Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2011

Fin del sionismo y fin del saudismo

Susana Khalil
Rebelin


El sionismo

El sionismo es un proyecto colonial europeo que a diferencia del clsico colonialismo, ste no viene de un pueblo u etnia sino de un movimiento. Dicho movimiento se vale de su carta religiosa (valor comn) para transformar esa identidad religiosa en una patria. Este movimiento toma forma en Europa producto de esa miseria: odio interno-europeo, el europeo cristiano y el europeo judo (ambas doctrinas de ancestro rabe).

El sionismo es un proyecto bien definido, adems contaba con un colosal apoyo financiero de la pequea burguesa judo europea. Ya el sionismo financiaba la implantacin de judos en la Palestina. Pero a pesar de esto el sionismo se mantuvo estancado por siglos ya que para fabricar una patria se necesita un grueso poblacional y la gran mayora de la poblacin juda europea era furibundamente reacia al sionismo. Es gracias a la barbarie de la Europa Nazi, odio cristiano-judo que la comunidad judo-europea bajo el espanto abraza la idea del sionismo, la plataforma sionista hace que huyan masivamente a Palestina. Y dentro de una concepcin bien eurocentrista el sionismo tuvo un toque romntico.

El sionismo es la continuacin de la Europa colonial, es un resumen o concentrado de toda la Europa colonial. El sionismo es hoy una natura imperial que se sustenta en el poder financiero capitalista mundial. Hoy esa identidad no es ms que una realidad colonial llamada Israel la cual no tiene ningn vnculo con el antiguo pueblo de Israel (el antiguo Israel es historia palestina, es ancestralidad palestina).

El sionismo es una identidad de carcter segregacionista, racista, supremacista, de apartheid, genocida, donde la poltica de limpieza tnica es un medio concreto para alcanzar un fin: un Estado exclusivo de profesantes de la religin juda. Fin del pueblo palestino, le roban la tierra a todo un pueblo y se la roban con su respectiva historia.

El colonial Israel hoy posee cerca de 400 bombas atmicas, no tiene sus fronteras definidas para justamente seguir tomando ms territorios de otros pueblos rabes. Es el gran traficante de armamento a nivel mundial y no en vano es el agente detonador de guerras civiles en muchos pases. Es el propietario (a punta de dinero) de la poltica exterior de la fuerza imperial estadounidense y dems potencias europeas. Es uno de los artfices de los auto atentados de New York el 11 de septiembre, el motor de la invasin estadounidense a Iraq y gran protector de tiranos rabes como Husni Mubarak.


Arabia bendita, Saudita maldita

En el clsico colonialismo que es la dominacin de un pueblo por otro pueblo, pero tambin con el tiempo la logstica que implicaba la empresa colonial se convirti en una realidad demasiada pesada, de alto costo, a nivel econmico, social y humano, este hecho da paso al neo-colonialismo. El mismo ya no sera la movilizacin de la gran logstica sino ms bien servirse del propio nativo, crear una elite nativa, dotarla de poder, privilegios y estos hacen el trabajo sucio. El reino islmico Saud es justamente el ms crnico ejemplo de nuestro tiempo.

La gloriosa Pennsula Arbiga, cuna del islam, fe religiosa del tronco judeo-cristiano semita, neo- colonialmente llamada Reino Saudita en referencia a Saud, personaje de la historia arbiga ligado al imperio britnico. Aunque la familia saud ha querido trampear alegando que descienden del profeta Mohammad, es una familia consolidada pieza por pieza en los laboratorios de las gerencias transnacionales petroleras.

Hoy ese reinado islmico de Arabia Saudita, es la ms grande tirana y dictadura del mundo. Se trata de una familia propietaria de la poltica y economa de toda la nacin arbiga, es un poder absolutista. Se rige bajo una lnea fascista del islam, el wahabismo. El rgimen Saud financia la construccin de mezquitas en el mundo pero no permita iglesias en su pas (todo lo contrario a Saladino). Las mujeres son reducidas a perras sagradas, existe una tormentosa humillacin a la mujer. La tortura es legal, opera la pena de muerte si un arbigo cambia su fe musulmana. No existe libertad de expresin, partidos polticos, sindicatos. Es el oscurantismo de fastuosa arquitectura y joyas.

Bien, toda esta antidemocracia, horror y terror Saud no sera posible sin el apoyo imperial estadounidense.

