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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-03-2005

Rarezas de las elecciones en Cuba

Juan Marrero
Rebelin


Se acaba de concluir uno de los pasos ms importantes del proceso electoral cubano: la realizacin de las asambleas de nominacin de los candidatos a delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular.

Ms del 84 por ciento de la poblacin electoral que se estima superior a los ocho millones de personas-- particip en las ms de 41 600 asambleas efectuadas, en las cuales los vecinos de cada demarcacin, no partidos polticos, se encargaron libremente de postular a los candidatos a delegados que deben ahora ser electos en las urnas, por el voto libre y secreto, el prximo 17 de abril.

Poco se ha publicado en el mundo sobre este acontecimiento masivo ocurrido en Cuba en las ltimas 29 noches, desde el 24 de febrero hasta el 24 de marzo. Los grandes medios de comunicacin han preferido en ese lapso silenciarlo y, en su lugar, dar amplio espacio a las tres decenas de damas vestidas de blanco que salen a las calles de La Habana y retan a la prensa oficial o a las voces y rostros de los grupsculos asalariados de la Oficina de Intereses de Estados Unidos. Que casi 7 millones de cubanos hayan participado en las asambleas de nominacin no merecen ni una lnea, pero en cambio los cuatro gatos llamados disidentes, que se representan a s mismos, ocupan titulares y grandes espacios. Me consta que la prensa extranjera acreditada en La Habana fue invitada a asistir a las asambleas de nominacin de candidatos. Pocos acudieron a la cita y, de esos pocos, menos an fueron los que sus medios les publicaron sus notas o filmaciones. Esa rareza de elecciones, en que no intervienen maquinarias polticas, no es de inters para la agenda informativa de las grandes agencias cablegrficas, las cadenas de televisin o radio, y los grandes diarios.

Ahora, a partir del 27 de marzo, las fotos y biografas de los ms de 32 600 candidatos nominados se expondrn, en igualdad de condiciones, en los lugares de mayor afluencia de poblacin, a la vez que las organizaciones de masas, principalmente los Comits de Defensa de la Revolucin, convocarn a los vecinos de cada circunscripcin para presentar a los distintos candidatos.

De esto tambin se hablar poco en el mundo. Qu rareza es eso de que la propaganda sea igual para uno u otro candidato, o que ninguno tenga que tener fortunas para organizar su propaganda! Qu rareza es eso de que no haya ruidosas campaas electorales ni promesas de los que han sido postulados! Aquellas escenas del pasado en que las calles de las ciudades y pueblos cubanos se llenaban de pasquines con fotografas, los canales de televisin con propaganda pagada por los candidatos ms adinerados o con mayor apoyo financiero, las emisoras de radio transmitiendo los mtines de los candidatos o de sus voceros en los que prometan a sus electores villas y castillas, desde puestos de trabajo hasta ingresos en los hospitales, desde una beca estudiantil hasta la construccin de una escuela, un camino o un acueducto, es algo muy raro. Qu es eso de organizar unas elecciones sin partidos polticos que promuevan a candidatos o candidatas que si resultan electos no van a beneficiarse econmicamente? Qu es eso de que los delegados que resulten electos equivalentes a concejales en otros pases-- van a cumplir sus funciones de servicio a la comunidad sin recibir salario alguno y sin abandonar sus profesiones u ocupaciones? Todo eso es bien extrao para los que, en el mundo del capital, la economa de mercado, el consumismo del despilfarro y el pluripartidismo, tanto hablan de democracia y libertad.

Como lo es tambin que en el proceso electoral cubano entre los candidatos nominados haya ms de un 28 % de mujeres, cifra que podra significar en el futuro un aumento importante de la presencia femenina en el Parlamento cubano. O que ms del 80 por ciento de los candidatos tenga enseanza media superior o universitaria. Todo esto suena raro en el mundo de hoy, donde la mujer sigue discriminada o relegada y muchos de los que asumen funciones pblicas evidencian prontamente su bajo nivel de escolaridad.

Son, en fin, muchas las rarezas que acompaan el sistema electoral cubano.

Establece, por ejemplo, que en cada circunscripcin, de acuerdo con el nmero de sus habitantes, se constituyan entre una y ocho reas de nominacin de candidatos. As, por ejemplo, si hay hasta 399 habitantes, se crea una sola rea, si tiene entre 1 200 y 1 599 habitantes, 4 reas, y si tiene 2 800 habitantes o ms, 8 reas. Las comisiones electorales de circunscripcin son las encargadas de convocar a las asambleas de nominacin de candidatos a delegados, mientras que las organizaciones de masas, en particular los Comits de Defensa de la Revolucin, la Federacin de Mujeres Cubanas y la Asociacin Nacional de Agricultores Pequeos de cada demarcacin movilizan a la poblacin para que participe en las asambleas de nominacin del rea correspondiente.

Los candidatos a delegados son resultado de las propuestas que se hacen en esas asambleas que deben tener una asistencia masiva de los electores del rea correspondiente. En esas asambleas se hacen todas las propuestas que la poblacin considere, pero en cada rea slo se nomina a uno de ellos, al que, a mano alzada, alcance mayor cantidad de votos. Por ejemplo, en una circunscripcin con 5 reas de nominacin se celebran 5 asambleas, pero en cada una de ellas slo puede ser nominado un candidato. Puede ocurrir que, en tal caso, haya 5 candidatos diferentes a delegados en la circunscripcin, cuyos nombres seran, entonces, los que estaran en la boleta electoral del 17 de abril. Pero ocurre tambin que en algunas reas de una misma circunscripcin los vecinos postulan a un mismo candidato, es decir repiten el candidato. Si en el caso de las 5 reas, se repite en las 5 el mismo candidato, en la ltima asamblea, tal como lo establece la Ley Electoral, hay que postular a otro, porque por cada circunscripcin, como mnimo, deben aparecer 2 candidatos y como mximo 8.

La praxis electoral cubana en once procesos anteriores, desde 1976 cuando el pas comenz un proceso de institucionalizacin, ha logrado hacer ver que es posible cambiar conceptos arraigados e impuestos por los dueos del dinero en el mundo sobre democracia, participacin popular, mecanismos de inscripcin de electores, postulacin y eleccin.

Los males que corroen a las elecciones en otros pases no estn presentes en Cuba. El padrn electoral es de oficio, pblico y universal para todo aquel que cumpla 16 aos de edad y aparecer en l es un derecho que no cuesta un centavo ni engorrosos trmites burocrticos. Todo el mundo sabe cuntos son los que pueden votar. Eso, de hecho, impide organizar cualquier fraude. Los candidatos son postulados por el pueblo, no por ningn partido poltico. No son propuestos porque tengan ms dinero o ms poder, sino por sus virtudes, mritos y capacidad.

En Cuba las elecciones no se caracterizan por el abstencionismo, como ocurre en otros pases. Como promedio, en los ltimos once procesos, ha votado ms del 95 por ciento de los electores inscriptos. El da de las elecciones las urnas no las custodian los militares, sino los nios de las escuelas. Votar no es obligatorio y nadie tiene que temer, si no lo hace, con perder un puesto de trabajo o pagar una multa.

Todo eso, en fin, son tambin rarezas en el mundo de hoy.

A pesar de que en las aulas de enseanza del periodismo se aprende que si un perro muerde a un hombre no es noticia, pero si un hombre muerde a un perro, s lo es, an estamos esperando que las rarezas del proceso electoral cubano, que son muy positivas, tengan un reflejo en los grandes medios de comunicacin. Sabemos que no es culpa de sus periodistas, sino de los dueos de tales publicaciones, que actan como cmplices de los que pretenden mantener el status quo de un mundo injusto, desigual y de estereotipos inmodificables.

Formamos parte de los que luchan por un mundo mejor posible, donde haya un mejor sistema electoral. Eso, tambin, es posible.




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