Portada :: Europa :: Fortaleza Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2011

Las ltimas tragedias en el Mediterrneo y en los Centros de Identificacin y Expulsin no fueron noticia
200 muertos y revueltas en campos de concentracin

Gorka Larrabeiti
Rebelin


Los despachos de agencia daban ayer esta noticia:

Entre 200 y 270 personas que buscaban alcanzar las costas de Italia desaparecieron en el mar cuando su embarcacin, que parti de Libia, tuvo fallas en aguas tunecinas. La guardia costera y la marina tunecina recibieron la llamada de alerta este mircoles y lograron rescatar a 570 personas con vida, entre ellas al menos dos mujeres embarazadas que estn siendo atendidas en la ciudad de Sfax. Todos los pasajeros eran originarios de pases del frica subsahariana. Al mal tiempo en la zona se sum el pnico de los ocupantes, muchos de los cuales se lanzaron al agua en cuanto avistaron a los equipos de rescate.

Con esta tragedia el nmero de muertos este ao en el Mediterrneo alcanza ya la cifra de 1.780 muertos. Esta ha sido una de las mayores masacres de este ao, despus de la del naufragio fantasma de Zuwara, pero hoy ya no ocupa espacio en la pgina en ingls de la agencia de noticias tunecina TAP. Ser porque las fras cifras no conmueven.

Esta otra noticia tampoco ha alcanzado las primeras pginas en Italia, menos an en el resto de pases. Deca ayer La Repubblica:
Diez inmigrantes tunecinos alojados en el centro de acogida de Lampedusa fueron ingresados ayer en el poliambulatorio de la isla tras haber ingerido cuchillas de afeitar y trozos de vidrio. En las ltimas 24 horas son ya unos veinte los magrebes que han debido recibir cuidados mdicos por episodios de autolesionismo.
Ambas noticias tienen elementos en comn. Por un lado, su sujeto son cifras apoyadas en un perfil tnico (270 migrantes, 10 tunecinos) de las que desaparece todo rasgo humano: nombre, edad, sexo, ciudad natal, formacin. Por otro lado, ocurren en espacios militarizados: en el primer caso, el puerto libio desde donde zarp la embarcacin, los medios de socorro tunecinos; en el segundo caso, los centros de "acogida" de Italia.

Un grupo de periodistas italiano se ha rebelado contra la censura en los llamados CIE (Centros de Identificacin y Expulsin) y ha solicitado permiso para entrar porque el gobierno italiano slo deja que entren miembros de ACNUR, Organizacin Internacional para las Migraciones (OIM), Cruz Roja Italiana, Amnista Internacional, Mdicos sin fronteras, Save The Children, Caritas y otras organizaciones que ya se dedicaban a gestionar estos centros. No debe haber periodistas que "obstaculicen" (sic) la gestin del flujo de migrantes, segn el ministro del Interior.

La razn es obvia: apenas uno husmea dentro de esas estructuras militarizadas, salta la noticia y se despierta peligrosa la conciencia. Gabriele del Grande, de Fortress Europe, es uno de los periodistas incmodos que llevan desde 2009 dando voz a los que no la tienen por estar recluidos en esas estructuras. Acaba de contar varias historias de reclusos en estas estructuras.

En esta titulada Pap, cundo vuelves? Un italiano en el CIE de Santa Maria, nos cuenta la historia de T. Casado con una italiana, padre de un hijo, vivi en Italia durante aos hasta que perdi los documentos y fue expulsado en 2008. Lleva encerrado en el CIE de Santa Maria en una celda como esta de la foto desde hace dos meses.



En esta otra, titulada Lampedusa: el marido de Winnie maltratado por los carabinieri, nos cuenta una historia que conmocion a Italia: Winnie es una chica holandesa de 23 aos, encinta, que llega a Lampedusa para rescatar a su marido, Nizar, tunecino, de 23 aos, encerrado en el centro de acogida. Pues bien: la situacin en el centro de acogida de Lampedusa, que se ha convertido desde el 2 de mayo en un centro de detencin, se deteriora da a da. Los tunecinos comienzan una huelga de hambre. Hasta que un da estalla en su interior una revuelta anunciada: 200 jvenes que no han cometido ningn delito llevan 25 das encerrados. La chispa que hace estallar todo es que los reclusos ven que los militares alejan a periodistas que quieren informar. En los enfrentamientos, a Nizar, el nico recluso con nombre en Lampedusa gracias a su matrimonio con Winnie, los carabinieri le dan una paliza.



La ltima entrada en el Observatorio de Fortaleza Europa nos enlaza a La machine expulser, documental que habla de los centres de rtention administrative de Francia.

Mientras la oleada desinformativa nos machaca con unas pocas decenas de muertos por la bacteria E.coli, y estrenuos periodistas se molestan en escribir sobre los irrespetuosos "tocamientos" de Berlusconi al brazo de Su Majestad Don Juan Carlos de Borbn y Borbn, hay periodistas que siguen haciendo su trabajo donde el mundo se agrieta: en los campos de concentracin de ambas riberas del Mediterrneo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter