Democracia Cristiana (DC), un partido conservador ms bien centrista, del cual su padre fue uno de los fundadores. No le faltaban razones para eso: haba votado No a Augusto Pinochet durante el plebiscito de 1988, que propona la prrroga del dictador en el poder hasta 1997. Durante un tiempo, Piera tuvo un pie en la DC, donde no encontraba mucho espacio, y otro en el seno de la derecha, que le ofreca mejores oportunidades (3). Finalmente opt por el partido de la Renovacin Nacional (RN), la franja ms liberal del tablero poltico, antes que por la Unin Demcrata Independiente (UDI), cercana al Opus Dei y que agrupa a los ms leales del rgimen militar. Pero la distancia entre Piera y la dictadura sigue siendo, de todas maneras, bastante relativa.

El ocupante de La Moneda apareci en 1989 como consejero de Hernn Bchi, el ex ministro de Finanzas del general Pinochet. Adems, la Alianza para el Cambio, en nombre de la cual se presenta, est compuesta de liberales y tambin de catlicos conservadores de la UDI. Por otra parte, aunque Piera declar el 8 de enero de 2010, en el diario La Nacin , que no es un pecado haber trabajado para el rgimen de Pinochet, tal vez lo hizo porque ese perodo le result ms bien exitoso. Se enriqueci durante esos aos negros invirtiendo en primer lugar en el sector inmobiliario, la construccin y luego la banca. Aprovechando el apoyo de su hermano mayor que era ministro de Trabajo del rgimen y promotor de la privatizacin de los fondos de pensin, evit la crcel despus de un importante fraude bancario, en parte origen de su fortuna (4). Luego se produjo la compra de una parte de la compaa de aviacin civil Lan Chile (que luego presidi) y, finalmente, la diversificacin en mbitos clave para forjarse una visibilidad de primer plano: entre 2005 y 2006 compr el muy popular club de ftbol Colo-Colo y el canal de televisin Chilevisin. Desde entonces, Piera se encuentra entre las 500 primeras fortunas del mundo. La revista estadounidense Forbes lo considera como el 51 hombre ms poderoso del planeta. Por otra parte, su cuenta bancaria no ha sufrido por su llegada a la Presidencia. Algunos espritus poco alegres clamaron por la mezcla de intereses. Piera respondi que slo los muertos y los santos no tienen conflictos de intereses (5). Enriquecido durante la dictadura y habiendo llegado al poder con el apoyo de la UDI, Piera profesa, sin embargo, la ruptura. En primer lugar, porque por primera vez desde 1958, la derecha llega al poder por las urnas. Ruptura tambin, porque l cree cambiar la manera de hacer poltica y dirige el Estado como a una empresa. Una de las suyas. Su gobierno de los mejores se parece ms a un consejo de administracin que a un gabinete. Ms de la mitad de sus miembros proviene del sector privado, con poca (o ninguna) experiencia poltica previa. El ministro de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno, por ejemplo, adquiri su experiencia diplomtica como miembro del directorio de la gran cadena Falabella, con ocasin de su expansin a los pases vecinos. Juan Andrs Fontaine, nuevo ministro de Economa, es director del Centro de Estudios Pblicos (CEP), uno de los centros de pensamiento de la derecha liberal, y vinculado al grupo Matte (industria forestal, telecomunicaciones, finanzas), controlado por una de las familias ms ricas del pas.

Pierismo izquierdizante?

