Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2005

Cuba: Damas de blanco y manipulaciones mediticas

Manuel David Orrio
Cdiz Rebelde


Definitivamente, Cuba es un pas extrao. Una rareza tropical donde con una tranquilidad increble periodistas de cualquier lugar del mundo se arrogan el derecho de dar a los acontecimientos una peculiar interpretacin. Un lugar maravilloso para devenir todo un maestro de los juegos de palabras, en beneficio de cierto discurso particularmente interesado en transmitir una imagen de falta de libertades, an cuando stas se manifiesten a tono con normas internacionalmente reconocidas.

As parece demostrarlo el reporte de lo ocurrido en la tarde del 20 de marzo, en La Habana, de seguir a las informaciones de entidades noticiosas tan conocidas como Asociated Press (AP) y BBC. Segn sus textos, las llamadas Damas de blanco fueron objeto de un acto de repudio por parte de uno o dos centenares de mujeres, las cuales habran arremetido contra dichas seoras entre gritos a favor del gobierno de Fidel Castro y cantos como el himno de la Internacional, mientras discretos jvenes vestidos de civil guardaban la paz armados hasta los dientes de. walkie talkies.

Por su parte, las damas de marras respondieron a la supuesta provocacin de la no menos supuesta turba con una cancin a la Virgen Mambisa, la Seora del Cobre, patrona de Cuba, mientras culminaban al milmetro el programa de la protesta pblica que estaban realizando, repetida domingo tras domingo desde hace casi dos aos.

Tanto AP como BBC admitieron en sus reportes que el choque estuvo exento de violencias personales. En medio de la calle se cruzaron las dos manifestaciones sin que, a pesar de todo, se produjera ningn hecho de violencia, ni siquiera verbal, entre los dos grupos polticamente opuestos, afirm el corresponsal habanero de la segunda de esas agencias. O sea, que en el peor de los casos el asunto no pas de un encuentro pblico en el que las partes conflictivas expresaron sus posiciones sobre un determinado asunto de manera ms o menos pacfica y civilizada, tal y como ocurre cotidianamente en cualquier pas de sos que se mencionan como paradigmas de respeto a los derechos humanos.

No obstante, Cuba es un pas extrao. Y lo es, porque tanto AP como BBC no dicen en ningn momento que hubo un encuentro entre manifestantes opuestos -- pudiera llamarse as -- sino que las susodichas damas fueron objeto de un acto de repudio, algo as como si las seoras hubieran estado a punto de ser incineradas por la Inquisicin, msica includa: la de la Internacional y la de la Virgen patriota. Y hasta el Chan Chan de Compay Segundo, si el lector desea.

Los antecedentes y hechos, a su lugar. Las seoras de albos vestuarios son unas 30 esposas de varios de los 75 ciudadanos que en abril del 2003 fueron juzgados y condenados a penas de entre 6 y 25 aos de privacin de libertad, por sus vnculos demostrados con la poltica de los Estados Unidos hacia Cuba, la cual fue calificada en su momento de ticamente inaceptable por un anticomunista probado y confeso como Juan Pablo II. Es decir, se trata de agentes al servicio de un gobierno extranjero que sostiene la pretensin de cambiar el orden poltico, econmico y social de la Isla, mediante bien conocidas medidas de fuerza, entre las cuales destaca la inconstitucionalidad de prohibir o restringir a sus nacionales o residentes el derecho de viajar a Cuba para que puedan verificar in situ la naturaleza tirnica del rgimen imperante en la Isla.

Como quien no quiere, vale la pena recordar que el Cdigo (penal) de los Estados Unidos de Amrica sanciona esas conductas de manera an ms estricta que su similar cubano. All, por ser agente no legalizado de un gobierno extranjero y en calidad de tal nada ms mostrar un papelito, se puede ir a la crcel. Pero, como Cuba es un pas extrao, Estados Unidos s puede sancionar bien duramente a tales individuos y la tierra de Jos Mart no, razn por la cual opina este periodista que bien vale citar a Shakespeare, con el aquello de que algo huele a podrido en Dinamarca.

No obstante, tienen las llamadas Damas de blanco todo su derecho a protestar por la encarcelacin de sus esposos, y exactamente so han venido haciendo desde hace casi dos aos. Justo admitirlo, de manera pacfica y civilizada, y tambin en una de las avenidas ms importantes de La Habana, domingo tras domingo, con amplia cobertura de la prensa internacional acreditada en la Isla. Su derecho, segn normas democrticas internacionalmente aceptadas, ha sido respetado. Por ello, se pregunta este periodista si en los despachos de AP y BBC han sido igualmente reconocidos los correspondientes fueros de quienes por la razn que sea, decidieron manifestarse en contra de la opinin de las seoras de albos vestidos, en el mismo lugar, en la misma fecha y hora, y segn las mencionadas agencias reconocen, sin incurrir en acciones coercitivas contra las albas damas. Vase aqu la evidencia palpable de una manipulacin meditica: las damas se manifiestan, protestan; sus contrarias realizan un deleznable acto de repudio, no una contramarcha o contramanifestacin.

Por si fuera poco, la inefable reportera de AP acude a toda velocidad a entrevistar al diz que disidente y demostrado oportunista y doble agente Elizardo Snchez Santacruz, quien fiel al juego de quien le paga, deja caer como al descuido una frase que los reporteros de aquella y BBC han desmentido en sus propios despachos: no tengo ninguna duda de que esta agresin no letal, moral y por momentos fsica (subrayado por este periodista), fue organizada deliberadamente por el Gobierno de Cuba.

Definitivamente, Cuba es un pas extrao.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter