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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2011

El jaque final del "gran juego"

Joan Carrero Saralegui
Rebelin


Acaba el periodo que se inici a finales de 1990 con las invasiones de Ruanda e Irak, enclaves privilegiados para el dominio del frica Central y del Gran Medio Oriente; es el Nuevo Orden Mundial que George H. W. Bush proclam en su discurso tras la victoria de la Guerra del Golfo en marzo de 1991

Durante estos ltimos aos, multitud de informaciones han hecho ya insostenible la versin oficial sobre el gran conflicto del frica de los Grandes Lagos. Ha quedado en evidencia que el Frente Patritico Ruands (FPR) no era ni es el representantes de los tutsis, ni el presidente Paul Kagame el hombre providencial que detuvo el genocidio, sino que ya antes del genocidio de los tutsis en la primavera de 1994 haban cometido masacres masivas contra los hutus, masacres que podran haber provocado hasta doscientas mil vctimas mortales; que anteriormente al atentado del 6 de abril de 1994 (en el que murieron los presidentes hutus de Ruanda y Burundi as como todos los otros siete miembros de sus dos delegaciones y los tres ciudadanos franceses que pilotaban el Falcon 50) no hubo planificacin para el genocidio ni tan siquiera por parte de los mximos responsables de l; que durante el mismo genocidio y sobre todo posteriormente, el FPR asesin a cientos de miles de ruandeses tanto en Ruanda como en el Zaire/Congo as como tambin a multitud de congoleos; que una gran cantidad de vctimas de estas masacres eran hutus y que fueron asesinados por el mismo hecho de serlo, lo que constituira por tanto genocidio

Es por tanto claro, desde mi punto de vista, que lo que actualmente ayuda ms a comprender las claves de este conflicto, incluso las internas, no son los elementos endgenos ya conocidos sino los exgenos. Es conociendo las claves internacionales de l, es enmarcndolo en un cuadro de grandes intereses globales, como podremos llegar realmente a comprenderlo en toda su complejidad. Porque la conquista del poder primero en Ruanda y posteriormente en el Zaire/Congo no fueron episodios fortuitos sino etapas de un proyecto bien elaborado. Un proyecto que, adems, no se reduce slo a un propsito de control de la regin de los Grandes Lagos sino que est estrechamente relacionado con el control de la mayor parte del Continente Africano, en especial del Sudn, e incluso con el control del Gran Medio Oriente.

En el ao 2009, Christopher Black, abogado de la defensa en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, nos hizo llegar a diversas personas una carta que su ayudante haba encontrado entre las decenas de miles de documentos perdidos en los archivos del Tribunal Penal Internacional para Ruanda. A pesar de que muchos de estos documentos son muy importantes, como es el caso del Informe Gersony, no haban sido tenidos jams en cuenta por quienes toman las decisiones en este alto tribunal de la ONU, un tribunal totalmente manipulado por los Estados Unidos y Gran Bretaa (como denunci pblicamente quien fue la fiscal de l, la suiza Carla del Ponte). Se trataba de una carta personal de Paul Kagame, ya entonces lder del FPR, a su amigo el tambin extremista tutsi y dictador burunds Jean Baptiste Bagaza. Se trataba de una carta en la que daba detalles sobre su plan sobre el Zaire; una carta en la que afirmaba que la presencia de los refugiados hutus en el Zaire, y la presencia de la comunidad internacional junto a ellos, podra hacer fracasar dicho plan; una carta en la que se refera tambin a las tareas que sus aliados estadounidenses, britnicos y belgas estaban realizando para que tal proyecto llegase a buen trmino; una carta que recog en mi libro frica, la madre ultrajada, publicado a finales de marzo de 2010.

En nuestro Forum Internacional para la Verdad y la Justicia en el frica de los Grandes Lagos ya conocamos por otras vas estas mismas claves. Un alto cargo del FPR, actor directo en los hechos, haba declarado ante el juez de la Audiencia Nacional espaola Fernando Andreu Merelles que Paul Kagame haba organizado el asesinato del presidente del Congo Laurent-Dsir Kabila, para hacer inviables los importantes acuerdos del Congo con China y otras potencias medias. Tambin conocamos, por el Memorndum que el Partenariat-Intwari elabor a partir de gran cantidad de informacin de los servicios secretos ugandeses, que incluso ya en la organizacin del asesinato en octubre de 1993 del primer presidente democrtico de Burundi, el hutu Melchior Ndadaye, haban participado personalidades anglosajonas de mximo nivel como la misma Margaret Tatcher. Eran las mismas claves que el mundo entero pudo conocer cuando el rebelde tutsi Laurent Nkunda, que se haba levantado en armas en el este del Congo para, segn proclamaba, proteger a los tutsis de los genocidas hutus, se sent en la mesa ante la mediacin internacional y exigi que se rescindiesen los acuerdo comerciales con China, como primera condicin entre otras siete, para cesar en sus ataques. Eran las mismas claves que todo el mundo ya conoce respecto al asesinato del primer ministro del Congo, Patrice Lumumba, medio siglo antes.

Pero adems de todo esto es muy importante tomar conciencia de que est entrando en su recta final un gran proyecto, un proyecto de unas dimensiones tales que al simple ciudadano le resulta sencillamente inconcebible. En l, el frica de los Grandes Lagos es slo una de las regiones consideradas por los poderos lobbies anglosajones que lo dirigen como perifricas y poco evolucionadas, pero que sin embargo son poseedoras de enormes recursos naturales perseguidos tambin por China, Rusia y otras nuevas potencias medias. Seguramente ha llegado ya la hora final del periodo que se inici a finales de 1990 con las invasiones de Ruanda e Irak, enclaves privilegiados para el dominio del frica Central y del Gran Medio Oriente. El actor protagonista de semejante proyecto es nuestro Occidente democrtico, defensor de los derechos humanos, informado, libre y liberador. Es el Occidente definido como El Imperio Occidental que tiene su centro de gravedad en Estados Unidos por Julian Assange, una de las personas mejor informadas de nuestro mundo (como el mismo dice, uno de los hombres que debe haber ledo ms documentos secretos). Es el Occidente que ltimamente ya casi ha liberado tambin a Sudn, Costa de Marfil y Libia. Es el Occidente que parece tambin decidido a no retrasar ms el jaque final de lo que en los cables de Wikileaks es calificado como El Gran Juego: la liberacin de Libia, Sudn, Siria, Irn, Somalia Es decir, la liberacin de casi toda frica, del Gran Oriente Medio y de Asia Central. Quienes dirigen ese Imperio parecen estar convencidos de que si no se acta rpido, China o Rusia podran entre tanto hacerse fuertes y poner en peligro su hegemona mundial. Ese centro global de poder que acta desde los Estados Unidos est tensando demasiado la cuerda, est llevando a nuestro mundo hasta el lmite. Hasta cuando aguantarn China y Rusia, las nuevas potencias medias y tantos pueblos que son avasallados y expoliados?

Joan Carrero Saralegui, presidente de Fundaci SOlivar


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