Piera pretende controlar todo personalmente, exigiendo a sus colaboradores el ritmo desenfrenado que impone su sobreexposicin meditica. Durante varias semanas cautiv al pas, y a una buena parte del planeta, gracias al rescate de 33 mineros bloqueados en la mina San Jos (en el desierto de Atacama). Una operacin que consider sin igual en la historia de la humanidad (6). Pronto se habl de pierismo, con lo cual el cambio habra tenido realmente lugar. Por otra parte, los caciques de la derecha tradicional sobre los cuales descansa su apoyo parlamentario no se muestran irritados? Algunos cables de la embajada de Estados Unidos en Santiago, revelados por WikiLeaks, estn llenos de ancdotas sobre la guerra fratricida entre la vieja guardia y el magnate. Y la apertura del staff presidencial a algunos dirigentes polticos como Andrs Allamand (RN) y Evelyne Matthei (UDI), respectivamente en los Ministerios de Defensa y de Trabajo, no bastan para apaciguar los espritus. Es que ms all del estilo, algunas de las polticas pblicas del nuevo Presidente exasperan a sus aliados: becas universitarias destinadas a formar nuevos profesores, restriccin de las atribuciones de la justicia militar, extensin de la licencia pos-natal a seis meses, medidas a favor del seguro de salud de los jubilados, un llamado al respeto del salario mnimo de los empleados domsticos, relocalizacin parcial de un proyecto termoelctrico despus de movilizaciones ecologistas, propuesta del derecho de voto para los chilenos residentes en el extranjero, inscripcin automtica en las listas electorales y, el 11 de marzo pasado, el anuncio de un ingreso tico familiar, consistente en una (muy magra) transferencia de recursos, destinados a medio milln de personas que viven en la pobreza extrema. En el plano internacional, Piera reconoci al Estado Palestino libre, soberano e independiente siguiendo a varios dirigentes latinoamericanos, varios de ellos de izquierda (7).

Para Rodrigo Hinzpeter, fiel al patrn Presidente y ministro del Interior, sta es la nueva derecha: social y democrtica, que toma en cuenta nuevas preocupaciones, especialmente el compromiso con los derechos humanos, la relacin entre el desarrollo y el medio ambiente, el equilibrio entre la economa y la justicia social (8). Un programa que no hace otra cosa que profundizar la crisis de la oposicin parlamentaria, incapaz de formular contrapropuestas. A tal punto que los diputados de la Concertacin (coalicin de social-demcratas, socialistas y demcratas cristianos, que estuvo en el poder desde el final de la dictadura hasta 2010) apoyan regularmente los proyectos del gobierno. En resumen: ruptura con la derecha y continuidad con el centro-izquierda? Mantener la mayor parte de las polticas implementadas por la Concertacin es, en efecto, lo que Piera prometa durante la campaa presidencial. Por otra parte, el consenso entre Piera y sus predecesores era tal que el semanario britnico The Economist conclua, el 19 de diciembre de 2009: En el nivel prctico [una victoria de Piera] tendra un impacto reducido.

Pero, se debe leer en esta armona una deriva hacia la izquierda de la nueva derecha chilena? Tal vez no, porque desde hace aos la izquierda chilena comenzando por el Partido Socialista se inscribi, ella misma, en la continuidad. Este cambio neoliberal le asegur las alabanzas de analistas tan poco sospechados de idolatra marxista como el francs Guy Sorman. En Chile, explicaba en octubre de 2008, el libre cambio impuesto por economistas formados en Estados Unidos e inspirados en Milton Friedman (los Chicago boys) a partir del golpe de Estado de 1973 se mostr tan eficaz que, desde Pinochet, jefe de Estado de 1973 a 1990, hasta Michelle Bachelet inclusive, Presidenta socialista desde 2005, Chile no modific sus normas econmicas (9). Ernesto Ottone y Sergio Muoz Riveros ambos antiguos militantes comunistas convertidos en consejeros de la Concertacin analizan la conversin de la izquierda chilena al realismo econmico: A fuerza de chocar con la realidad, la izquierda comprendi que deba abandonar sus antiguas creencias sobre la malignidad del sistema capitalista. [] Aun con dificultades para admitirlo, hay que conceder que, en algunas cuestiones relativas al funcionamiento de la economa moderna, [los buenos profesores] se encontraban en la vereda de enfrente (10).

Rumbo al Primer Mundo

Al cruzar la calle, esta izquierda ayud a transformar la tierra de Salvador Allende en un modelo para las finanzas mundiales. En la clasificacin sobre libertad econmica, publicada anualmente por The Wall Street Journal y la Heritage Foundation , Chile aparece, desde hace mucho tiempo, en el pelotn que la encabeza (11 lugar entre 179 pases), bien arriba de Francia (64) y justo detrs de Estados Unidos. Un sistema impositivo acogedor, fondos de pensin privados generalizados, servicios colectivos entre ellos la educacin y la salud ampliamente mercantilizados, tratados de libre comercio con Estados Unidos y China: Chile deja atrs el subdesarrollo y se encamina con paso firme hacia la constitucin de una nacin desarrollada, se regocijaba la ex Presidenta Michelle Bachelet el 11 de enero de 2010. Flanqueada por su ministro de Finanzas, la militante socialista tena en las manos un precioso abre puertas: la adhesin de su pas a la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmicos (OCDE). Fundada en 1961, la OCDE agrupa a 34 pases que buscan estimular la democracia y la economa de mercado. Chile fue el primer pas sudamericano en integrar ese muy selecto club.

Izquierda neoliberal y derecha rupturista?

En ausencia de una alternativa real, la imagen del cambio pudo encarnarse en los rasgos de Piera ante los ojos de una parte de las clases populares. Ivn, en la treintena, es vendedor ambulante en el centro de la capital. En medio del smog de la Alameda (la principal avenida de Santiago) y de la cacofona de los micros (mnibus), vende golosinas y cigarrillos por unidad. Usted sabe, para m este gobierno no ha cambiado gran cosa. Si vot por Piera fue porque, al menos, l tuvo xito en la vida. Y espero que har lo mismo con el pas, para que podamos aprovechar un poco. Sin embargo, el discurso de reformismo social del Presidente no le impidi radicalizar un poco ms el neoliberalismo, como lo demostr su gestin luego del terremoto. El proceso de reconstruccin del litoral, cuando no es objeto de clientelismo poltico probado (11), parece inspirarse en la estrategia de shock descripta por Naomi Klein (en su obra del mismo nombre, publicada en 2008). El anuncio de un aumento temporario de los impuestos sobre las empresas y de las regalas para las grandes compaas mineras, destinado a reunir ms de 3.000 millones de dlares en cuatro aos, fue acogido con escepticismo. En de!nitiva, el mecanismo hizo que se desencantaran los que crean en un improbable giro keynesiano. Las compaas mineras (en general multinacionales) que participan, sobre la base del voluntariado, en este financiamiento suplementario de dos aos, lograron que se les garantizara la prolongacin de una de las regalas ms bajas del mundo hasta el ao 2025! Paralelamente, la necesidad de dinero fresco brind la ocasin soada para recomendar nuevas privatizaciones de bienes no indispensables en el sector de la energa (Compaa de Electricidad Edelnor) y del saneamiento del agua (Aguas Andinas). De paso, se est considerando una ley de flexibilizacin del trabajo, as como nuevas concesiones mineras al capital extranjero. Al final, segn el economista Hugo Fazio, el fondo de reconstruccin servir de pretexto para debilitar al Estado y entregar algunos elementos del patrimonio pblico a los intereses privados (12).

A pesar de algunas protestas de la vieja derecha, la nueva no maltrata verdaderamente a su base social. Este gobierno es el gobierno de las empresas, sostiene Viviana Uribe, quien no cree en las fbulas de la derecha social y democrtica. Es la ley del mercado la que regula todo y si uno no lo acepta, la represin es inmediata, acusa. La Presidenta de la Corporacin de Defensa y Promocin de los Derechos del Pueblo, aliada a la Federacin Internacional de Ligas de Derechos Humanos, sabe de lo que habla. De rasgos que expresan cansancio, entre dos cigarrillos, echa mano de la dbil poltica posterior al terremoto; los atropellos policiales contra una parte del movimiento libertario; el estado del sistema carcelario, que termin con la muerte de 81 presos durante un incendio en la crcel de San Miguel; el escaso compromiso para hacer avanzar la justicia a favor de las vctimas de los militares. Y, siempre, la criminalizacin del pueblo indgena mapuche.

