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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2011

Radionclidos y cnceres

Eduard Rodrguez Farr y Salvador Lpez Arnal
Rebelion

Tomado del libro Casi todo lo que usted deseaba saber algn da sobre los efectos de la energa nuclear en la salud y el medio ambiente. Barcelona, El Viejo Topo, 2009.


Un radionclido (o radionucleido) es un nclido radiactivo que se desintegra emitiendo una radiacin ionizante que lo transforma en otro nclido o modifica su nivel de energa.

Nclido -o nucleido segn el DRAE- es la denominacin genrica de un ncleo atmico caracterizado por su nmero de protones, su nmero de neutrones y su estado de energa [1]. En la actualidad se conocen mas de 2.770 diferentes nclidos distribuidos entre los 113 elementos de la tabla peridica (naturales y artificiales). Mas de 2.510 de estos nclidos son radiactivos. La mayor parte de ellos obtenidos artificialmente en reactores nucleares y aceleradores de partculas. El concepto no es equivalente al de istopo. Los nclidos se dividen en istopos (nclidos de un mismo elemento que tienen igual nmero atmico, es decir, igual nmero de protones, y diferente masa atmica, es decir, diferente nmero de neutrones), isbaros (nclidos de distintos elementos que tienen igual masa atmica y diferente nmero atmico), istonos (nclidos de distintos elementos que tienen igual nmero de neutrones en el ncleo pero poseen distinto nmero atmico y masa atmica) e ismeros nucleares (elementos con diferentes estados de energa).

Los radionclidos se difunden desde los diversos focos de emisin a travs del aire, por deposicin en el suelo o por el agua, llegando a las sociedades humanas directamente o a travs de los alimentos, mediante su incorporacin a las cadenas trficas. Una cadena trfica, tambin llamada alimenticia o de nutricin, es la corriente de energa y nutrientes que se establece por su alimentacin entre las distintas especies de un determinado ecosistema.

El medio ambiente terrestre se contamina a travs de radionclidos presentes en el aire, la lluvia, los regados, el suelo, procedentes, a escala local, de las fugas de las instalaciones nucleares, los almacenes de residuos o las explosiones subterrneas de armas atmicas, as como la radiacin remanente de la no tan lejana poca en la que las pruebas de este armamento se realizaban en la atmsfera. Sin ms. Ya sea a travs de los depsitos situados en el suelo o en la superficie, los radionclidos pueden entrar en el ciclo de la materia, incorporndose a los productores primarios de la biomasa, es decir, a los vegetales, hongos, algas, bacterias, y a travs de ellos pasar a los animales (los seres humanos no excluidos).

Dados los riesgos asociados a la contaminacin por iodo, estroncio o cesio, los mecanismos de su transferencia a la dieta son los mejor estudiados. Estos tres radionclidos se incorporan a los vegetales por penetracin foliar o absorcin radicular. La fraccin de actividad contaminante transferida depende de la forma de deposicin, del tipo de planta y de la naturaleza del suelo.

En general, el cesio se fija muy bien en el suelo, mientras que el estroncio y el iodo son ms mviles, y se absorbe y acumula fcilmente (hemos odo hablar de ellos tras la hecatombe nuclear de Fukushima). El producto primario puede contener cantidades importantes de radionclido y contaminar as animales herbvoros. A partir de ah, el paso a la alimentacin humana ms conocido es a travs del ganado bovino.

Para el iodo 131, debido a su corto perodo de desintegracin, la leche es el vector de penetracin ms importante y, en menor medida, los derivados lcteos. Diversas pruebas muestran su trnsito acelerado a travs de la cadena alimenticia, detectndose su presencia en la leche y en el tiroides bovino y humano muy pocos das despus de su emisin al medio. Por su parte, el estroncio 90 se distribuye en el organismo como el calcio: su contenido en la dieta se incorpora a los huesos, con una vida media biolgica extraordinariamente larga.

La radiocontaminacin de los alimentos de cultivos que utilizan regados de cuencas de agua nuclearizadas es uno de los aspectos que cada da resulta ms preocupante. El grado de contaminacin depende de la forma de riego y de los radionclidos implicados. Cabe destacar la acumulacin del zinc 65 por los vegetales y especialmente por el pasto, que se refleja en la leche y en la carne bovina.

Las cadenas alimenticias acuticas que pueden transferir radionclidos a los humanos son principalmente de origen marino: de las algas directamente a los seres humanos, o de las algas a los moluscos y crustceos y posteriormente a los humanos. Son de gran capacidad concentradora y, por lo general, muy cortas. Tambin hay que considerar las cadenas largas, fluviales o marinas, desde el fitoplancton a crustceos y peces, y de estos a los humanos, ms selectivas pero significativas para algunos radionclidos como el cesio 137. Por otra parte, la capacidad de concentracin biolgica de algunas especies para determinados radionclidos puede ser tambin un factor determinante para la contaminacin de los niveles trficos superiores. El hierro en las algas, el potasio en crustceos o en moluscos, el estroncio en el caparazn o en sus conchas, son algunos ejemplos de ello.

El efecto de las radiaciones ionizantes en los seres vivos depende de diversos factores: de la energa que llevan estas radiaciones y de la cantidad cedida al tejido biolgico atravesado, de su capacidad de penetracin, de las caractersticas de las clulas, tejidos y especie irradiados, as como de la fuente de radiacin. El plutonio 239, por ejemplo, que emite partculas alfa, es ms agresivo que el cesio 137 y el estroncio 90 que emiten radiacin gamma y beta respectivamente.

Existen, por otra parte, diversas fuentes de radiacin de ndole interna o externa. La irradiacin externa procede de la exposicin a una fuente de emisin situada fuera del organismo y acta solo durante el tiempo que se est en el rea de exposicin; la interna, en cambio, se emite desde las estructuras biolgicas (tejidos, rganos, clulas) donde el radionclido est depositado, actuando en funcin del tiempo que permanezca incorporado al organismo, su vida media biolgica, y de su perodo radiactivo.

La toxicidad inmediata de los radionclidos  dejando aparte, en su caso, la nocividad qumica  es debida al brusco incremento de energa provocado desde el interior celular por las desintegraciones. En los casos de bioconcentracin trfica, el ser vivo ms daado por la irradiacin interna de los diferentes niveles del sistema, de la cadena, son los animales depredadores como es el caso de nuestra especie, que se halla en la cima de todas las cadenas alimenticias. No olvidemos, es sabido, que somos una especie -quiz la que ms- altamente depredadora.

Cules son las principales vas de entrada en nuestro organismo de estos radionclidos? La va digestiva es la principal puerta de entrada de los radionclidos contaminantes, donde confluyen las cadenas alimenticias terrestres y acuticas. La absorcin por esta va es muy irregular y vara mucho segn las caractersticas de los radionclidos y de las molculas de las que forman parte.

Los gases y las partculas ingresan en el organismo por va respiratoria. En el caso de las partculas, en funcin de su tamao y de sus caractersticas dinmicas, penetran ms o menos en el rbol respiratorio pudiendo llegar hasta los alvolos pulmonares. Una vez all, segn su solubilidad, pueden penetrar en el torrente circulatorio o quedarse en el pulmn. En este segundo caso se pueden depositar de forma muy heterognea o bien pueden ser absorbidos por el sistema linftico. Si alcanzan el sistema circulatorio  por va digestiva o inhalatoria  , los radionclidos se distribuyen por el organismo y se acumulan en diversos rganos segn sus caractersticas qumicas. Por ejemplo, el estroncio se acumula en los huesos en competicin con el calcio y el cesio compite en el msculo con el potasio. La vida media biolgica, que, como es sabido, es el tiempo en el que la mitad de la masa del radionclido incorporado al organismo se elimina (vale la pena insistir: LA MITAD), vara, dentro de ciertos lmites, tanto de persona a persona y segn la edad, como en funcin de los diferentes rganos que poseemos.

En el caso del plutonio 239, por ejemplo, su vida media en el pulmn es de unos 300 das, en los ganglios linfticos traqueo-bronquiales de 1.500 a 1.800 das, de 82 aos en el hgado, mientras que, caso de ser longevos como Matusaln, sera de 200 aos en los huesos. Su vida media biolgica, en todo nuestro organismo, sera de unos 175 aos.

As, pues, la toxicidad de los radionclidos incorporados en los seres vivos viene determinada por sus propiedades qumicas y fsicas, por su capacidad de penetracin, retencin y distribucin en el organismo, y por el tipo y dosis de radiacin. Los efectos de las radiaciones dependen tambin de las caractersticas de los tejidos biolgicos irradiados. Aunque es relativamente similar entre todos los mamferos, la sensibilidad a las radiaciones internas aumenta cuanto ms reciente es la aparicin de la especie dentro de la escala filogentica. Por ello, como antes hablamos, la especie humana se encuentra entre las especies ms sensibles.

Se puede afirmar entonces documentadamente, por lo que hasta ahora sabemos, que determinados tipos de cnceres, o acaso su mayor incidencia, tienen como origen ltimo el uso de la energa nuclear? Existe alguna relacin de causalidad o alguna correlacin positiva sospechosa, y que merezca investigacin, entre ambos extremos? Vemoslo.

PS. No nos resistimos a reproducir el paso final de un reciente artculo de Rafael Poch publicado en La Vanguardia La histeria va con el precio- y reproducido en rebelin [2]. Va de antinucleares y del movimiento 15-M: [] Cuando en Alemana arrancaba en los setenta el movimiento antinuclear, el establishment haca afirmaciones y acusaciones disparatadas del mismo tenor. El Presidente de Baden-Wrttemberg, Hans Filbinger, deca que sin la contestada central nuclear de Wyhl, las luces de nuestra regin comenzarn a apagarse a finales de la dcada. Antes de esa fecha, en 1978, Filbinger, un antiguo juez nazi, tuvo que dimitir al conocerse su participacin en sentencias de muerte del rgimen anterior. El movimiento ciudadano era criminalizado sin complejos. Su ncleo lo forman puros terroristas, meros delincuentes, deca el democristiano Gerhard Stoltenberg, presidente de Schleswig-Holstein. Hay que hablar no tanto de alborotadores como de terroristas, deca el ministro de justicia, el socialdemcrata Hans-Jochen Vogel. Ms tarde, en enero de 1980, cuando se fund el Partido Verde, el idelogo del SPD, Egon Bahr, anunciaba el nacimiento de un peligro para la democracia, mientras su colega Erhard Eppler comparaba la presin de las manifestaciones antinucleares con las marchas callejeras de las escuadras nazis de la S.A.

Les suena la meloda? Poch prosigue: Todo esto debe ser recordado hoy, cuando, despus de Chernobyl y Fukushima, Alemania pone fecha al fin de la energa nuclear. Se ofrece as un poco de perspectiva sobre lo que le espera a una ciudadana que ahora toma la palabra. Cualquiera que hoy hable en Europa de propuestas de cambio tan razonables como nacionalizar la banca, o prohibir el uso de las fuerzas armadas fuera de las fronteras sin expreso referendo popular, merece ese tipo de histeria. Que a lomos del camello haya un truhn cairota con turbante o un conseller inepto con barretina, cambia poco el asunto: la histeria va en el precio de cuestionar la oligarqua.

Tomado de ERF y SLA, Casi todo lo que usted deseaba saber algn da sobre los efectos de la energa nuclear en la salud y el medio ambiente. Barcelona, El Viejo Topo, 2009.

Notas:

[1] El DRAE define o defina- incorrectamente nucleido como ncleo atmico caracterizado por contener igual nmero de protones que de neutrones.

[2] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=130807

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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