La tirana Saud a cambio debe suministrar su petrleo (el recurso de la civilizacin contempornea) incondicionalmente a los Estados unidos y adems gran parte del dinero proveniente de esa venta de petrleo debe permanecer en los Estados Unidos.

No es una exageracin decir que s el rgimen Saud retira su dinero de los Estados Unidos dicho pas no le sera difcil caer en la banca rota.

La dictadura islmica Saud es la ms grande aliada en todo el Medio Oriente de los Estados Unidos, no es el colonialismo Israel, el colonialismo israel le genera prdidas econmicas a Estados Unidos en cambio la tirana islmica Saud le genera ganancia al imperio y de esa ganancia tambin saca provecho el colonialismo israel.

El aporte de la dictadura del reino islmico Saud en el periodo de la Guerra Fra, contra el comunismo fue determinante. Las tropas soviticas salen derrotadas de Afganistn gracias al aporte econmico descomunal de la tirana islmica Saud a Estados Unidos.

Las dictaduras rabes reciban excesivos beneficios econmicos del rgimen islmico Saud a fin de acabar con los grupos democrticos, progresistas y de izquierda, feministas, sindicatos, artistas, escritores, periodistas en el mundo rabe. Un ejemplo fue Jordania, Marruecos, igualmente en la dcada de los 60 y 70, la bella fusin libano-palestina de vanguardia democrtica, la dictadura Saud se sinti amenazada y por temor a que esa llama se expanda en el mundo rabe se sirvi del dictador sirio Hafez el Assad para polvorizar, masacrar a los movimientos progresistas de izquierda que dicho sea de paso eran los grandes combatientes al colonialismo israel. La dictadura Saud tuvo igualmente un rol crucial en la guerra civil en Yemen en la dcada de los 60 contra el sector izquierdista.

Hoy ante la sublevacin popular de los pueblos rabes la archibillonaria dicatdura islmica Saud, se encuentra financiando, todo un gran plan Marshall para convertir a la nueva Egipto en un rgimen islmico wahab, esto con el visto bueno del imperialismo estadounidense y del colonialismo israel.

La dictadura islmica Saud se encuentra masacrando con sus tropas militares a los pueblos sublevados de Bahrein y en el Yemen.

La tirana islamista Saud ha instado a Estados Unidos a que Israel acabe con Hizbullah y ve con buenos ojos una intervencin militar de Estados Unidos en Irn.

Es vox ppulis en el mundo rabe decir que la monarqua islmica Saud es la madre traidora de la causa rabe.

Ahora en este despertar de los pueblos rabes por democracias, por el fin de todos sus variantes dictatoriales, por igualdad, contra el imperialismo, contra el sionismo, por la igualdad de la mujer rabe, por un mundo rabe secular, laico y panarabista, es vital condenar a viva voz a esa tirana tan abominable y grotesca.

La ciada de la tirana Saud sera bien favorable para la lucha antiimperialista y contra el sionismo, adems sera un gran punto de partida para la consolidacin de un mundo multipolar, que es lo que necesitamos para la materializacin de un orden internacional equitativo.

Las dictaduras rabes con el tiempo se convirtieron en la Gran Israel, se aliaron al sionismo, para perpetuarse en el poder. El fin de las dictaduras rabes debilitara el sionismo, es por eso que hay que poner fin a la madre dictadura del mundo rabe: la dictadura Saudesto sera poner fin al sionismo, ese gran fascismo incrustado en el mundo rabe que busca el exterminio del pueblo palestino.


Nota final:

Aunque de manera muy discreta son muchos los arbigos, es decir los de la Pennsula Arbiga, que piden que no se les llame saudes sino arbigos.

No somos saudes estamos en contra de los saudes, los saudes son dictadores y traidores, nosotros somos arbigos-.


Viva mi pueblo arbigo, fin del sionismo y fin saudismo.


Y me resulta inevitable sentir a los judos cuando nos manifiestan, no somos sionistas, somos judos, estamos en contra del sionismo, el sionismo es fascismo y es una traicin al judasmo.


Vivan los judos antisionistas, fin del sionismo y fin del saudismo.


Vientos de esperanza soplan pero tambin crueles momentos nos esperan, como en todas las luchas contra el fascismo y por la libertad de los pueblos.


Por un mundo multipolar, fuera la atrofia y el atraso del imperialismo de nuestra historia presente.



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Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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