Resistencias colectivas

ltimamente, en el pueblo de Caete, en el sur del pas, se desarroll un proceso emblemtico de la poltica de la nueva derecha en el Wallmapu (pas mapuche): 17 comuneros fueron acusados de robo, incendio criminal, terrorismo a partir de una legislacin de excepcin llamada ley antiterrorista que data de la dictadura. A contramano de cualquier norma internacional, permite basarse en pruebas provenientes de testigos ocultos, a sueldo de la magistratura (13). Al trmino de tres meses y medio de movilizaciones y de una interminable huelga de hambre (86 das), la mayora de los acusados fueron liberados. Natividad Llanquilleo es la portavoz de los presos polticos mapuches (dos de sus hermanos estn tras las rejas). De presencia agradable, claridad en el discurso y estudiante de derecho, a los veintisis aos encarna la nueva generacin que ha vuelto a su comunidad para defender la causa. Segn ella, aunque la huelga de hambre no tuvo todos los efectos esperados, al menos permiti que la gente comience a comprender. Y, sobre todo, Piera tuvo que negociar. De manera bastante hbil, por cierto. Tambin en este caso, quiso distinguirse solicitando la no aplicacin de la ley antiterrorista contra los mapuches y el fin de la doble imputacin, militar y luego civil. Sin embargo, estos anuncios mediticos no impidieron, en los hechos, que se llevara adelante lo que Llanquilleo califica de proceso poltico, ya que conden a cuatro militantes de la Coordinacin de las Comunidades en conflicto Arauco- Malleco (CAM), y entre ellos a su lder Hctor Llaitul, quien podra tener que pasar veinticinco aos preso (14).

La Direccin del Trabajo reconoce, por otra parte, que el sector privado perdi el equivalente a 333.000 jornadas de trabajo por huelgas en 2010, o sea un aumento del 192% con relacin al ao 2000. Segn la Central nica de Trabajadores (CUT), principal confederacin sindical, este primer ao de la nueva derecha est perdido para los trabajadores, los ciudadanos y la profundizacin de la democracia (15). La CUT lamenta los repetidos aumentos de precios y la ausencia de un aumento sustancial del salario mnimo. La cuestin del precio del gas es algo particularmente sensible. A comienzos de ao provoc el levantamiento de toda la provincia de Magallanes durante una semana, obligando al Poder Ejecutivo a dar marcha atrs. En febrero de 2011, una encuesta de la agencia Adimark sugera que el 49% de la poblacin desaprobaba la gestin de Piera. Sin embargo, nada hace presagiar todava un frente social y poltico lo bastante poderoso como para hacer temblar a un Presidente (16) que ya est preparando las elecciones de 2014 (en las cuales no puede volver a presentarse), favoreciendo a sus ministros ms populares y teniendo en la lnea de mira un nuevo mandato en 2018. Manuel Cabieses es una figura de la izquierda y un gran mozo gallardo y jovial de ms de 75 aos. En su oficina de la calle San Diego, donde dirige contra viento y marea la revista Punto Final, critica el gobierno de los herederos de la dictadura y convoca a la construccin de una nueva izquierda, independiente de la Concertacin. Es consciente de las dificultades a superar: Vivimos un perodo ms duro an que el que viv en mi juventud, lo que puede atribuirse a veinte aos de despolitizacin y fragmentacin social. Nuestra derrota del 11 de septiembre de 1973 sigue estando presente, agrega.

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Radiografa de la desigualdad

Al lado del imperio de Sebastin Piera, tres familias (Angelini, Matte y Lucksic 27 fortuna mundial) controlan la mitad de los activos cotizados en la Bolsa de Valores de Santiago, y su patrimonio representa el 12,5% del Producto Interno Bruto (PIB), contra el 9% en 2004. A eso hay que agregar el clan Horst Paulman (grupo Cencosud 154 fortuna mundial) y sus supermercados presentes en todo el continente. Estas familias disponen de representantes directos en el gobierno, as como en la direccin de los principales medios. Sobre todo desde que Piera cerr la versin papel del diario La Nacin (del cual el Estado es accionista mayoritario), a la que juzgaba como demasiado crtica Desde entonces, el paisaje de la prensa escrita est constituido por un duopolio casi perfecto, que tiene de un lado a la familia Edwards (actor principal de la dictadura) y del otro al Consorcio Periodstico de Chile (Copesa). El panorama no es diferente en el mbito televisivo. Como contraste, alrededor del 30% de los trabajadores cobran apenas el salario mnimo, o sea 255 euros. Segn la Comisin Econmica para Amrica Latina de las Naciones Unidas (CEPAL), Chile es (junto con Brasil) uno de los pases ms desiguales de la regin. Una situacin que, adems, se va agravando. Los ingresos del 20% de los hogares ms pudientes representan 13 o 14 veces los del 20% ms pobre. Los primeros poseen ms de la mitad de las riquezas del pas (55%), mientras que los segundos se reparten apenas el 4%.

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1 Centro de investigacin periodstica: http://ciperchile.cl/tag/reconstruccion

2 S. Piera: la nueva derecha que se desprende de la dictadura, El Mundo, Madrid, 16-1-06.

3 Yo Piera, Mare Nostrum, Santiago de Chile, 2010.

4 Ana Vernica Pea, La historia no contada de los orgenes de la fortuna de Sebastin Piera, La Nacin, Santiago, 19-4-09.

5 Slo los muertos y los santos no tienen conflictos de intereses, Clarn, Buenos Aires, 9-4-10.

6 Au Chili, derrire leuphorie mdiatique, les hommes, La valise diplomatique, 14-11-10, www.monde-diplomatique.fr

7 Maurice Lemoine, LAmrique latine sinvite en Palestine , Le Monde diplomatique, Pars, febrero de 2011.

8 Hinzpeter: sus definiciones y la nueva derecha, Revista Capital, Santiago, noviembre de 2010.

9 Lconomie ne ment pas, Fayard, Pars, 2008.

10 Aprs la rvolution. Rver en gardant les pieds sur terre, LAtalante, Nantes, 2008.

11 La Sra. Van Rysselberghe (UDI), intendente de la regin de Bo Bo, debi renunciar en abril pasado por haber aprovechado la reconstruccin para favorecer a un grupo de habitantes no siniestrados (radio Cooperativa, 3-4-11).

12 Hugo Fazio, La frmula de Piera para reducir el Estado, Le Monde diplomatique, edicin chilena, mayo de 2010.

13 Vase el dossier de Amnesty International Chile: Conflicto Mapuche / Ley antiterrorista, www.amnistia.cl/web/category/tags/conflicto-mapuche/-ley-antiterrorista

14 Estos militantes estn de nuevo en huelga de hambre, ver: Pueblo Mapuche: Cinco siglos de Resistencia

15 La CUT frente al primer ao de Piera, 11-3-11, www.cutchile.cl

16 Este reportaje ha sido redactado semanas antes de las grandes movilizaciones sociales en torno al proyecto Hidroaysn, que desdibujan el posible nacimiento de un nuevo sujeto colectivo. Ver: www.rebelion.org/noticia.php?id=129311&titular=nuevo-sujeto-colectivo-

Franck Gaudichaud es Profesor adjunto en la Universidad de Grenoble-II, copresidente de la asociacin France Amrique Latine (www.franceameriquelatine.org) y miembro del colectivo editorial de Rebelin.

Traduccin del francs: Luca Vera

Le Monde diplomatique |  mayo 2011

rCR



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